domingo, 10 de diciembre de 2017

sábado, 9 de diciembre de 2017

Lionel Alvarez

LA MAGIA DE LA NAVIDAD

En diciembre de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, aconteció algo que algunos han atribuido a la magia de la Navidad. Comenzó en la víspera del 24, cuando las tropas alemanas comenzaron a celebrar y cantar villancicos, y las británicas, en las trincheras al otro lado, respondieron con los mismos cantos en inglés. Continuaron gritándose saludos y algo inesperado ocurrió, soldados de ambos bandos salieron de sus trincheras, caminaron hacia el territorio contrario, se encontraron, se abrazaron e intercambiaron obsequios como bebidas y galletas. Fue algo inédito, duró pocas horas y pasó a la historia como la "Tregua de Navidad".

El espíritu de la Navidad es misericordioso y hace acto de presencia en momentos tan tristes y dolorosos como la guerra. Hay relatos de como prisioneros en campos de concentración apartaban espacios, hasta donde se lo permitían, para reunirse, cantar, recitar poemas y hasta contar chistes para satirizar su vida en cautiverio y ayudarse a olvidar por un momento la cruel realidad.
Nuestro país está viviendo una crisis humanitaria, los días más difíciles y dolorosos de nuestra historia contemporánea. Miles de  compatriotas están siendo afectados en sus necesidades más fundamentales. Estas circunstancias adversas que nos tocan vivir no nos pueden amilanar, todo lo contrario,  hacen que esperemos con más ansias la magia de la Navidad, algo que nunca nos podrán quitar, porque la llevamos muy dentro de nuestros corazones y los sentimientos no son expropiables.

Una magia que hará que nuestras tristezas por tener a nuestros hijos lejos,  se transforme en una paz espiritual de tan solo pensar que en donde se encuentren están más seguros y ante un futuro mejor. Una magia que nos hará salir de nuestras trincheras de la tristeza y el abatimiento para rodearnos de amigos y familiares con actitudes positivas, para sonreír, reír y amar. Nos hará valorar tantas cosas que ahora nos faltan, pero que cuando abundaban no las supimos apreciar.

No podemos dejar pasar la ocasión de saborear esa magia que nos recuerda que contamos con la fe en Dios y la esperanza en el porvenir, con las fuerzas de la oración y el sentido de humor. Quizás tendremos unas navidades con escasez de fuegos artificiales, pero ello nos dará la oportunidad de ver la belleza de una serena noche estrellada. Probablemente el tradicional intercambio de obsequios no será tan abundante como en años anteriores, pero se transmutará en agradables conversaciones y cálidos abrazos. El más pequeño detalle, dado con amor es más valioso que el más costoso de los regalos.

La tregua la tenemos que iniciar nosotros para facilitarle la llegada a la magia de la Navidad. Por supuesto que existen decenas de motivos para sentirnos derrotados y con nuestro estado de ánimo por el suelo, pero dejar por un instante las quejas y lamentos, y apreciar y agradecer la cara positiva de nuestras vidas le tenderá un puente de entrada a la magia. Adornemos nuestras casas, así los adornos sean de años pasados, montemos nuestros pesebres y arbolitos y conservemos nuestros rituales navideños.
Como el mago que tiene un sombrero repleto de sorpresas, la magia de la Navidad acudirá a nuestros corazones, de dónde sacará  todo lo bello que albergamos, de seguro encontrará  mucha fe y esperanza por un futuro mejor.  Nos hará más tolerantes y solidarios, y nos premiará reviviendo nuestras navidades de niños, aquellas alegres y llenas de  sueños e ilusiones.

Así la tregua dure solo unas horas, bien valdrá la pena. La Navidad es para sentirla y vivirla, comprender su verdadero significado y practicar nuestras virtudes cristianas.  Celebremos el nacimiento del Niño Dios.

¡Feliz Navidad!

Lionel Álvarez Ibarra
Diciembre 2017

«Gloria a Dios en en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.»
   Lucas 2:14

La Magia de la Navidad

Esta es la época del año más maravillosa para mi y mi familia, existen manifestaciones de nuestro hermoso Ávila que nos cobija que me indican que ya comienza y es ese hermoso capimelao color guayaba con el que se viste de Navidad, el cual no me canso de ver y alabar y pienso que es uno de los regalos más bellos que recibimos todos los caraqueños en esta época maravillosa y mágica. 

Hablar de la Navidad me remonta a momentos de la niñez donde no puedo dejar de asociarlo al olor de pintura y arreglo de nuestra casa para poder recibirla, comenzar a fijar la fecha de montar el arbolito que en nuestra casa se monta el primer fin de semana del mes de noviembre ya que el disfrute del árbol , el pesebre y los adornos es por casi dos meses, !Así  nos gustará la Navidad!, pero la cosa no queda ahí, ya que ese día  debe haber música navideña, ponche crema y alboroto familiar montando el arbolito y planificando quien le regalara a quién en la noche buena.

Ese día decidimos que fin de semana haremos nuestras multisapidas hallacas y cuando compramos los ingredientes para comenzar la labor, que a diferencia de mi mamá que las hacía el propio 24 de Diciembre, la nueva generación las elabora en la semana del  15 de Diciembre.

Comienza la magia con el corazón  enchido de amor, fraternidad, unión, compartir, empatía, familia, todo esto se siente maravilloso. 
Esta es mi historia de Navidad que en la actualidad ya no es así, por cuanto mis afectos ya no están en Venezuela,  pero me preparó para ir en busca de seguir replicando nuestras vivencias en otros horizontes  y llevo ese corazón llenito   de amor para compartir con mis seres queridos mis hermosas hijas y sus esposos, cuento los días para  ya irme,es una gran necesidad que tengo de que me abracen y me concientan y compartir todo este amor que tengo acumulado en mi corazón, recibir los mensajes de mis hijas mamá te estamos esperando para comprar el arbolito para que lo adornes  cosa que me encanta hacer y ellas lo saben.

Sentir todo este cúmulo de emociones es producto de la !Magia de la Navidad! estoy segura. !

Jesucita Peters Salcedo

La magia de la Navidad

Llegó diciembre y con él se despiertan en mí una serie de sensaciones variopintas, desde la nostalgia hasta la alegría, prevaleciendo la Alegría!!!

Esta Magia se inicia cuando percibo en el ambiente ciertos olores como a guiso, pimentón, alcaparras, aliños de todo tipo, que mezclados dan ese aroma tan característico y propio de quienes están preparando las consabidas y multisápidas hallacas, que traen a mi memoria esas escenas de mi abuela cocinando y cuidando que nadie metiera mano en esa olla!! Jajaja, mi prima, hermanas y otras personas que siempre están visitando nuestra casa materna, coincidían allí apoyando en la limpieza de las hojas, cortándolas y untándolas con un aceite con onoto, el pabilo blanco y demás elementos que lleva esta laboriosa preparación. Allí se daba entonces el ensamblaje de esas hallacas, y cuando la masa está mermando, al igual que el guiso con pocas hojas, vienen los bollitos, igual de exquisitos, los cuales eran devorados usualmente para quienes teníamos el tupé de aburrirnos de las hallacas en este mes de diciembre!! Ay qué tiempos aquellos!!!

En mi familia, la mayoría cumplimos años desde el mes de octubre hasta diciembre, por eso se llena de mucha festividad, aunque mi única hija cumple en el mes de Julio. Mi hermano cumple en octubre, mi mamá el 12 de noviembre, mi sobrino el 19 y mi papá cumpliría el 20. Luego mi hermana y una prima muy cercana y querida el 12 de diciembre y yo, cierro este ciclo, el 19 de diciembre. Entonces nos preparamos para estos cumpleaños y para recibir al Niño Jesús y demás festividades propias de estas fechas.

La magia consiste entonces, en esa mezcla de alegría porque nos reunimos en familia y con amor, con ánimo de celebración. Ahora también hay tristeza y nostalgia, porque nuestros hijos ya no están aquí, han emigrado buscando nuevos horizontes, madurando en los lugares que les han abierto puertas u oportunidades. En nosotros queda la esperanza de verlos crecer, madurar y en algún momento, visitarlos, acompañarlos en ese proceso.
La MAGIA se da cuando estando con amigos encontramos motivos para celebrar nuestra amistad, cuando vemos que pasan cosas buenas cerca de nosotros, como grupos como éste que se forma en torno a una idea de bienestar. O como la clausura de la II Feria del libro del Oeste, en la Ucab, en donde Laureano Márquez, con su peculiar sapiencia nos comenta una de las razones de por qué nos creemos “ricos, un país rico y una tierra de gracia”debido a las palabras de Cristóforo Colón, al referirle a la Reina de España en 1492, que había descubierto la “Tierra de Gracias, el Edén en la Tierra”. Luego Claudio Nazoa, con su peculiar humor nos recuerda que aquí, cerquita de nosotros ocurren cosas buenas como esta feria y el acto de clausura amenizado por Violeta Alemán y otros cuyos nombres no recuerdo, nos deleitaron durante 2 horas retrotrayéndonos a un oasis de placer y disfrute por la cultura.

La Magia también ocurre dentro de nuestras casas, y dentro de nosotros mismos, cuando se despierta en cada uno, el deseo de mostrar afecto, amor hacia la familia y amigos, aquí se nos olvida qué nos falta y nos apañamos con lo que tenemos disfrutando en grande. Olvidamos rencores y abrazamos a quienes tenemos al lado, salimos a las calles el último día del año, 31 de diciembre, realizando toda una serie de rituales con el propósito que el siguiente año será mejor, con la firme creencia que salir con una maleta alrededor de la cuadra nos asegurará muchos viajes, solos o con amigos, o tener un billete de moneda dura dentro de la copa de “champan” será premonitorio de fortuna y prosperidad. Abrazos van y abrazos vienen dejándonos esa sensación de llenura, como quien se toma una cucharita de miel y eso queda diluyéndose en la boca, con toda nuestra cara y cuerpo acompañando estas sensaciones de deleite placer.

La magia podría durar un mes fácilmente, porque cada día inventaremos una excusa para reunirnos, bien sea por los cumpleaños, o bien para pedirle a la Virgen de la Guadalupe que derrame sus bendiciones sobre nosotros, el 12 de diciembre, bien sea por la llegada del Espíritu de la Navidad,  el 21 de diciembre, ocasión excelente para reunirnos familiares y amigos, retomando la tradición de escribir todos nuestros deseos y propósitos para el próximo años, dada la abundancia de Ekeko o San Nicolás, quien será el encargado de llevar estas misivas al Niños Jesús, para que el 24 de diciembre nos haga una adelanto a estas peticiones. O bien para echarles broma a los amigos, el 28 de diciembre Día de los Santos Inocentes. La exaltación de esta magia se da el 31 de diciembre cuando toda la familia, amigos muy cercanos, reunidos alrededor de la mesa, conversa amenamente acerca de los platos preparados con antelación, vestirse con las mejores galas y compartir, sueños, sinsabores y promesas de que lo mejor está por venir! Claro, una vez pasada esta noche Buena o de Nuevo Año, ya comenzamos a poner los pies en la tierra y esta Magia se traducirá en acciones a emprender para asegurar nuestro bienestar.

Uno de los retos es mantener esa idea de prosperidad, abundancia, alimentar la esperanza de lograr aquellos propósitos escritos en esa carta al Espíritu de la Navidad, resaltando nuestras fortalezas, que no las habíamos visto pero que gracias al bienestar desarrollado en este mes, logramos colocarlas a modo de palanca para seguir adelante como brujas aplicando esa magia navideña.


Roraima Mora Graterol


LA MAGIA DE LA NAVIDAD 


En diciembre de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, aconteció algo que algunos han atribuido a la magia de la Navidad. Comenzó en la víspera del 24, cuando las tropas alemanas comenzaron a celebrar y cantar villancicos, y las británicas, en las trincheras al otro lado, respondieron con los mismos cantos en inglés. Continuaron gritándose saludos y algo inesperado ocurrió, soldados de ambos bandos salieron de sus trincheras, caminaron hacia el territorio contrario, se encontraron, se abrazaron e intercambiaron obsequios como bebidas y galletas. Fue algo inédito, duró pocas horas y pasó a la historia como la "Tregua de Navidad".

El espíritu de la Navidad es misericordioso y hace acto de presencia en momentos tan tristes y dolorosos como la guerra. Hay relatos de como prisioneros en campos de concentración apartaban espacios, hasta donde se lo permitían, para reunirse, cantar, recitar poemas y hasta contar chistes para satirizar su vida en cautiverio y ayudarse a olvidar por un momento la cruel realidad.
Nuestro país está viviendo una crisis humanitaria, los días más difíciles y dolorosos de nuestra historia contemporánea. Miles de  compatriotas están siendo afectados en sus necesidades más fundamentales. Estas circunstancias adversas que nos tocan vivir no nos pueden amilanar, todo lo contrario,  hacen que esperemos con más ansias la magia de la Navidad, algo que nunca nos podrán quitar, porque la llevamos muy dentro de nuestros corazones y los sentimientos no son expropiables. 

Una magia que hará que nuestras tristezas por tener a nuestros hijos lejos,  se transforme en una paz espiritual de tan solo pensar que en donde se encuentren están más seguros y ante un futuro mejor. Una magia que nos hará salir de nuestras trincheras de la tristeza y el abatimiento para rodearnos de amigos y familiares con actitudes positivas, para sonreír, reír y amar. Nos hará valorar tantas cosas que ahora nos faltan, pero que cuando abundaban no las supimos apreciar.

No podemos dejar pasar la ocasión de saborear esa magia que nos recuerda que contamos con la fe en Dios y la esperanza en el porvenir, con las fuerzas de la oración y el sentido de humor. Quizás tendremos unas navidades con escasez de fuegos artificiales, pero ello nos dará la oportunidad de ver la belleza de una serena noche estrellada. Probablemente el tradicional intercambio de obsequios no será tan abundante como en años anteriores, pero se transmutará en agradables conversaciones y cálidos abrazos. El más pequeño detalle, dado con amor es más valioso que el más costoso de los regalos.

La tregua la tenemos que iniciar nosotros para facilitarle la llegada a la magia de la Navidad. Por supuesto que existen decenas de motivos para sentirnos derrotados y con nuestro estado de ánimo por el suelo, pero dejar por un instante las quejas y lamentos, y apreciar y agradecer la cara positiva de nuestras vidas le tenderá un puente de entrada a la magia. Adornemos nuestras casas, así los adornos sean de años pasados, montemos nuestros pesebres y arbolitos y conservemos nuestros rituales navideños.
Como el mago que tiene un sombrero repleto de sorpresas, la magia de la Navidad acudirá a nuestros corazones, de dónde sacará  todo lo bello que albergamos, de seguro encontrará  mucha fe y esperanza por un futuro mejor.  Nos hará más tolerantes y solidarios, y nos premiará reviviendo nuestras navidades de niños, aquellas alegres y llenas de  sueños e ilusiones.

Así la tregua dure solo unas horas, bien valdrá la pena. La Navidad es para sentirla y vivirla, comprender su verdadero significado y practicar nuestras virtudes cristianas.  Celebremos el nacimiento del Niño Dios.

¡Feliz Navidad!

Lionel Álvarez Ibarra
Diciembre 2017

«Gloria a Dios en en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.»
  Lucas 2:14

Tibaire García

Caracas, 09 de diciembre de 2017

Navidad,…¡mágica navidad!

Ya en noviembre me viene un sol particular; ese que todos los años me clama con pasión “¡ya es navidad!”. Siento que me distancio de los meses anteriores; que abro un espacio para el recogimiento; que hago una pausa, en la que vuelco más mi atención a mis abuelos, amigos de hoy y de antes, compañeros, hija, sobrinos, pareja, papás, hermanos. Es ese tiempo en que procuro el acercamiento, el encuentro de almas, el agradecimiento, el perdón, la alegría, la celebración. No hay forma para mí de que las circunstancias, cualesquiera que ellas sean,  me quiten las ganas del abrazo, de hacer juntos las hallacas, de recorrer la casa de mi mamá y decirle qué bella te quedó la navidad este año, sin percatarme que se lo he dicho todos los años. Mi María Gabriela siempre me lo hace mágico. Siempre presente ella, y algunas letras o detalles suyos, que me dicen mamá aquí estoy amándote otra vez. No importa la mirada retorcida que pude haberte dado entre enero y octubre.

Es que para mí la navidad es mágica en sí, y también hace magia. Para mí tiene un olor peculiar, y tiene ese sonido perfecto de nuestros aguinaldos venezolanos y de la gaita zuliana. Para mí la navidad es “el negrito fullero”.

La navidad es el pesebre de mi abuela Carmen, hecho por mi tía Carmencita. Y es el árbol de navidad de mi abuela María, hecho con un tronco de árbol y jabón blanco batido.

Es Manuel comiéndose las aceitunas, y Luis quitando el corcho a las botellas que contienen esas exquisitas bebidas que bañarán nuestra rica y linda cena. Es Tita preguntándome “cómo te parece lo que les voy a poner para esta noche”.
Es mi papá invitándome a bailar gaitas. Y es mi mamá la última en estar lista para la gran cena.

Es Pablo haciendo todo para que la casa esté impecable. Es Pablo llamándome un 27 de diciembre para saber del carro. Mi respuesta duró acaso tres segundos, y el resto de la  conversación,  una conversación que se ha extendido ya por tres años,  abría espacios en nuestras historias, que derrumbarían barreras de miedo, y darían paso a un amor verde azul. Es Pablo diciéndome “quiero estar contigo, de la forma que tú quieras,…y éste es mi regalo de navidad”, un 25 de diciembre de 2015.

Dios mío,…Dios nuestro, permítenos por favor, a todos los seres que habitamos este bello país, poder agradecer tu presencia de alguna forma en nuestras vidas. Permítenos el alimento a todos. Un techo. Una cobija. Un abrazo. Una mirada compasiva. El perdón como uno de los presentes más preciados, entre nosotros. Permítenos, Padre, para esta Navidad, la medicina que apacigue el mal a quien lo padezca. Muéstranos con tu mano sagrada, un camino sabio, una senda correcta que nos haga siempre hacer y hacer para amar.


Tibaire García

Articulo de Gude

YALI…TU CAMINO TU HUELLA

Hace años que tenemos la suerte de tenerte, de compartir afectos y valores que nos hermanaron tanto, como la misma sangre. Nuestra vida se ha venido intercalando en pequeños y grandes detalles, esos que nos han permitido tejer una amistad a prueba de todo.
Una parte de ti vive en mí, es la bondad que desde tu ser emanas. Cuando hablamos de ti, vienen recuerdos hermosos del debatir ideas, compartir abrazos, construir proyectos y recuerdo aquellos que nos marcaron y fueron trascendentes; nos hicieron compartir el compromiso humano de hacer por el más necesitado, por el más frágil, por aquél ser envuelto en una desesperanza material o espiritual. El inventario actual, es que fuimos capaces de pintar de colores la oscuridad de mucha gente y ahora es que nos falta camino por andar.
Todo en la vida, tiene la cara y la cruz de la moneda, a todos nos toca enfrentar los reveces. Cuando la enfermedad bondadosa se instaló en tu cuerpo, aprendimos junto a ti a tratarla con amor, respeto y rezamos mucho para que fuera pasajera. La lección que aprendimos de ti ha sido tu coraje, tu entereza, tu paz, esa que viene de Dios y la hemos compartido.
Ya estás de vuelta, libre de enfermedad, libre de miedos, siendo actriz y testigo, de que la fe es capaz de mover las manos de Dios. El tamaño de tu FE y la nuestra fue grande.
Debo decirte que el amor y la admiración que despiertas en tu entorno no tiene medida, has tocado a muchas personas, ahora ellas, esas almas generosas te están tocando a ti de diferentes maneras: con sus oraciones, con su energía positiva, otras lejanas y cercanas, con esta generosísima ayuda que te estamos entregando. El común denominador es el cariño y el afecto grande que sentimos por ti.
No es en vano que seas LA PROFE, tu mochila va cargada de lecciones, las de tu propio consumo, y las que, como maestra de la vida entregas a tu paso.
Gracias a Dios por regalarnos tu amistad y tu existencia. Te queremos siempre.


TU ERES UNA DE LAS MAGIAS DE NUESTRA NAVIDAD…

Navidad es PERMA

Desde la psicología positiva y la propuesta del Dr. Martín Seligman, reconocemos este acrónimo por los componentes que tienen las personas que dicen ser felices. Sin duda, la navidad es PERMA, pues nos genera un conjunto de emociones positivas durante todas las fiestas, produciendo una sensación de bienestar. La navidad también nos conecta con los logros, cuando revisamos lo que nos propusimos en el año anterior, y que además nos disponemos a planificar en el presente. Generalmente son propuestas y metas de bienestar y de cambio, en la búsqueda de la mejor versión de nosotros mismos.

La navidad son amigos, grupos sociales o de apoyo, familia, vecinos. Los venezolanos sabemos que significa el valor de contar con el otro, en las ocasiones de divertirnos, compartir, y expandirnos como seres humanos sociales. También es fluir, pues nos conectamos con la esperanza, que para los judeo cristianos, representa el renacer, el abrazar el nacimiento de las oportunidades y de una  nueva mirada de las circunstancias. Por último, la navidad es solidaria, es fraternal. Es la ocasión que nos conecta aún más con la responsabilidad social y con la trascendencia que se obtiene en la ayuda y el acompañamiento a otro, que lo necesita. Por estas cinco razones, la navidad es tiempo de trascender, de conectarnos a lo interno, en una mirada sincera, expansiva, amplia y generosa.

La navidad es PERMA, pues nos invita a desarrollar la Resiliencia, a no bajar la guardia y a aprender día a día de lo que nos va ocurriendo en la mirada del nuevo aprendizaje, la revisión de nosotros, y la tolerancia que nos genera la aceptación del otro, como “auténtico otro”, al cual abrazamos, y acompañamos si lo requiere. También nos conecta en las cinco miradas junto a la presencia de nuestras fortalezas de carácter ya que las podemos reconocer, y hacer uso de ellas, en la construcción del mejor ambiente navideño posible.

La navidad entonces, es un tiempo perfecto para tomar decisiones para el futuro, ya que en las condiciones generales que se generan, podemos “diseñar” las acciones necesarias que nos acerquen a aquella persona que queremos ser, a aquella persona que necesita expresarse, que busca y consigue su verdadero propósito de vida.
Ya sabemos, por numerosos estudios, que las emociones positivas se contagian, y eso es debido a que un porcentaje de las neuronas que conforman el cerebro, son las llamadas neuronas espejo. Es a través de ellas, que siendo positivos, serenos  y felices, podemos contribuir a que nuestro entorno laboral, social o familiar, sea mejor. Hagamos la diferencia, aportemos nuestra capacidad de sentirnos en bienestar, con la seguridad de que las emociones positivas, son el activo que mientras más lo entregamos, mas tenemos. Seamos positivos, pues la navidad, sin dudas, es PERMA

Alberto Lindner

PD: Les quiero anexar un poema de nuestra amiga Gudelia Cavero que me parece muy oportuno leer en esta época.

SI DIOS ME REGALARA
Si Dios me regalara en Navidad,
sería, la sonrisa profúndamente cálida,
tímidamente entrañable,
de un niño huérfano recibiendo un regalo.

Si Dios me diera su regalo,
sería mi vida plena
contagiando caridad y esperanza,
en almas voluntarias, en manos generosas.

Si yo le pidiera a Dios un regalo,
sería la sonrisa hermosa de un anciano,
que vuelve a ser niño cuando recibe un detalle,
 y suelta una lágrima por sentirse amado.

Si Dios me da un regalo, será el reconocimiento
de los seres que tengo al lado,
en un “Premio Recursivo” para mi… extraño,
pero… sustento espiritual…  siempre y por siempre…

 GUDELIA CAVERO

viernes, 8 de diciembre de 2017

La magia de la Navidad: Época de luces, calidez, acercamiento y alegría.


Hay una parte de mí que nunca creció y es una bendición que haya sido así.  ¡¡¡ Me encanta la navidad!!! Cada célula de mi cuerpo y cada pedacito de mi alma vibran, como si fuera una niña de cinco años, con cada detalle de los muchos que caracterizan la época más linda del año.
Empezando por las luces navideñas, es increíble el “encanto” que causa en mi esta maravillosa fantasía de colores y alegría.  Entro en un estado de “hipnosis feliz” donde NADA más puede distraerme.  Arbolitos, nacimientos, muñecos de nieve, entre muchos otros, siempre están bien cargados de  estos mágicos y pequeños bombillitos. También en calles y centros comerciales,  se disfruta de la creativa  luminosidad  navideña que se integra con la música característica y única de este divino mes del año.  En algunos países y ciudades, podemos disfrutar de  verdaderos espectáculos en  jardines,  avenidas y  hoteles, donde solo con luces y música, se crean escenarios majestuosos, sorprendentes y siempre felices.
Sin embargo, la alegría, la calidez y la cercanía humana que surge en esta época es lo mejor  de la partida. Es aquí cuando  la mayoría de las personas te abren sus casas y corazones,  ofreciéndote con todo el amor lo mejor de sus deseos, compartiendo con mucho cariño lo que tengan en sus casas,  solidarizándose más que nunca con las causas más necesitadas y manteniendo siempre la  mejor sus  sonrisas. Pareciera que el resto del año, estamos muy ocupados en otras cosas, pero en la temporada navideña es cuando nos dedicamos a dar y recibir mucho amor y alegría.
Sin olvidar el maravilloso significado que representa para los creyentes un nuevo nacimiento del Niño Dios; es la renovación de nuestras almas en la más grande de las esperanzas.
En resumen, en esta época del año, de manera  espontánea y “mágica” cambiamos de actitud y  estamos especialmente dispuestos a revivir toda esta alegría, dando y recibiendo mucho amor,  paz y sonrisas.
Sin embargo, algo diferente está ocurriendo para muchos venezolanos este diciembre. Momentos muy difíciles han ensombrecido la alegría y el entusiasmo de este último mes del año. La tristeza y el dolor que algunos sienten representa un obstáculo enorme que no han podido saltar. Otros piensan que no hay navidad porque no hay con que festejar: las dificultades económicas para acceder a hallacas, pan de jamón y regalos, han bloqueado algunos espíritus navideños.
Si bien todas estas costumbres han sido iconos y costumbres de las vivencias de la época, ninguna de ellas hace falta para disfrutar la alegría de las luces,  la música y los adornos navideños, aunque sean los mismos de  años anteriores.  Hacer renacer nuestros mejores deseos y cariño por el amigo, el vecino o el hermano, compartiendo lo poco o mucho que tengamos, sigue siendo  Navidad, aun sin pernil o Ponche Crema. Vivir la bendición del nuevo nacimiento del Niño Dios es nuestra opción eterna.
Entonces, si cada venezolano se propone revivir el verdadero espíritu de esta época, este 2017 también tendremos una bonita navidad.
Un abrazo MUY grande a cada uno y mis mejores deseos para que disfrutes, nuevamente  y a plenitud,  la “Magia de la Navidad”.
Maigualida Boedo Paz

Diciembre 2017

lunes, 27 de noviembre de 2017

Reunión de noviembre de 2017

Tema: La magia de la navidad
Fecha: sábado 9 de diciembre de 2017
Hora: 2 pm
Host:
Doña Arcángela
Don Alberto
Doña Hened
Doña Maigua
Lugar: Casa de Don Alberto, La Tahona

domingo, 19 de noviembre de 2017

"Lele"


Una amiga más que una compañera de trabajo,siempre conciliadora tratando de brindar apoyo a quien lo requiere,la he visto crecer profesionalmente, son 13 años de compartir laboralmente y muchos momentos con su familia y amigos como los cánticos de Navidad que son imperdibles en su casa.


Su familia  llena de testosterona , ella la reina de la casa entre tanta masculinidad,siempre conciliando yo diría que ese es el adjetivo que la representa.
Se que esta mas que una despedida es un hasta luego, ya que estoy segura que en esos nuevos horizontes que te esperan habrán otros intereses que te llamarán la atención y los emprenderas con mucha perseverancia y tesón como de costumbre.

Todo lo mejor para ese tránsito a ese país que te acoge en este momento menguado de nuestra patria, seguro que verás el vaso medio lleno mas que vacío , haciendo honor al bienestar y a todo lo positivo que podras sacar de cada circunstancia encontrada en este caminar que llamamos vida.
Que la vida los llene de infinita salud  para disfrutar todo lo bueno que ha de venir en ese futuro prometedor.
Éxitos Lele.

Jesucita Peters

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 El pato Lucas y yo.
Planificar en la vida no siempre da los mismos resultados experiencia de vida, yo pensé que a mi edad estaría en mi apartamento de la playa con mi  esposo caballete en mano y pintando que era una predilección compartida, de hecho allí quedaron muchos anhelos y óleos  por plasmar en los lienzos destinados a tal fin,e incluso muchas fotos de paisajes hermosos que pensamos pintar en ese tiempo de retiro y de compartir en sosiego, sin la presión del tiempo que siempre marcaba nuestro paso, hoy ya a mi edad y no me siento vieja  ojo,siento que planificar no es lo importante lo  importante es vivir cada momento y disfrutar hasta aquellos que no son tan agradables, dijera Lucas y como es eso ,bueno estoy aprendiendo a apreciar todas las experiencias de mi vida en su justo valor y a impregnarme de todo aquello que me sume en este transitar que llamamos vida.
Se preguntarán y a que viene todo eso bueno sencillito vino el año 1999 y llegó la Vaguada y el deslave quedando el edificio donde estaba el apartamento lleno de lodo y todos nuestros  sueños planificados en función  de la pintura se esfumaron
a pesar de que  el apartamento no se perdió las perdidas se fueron  sumando a tal punto que hoy día estoy divorciada pero con ganas de seguir pintando, eso lo haré  y lo disfrutaré al máximo de eso estoy segura.
Moraleja:
Planificando Pato Lucas?

El escrito de la Sra. H

Soy en el grupo una de las últimas en conocerte, pero, lejos de ser una desventaja, lo encuentro muy justo y enriquecedor. La noticia de tu partida me pilló paseando por una bella ciudad del Sur de Italia, en unos de esos ratos en los que mi teléfono captó la generosidad de una señal WI-Fi, y acto seguido me senté a leer y ponerme al día con los afectos y noticias acumuladas de varios días. La nota que ratificaba tu decisión de partir – entendí que ya lo habías anunciado en la reunión que organizó Arcángela, a la cual no pude asistir, por encontrarme partiendo ese día- me dejó como Condorito sentado (sólo porque no me encontraba de pie); se me aguaraparon los ojos, “no puede ser” me repetía una y otra vez. El grupo con el que andaba, pidió continuar,  así que guardé mis emociones en la mochila invisible y continué mi paseo, hasta el momento en que pude abrirla de nuevo y revisarlas. Casi todos los días me entero de la partida de personas muy queridas (algunas de ellas  saben de mi querencia, otras no), pero con pocas me ha pasado lo que contigo. En estos tiempos de exilio y despedidas, yo armé mi propio ajedrez de personas a las que admiro y quiero, entre otras cosas porque  han reafirmado de alguna u otra forma mi empeño de quedarme y cómo quedarme (lo cual es más importante aún). 
Tú mi querida Lele eres una de ellas (observa que hablo en presente), sí, seguirás siendo una ficha emocional en mi ajedrez, y hoy, ya no me pregunto por qué?, sino que tu despedida la siento como si nos hubiesen asignado   campamentos vacacionales diferentes. Me quedo con lo que bellamente nos enseñaste;  entre la inteligencia y la vehemencia están nuestras emociones (y que son estos los tiempos que más demandan gestionarlas),  que siempre se gana y se aprende (nunca se pierde), que fluir siempre está en nuestra actitud y dar es una de las experiencias, por no decir la que más, gratificantes de la vida. Podría seguir enumerando mucho más, pero hay que poner puntos suspensivos, esos que auguran aprendizajes y vivencias que en algún momento nos llegarán de tu estancia en Bogotá.

Gracias por lo recibido y Gracias anticipadas!!!!


Hened Abrahan