Mostrando entradas con la etiqueta CEC marzo 2021. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta CEC marzo 2021. Mostrar todas las entradas

martes, 30 de marzo de 2021

Encuentro con el Principito en el 8vo asteroide

 

CLUB DE ESCRIBIDORES CARACAS

ENCUENTRO DEL PRINCIPITO EN EL 8VO ASTEROIDE

(Angel -Rafa- Ceballos)

……a la mañana siguiente, el aviador intenta buscar el cuerpo del principito, pero no es capaz de hallarlo. Así, la historia termina con un dibujo del paisaje donde el principito y el aviador se encontraban el día en que la serpiente mordió al pequeño. Como última solicitud, el aviador pide que, si alguna persona visita ese lugar y se encuentran con un niño de cabello dorado que se niega a responder a lo que le preguntan, le escriban lo más pronto posible.

 

Y así el principito despertó enla tierra con muchas más preguntas que la que tenía al iniciar el viaje por los otros seis planetas. Estaba claro que había aprendido mucho a ser y no ser, con los seres con quien pudo compartir en cada asteroide, pero sentía una vacío de algo que no podía describir. Si recordó que, en su viaje de regreso, pudo divisar un punto “brillante” lejano que “titilaba”, que por un momento creyó que era una estrella y que, por las ansias de regresar, no se paró a descifrar. Sin dudar, se preguntó, ¿será que debía reconocer ese espacio sideral que me llamaba con esa luz intermitente?.Así que, se concentró en ese punto, lo trajo a su mente, cerró sus ojos y se dispuso aemprender otro viaje con la convicción que iba a encontrar “LA RESPUESTA” que lo preparara para entender a los adultos y no sentir miedo de llegar a serlo.

Con mucho frio después de haber venido del desierto donde  dejo su “voz exterior” y por la rapidez del viaje, llegó y despertó en un sitio desconocido nada parecido a los planetas que había visitado, era un bosque frondoso con una música celestial que el viento con las cascadas sincronizaban su armonía que salían de  ocho caminos estrechos que podía divisar en una media luna geográfica  y en el 8vo unúltimo camino, de izquierda a derecha, mucho más amplio que los otros, distinguió un letrero, tipo flecha, donde se inscribía una invitación que decía, “Encuentra tu voz interior”.  Su pregunta reflexiva inmediata fue, ¿tengo yo una voz perdida?, y ¿no la veo? y con esa intriga, recordó a su amigo “el zorro” que le decía, “lo esencial es invisible” y eso lo motivó a tomar ese camino, que desde que lo inició comenzó a encontrarse con letreros y al frente de cada uno de ellos, había un cómodo banco hecho de muchas hojas de múltiples colores que lo motivaban a sentarse con comodidad expansiva.

El primer letrero le preguntaba “¿Como esta tu cuerpo”? El precipito, tuvo que sentarse para entender, ¿mi cuerpo?, el esta bien, yo me siento bien, ¿será que el camino es largo y necesito probar mi condición física?. Ahí comencé a entender lo de “mi voz interior”, las respuestas están en mí y nadie puede saber como me siento sino YO. Por lo tanto, me paré erguido y seguí caminando disfrutando la música. Luego de caminar como un kilómetro, sintiéndome fuerte y ágil, al cruzar la primera curva, divisé otro letrero que decía “Tu mente te hará talentoso”. Nuevamente me senté en el banco frente al letrero y reflexioné ¿Qué es el talento?. Como sabia que nadie me iba a responder por estar solo, me dispuse a buscar mi “voz” que ya me había respondido antes y oh sorpresa, me di cuenta que el talento es ver más allá de lo obvio y encontrar un significado que te haga feliz y recordé la caja que me pintó el aviador con un cordero adentro. “Yo soy el dueño de lo que estaba adentro”.  El talento es lo que me hace soñar y fijar una visión que me dicta, como una brújula, adonde quiero llegar, o que quiero obtener o con quien quiero estar, para disfrutar y aprender de todas las experiencias que comparta. En ese momento, me sentí con mas fuerzas para seguir mi caminata y en otro kilómetro, ya sabía que iba a encontrar otro letrero y así fue, en una esquinita vi un letrero chiquito de forma de “corazón” sin tener nada escrito. Y ya un poco cansado me senté y sin pensar sentí que la respuesta estaba en lo que he querido con pasión como “mi flor”, “mi cordero” y mi amigo el “zorro”, un vinculo de conexión “invisible” .Aquí sentí, que mi mente y mi cuerpo estaban en sincronía con el latir de mi corazón y ello me daba una expansión indescriptible que me hizo brincar, cantar, y buscar el responsable de mi alegría. Que dicha sentía en este 8vo. asteroide, que me hizo olvidar a los seres que había encontrado en los otros planetas, el borracho que no entendía que “bebía para olvidar que tenía vergüenza de beber”, el hombre de negocio que tenia tanto que y sentía que no tenia nada y el geógrafo perdido al no poder encontrar la verdad de adonde estaba.  Con esta emoción, me pare y corrí, 1, 2, 3, 4 ,5 y 6 kilómetros, para, sintiéndome en perfectas condiciones física, metal y sin “jadeo”, llegue al 8vo kilometro donde me topé en un letrero que decía, “llegaste al fin del viaje y te felicito, porque has llegado a la plenitud de la existencia humana, donde la consciencia se une a los otros tres atributos vividos, a través de un espacio inmaterial pero divino como es la “conciencia”.

En este momento, se dio cuenta que la armonía y sincronicidad de esos “cuatro poderes” hace un ser completo e integral que podrá vivir a plenitud en su infancia y vivir su adultez con una voz interior que repetirá que la felicidad y la grandeza se construyes desde tu interior con tu mente sincronizada a tu conciencia, para con tu corazón y tu existencia física te lleve con pasión adonde siempre quisiste llegar. Que intensa integridad sintió el principito quien, en ese momento, sitió sueño, se acostó en el último banco del recorrido y después de dormir unas 8 horas, despertó en el planeta tierra. Su viaje inesperado al 8vo. Asteroide lehabíarecordado la espiritualidad del Dios de Spinosa, (el Dios de Einstein),  quien declaró:

“Lo que quiero que hagas es que pongas atención en tu viday que salgas al mundo a disfrutarla. ¡Quiero que goces, que cantes, que te diviertas y que disfrutes de todo lo que he hecho para ti!Confía en tí y deja de pedirme. Te he hecho absolutamente libre, sin premios ni castigos, sin pecados ni virtudes. Eres absolutamente libre principitopara crear en tu vida un infierno o un cielo.No te puedo decir si hay algo después de esta vida. Vive como si no lo hubiera. Como si esta fuera tu única oportunidad de existir, disfrutar, amar.¿Te sientes agradecido? Demuéstralo cuidando de ti, de tu salud, de tu mente, de tu corazón y de tu espíritu.¡Expresa tu alegría!.Lo único seguro es que estás vivo, aquí, y que este 8vo asteroide está lleno de maravillas.¿Para qué necesitas más milagros? No me busques afuera. No me encontrarás. Busca tu voz interior y me encontraras latiendo en ti.”

Y así, el principito, con su cabeza entre sus manos, cerro sus ojos, respiró profundo y despertó de un viaje que le dejo sentido a su vida, reconociendo que la grandezaestá en escuchar tu voz interior.

27-3-2021

sábado, 27 de marzo de 2021

el octavo asteroide

“Dualité”, el octavo asteroide

El pequeño Yo, vivió en la Tierra por algún tiempo, pero reconoció que era el momento de volver a casa. -“El viaje del héroe”, le decía, porque es una suerte de aventuras que se tienen durante todo el recorrido. Y no es que sea más fácil el viaje de vuelta sino que lo hacemos desde otro lugar. Son 360 grados, pero paradójicamente no regresamos al mismo punto de partida; se parecen, pero no lo son.

 –Yo creo que los lugares pueden ser los mismos pero ha cambiado nuestra manera de percibirlos,  se dijo en voz alta

De hecho, el pequeño Yo, sabe, que los puntos de parada en el viaje de venida, no serán los mismos que en el viaje de regreso. El viaje de venida a la Tierra se trata de recibir; mientras que el viaje que emprende de vuelta, se trata de dar. Ya tuvo 7 paradas antes; ahora, al emprender el regreso, no sabe qué tipo de aventuras tendrá. En su evasión, llega al 8vo asteroide.

-Es un lugar singular, es una roca que flota en el espacio, mucho más grande que mi hogar-, pensó. Lo curioso es que la gran roca que gira, cuenta con dos lunas. -Luego supe, que sus nombres son Amour y Effrayé. (Amor y miedo, traducidos del Francés)-.  Quizá los nombres se los haya puesto el piloto del avión, aquel que conoció al pequeño Príncipe, en su propio viaje de regreso a casa

Lo curioso de las lunas del pequeño planeta es que orbitan en planos distintos, a la misma velocidad. (Aunque dependiendo, de factores especiales, aumenta o disminuye). El caso es, que cada cierto tiempo, los planos coinciden y podría haber una conjunción galáctica. Siempre hay un riesgo. Al igual que la luna de la Tierra, giran alrededor del planeta, mostrando siempre la misma cara. Pareciera que las lunas fueran parte del asteroide mismo. Lo que le pareció más extraño al pequeño visitante, es que el asteroide se llame Dualité (Dualidad en idioma francés).

Allí se reconoció completo, por primera vez. Todo el planeta estaba lleno de metáforas que tenían que ver con su propia existencia. La primera, la dualidad, la segunda, que las emociones al final, son solo dos; el amor y el miedo, y que más allá, todo, es amor, ya que el miedo también es una forma de amar. En el vacío hay amor. La última metáfora es que el amor y el miedo tienen caras ocultas.

El amor nació desde el principio de todo, cuando la madre se ocupó de su hijo por mucho tiempo e hizo que los humanos se agruparan, aprendieran acerca del poder de muchos, que descubrieran el fuego,  que aprendieran a sembrar y a cosechar. El miedo protector nació después, pero como una forma de amar. El miedo protege, muestra, enseña. Lo más extraño al pequeño visitante es que reconoció que en el vacío también hay amor. Y se reconoció parte del todo, compartiendo que en ese vacío ama, y se deja amar. Siempre se ha dicho que el miedo se opone  la confianza, pero esta no es una emoción sino una creencia que nace del amor mismo, para disipar así, al miedo.

Los habitantes de Dualité son pequeños príncipes llegados en su viaje de regreso a sus propias casas; es una suerte de nave nodriza que los recibe con gusto. Pero no todos han logrado salir de vuelta; a veces deben esperar a que ocurra nuevamente el fenómeno. Llegó a contar cientos de ellos; que interactuaban, se enfadaban, o abrazaban, comerciaban, jugaban y hacían distinciones. En eso, aprendían del amor. Para eso es Dualité, para aprender.

Un día, todos los pequeños Yoes se agruparon mirando al cielo; ese día era el indicado. Amour y Effrayé harían colisión. El científico Yo, había acordado con las estrellas, que ese día ambas lunas tendrían la misma órbita. Era la primera vez que muchos verían el evento, (aunque  algunos ya lo habían visto antes). Los pequeños habitantes saben que la energía del amor y el miedo les darán el impulso para llegar a la próxima parada.

Y al fin ocurrió. Hubo una gran explosión en el cielo de Dualité y rayos cósmicos atravesaron al planeta, a los cuerpos, y a las almas y sus rayos llegaron a la Tierra, haciendo cosas indescriptibles y maravillosas. Algunos aprendices avanzados, lograron salir; otros se quedaron, a esperar un nuevo evento. (Lo bueno es que Effrayé cambia de velocidad con frecuencia). Los que se quedaron vieron aparecer las dos lunas de nuevo, mostrando una sola cara. Siempre se preguntan que hay en el lado oculto de cada luna; sin saber que en su respuesta, se encuentra el pasaje para emigrar hasta la próxima parada.

¿Qué le entregó Yo, (el pequeño príncipe), al planeta, en su parada?

-“Amor en el vacío, como la esponja en el mar, así es ser”, se dijo así mismo, como para recordar, “yo he dejado  amor, en el vacío-

Más tarde, el pequeño Yo, en su viaje heroico, ya divisaba al gigante 9no asteroide. Lo llamaban “Ego”