sábado, 30 de mayo de 2020

CEC junio 2020. Invitación

Amigos escritores , 

He pensado en nuestro encuentro de junio del cual soy la "host".  
Tema: Arte y bienestar en mi vida...y durante la cuarentena . 
Día : domingo 21 de junio 10:30 AM 
hora Venezuela .  

Este encuentro está dedicado y es una bienvenida a nuestra querida Victoria

Lele

Celebramos en junio 2020

1. la salud
2. 6 años del CEC
3. Entrada de Victoria
4. Regreso de Angela
5. El "hosteo" de Lele
6. Que todos los presidentes de Soveppos, son escribidores

lunes, 25 de mayo de 2020

Soñar el futuro


Soñar el futuro

Algunas veces necesito valentía para soñar el futuro que quiero para mi país, Venezuela.
Valentía porque me da miedo que cada vez ese sueño se haga mas lejano o no verlo hecho realidad.
Lleno mi espíritu de valentía, de esperanza, amor y compasión para soñar una Venezuela libre, llena de oportunidades, donde el esfuerzo, las capacidades y fortalezas de cada uno de nosotros, de nuestros hijos y nietos, sea la bandera que guíe el futuro.

Sueño a mis nietos jugando en el jardín de mi casa, todos reunidos, compartiendo una rica comida, así como lo hacíamos cuando mis hijos eran pequeños, nos reuníamos en casa de los abuelos, mientras los primos correteaban y hacían  las travesuras a escondidas; nosotros preparábamos la comida y conversamos de la vida.
Sueño el rencuentro de nuestras familias y ese esfuerzo, sacrificio y trabajo de nuestros padres y el que hemos hecho cada uno de nosotros, continúe creciendo y construyendo el país que sueño.

Me reencuentro con mi esencia para traspasar esas creencias limitantes y la fuerza de mi corazón y mi alma le dan sentido de transcendencia a mi vida, a mi familia, amigos y cada venezolano que ama a su país dentro o fuera de él.

Y como dice la canción, Venezuela por haberme dado tanto! Sigo soñando

Yvette Henriquez

domingo, 24 de mayo de 2020

Un mundo de congruencias


UN MUNDO DE CONGRUENCIAS
LaTirro

Soñar no sé si sea la palabra exacta para hablar del futuro. Prefiero el “hacer”, con eventos concretos en una realidad que exige acción; una voluntad férrea para no desfallecer ante la simple aspiración de seguir viviendo.

Esta meta pareciera sonar muy básica y poco ambiciosa en el mundo actual, repletode promesas incumplidas. Veo con sorpresa como las palabras se regalan, esparciéndose con suave aroma y efecto encantador. Los tiempos actuales son de aquellos que pasan ofreciendo alhajas etéreas como verdaderos mercaderes.Mientras menos discernimiento tenemos, más fácil es caer en esas ensoñaciones vacías y faltas de sentido, que sosiegan nuestra voz interior.

Apuesto por una humanidad que deje a un lado la fatalidad que trae consigo toda comparación;  que cercena lo que eres para sustituir-te, recibir aprobaciones y buscar visibilizarte por cualquier medio.

La aspiración de un futuro se construye desde la firme promesa personal de alinear el sentir con el pensar y el hacer. No se deshecha ninguna fuente, válida en la sabiduría que cada dimensión otorga para que seamos personas íntegras, convencidas de nuestro propio valor. De esta forma, las palabras escuetas pierden fuerza.
Las acciones transforman vidas desde la firme y progresiva creencia de “hacer lo que mejor puedes hacer”.

Una propuesta futurista con un alto grado de osadía, desde la transparencia y la autenticidad. Este sentido de identidad evita la huida despavorida de las sombras, el temor a la negativa y la situación forzosa de aparentar lo que no eres.

A veces me pregunto si resulta válido despojarnos de nuestra versión, que por supuesto está inacabada, para seguir el camino que otros sugieren como mejor…

Victoria Tirro

El color de la divinidad


Durante aproximadamente 15 años y tal vez en muy buena parte de mi vida, mi trabajo consistía en estar en el futuro.

En la comercialización, diseño y coordinación, la actividad esta centrada en preparar todo para que otro ejecute. Estaba dos semanas por delante.
Una vez llegaba el día soñado, yo no me percataba. En algunos casos, si no era advertido, ni lo disfrutaba. Como todo en esta vida, una vez se ganaba y otras se perdía. Dicho de otra forma salía bien o mal.

La gente decía que era bueno en esto. Me felicitaban y reconocían. Solo que yo no lo disfrutaba. En mi solo quedaba el cansancio del esfuerzo de hacer que las cosas pasasen. Cuando las cosas no ocurrían acorde a lo esperado, si sufría las consecuencias en el presente. Es muy jodido estar solamente en el futuro.
Con mi hija y en mis relaciones personales me temo que sucedió lo mismo.Creo que no tan agudo. Siempre recuerdo el mantra que aún ahora pronunciamos a una mujer de 28 años. “Que Dios te haga una mujer de bien y feliz paraaaa…siempre” Hasta ahora y con su libre albedrío, ha vivido bajo esta declaración.
Desde hace relativamente poco tiempo, 10-12 años de mis cincuenta y tantos, tuve un despertar de consciencia. Me gustaría decir que tuve una aparición paranormal que me enseñaba las navidades del pasado, del presente y del futuro. Fue más progresiva la revelación.

Adentrándome en los postulados de la psicología positiva entendí que tenía que vivir y entender sin pensamientos mágicos, los conceptos del aquí y el ahora (frase útil pero asociada a mi poca querida autoayuda). Me tope entonces con la esperanza y el optimismo. Ambos conceptos centrados en esperar lo bueno, haciendo algo para se materialice.
En este punto comprendí varias cosas. La primera fue que esperar a que lo bueno suceda mágicamente es poco menos que lanzar los dados. Lo segundo fue que aunque no por efecto azaroso, lo que cada uno de nosotros hace es una apuesta consciente, incrementando las probabilidades de ganar. Lo tercero, que por cada apuesta, la vida tiene una consecuencia con mi nombre escrito en la frente.

Pero…en este tiempo aprendí otras cosas igualmente importantes. Entendí que hay una energía divina, que hay algo más allá de mi propia existencia. Esa energía escribe sobre líneas torcidas una meta en la dirección correcta, quizás consensuada. Una energía que colorea tanto el camino trazado como las trochas que salen al paso.

Desde ahí, desde ese momento de despertar, solo trazo el vector con mi libre albedrío y dejo que la divinidad se encargue de colorear el camino.

Cesar Yacsirk
Mayo de cuarentena 2020

Soñar un romance con el futuro hoy/ Santiago Porras



  • Me entusiasma imaginar el futuro que ya, desde hace casi 60 años, se nos venía mostrando en dibujos animados como “Los Supersónicos”, que nos colocaba anticipadamente, en forma de sueño divertido, una proyección hasta el 2062.

  • ·Agradezco a Anna Barbera, creadora del Comics al ofrecerme desarrollar la imaginación para visualizar imágenes precursoras de la Revolución tecnológica, y su impacto en nuestras vidas. Su mensaje me transmitía confianza y una expectativa expansiva para la vida, en especial con aquellas necesidades de servicios, de labores cotidianas y repetitivas, que me ofrecían una familia que sacaba partido a las ventajas de la tecnología y convivían con la revolución tecnológica en desarrollo, bajo un balance por el cuidado mutuo entre los miembros de la familia “Sónica” y sus relaciones con la sociedad de su época.

  • ·          Todo lo anterior, nos narraba el nivel de conocimiento existente, entonces, que permitirían aplicar esas ideas, desde la confianza para su abordaje eficaz. Ya hoy podemos recibir un pedido a través de los servicios de “delibery” o entregas de paquetes, con el apoyo tecnológico de drones aéreos o robots terrestres.

  • ·          Creo en la capacidad adaptativa de los seres humanos, en donde incluso, bajo la inclinación hacia la gestión de la realidad sin percatarse exactamente dónde están los límites de esa realidad y, los recursos de que dispone para aprehenderla y llevarla a cabo de manera efectiva y adecuada.

  • ·          Soñar el futuro, requiere aceptar que ya participamos de él en el presente, y por ello invito a los que se refieren al futuro tecnológico como algo por experimentar, a que admitan los datos irrefutables de la realidad de haber sido alcanzados por el futuro en nuestro presente. Lo que ocurre es que esta transformación está en pleno desarrollo, y es muy ágil. Por eso pisar la tierra en el presente, reduce la intensidad de las ideas sobre los misterios del futuro. Para ello, es beneficioso procurar un romance entre éste y la esperanza, para ofrecer sano equilibrio emocional para transitar la revolución tecnológica en progreso.

  • ·          La vida es lo que deseamos ella sea, y en el contexto descrito, yo he descubierto un tesoro, en los encuentros románticos entre Mr. Misterios y Lady Esperanza. Este romance transforma tan duales energías, en una alegre relación entre las ideas o incertidumbre de misterios y el optimismo de esperanza. Cuando ambos se acompañan, surge la autoeficacia que produce su enamoramiento.

  • ·En sus conversaciones (las mías), misterios conversaba y rumiaba sobre la improbabilidad de lograr rehacerme en mi diáspora, mientras que esperanza con dulzura y respeto por misterios, ofrecía las ventajas de esperar lo mejor en medio de las adversidades propias de los efectos de la dispersión que produce el reinventarse en otro país.

  • ·Así, de pronto llegó un COVID19, y ofreció como condición confinarme en cincuentena. Ella trajo la luz que por Whatsapp surgió, a través de un club de escritura, que ofrecía retos diarios para entrelazar palabras que prodigaron a esperanza primacía, y darme cuenta que toda mi vida me enamoran las palabras y el lenguaje positivo, que han dado respuestas a preguntas ¿Para qué te has dedicado a mediar, conciliar, negociar, servir a otros?, para restablecer la armonía ¿Qué medio de comunicación ha sido tu mejor vector?, el lenguaje…si, el interés permanente por utilizar las mejores palabras, en medio de las conversaciones donde la adversidad y los conflictos eran el pan nuestro ¿Cuál es esa competencia tuya que como coach y promotor de bienestar te permitiría realizarte? Desarrollar el lenguaje positivo en todos los seres humanos, para que disfrutemos al convivir de nutrirnos y gozar de la vida de principio hasta la eternidad. El lenguaje es y seguirá siendo el medio indispensable para desde el presente, avanzar con confianza en el presente continuo del futuro.

  • ·El proyecto ya arrancó al ofrecer una gota de bienestar “La energía del lenguaje en cuarentena” y otras cuatro programadas para los próximos 15 días. También quiere promover una comunidad que ofrezca un gimnasio de palabras y conversaciones positivas, y yo me veo como un entrenador para las Olimpiadas del Lenguaje Expansivo.

  • ·          Honro la dicha de ser parte de esta comunidad, a la que me ofrezco con humildad, a fin de apoyar a todos los que son para mi, unos referentes de la armonía en medio de adversidades y sus posibilidades.

Barcelona 24 de mayo 2020
Santiago Porras

El futuro que queremos. Lio Alvarez

En el año 2002, en un viaje a Caracas, junto con un compañero de trabajo, entramos a una estación del metro. Nos conseguimos grupos de hombres y mujeres, con franelas rojas, gritando consignas y cantando a todo volumen canciones de Ali Primera. Mi amigo me comentó en voz baja: "El futuro del metro lo veo muy mal".
Esta semana hablé con mi ex compañero -vive en el exterior- y recordamos aquel momento. Trató de jactarse de lo acertado que había sido en su predicción. Lo contuve y le dije: bueno, tampoco es para que te creas un vidente, lo que tuviste fue un lógico presentimiento, no era necesario ser futurólogo, para predecir lo que vendría. Aunque no estaría nada mal -le agregué -si descubrieses que tiene dotes ocultos para pronosticar el futuro. Le comenté sobre aquel operario de la compañía, que después que lo botaron, se convirtió en el brujo de su pueblo, y se decía que había hecho mucho dinero. Nos despedimos, y entre bromas y risas, dijo  que buscaría un curso "on line" de clarividencia.
Es increíble cómo la gente hasta paga para conocer su futuro ¿Cuál será el apuro por el futuro? Unas ansias que parecieran hasta absurdas, si consideramos que la "sal de la vida" es precisamente ese misterio que rodea nuestro porvenir. Si algún adivino nos propusiera adelantarnos cómo serán nuestras vidas, con todas sus venturas y desventuras, de seguro que a muchos  les daría miedo, y declinarían, por el solo  temor de  perder hasta el interés por vivir.

Sin embargo, tenemos que admitir, que no es fácil desvincularse del porvenir. En el mundo actual, las compañías, las organizaciones y hasta los mismos países, elaboran planes y programas proyectando siempre hacia el futuro. Por supuesto, el futuro que proyectan en su "visión" obviamente siempre es  mejor que lo que viven en el presente. Un futuro deseable y promisorio que motive a todos a trabajar para su alcance. Ningún país va a elaborar un plan de la nación visualizando un futuro que los lleve a la carraplana. Bueno, aquí habría que hacer un comentario aparte para entender el caso de Venezuela, en donde ¡hasta  el futuro se robaron!

Esta paralización del mundo que actualmente estamos viviendo, consecuencia de la pandemia, nos agarró desprevenidos. Nadie se lo imaginó, y que no me venga ningún vidente a decir que lo había predicho.  Millones de personas se están preguntando ahora: ¿Qué viene después de esto?

¿Qué futuro nos espera? Hay muchos  cambios que ya venían dándose desde antes.  El trabajo "on line", por ejemplo, ya era práctica habitual en muchas organizaciones, adoptado para bajar costos. El empleado también ahorra en tiempo de traslado, mantenimiento de vehículo, se  descongestionan las vías y otra serie de ventajas. Posiblemente continúe la tendencia de disminución de la mano de obra, con la automatización  y la utilización de robots; y al momento de contratar nuevos empleados, se les dará preferencia a algunas profesiones y competencias, sobre otras que han comenzado a perder vigencia. El mundo se irá paulatinamente normalizando, y muchos cambios, que ya venían en progreso, y otros que pudieran surgir, probablemente se intensifiquen o amplíen.

Si predecir el futuro es difícil, en Venezuela es casi imposible. Ni las leyes físicas se cumplen. Si se lanza un paquete de harina PAN al aire, en cualquier  lugar del mundo, éste caerá de acuerdo con la ley de gravedad, pero acá, antes de llegar a su altura máxima ¡desaparecerá! Luego aparecerá en las manos del "hombre nuevo", quien iniciará su cadena de "bachaqueo", y paradójicamente exigirá  el pago ¡en dólares! la moneda del aborrecido imperio.

No podemos predecir el futuro porque no tenemos dotes premonitorios. Pero si podemos manifestar "el futuro que queremos".  Antes que patria, preferimos un país decente, de gente honesta y trabajadora, como siempre fue el venezolano: alegre, solidario, agradecido, creativo y con sentido de humor. Deseamos ver la reconstrucción de un país sobre bases sólidas de valores y principios, que sustenten fuertemente la institucionalidad que nunca debimos haber perdido. Que se recupere la libertad y la justicia, la asistencia médica, la educación, la cultura, el deporte, la seguridad...Que se reunifique la familia venezolana, que podamos abrazar a nuestros seres queridos cada vez que deseemos y los abuelos puedan conocer a sus nietos.


Lionel Álvarez Ibarra
Mayo 2020

GOLONDRINAS DEL MAÑANA


GOLONDRINAS DEL MAÑANA

Sueño mi mañana
con un brevísimo equipaje.
Con miles de hojas blancas.
Con miles de hojas escritas.
Con una breve cruz en mi espalda.
Con el ancho amor
tapizándome de punta a punta.

Sueño con mi palabra
como arma y fuego,
como manantial y vida,
levantando brumas de metáforas.
Mi palabra y el bastón de la poesía,
mi molino de emociones,
siendo mi centro y mi costra.

Sueño con hacer un poema
a cada ser que habite la tierra,
ajustada a su alma y circunstancia.
Tatuar con letras el sufrimiento
y la generosidad humana.
Gritar a trueno vivo la injusticia,
la nota de la cicatriz abierta.

Sueño con volar mi ala poética,
que camine fuera de mí.
Que mis poemas vuelen,
y se encuentren con otros poemas,
y desencadenen el furor por la poesía.
Que crucen distancias y se abracen
con los vientos de otros poetas.

Yo no sueño con ser poeta,
solo quiero que mi vida sea un poema,
de versos trenzados a otros versos,
escritos en la pared del mundo,
con idiomas distintos
y el mismo brebaje de emociones.


Gudelia Cavero Hurtado

Variante de la Oración de la Serenidad


Señor,
Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar
con verdadera compasión para acompañarme y acompañar con amor a los involucrados

Valor para cambiar las cosas que sí puedo,
y fuerza para impulsarme y dar el primer paso, energía para continuar

Y sabiduría para distinguir la diferencia
Humildad y honestidad para hacerme las preguntas certeras

Carmen Lucía Rojas, mayo 2020
(Como ofrenda a una amiga)

El Futuro que Sueño (borrador)




Sueño en el futuro se conjuga en presente. En presente sueño.
Como pensar en futuro sería en presente,
No pienso en futuro, sueño en presente
Romántica empedernida, siempre comprometida
Ya me regocijaré en el futuro.

Carmen Lucía Rojas
Mayo 2020

viernes, 22 de mayo de 2020

soñar el futuro


Siempre me ha gustado vivir el presente, recordar el pasado y soñar el futuro. Si tuviera que elegir  no sabría que me gusta más. No obstante por mi carácter emprendedor, me gusta mucho proponer, proponerme, proponerle a otros, escuchar propuestas , hacer propuestas, en fin el verbo proponer conjugado en todos los tiempos, y eso se parece mucho a futuro, a soñar el futuro.

En mi momento actual, como adulta, madre, profesora y profesional de la psicología podría definir que parte de mi vida, una parte importante de mi vida, es ayudar a otros a soñar su futuro, lo que implica por supuesto soñar el mío, así me entreno en esos avatares y al mismo tiempo vivo las frustraciones, retos, alegrías, dificultades, en fin ese maremagnun de ups and downs que significa vivir, y sobre todo vivir intensamente, para acompañar a otros a que también lo hagan.

Soñar el futuro en tiempos de pandemia es una obligación y un reto , una obligación porque nos mantiene activos, proactivos, ocupados, motivados; pero también un reto porque nuestras vidas van a cambiar y deben cambiar integrando nuevos aspectos de nuestro cuidado físico, psicológico, social y transcendental.

La solidaridad y el cuidado de todos, sobre todo los más vulnerables; nuevas formas de aprender y de relacionarnos;profundos hábitos  de reflexión sobre nuestras vidas, creencias, decisiones, proyectos, miedos, potencialidades, en fin, el tiempo para reencontrarnos con nosotros mismos y con los demás nos están marcando y debemos integrarlos sabiamente a nuestras vidas. 

De igual modo, el mundo virtual para informarnos, comunicarnos, aprender, comprar, opinar, colaborar, participar , en fin, todos los verbos de la modernidad, vino para quedarse, y para que lo integremos de forma equilibrada, para que nos sume en calidad de vida a todos.

Soñar el futuro en grupo, es todavía más importante, porque las ideas se van creando y recreando en ecos colectivos que las hacen resonar y expandirse. Así nuestro club de escribidores es un nicho de seres elevados que se apoyan , se tienen y además escriben, escriben sobre su presente, escriben sobre su pasado , pero sobre todo escriben y sueñan juntos sobre su futuro.

María Elena

domingo, 17 de mayo de 2020

Mi delirio en cuarentena. Soñando futuros


Futuro que soñamos

Aprovecho uno de estos delirios febriles imaginarios que nos da en un encierro involuntario, aquel que moja la ropa de sudor y nos hace sentir que no dormimos, porque los sueños son como estar despiertos. A veces los sueños nos dan miedo, pero no todos. En uno de esos episodios, resulta que evoco a la Madre Tierra. (Debe ser porque mayo es el mes de las madres).

Pachamama traduce del quechua como la “madre tierra” y de seguro que la sabiduría andina ancestral sabía de lo que estaba hablando. Los latinos americanos no tenemos una palabra única y tenemos que construirla. Quizá por eso es que ellos sabían cómo convivir. Nosotros lo hemos olvidado un poco.

-Hola, como está usted, pregunté

- ¡Muy bien gracias!

-¿Me puede decir su nombre?

-Me llamo Pachamama, dijo

-Le importaría si mantenemos una conversación, es un honor conocerla, le dije mirando sus ojos verdes esperanza

-Claro querido hijo, es un gusto poder mantener una conversación contigo. Usualmente dan por hecho que yo los protejo y los escucho, pero la verdad es que los humanos tienen mucho poder y poca conciencia, lo que podría afectarme gravemente

-Si el Dios es el padre, ¿por qué tú eres la madre? ¿Por qué no es el padre tierra?

-Dios creó todo. Cuando creó al hombre y se dio cuenta que necesitaba una pareja,  creó a la mujer. Ambos vivieron en un paraíso donde yo era co creadora. Se aburrieron de vivir en la virtud, no tenían con que comparar, y entonces Dios, creó a la culebra. Ella les mostró la distinción del pecado. Una forma inteligente de mostrarles la diferencia de los opuestos. Los opuestos en realidad son complementarios…

-Sí, pero ¿por qué mujer?

- En realidad no es un tema de hombre y mujer sino de los complementarios: lo masculino y lo femenino. Somos como una esponja en el mar; contenemos el agua salada pero a la vez somos contenidos por la inmensidad del océano. ¿No sientes que tienes una parte masculina y otra femenina, al igual que las mujeres? ¿No sientes que tienes a Dios, viviendo contigo y además en ese todo?

-Bueno si. A veces, cuando miro hacia adentro debo hacer concesiones y comprender de qué estamos hechos. ¿Dónde mas podemos aprender de los complementarios?

- Cuando el Creador estaba en lo propio, creo cuatro elementos que nos constituyen y que habitan en todas las cosas. Lo masculino, es el aire y el fuego; lo femenino, el agua y la tierra. El fuego necesita del aire y la tierra necesita del agua. Agua y tierra procrean vida. El fuego y el aire, la renueva.

-Está claro, somos aire, fuego, tierra y agua.  Somos amor y somos olvido; somos pasión y somos razón; somos soledad y somos compañía, somos perdón y somos rencor, somos envidia y somos compasión. No somos opuestos, somos complementarios. Por eso decimos que no solo sufrimos, sino que aprendemos. Me he dado cuenta que en ocasiones he estado profundamente triste por una pérdida pero sucede algo que me pone alegre; todo a la vez. No son extremos de algo; son complementarios…le dije pero como diciéndomelo a mí mismo.

-Exacto. Todo depende de un equilibrio natural que se va creando cada vez. Las moléculas humanas son ahora distintas, comparadas con las que nacieron, sin embargo son el mismo ser. Son biológicamente distintos, completamente, pero el alma y el espíritu se mantienen.

-Alma y espíritu ¿son complementarios?

_ ¿Tú qué crees? Piénsalo por un momento antes de responderme

La fiebre subía y bajaba como un tobogán interminable. Ya quería que llegara el alba pero estaba seducido por la conversación. El calor me hizo despertar. Me cambié de ropa, tomé agua y me comí una galleta. Tierra, agua, aire y fuego. En ese sueño despierto, es que nuevamente retomé la conversación…entonces le dije,

-Sí, ¡Alma y espíritu son complementarios! y habitan en el cuerpo que cambia, que no tiene las mismas moléculas con la que nacimos, entonces, ¿Eso explica que somos más que materia?

-Así es. Algunos escritores humanos han dicho con certeza que cuando Dios creó al hombre, se dio cuenta que estaba incompleto. Entonces le dio al alma. El alma se enamoró del cuerpo y tuvo que crear al espíritu. Ya en su completitud aparente se dio cuenta que estaba incompleto y creó a la mujer desde lo que éste era, con su alma y con su espíritu. Al tiempo, se dio cuenta que viviendo en un paraíso estaban incompletos también y les dio el conocimiento y la capacidad de reconocer los complementarios. Entonces sonrió. Sabía que aun estaban incompletos, por lo que les dio la capacidad de crearse a ellos mismos. El problema es que nacen sabiéndolo, pero lo olvidan durante toda la vida. La génesis vive en nosotros y nosotros en ella, como la esponja. Solo hay que decidir buscarla dentro

-Ya, el hombre incompleto y en su consciencia, avanzó y creó todo tipo de cosas, olvidando crearse a sí mismo. Ahora veo que en la imposibilidad de detenerse de crear cosas, así como Dios, se olvidó de su propia creación. ¿Te hemos hecho mucho daño, Pachamama?

-Gracias por llamarme por mi nombre. Ya veo que has comprendido. Sí, he sufrido y sufro. Algunos daños son irreparables, hay especies que no regresarán, y los humanos son más sensibles a los cambios y a las enfermedades

- ¿Tu tuviste que ver con la pandemia?, pregunté

-En realidad, ustedes tuvieron que ver. Están haciendo uso de las libertades que tienen y no han sabido fijar límites. El equilibrio del que hablamos al principio ha sido roto. Los elementos tienen sus reglas cuando todo ha sido trasgredido. Yo solo soy observadora, y sin juzgar, escucho, veo y aprendo. También, como Naturaleza tengo la misma libertad que ustedes tienen, pudiéndome crear a mí misma. Estamos restaurando el equilibrio.

-¿Lo vas a lograr?

-¿Te das cuenta que siempre me lo preguntas a mí, en singular?

-Cierto. ¿Lo vamos a lograr?

-Los elementos se volverán a complementar y el equilibrio será restituido. Del todo, depende que continúe la armonía y sigamos adelante.

-Pero, esta no es la primera pandemia que tiene la tierra en cuanto a humanos. ¿Será que no aprendimos nada antes? ¿Por qué podríamos aprender ahora?

-Antes era antes, ahora es ahora. Han evolucionado. Se comunican mas, toda la tierra vive en tiempo real. La humanización ha comenzado, a la par de la oportunidad de conocernos unos a otros, entre humanos, y todos en conjunto con la naturaleza. Ya se cierra el agujero de la capa de ozono, ha bajado la contaminación, se restituyen los bosques y las fuentes de agua dulce, se terminan los cambios climáticos, ahora se asombran de lo que antes veían pero que ahora observan.

-Mucha gente va a morir. Es doloroso el proceso

-¿Qué parto no lo es?

Tuve que guardar silencio un rato. No sé cuánto tiempo. Quizá hasta el alba, donde me volví a dormir. El sueño sin embargo, continúa y suele ser así en los delirios.

-Yo sé que estoy soñando y que eso son los sueños. No sé que van a aprender los otros, yo puedo aprender de mí. Creo que en un mundo futuro, aquel que puedo soñar contigo en este ahora, en este momento, veo a seres humanos solidarios, compasivos, bondadosos, humildes y agradecidos. 
¿No son todas evidencias de la espiritualidad que mencionas? ¿Seremos más espirituales o todo será como dice la canción un “poco de polvo en el viento”? 
Cuando despierte, quisiera habitar en ese nuevo ser con alma y espíritu para poder acompañar a otros a que los busquen.

Con el alba, se fue la fiebre. Cuando realmente desperté, ella no estaba ahí. Pero, me acordé de la esponja, y ya no tuve miedo.

Alberto






lunes, 11 de mayo de 2020

Reunión de mayo 2020 en cuarentena


Reunión de mayo 2020
Tema: Soñar el futuro
Domingo, 24 de Mayo 2020
De 10:30 a 12:00 (Hora loca del agua)
Host: Doña Irma
Lugar: zoom
Traer un café o chocolate