El experimento
domingo, 30 de marzo de 2025
El experimento/ Lila Vega
¿Será que yo también soy estoica?/ María Elena Garassini
¿Será que
yo también soy estoica? Bienestar y estoicismo
Tengo sentimientos encontrados con la palabra
estoicismo y bienestar, que se hicieron conscientes aprendiendo sobre los
antecedentes filosóficos de la psicología positiva , combinado con un frase que
le oí repetir a mi papá sobre mi mamá diciendo que:“ella es estoica”.
Desde la filosofía de los griegos se habla del
hedonismo planteando lo siguiente: “La dicha está alrededor del gozo del
cuerpo y de los sentidos corporales y está anclada en el presente”. En
contraposición, aparece el estoicismo quepropone:“una templada actitud ante la
adversidad,la aceptación racional de adversidades y los golpes de infortunio y la contención del deseo.”
Siguiendo la corriente estoica, la tradición
judeo-cristiana propone las bienaventuranzas que:“Declaran felices a los
mansos, a los que lloran, a los limpios de corazón, a los perseguidos. Éstos
alcanzarán la dicha, no ahora, sino fuera del tiempo presente: en el Reino de
los Cielos” “La felicidad se aplaza a otra vida, otro reino. Entretanto, en el mundo mortal, la
virtud es la completa resistencia a señuelos de placer y e materialismo”
Si buscamos la definición de estoico en el
diccionario de la Real Academia de la Lengua Española (RAE), la encontramos en su
primera acepción como “Fuerte, ecuánime ante la desgracia” y lo mismo
sucede con el diccionario de Oxford que lo viene a definir como: “una
persona que sufre dolor o problemas sin quejarse o sin mostrar lo que siente”.
¿Por qué tengo sentimientos encontrados con el
estoicismo o ser estoica? Porque si creo que debemos afrontar la adversidad, de
la mejor manera, con todos nuestros recursos personales, intelectuales,
emocionales y comportamentales, y también con los apoyos que otros nos puedan
ofrecer. Quizás, si podemos satisfacer nuestros deseos, y lidiar con nuestros
problemas, mostrando lo que sentimos y manifestando nuestros desacuerdos,
vigilando los excesos o las prohibiciones radicales, para no llegar a ser
hedónicos puros que solo buscamos la satisfacción de nuestras necesidades.
Ahí, siento que la Psicología Positiva, que
propone una integración del bienestar hedónico ( placer y emociones positivas)
con el bienestar edudoimónico ( esfuerzo y desarrollo de virtudes) nos plantea
una vía que nos propone disfrutar de los placeres de la vida a traves de los
sentidos y nos propone un esfuerzo continuado para el logro de metas y colaboraciones
a otros, así como ser resiliente ante las adversidades utilizando nuestros
recursos personales y redes de apoyo.
En fin , que rico un helado de chocolate, una
vista hermosa, una pareja con detalles y momentos de disfrute y pasión, reírnos
juntos de un buen chiste, escuchar buena música, es decir , placeres hedónicos,
combinados con el esfuerzo por aprender cosas nuevas, participar y colaborar
con otros y llevar de la mejor manera nuestros duelos, es decir comportamientos
estoicos. ¡Esa es la mejor vida para mi, la vida en bienestar!
María Elena Garassini
Adversidades y naufragios estoicos/Santiago Porras
Adversidades y naufragios estoicos
Santiago Porras Rojas
Barcelona 17 de marzo de 2025
Para un niño de cuatro años, la
práctica constante de extraer de sus fosas nasales, la mucosidad seca de su nariz
puede resultar una enorme adversidad, por cuanto ha de soportar estoicamente
una molestia por lo que se atreve a decirle a su cuidadora algo sorprendente.
-Qué me estás diciendo Fabio?
-La vida no es como tu
quieles
-Y cómo dices tú que yo quiero?
-Que sea lo que quieras tú…
pero la vida no es como túquieles.
Es sorprendente la sabiduría
que subyace en el pensamiento de un niño, con tan solo 4 años de vida.
Zenónde Citio, en la ciudad
estado griega en la isla de Chipre en el año 334 a C. hijo de ricos comerciantes;
no imaginó que un naufragio lo conduciría a la mayor ruina económica y que ella
le obsequiaría un nuevo sentido a su vida, para ofrecer como legado una escuela
filosófica denominada “El Estoicismo”.
A ninguno de nosotros nos
advierten alllegar a esta vida que, venimos en condición de aprendices. Somos
la humanidad y por tantovamos a experimentar la libertad en una escuela de
juicios, conjugada en una realidad sorprendente, en la que al parecer nadie se
salva de disfrutar de un regalo maravilloso y, al propio tiempo, delas
calamidades o infortunios como obsequios de aprendizajes transformacionales.
Esta condición humana, me ha
hecho falible y al propio tiempo competente al abordar algunos naufragios
relacionales tanto en mis entornos parentales, profesionales y otros contextos de
convivencia.
Entre muchos hay uno que
considero marcó mi carácter estoico.
Explorando mis archivos de
naufragios, recuerdo…
Entonces era un niño de ocho
años de edad; Las mates….eran un naufragio ya en 2º de primaria, las
evaluaciones eran un ciclope griego, gracias a inexplicables confusiones
provocadas por dispersiones de mi atención que, me generaron un conflicto con
la autoridad.
-Si vuelves a traer un cero
ocho en matemáticas, te daré una pela.
Lo estoico de aquel naufragio
cantado, fue la actitud de aquel chaval de 8 años, que ante la deriva de
entregar o esconder la “boleta” para tratar de evitar el castigo, con arrojo
decidió entregarla apoyado en la virtud “Coraje” y sus fortalezas: Valentía e integridad.
Por otra parte, aquel niño se
apoyó en la virtud “Humanidad”, al considerar que, si entregaba la boleta, había
una posibilidad de que el amor lo salvaría del maltrato de la “pela”, y la
inteligencia social, le brindaba la ocasión de hacer lo correcto ante esa
complicada circunstancia de corta duración, pero dolorosa.
Es verdad también que ante
las hostilidades de los entornos “cuadrados”, “exigentes” y “perfeccionistas”,
logré cuidar mi bienestar y mi integridad, creando a mi alrededor un mundo
propio que, sin recurrir a respuestas reactivas o revanchistas, opte y de hecho
así lo prefiero siempre, al cuidar los vínculos con mis semejantes.
Estas virtudes y fortalezas
luego han sido utilizadas en subsiguientes naufragios en nuevas Ítaca de mi
vida, apoyado en otras virtudes como “Sabiduría y conocimiento” y las
fortalezas “Apertura de mente”, “Aprendizaje”, “Curiosidad”y “Creatividad”.
Como coloraría de esta
entrega, he sido consecuente en la búsqueda de mi transformación humana, en la
medida de mis posibilidades, sin perder de vista que junto a mis limitaciones
como parte del todo de la creación y el mundo al que un día vine como aprendiz,
me siento en paz conmigo mismo, valorando optimistamente mi integridad más que
el éxito material y, que disfrutando de lo alcanzado, si pierdo algo admito
felizmente que no todo se alcanza a conservar para siempre…En fin, me alegra un
montón ser parte de esta burbuja de bienestar duradero, escribiendo para el
compartir con cualquiera que gentilmente hoy lea este relato. Gracias!