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jueves, 30 de julio de 2026

El dedal/Angel Ceballos


                 TEMA DE NOVIEMBRE DEL CLUB DE ESCRIBIDORES DE LA PP / 22-11-2025                                            

(por: Angel Caballos)

Recordando aquellas personas que me han servido como un "dedal"* cómo protector, apoyo, impulso, una pieza crucial que nos ofrezca ayuda sin pedírselo... etc.

El tema de mi socio Santiago, me llega en momentos de muchas reflexiones existenciales. Llegando a mis 80, con una vida tan sinusoidal como el mundo la tiene hoy, estoy convencido que estamos conectados con seres que nos protegen, nos apoyan y hasta nos impulsan en la búsqueda de encontrar un propósito que nos haga verle y darle un mayor sentido a la vida.

Habrá excepciones, por supuesto, pero pienso que la mayoría de las veces, esa razón de ser la conseguimos sin pedirla y sin esperarla, pero si necesitándola.  

Todos, y lo avalo hablando en primera persona, tenemos fragilidades que son descubiertas y habilitadas por esas personas que yo llamo, “anillos al dedo”, donde buscamos ajuste a la medida, unión y comprensión.

Seres, como si hubieran nacido y diseñados para encontramos en un sitio o tiempo insospechado, de quienes hasta pudiera ser una persona muy lejos de la familia donde la magia se torne una realidad y podamos identificar a ese ser como un “anillo al dedo” y coherente al menos en tres dimensiones de nuestro ser.

¿Qué será lo que sucede en el universo para que esa llegada se una a ese apoyo incondicional?  ¿Es suerte, o uno sin darse cuenta, lo construye? y nos convertimos en el “labrador” de esa unión que nos hace sentir pleno.

Mi pana Santiago, cantor, y lápiz prodigioso con su verbo y música, además de socio espiritual, nos invita esta vez a explorar nuestra larga y agraciada vida, a la búsqueda de seres que se convirtieron, él dice en “dedales” aunque yo los veo como  “anillos al de dedo” , ya que no necesariamente protegen como un “dedal”, sino que les permite respirar y decidir ponértelo o quitártelo en cualquier momento para sentir la necesidad de una convivencia entretenida.

Lo primero que me llegó a la mente en el desarrollo de este escrito fue preguntarme si la llegada de ese ser, fue por una “suerte divina” o por construcción propia.  Y esta respuesta hoy la percibo, con la creencia que cada día más siento auto confirmatoria, de que uno es responsable de nuestro pasado, presente y proyección de nuestro destino. O sea, esa persona o personas que llegan a uno en momentos “mágicos”, es producto de algo que uno va construyendo con lo que piensa, siente, sueña, busca,  y “merecidamente”  lo encuentra por un impulso e intención validados por la sincronicidad. ¡WOW!. Estoy inspirado ¿verdad?.

Hoy en día, en la etapa de ORO de mi vejez, donde la sabiduría florece del cultivo de “experiencias, vivencias y emociones”, del largo crecimiento existencial en el  “huerto de mi supervivencia”,  donde la sabiduría brota sin uno darse cuenta,  y son los otros que  reconocen mejor que uno nuestras virtudes y  quienes te la aprecian, con base a ello, voy a destacar a dos categorías de “anillos al dedo”.

Una, singular y privada, y otra plural, descubiertas  en mi historia personal pero suficiente para reconocer que uno termina siendo quien es, con el cómo maneja sus relaciones y se faculta para tener la destreza de quitar del camino a aquellos seres “tóxicos” de otros seres “vitaminas” , como los llama la psiquiatra Mirían Rojas Estapé.

Personas que aportan energía positiva y apoyo emocional que te rodean, ayudándonos a superar momentos difíciles y sentirnos valiosos y queridos.

¿Nos les ha pasado a ustedes eso?; que construyes circunstancias a través de tus coherencias en la vida? “en las cuatro dimensiones” y el universo no te da la respuesta sin esfuerzo, sino que acerca la respuesta a tu camino en el momento justo, gracias al campo de posibilidades que has activado. “La magia está en el resultado visible de un trabajo interno invisible”

En la primera categoría está el ser que ha cumplido con esa visión del “dedal” (protector de mi socio Santiago), y es mi inigualable y perfecta compañera de vida, ojo, no como mi esposa, aunque el 3 de diciembre del 1966 le puse un “anillo en su dedo y ella en el mio”.  

Ser esposa o esposo, es solo poner una “semilla en el dedal” con un compromiso que no sabes si lo vas a cumplir. Para un ser especial que nos ofrezca apoyo sin pedírselo y convertirse en tu compañero o compañera de vida tienes que germinar esa semilla y cultivarla, como el “bambú chino”, que toma más de 5 años para hacer y fortalecer raíces (valores) y una vida para crecer sin limite de altura.

La gran pregunta: ¿Es Suerte o construcción las fuerzas que unen una relación que te pertenece toda la vida? . Yo diría lo contrario: Es ¡Construcción y “buena suerte”!. La suerte es un azar, la “buena suerte” es creación!

En mi caso, les cuento; la llegada de ese ser “anillo al dedo” fue premonitora, como si hubiera estado escrito por el creador.  “And I mean it”. Antes de estar ella frente a mi, conocía su nombre y la seleccioné y decreté en una “subasta” de nombres de las maestras solteras que iban a estar presente en la fiesta de fin de año de la empresa donde ambos trabajábamos (17 de Dic. 1964 – hace 61 años).

Sin entrar en detalles esto fue lo que sucedió cuando entré a la fiesta: La vi, me vio y dentro  de 14 días estamos cumpliendo 61 años de ese encuentro y 59 de total entrega, física, mental, socioemocional y espiritual que representan los 4 “dedales” que me protegen para cumplir mi declaración y compromiso ante el altar.

Para entender esta "magia" de este encuentro, podría analizarlo como una combinación de construcción activa (lo que yo hice) y sincronicidad universal (lo que parece ser suerte o destino).

La creencia de que estos encuentros son "suerte” para mi es una interpretación superficial. La visión más profunda es que el universo opera a través de la sincronicidad, la cual se activa y se dirige por la intención y preparación interna.

Uno no pide ayuda expresamente, pero sí prepara el terreno para recibirla.

La segunda categoría la voy a concentrar en lo que viví y me pasó cuando viví 14 años en Colombia, donde construí y dejé, muchos más “dedales” de lo que imaginé. y que hoy mantengo desde la distancia. Y al reflexionar sobre que paso con estos pocos, pero significativos dedales, concluyo que yo, llegando de otro país, cultura y costumbres diferentes, logré en poco tiempo construir y fertilizar caminos que rápidamente algunas personas decidieron caminar conmigo con alegría y mucho entusiasmo, capaz de mantener la camaradería necesaria para seguir siendo hoy “anillos al dedo”

Todo lo descrito, me convence que cuando un encuentro se siente como un "anillo al dedo", el universo parece responder a tu preparación interna a través de dos fenómenos clave: Uno, bajo el Principio de Sincronicidad (Carl Jung) el cual no es causalidad sino la coincidencia significativa de dos o más eventos donde existe una relación de causa y efecto de tres fertilizantes (sinceridad, respeto y consideración) para que florezca la, alegría, la empatía y el apoyo incondicional, sin juicio alguno.

Esta hermosa reflexión toca la intersección entre la psicología, la espiritualidad y la química de las relaciones humanas. Es la magia de un encuentro con un apoyo significativo que encaja perfectamente, como "anillo al dedo" donde la otra persona tiene una pieza del rompecabezas de tu vida, y tú tienes una pieza de la suya. La unión no es un accidente, sino la realización de un potencial ya existente en el campo de interconexión.

Que mejor ejemplo que los “dedales en construcción en este club, que, con 10 años, ya con anillos que entran suavecitos en todo los 10 dedos y sus dedales cubren los corazones de los que están y los que se han ido en cuerpo y alma.

¿Qué he aprendido en mi larga y expansiva vida?: que para abrirnos al mundo y entenderlo, la práctica de la escucha debe superar con creces la del hablar. Nuestros interlocutores no se abrirán al dialogo hasta que sientan receptividad y generosidad y citando a Aristóteles o a Gandi, la gente es amable cuando uno es amable, todos nos quieren cuando uno los quiere y uno es feliz cuando el otro es feliz.  Al final, ser abundante y compartir tus dones, se regresan imantados.  

Angel Ceballos/                                                                                                                        Noviembre 2025

sábado, 24 de mayo de 2025

Y de repente/Angel Rafael

 TEMA DEL MES DE MAYO – CLUB DE ESCRIBIDORES                                                                                  

.  “ Y de repente, todo cambia..." . (Host: Irma Wefer)

Mis lápices cambiantes, vaya el tema en que nos metió Irma, en un mundo donde la única constante visible y tangible es el “cambio” y no necesariamente “de repente”, que, por definición, es algo que sucede de forma súbita, inesperada, sin previo aviso o preparación.

Nuestra verdad es una constante de lo que es un merecido cambio, que manejándolo con el contagioso “virus” de la PP y el de la Ciencia del Leguaje Positivo de LC, debemos mirarlo como catalizadores de trasformación para crecer y fortalecer el sentido a nuestras vidas, que los de este club lo tienen claritas. 

En lo que pienso y en lo que si debemos reflexionar es sobre lo que se debe transformar y lo que debemos buscar que permanezca inalterable. Por supuesto, un cambio repentino está unido a cambios emocionales como la sorpresa, el miedo, la alegría, y la tristeza los cuales suelen desencadenar una oleada de emociones intensas que pueden variar enormemente, para bien o para no tan bien.

Rápidamente, con el tema de Irma, hice un “paneo” mental de los cambios recientes en mi vida y tuve que sentarme para enumerar los estímulos que me han llegado desde que decidí dejar mi país y emigrar a un segundo, mentalmente complejo en cómo se establecen las relaciones, para mi vital, y como compartir y enriquecerme de lo que Dios pone en mi camino.  

Lo llaman, el “imperio” que por definición debe ser un estado que está sujeto a cambios repentinos por el cómo se alteran drásticamente las estructuras del poder, la presencia en espacios litigantes para definir fronteras, la economía, que, sin pensar entrar en crisis por depresiones repentinas, como también, la adopción rápida de una tecnología revolucionaria que persigue, sin querer queriendo, transformar la sociedad, y no hablemos lo que la IA está procurando.

Ahí estoy yo, en un momento de mi vida que busco tener espacios de sosiego, tranquilidad  y seguridad personal para disfrutar mi longevidad, etapa de sabiduría que brota por todos mis poros y tiene que ser así, después de más de 40 años de vivencias muchos más merecidas que inútiles.  En ella, estoy en pleno cultivo, con cambios que me llegan por los cuatro puntos cardinales, ante escenarios que me han permitido sentirme estable  y sobre todo abierto a lo primero que me abra el entendimiento: LA ACEPTACION.

Los cambios en la vida no son uniformes. pueden ser rápidos o lentos, superficiales o profundos, y a menudo son una combinación de ambos. La velocidad y la profundidad de estos cambios están intrínsecamente ligadas a la naturaleza de los desafíos y las oportunidades que enfrenta el entorno y sus circunstancias, y el primer valor que hay que internalizar, repito, es el de la “ACEPTACIÓN”, con el fin de desarrollar la capacidad de adaptación y responder ante las exigencias de las realidades del entorno donde se vive, que en mi caso será donde descansaré eternamente (digo yo).   

Es un proceso dinámico y complejo, influenciado por una interacción constante de factores internos y externos, pero si uno se entrega a él, usando las fortalezas personales que uno ha descubierto, ellas fertilizan el camino hacia el disfrute, cuya brillante energía va iluminando el camino.

Ya llevo año y medio en el imperio y lo que he valorado es el aprendizaje de las realidades que he podido apreciar en dos seres que se aman profundamente desde hace nada menos que de 60 años, un ticket de entrada que me pronostica un final feliz sin arrepentimientos.

Aprendes, que la familia con sus propias  prisas se aleja un poco más de uno, pero ahí es donde la sabiduría nos debe abrazar con fuerza, para entender que el amor no es posesión, sino libertad. Te das cuenta de que tus hijos y tus nietos,  tienen una vida propia, igual que la tuviste tú, y no puedes pretender que vengan a ti para mitigar tu silencio y soledad. Tus hijos son frutos de tu cultivo y solo queda disfrutarlos tal cual como son, donde estén y como ellos te ven. Por ejemplo:  Se me ocurrió formar un grupo WhatsApp con todos ellos, para conocer sus cambios y ellos me cambiaron a mí.! No me pararon b..as!. Son gringos 100 %. 

Me costó aceptarlo, pero ya lo celebro como ir a una fiesta sin saber quién y cuándo tocan el “alma llanera” . Ya no habrá motivo para temer y asombrarme, habrá un último baile de un ciclo natural, el cierre de un capítulo escrito con lágrimas, risas y recuerdos. Pero lo que queda del cambio, lo que nunca será realmente eliminado, ni quitado lo bailao, son las huellas que dejamos en las almas que tocamos y que nos tocan.

Leyendo a Luis Castellano en su gran obra, “La Ciencia del Lenguaje Positivo”, no dejen de leerlo, reafirmé que si lo que define la historia son los cambios, nosotros podemos crear cambios apreciativos con nuestro lenguaje. Las palabras son verdaderos artífices del cambio. El yo de las palabras, el yo que tiene experiencia de palabras, el yo que recuerda palabras y el yo que experimenta palabras, el yo que crea palabras, dicho por “Luis”, favorece al cambio. El lenguaje positivo, que hemos aprendido, simplemente nos da las posibilidades de cambiar en cosas que hemos pasado por alto.

También, leyendo su obra, pude internalizar que el tiempo que me quede por vivir, me permita, antes los cambios que seguirán sin piedad, profundizar mis amistades, despedirme de aquellos a los que quiero, escribir y hablar más positivamente, ser más proactivos, viajar si mis limitaciones actuales me lo permiten y alcanzar nuevos niveles de conocimiento y comprensión.  Decidí tener tiempo para divertirme, incluso para ser criticado por alguna estupidez. Hoy en día, mi tendencia predominante es la gratitud. He amado y he sido amado; he dado un montón y he recibido mucho más; he trabajado, leído, viajado, bailado y ahora estoy disfrutando la escritura. Dios lo sabe y conscientemente estando él habitado en mí, sé que los cambios serán bien recibidos.

Por eso, mientras haya aliento y energía, mientras el corazón lata, vivamos intensamente nuestros cambios. Abracemos los encuentros, riámonos a carcajadas de nosotros mismos, de nuestras “chocheras”, (yo no las oculto), disfrutemos de los placeres simples de la vida, *simplemente amemos*: ¡el amor es una droga efectiva para aceptar los cambios, estén donde estén y con quien nos relacionemos.

La primavera es un mes de cambios hacia el florecimiento de la vida y demuestra que el verano, otoño e invierno, con sus distinciones, son procesos de aprendizajes avisados y conocidos, y “no son de repente”. Por eso, la vida sin cambio sería aburrida, inerte y mala consejera.

Cultivemos nuestras amistades y familiares cercanos, como quien cuida un jardín, porque al final, lo que queda no son los logros, ni los títulos, ni los aplausos, ni los cambios, sino los vínculos con los momentos compartidos y la luz que recibimos y difundimos.

Cambiar es vivir, es poner el lenguaje positivo en acción, elegir y colocar palabras que abren otros espacios en la memoria y no quedarse prisioneros de una única historia. Palabas de LC: Nadie nos puede negar que cada ser humano es creativo porque no hay mayor creatividad que la que puede hacer el lenguaje positivo en nosotros al construir nuestra mejor historia cada día. Su labor es hacer posible, en principio, el bienestar a lo largo de toda nuestra existencia.

Y eso se logra con un “cambio” pero “no de repente!

Angel Rafael. (23-5-25)

domingo, 27 de abril de 2025

Lidiando con los ayayaes del alma y el cuerpo/Angel Ceballos

 

LIDIANDO CON LOS “AYAYAES” DEL ALMA Y DEL CUERPO.                                                        

(Tema del mes de abril – club de escribidores de PP)

 

Mis lápices “primaverales”, cuando leí el tema de Gudelia sobre los “ayayaes” , no pude evitar recordar a mis hijas, impostando: ¡aquí está “Angel María”!, su abuelo, que en paz descanse,  quien con mucha frecuencia, cuando estaba meditabundo, emitía esa expresión de forma sonora que se volvió un símbolo emocional de “atención” familiar.

 

Esa expresión, que por alguna razón fue heredada por mí, contaminó y ya es un símbolo trasmitido a mi nieto mayor. O sea, ya es una herencia familiar que nunca la había internalizado ni buscado el significado real que podía tener en el árbol genealógico los Ceballos.

 

Entonces, se me ocurrió explorar con mayor conciencia el significado que pudiera tener esa expresión en la emocionalidad de nuestra humanidad, sobre todo para buscar paralelos o similitudes con mi padre, mi nieto y yo, por haberla adoptado,  diferenciando por supuesto las épocas y las circunstancias del entorno de formación y crecimiento.

 

Aprendí, que la expresión "ayayay" proviene directamente de la interjección "ay" que repetida varias veces se utiliza para expresar diversos sentimientos, especialmente los de aflicción y dolor, que al repetirla varias veces como "ayayay",  intensifica la expresión de esa sensación o emoción de forma visible. 

 

Mi padre, quien era muy emocional, como yo también lo soy, por mi compañera de larga vida, mis hijas y nietos y ahora por Gudelia, me motivó a profundizar que significado podría tener hoy en mí, para buscar pistas de cómo lidiar con ella, aunque un “ayayay” no necesariamente es una oda en la constitución del ser. ¿Y qué pasa si le diéramos una mirada apreciativa a esa expresión?

 

Comencemos con lo natural: Un “Ayayay” se puede utilizar en varios estados o gamas emocionales, como un:

 

·  Dolor físico: Similar a un simple "¡ay!", pero con mayor énfasis.

·  Aflicción o pena: Para lamentar una situación triste o desafortunada.

·  Sorpresa desagradable o alarma: Ante un evento inesperado y negativo o una

·  Queja o lamento: Para expresar malestar o frustración por algo.

 

Igualmente, dependiendo del tono, intensidad y contexto, pudiera ser utilizada como una burla o incredulidad, dependiendo de su modulación y su contexto.

 

Reconozco que la repetición de la vocal "a" y la consonante "y" crea un sonido que intuitivamente transmite una sensación de lamento o quejido, lo que explica su uso extendido en la lengua española para expresar estas emociones. Es una expresión muy arraigada en el habla coloquial de muchas regiones de nuestra “madre patria” extendida en Latinoamérica.

 

Pero mira que interesante salirnos de la concepción natural y negativa del “ayayay” que ahora como estudioso de la PP,  apreciar lo positivo que pudiera tener o estar en nuestras relaciones, estando presente como una: 

 

  • Descarga emocional: para liberar frustración o dolor pudiendo ser temporal.
  • Búsqueda de empatía y atención: Un “ayayay sentido” pudiera ir en la búsqueda de comprensión y apoyo de los demás, para validar una experiencia.
  • Conexión en una conversación: Compartir quejas sobre experiencias comunes (el tráfico, el clima, problemas laborales) puede crear un sentido de conexión y pertenencia entre las personas. "¡Ayayay, este tráfico es terrible!" puede ser el inicio de una conversación amena y un sentimiento compartido.
  • Identificación de algo nuevo: Un adecuado “ayayay” puede ser una señal de que algo falta, ya sea a nivel personal o social, para ser exitoso.

En mi caso particular, mis  “ayayaes”, son “botones emocionales” que motivan al buen humor. Todas las hijas ríen a carcajadas al recordar su abuelo, que, sin buscar el significado real de sus razones, llegan espontáneamente a nuestros corazones para alimentar el espíritu y alma en un proceso, que, en mi opinión, no requiere atención consciente ya que esa expresión pudiera reflejar algun punto de inflexión hacia una satisfacción física, emocional o espiritual. La clave está en discernir entre una “ayayay”  puntual que busca una liberación o desahogo emocional o señalar un problema o una actitud constante de victimismo que no busca soluciones.

Ahora pienso que el equilibrio radica en expresar un “ayayay”  de manera constructiva y buscar soluciones en lugar de quedarse atrapado en la lamentación constante. Y mira lo que se me ocurrió con el tema, gracias a Gudelia:

Me ha motivado a hacer un ejercicio durante un mes, llevo 15 días, para que todas las noches reflexiono  e identifico, cuantos “ayayaes” o quejas tuve en el día y escribirlas de forma “salvaje”, con el fin de caracterizarlas, buscar su significado pero además cuantos momentos de satisfacción, elogios y alabanza, pudieron surgir de ellos,  para hacer un balance y medir cuantos, “que vaina tan buena” (emocione positivas) tuve con los ayayays del momento y si la relación es mayor de 3 a 1, para unirme al camino que Barbara Fredrickson nos iluminó, para: 

  • Generar cambios cognitivos en el cerebro
  • Hacernos más creativos, resilientes, receptivos y abiertos
  • Desarrollar nuevas competencias, relaciones, conocimientos y comportamientos y
  • Ayudar a acelerar la recuperación de los “ayayaes” que aparezcan sin querer queriendo.

En un abordaje consciente en la dimensión Mental y Emocional lidiar los “ayayaes” nos puede llevar a:

  • Cuestionar nuestros “ayayaes internos” y examinar su validez.  Reemplazar los pensamientos negativos por afirmaciones más positivas y realistas.
  • Establecer límites: Si los “ayayaes” o quejas provienen de otros, aprender a establecer límites saludables.  Aprender a decir "no" y a proteger nuestra energía.
  • Practicar la empatía: Intenta comprender la perspectiva de la persona que se queja con mucho “ayayaes” .
  • Enfócarte en lo que puedes controlar: A menudo, los “ayayaes” se centran en cosas que no podemos cambiar, para dirigir la energía hacia lo que sí está bajo nuestro control, y tener una reacción estoica, con pensamientos, emociones y acciones usando nuestra virtudes y fortalezas.
  • Buscar el lado positivo: Intentar encontrar pequeñas cosas positivas incluso en situaciones difíciles.
  • Practicar la gratitud: Enfocarse en las cosas buenas que tienes la vida. Esto puede ayudarnos a contrarrestar la negatividad cultural de los “ayayaes”.
  • Desarrollar la resiliencia emocional: Aprender estrategias para afrontar el estrés y la adversidad de manera saludable.

Y en un abordaje en la dimensión espiritual y del Alma:

  • Conectarte con tu propósito: Reflexiona sobre tus valores, tus pasiones y lo que te da un sentido de significado en la vida.
  • Practicar la atención plena (mindfulness): Estar presente en el momento te ayuda a observar las quejas sin juzgarlas ni dejarte arrastrar por ellas.
  • Buscar la conexión: Cultivar relaciones significativas con personas que te apoyen y te eleven. .
  • Practicar el perdón: Indultar y liberar  a otros y a ti mismo, por los “ayayaes” o quejas y  emociones negativas que pueden liberar una gran cantidad de energía negativa.

La clave, pienso está en discernir entre una queja puntual que busca espacio, tiempo y desahogo o señalar un problema o una actitud constante de victimismo que no busca ni encuentra soluciones. Un mundo donde solo hay "ayayayes" puede volverse paralizante y negativo. Sin embargo, un mundo donde las preocupaciones nunca se expresan corre el riesgo de ignorar problemas importantes. El equilibrio radica en expresar el malestar de manera constructiva y buscar soluciones en lugar de quedarse atrapado en la lamentación “rumiante” y constante.

Como lo declara nuestra “pana” Barbara Fredickson , si en tu día a día, tienes más de 3 emociones + sobre los presentes “ayayaes” que puedan surgir, tienes el camino fértil para cultivar tu bienestar

Angel “ayayay” Ceballos (Abril 2025)

domingo, 30 de marzo de 2025

¿Será que yo también soy estoico? Angel Ceballos

TEMA DEL CLUB DE ESRIBIDORES DE LA PP

¿Será que yo también soy estoico?

 

Mis lápices primaverales desde que decidí emigrar a otra cultura y el uso de una de mis 6 fortalezas de la PP, de ser curioso,hoy conozco un poco más lo que significa “ser “estoico” ysiento que vale la pena compartir los valores o pilares en que se fundamenta este estilo de vida y lo que ustedes me inspiran, por un lado por la propia Psicología Positiva, además de los 7 Hábitos de Franklin Covey, que para mí representa un tratado o la biblia sobre el estoicismo.

 

Y esto lo afirmo, porque me he dado a la tarea de identificar momentos de “luz  y de sobras ”con significado que he tenido en 70 años de mi existencia, para darme cuenta, que por obra de “alguien o de algo”, me he enfrentado los diferentes circunstancias  de impacto y como las he abordado con actitudes que hoy diría  son de base “estoicas”. ¡Mira tú que sorpresa te da la vida!

 

Habitar el estoicismo, para mí ha sido quizás una respuesta del porque logré lo que obtuveen mi vida, por supuesto, no me la voy a echar ya que también he tenido actitudes anti-estoicas que me sacaron de la propuesta de Zenón, paladín del estoicismo, pero la vida no es una línea recta o ascendente sino que tiene “ondas y baches”que nos ponen a prueba.

Ahora, la pregunta del millón: ¿COMO PODRIA SABER YO SI SOY UN ESTOICO?

Antes de compartir mi historia, porque si creo que en mi ha habitado la magia del estoicismo, comparto cómo nació esta filosofía y cómo se desarrolló su práctica la cual se centra en vivir una vida virtuosa,en sana paz, independientemente de circunstancias externas, realidad que en nuestra cultura y en el siglo XXI es una ilusión.

De acuerdo a los estudiosos, con la identificación y creencia de los siguientes principios, es posible que el “virus” del estoicismo haya o esté contaminando mi ser, ahora dándome cuenta.

1. Aceptar lo que no puedes controlar: Reconocer que hay muchas cosas en la vida que escapan de nuestro control, como el clima o las opiniones de los demás, y en su lugar enfocarnos en lo que sí podemos abordar y controlar, como los pensamientos, emociones y acciones, evitando así respuestas impulsivas o irracionales que facilitan desarrollar la capacidad de mantener la calma y la compostura en situaciones difíciles. “Esto ha sido una realidad en algunas circunstancias de mi vida”

2. Enfocarse en la virtud: Considerar que la virtud, no es otra cosa que una “ensalada de frutas” de la sabiduría, justicia, coraje y templanza, como un bien supremo que nos faculta a vivir de acuerdo con nuestros valores.

3. Vivir en el presente, concentrándote en el “aquí y en el ahora”, en lugar de preocuparte por el futuro o lamentarte por lo que ya pasó. Aceptar y apreciar lo que tienes,  encontrando alegría en las pequeñas cosas de la vida.

4. Aceptar la adversidad, viendo los desafíos como oportunidades que fortalecen el carácter para aprender y  aceptar que el sufrimientoes opcional y es parte de la vida que te ayuda a encontrar significado en ella.

6. Vivir de forma “proactivas” reflexionando sobre mis acciones: Ante un estímulo a su respuesta, tomarme el tiempo para respirar profundamente y“poner una pausa mental” antes de responder y reflexionar sobre nuestras acciones para dar una respuesta con base al libre albedrio basado en mis valores.

7. Practicar mucho la gratitud: apreciando las cosas buenas de tu vida, tanto grandes como pequeñas y expresando reconocimiento a los demás en el mundo que me rodea.

8. Enfocarme en lo esencial, aceptando que la búsqueda de los bienes materiales innecesarios no me quita los momentos de gozo y alegría para concentrarme en lo que realmente importa: miss relaciones, mi salud y tener claro el propósito de mi vida.

9. Prepararme para la adversidad, practicando los valores de la “Aceptación” y la “Paciencia”,  para desarrollar acciones que me den resiliencia de consentirlos cambios que es lo único constante,conectado e integrado en la vida..

10. Sentirme parte con el universo, reconociendo que todos somos parte de un todo dentro de un círculo de influencia cultural, esforzándote a contribuir al bienestar de los demás.

Por haberme identificado con la mayoría de estos principios, aunque repito, en mi vida profesional, no los reconocía como tal, me atrevo a confirmar que tengo una inclinación marcada hacia el estoicismo y si no fuera así, ahora consciente,quiero adaptarlos para que habiten en mi declarada última y próxima década existencial de vida.

Se que,para adoptar una filosofía se requiere tiempo y si elijo eliminar, el “no podré”, o“el que soy viejo o que ya pasó mi tiempo?, podré vivir ese 25 % del resto de mi existencia siendo un “estoico consciente”,disfrutando una vida más virtuosa y en paz con una mujer que sin saber debe tener algún gen de Séneca o Marco Aurelio que me contaminó y ha influido en el estoicismo que está habitando en mí, sin yo proponérmelo.

Ahora me voy a la práctica que para mí es lo que me confirma que el “estoicismo” si está en mí.

 

Como nada, pero nada es casual, la Psicología Positiva y la Logoterapia me lo ha confirmado y revisando mis 6 fortalezas que me dio en test VIA hace 20 años, pude constatar que 4 de ellas tienen raíces estoicas y ahora, para mi sorpresa, me di cuenta que mis creencia basadas en valores, sin saber sus fundamentos, vienen del estilo de vida que los estoicos profundizaron desde el siglo VII ac, cuando Zenónlo promovió contres referentes que ya conocemos y que guían la existencia estoica, como son: Marco Aurelio, Epícteto  y para mí, mi pana Séneca.

 

*Estas 4 fortalezas son:*

1.   Autocontrol y auto-regulación,2. Valentía para manejar mis desafíos, 3. Tenacidad y diligencia y4. Juicio y apertura de mente.

 

Estas fortalezas reflejan la ética estoica de vivir con virtud, razón y aceptación, encontrando la tranquilidad interior independientemente de las circunstancias externas.En el libro de los 7 Hábitos, su autor lo representa, con el “circulo de preocupación y “círculo de influencia” , una dicotomía de dos espacios para vivir  de manera independiente e interdependiente y conocer los espacios desgraciados

En resumen:

  • El estoicismo ofrece herramientas prácticas para cultivar el bienestar emocional y mental.
  • Al centrarse en tres de sus 10 mandamientos, como: Dicotomía del control, Aceptación del destino y Responsabilidad y deber, nos permite vivir una vida más plena y significativa.
  • El estoicismo proporciona una estructura que ayuda a las personas a encontrar la paz interior y la satisfacción, elementos clave para el bienestar.

Les escribe, un estoico longevo en la búsqueda de hacer realidad mi propósito: vivir alegre con amigos, sin mirar el calendario.

Angel Ceballos (21-3-2025)


sábado, 25 de enero de 2025

El zamuro/Angel Ceballos

 

CLUB DE ESCRIBIDORES DE SOVEPPOS – TEMA MES DE ENERO 2025

“El Zamuro, una desprestigiada ave con vuelos de alturas”.

¿Podemos reescribir a esta ave, de mala reputación, sin prejuicios, en términos positivos?.¿Qué aspectos despierta en ti?

Mis “lápices, esta vez voladores”  ¡Vaya que tema! que nos envía Don Martin,  para volar a  espacios nauseabundos con seres que a primera vista, lo que despiertan y generan es un desprecio carroñero, al verlos alimentándose de animales muertos y cadáveres  en descomposición que nos generan instantáneamente rechazo visual y emocional, Pero, pero,  ciertamente, en esa tarea intimidante, también vemos que ellos evitan la propagación de enfermedades, pues muchos de los virus y las bacterias que ellos consumen mueren por el ácido potente presente en sus estómagos.

Realmente es difícil identificar “al rompe” aspectos positivos, adicional al mencionado, pero indagando apreciativamente, como quiere Martin, y como debemos mirar la vida y los que hemos navegado por los mares de la PP, (No ver primero las flores caídas del jardín, sino su belleza floral presente) me encontré con capacidades invalorables que me hizo cambiar mi paradigma de estas despreciables criaturas, que suelen medir 75 cm de longitud  con envergadura de 1,69mts. (mi altura)

¡*¿Qué lecciones que podemos aprender del zamuro?*

  • Su Adaptabilidad:Los Zamuros son maestros del manejo del ambiente. Se alimentan de una amplia variedad de carroña y pueden sobrevivir en diversos entornos. Esto nos puede enseñar, para sobrevivir, a ser flexibles y a encontrar oportunidades en situaciones difíciles.
  • Paciencia:Son maestros de pasar horas, sin afán,  planeando el cielo, esperando el momento preciso para alimentarse. Esta paciencia nos puede enseñar a esperar que “todo momento” tienen su ritmo y debemos esperar el momento adecuado y a no apresurar las cosas.
  • Observación: Los zamuros tienen una visión excepcional y son capaces de detectar carroña desde grandes alturas. Esta habilidad nos invita a estar “pilas” y ser más observadores que receptores prestando más atención a los detalles “florecientes”, usando el PERMA en nuestra vida.
  • Resiliencia: Los zamuros son aves fuertes y resistentes, capaces de soportar condiciones climáticas extremas. Este fortaleza nos enseña a superar los obstáculos y a seguir adelante a pesar de las adversidades.
  • Valoración de lo simple: Los zamuros encuentran satisfacción en cosas que a otros les pueden parecer indeseadas, desagradables y ofensivas. Esto nos recuerda que la felicidad no siempre se encuentra en las grandes cosas, sino en apreciar lo más sencillo y en lo que tenemos.

En resumen, estas aves depreciables  nos pueden enseñar a encontrar belleza en lo inesperado y a aceptar el ciclo natural de la vida. Y les confieso, es exactamente lo que estoy necesitando hoy en día para aceptar y adaptarme y mi nueva vida americana y octogenaria que estoy comenzando disfrutar.  Hasta pienso comprarme un “zamurito” como mascota o amuleto (llavero) que me refresque sus capacidades. Gracias Martin, como siempre, nunca creo en las coincidencias y tu tema me abrió más el entendimiento.

Angel Rafael Ceballos

domingo, 24 de noviembre de 2024

la distancia es como el viento/Angel Ceballos

 “La Distancia es como el viento” (Angel Rafael Ceballos)

Mis queridos lápices “distantes”, si como dicen, que "la distancia es como el viento", me voy a atrever a usar esa metáfora para construir mi vejez de larga distancia con un viento a favor, activo y saludable.

Esta metáfora es una forma poética y profunda de entender el paso del tiempo con el proceso de envejecimiento. Veamos cómo podemos aplicarla para construir y disfrutar una vejez floreciente:

La distancia como el viento, en la etapa de ORO de la autorrealización, lograda con mucho “viento”.

·  El viento como el paso del tiempo: Así como el viento sopla constantemente, cambiando de dirección y fuerza, el tiempo también avanza inexorablemente. La vejez es simplemente un punto más avanzado que el tiempo define en este viaje.

·  El viento como un cambio constante: El viento moldea el paisaje, erosionando algunas partes y creando otras nuevas. De igual manera, el paso del tiempo nos transforma, cambiando nuestro cuerpo y nuestra mente y con ello nuestro hacer.

·  El viento como fuerza: El viento puede ser una suave brisa o una fuerte tempestad. Nuestra experiencia en la vejez dependerá de cómo aprendamos a navegar estas diferentes "brisas" y "tormentas",que sin querer nos llegan en la vida.

Cómo usar esta metáfora para construir una vejez plena y saludable:

  1. Acepta el cambio: Al igual que no podemos detener el viento, tampoco podemos detener el envejecimiento. Aceptar este hecho es el primer paso para ubicarnos en el presente y pensar en vivir una vejez plena.
  2. Adapta tu vela: Nuestra vida es como un velero navegando en viento suaves y huracanados.  A medida que envejecemos, debemos ajustar nuestras velas (nuestros objetivos, nuestras expectativas, nuestras actividades, nuestras limitaciones y destacar nuestras fortalezas) para aprovechar al máximo las condiciones cambiantes y climáticas de la sabiduría
  3. Encuentra tu dirección: El viento puede llevarnos a lugares inesperados. Es importante encontrar nuestra propia dirección y mantener un rumbo claro, tranquilo y disfrutado, a pesar de las ráfagas naturales e inmerecidas de la vida.
  4. Disfruta del viaje: La vejez es una oportunidad para reflexionar sobre el “yo histórico”, para disfrutar del presente (sin juicios) y dejar que el futuro tome su forma con el viento y distancia a nuestro favor.En lugar de centrarnos en lo que hemos perdido, podemos enfocarnos en lo que aún podemos lograr y ganar.
  5. Conecta con los demás: El viento puede ser más fácil de enfrentar cuando viajamos en compañía. “Uno se sostiene del otro”.Mantener relaciones fuertes y significativas puede proporcionar apoyo emocional y enriquecimiento personal a medida que envejecemos en el tiempo y en contra de la distancia.
  6. Seguir aprendiendo y creciendo: El viento puede llevarnos a nuevos lugares y experiencias. Mantener una mente abierta y curiosa nos permitirá seguir aprendiendo y creciendo a lo largo de toda nuestra vida, sin importar la distancia que nos quede y sin que el “yo histórico” nos trampeé.
  7. Cuida tu salud: Al igual que un barco necesita, atracar en puertos, para realizar un mantenimiento constante, nuestro cuerpo también necesita cuidados y renovación para funcionar de manera óptima. Adoptar hábitos saludables como una dieta equilibrada, ejercicio regular, un sueño reparador y chequeos médicos regulares puede ayudarnos a envejecer de manera saludable, “contra viento y marea”. Aquí la distancia no importa y la salud nos da más tiempo de vivir el “yo presente” .

En resumen, mis lápices distanciados por el espacio y por el tiempo, la metáfora de la “distancia como el viento” nos invita a ver la vejez como una parte natural del ciclo de la vida. Al aceptar el cambio, adaptarnos a nuevas circunstancias, y encontrar nuestra propia dirección, podemos construir una vejez plena, activa y saludable. Así el tiempo se hace infinito y la distancia lo acorta hasta el ultimo minuto. El momento que Dios quiere que lo acompañe, sin distancia, tiempo, viento que nos moleste y nos separe.

ARC/24-11-24

sábado, 16 de noviembre de 2024

Y nos volvimos ellos por Angel Ceballos

 "Y nos volvimos ellos" (por, Angel Ceballos – octubre 2024)


Mis lápices reflexivos, ¡excelente y motivante elección del título del tema del mes,

que no deja de ser poético! "Y nos volvimos ellos" de “Alberto Luis Borges” .

¿Les ha pasado que ves a sus papás o sus mamás y dices "¡Soy igualito a él

o a ella"?.

Pues, en mi larga vida, esperando sea longeva, como la de “Tirro” que estudia el

cómo lograrlo, me ha pasado lo mismo. Me he dado cuenta, de que, a pesar de no

haber conocido a mis abuelos, por parte de mi padre y solo una abuelita materna

por poco tiempo, he heredado gestos, actitudes y formas de pensar de mi progenitor

y hasta algunas frases “coloquiales” de quien hoy tuviera 110 primaveras.

¿Cómo es que pasa esto?.

Bueno, según los expertos, es como un efecto dominó. Nuestros padres me

criaron, me transmitieron valores y junto con ellos, sus costumbres y hasta sus

olores. Sus legados genéticos, sin darme cuenta, acabaron repitiendo en mi,

muchos de sus patrones. Es como si nuestros genes y nuestras experiencias de

vida se mezclaran y crearan una especie de "receta familiar o ensalada de frutas",

donde cada ingrediente tienen su propio valor.

Aceptar a nuestros padres tal como son, con sus fortalezas y limitaciones, es un paso

fundamental para reconciliarnos con nuestro pasado y construir relaciones más

saludables. Honrarlos, implica reconocer su influencia en nuestra vida y agradecerles

lo que somos, lo que es un acto de amor por todo lo que nos han dado y “Hasta lo que

somos de lo que no queremos ser”

Hoy mis hijas y mi esposa se dan cuenta de esto cuando me ven haciendo cosas y

exclaman, ¡Mira a Angel María” (su nombre), ¡“Habló Angel María”!, es como si

estuviera viendo una película en repetición! . Y no solo eso, sino que, hasta mi nieto

mayor hoy con 25 años, repite asombrosamente gestos o movimientos heredado de

su bisabuelo. Mas de una vez he oído a su madre, gritarle, ¡“Angel María” no

hagas eso así!

¿Volvernos ellos es malo?, para nada. De hecho, hoy con mis conocimientos

y relaciones con mi familia, amigos y semejantes, reconozco que es algo

completamente normal y hasta positivo. El reconocer que, al heredar ciertas

características de nuestros padres, podemos entender mejor quiénes somos y por

qué actuamos de cierta manera y hasta saber por qué duró tantos años fiel con mi

madre, no siendo él una “perita en dulce”. Además, nos permite valorar y agradecer

todo lo que ellos me dieron como aprendizaje.

Lo importante y pienso, es no quedarse atascado en el pasado. Si hay cosas

que no nos gustaron de nuestros padres, aprendimos mucho de ellas para elegir un

camino consciente y diferente porque sabemos que otros caminos no eran lo

pertinente. Pero siempre hay que recordar que somos el resultado de una

combinación de genes, ambiente y experiencias, y que nuestros padres son un “hilo

conductor” importante de nuestra historia.

El tema poético de Alberto, me ayudó a reflexionar y a reafirmar sobre la importancia

de la familia y cómo nuestras raíces influyen en quienes somos. Y nos recuerda que,

aunque seamos únicos, también somos parte de algo más grande: nuestra familia.

Sin conocer con detalles los estudios de la “Tirro” sobre el tema, pienso que el

“volvernos ellos” es un proceso natural de identificación, aceptación y

transformación en relación con nuestros ascendientes y es un patrón muy común

en los seres humanos. Es una parte fundamental de nuestro desarrollo psicológico

y espiritual. Eso no tiene precio y él me debe estar escuchando. ¡Por eso, “Té pido

la bendición - Te quiero papa” y siento que desde donde estes me estas

iluminando! para reencontrarnos algún día y formar un “Dúo dinámico de

trascendencia”.

sábado, 28 de septiembre de 2024

El poder y la magia de un encuentro/Angel Ceballos

 EL PODER Y LA MAGIA DE UN ENCUENTRO (Angel Ceballos) – 28/9/2024

Cada encuentro tiene un significado especial en nuestras vidas.Nos abre la oportunidad de sentir y potenciar nuestras cuatro dimensiones que conforman nuestra alma: lafísica, mental, emocional y espiritual. Cada conexión tiene su contexto y sin darnos cuenta, nos cataliza la vida, nos energiza y nos hace más humanos y florecientes.

 

MI SIGNIFICADO APRECIATIVO

Hoy quiero compartir con mis lápices positivos,una vivencia en mis espacios de conexión, llamados *“ENCUENTROS”*, practicados en mi cuarta etapa existencial (75+, según D. Chopra) y que seguro ustedes también han experimentado con su propia connotación.

Como todos ustedes sabrán, tengo ya diez meses en la búsqueda de mi residencia en el imperio americano donde, desde hace más de veinte años, viven mis tres hijas, lejos entre sí, bien casadas, con siete nietos (2-3-2) en pleno crecimiento y desarrollo personal, el mayor 26 primaveras y casado y la menor 18.

Lograr reunir a toda la familia nuclear, actualmente 16 almas, aunque sea una vez al año, para agradecer a Dios la fortuna de estar todos saludables, realizados y con ganas de *“crecer con permiso”*, se había convertido en una gran ilusión por momentos irrealizable.

 

¡Y el 4 de julio de este año, fiesta patria en el imperio, se hizo realidad!*

 

Tuvimos la oportunidad de coincidir en Saint Point, Idaho, estado paradisiaco pegadito al Canadá en un encuentro con *“toda la familia nuclear”*, además de esposas y novias de algunos de los nietos (18 almas en total). ¡Mucho con demasiado verdad?!

Ante tal acontecimiento, quiero compartir con ustedes el significado de esos días que me llenaron de orgullo, alegría y gratitud, y me liberaron de inquietudes al ver en vivo nuestra cosecha directa de *tres seres especiales llenos de dones, fortalezas y riqueza interior, todas madres, esposas, profesionales y además buenas personas llenas de bondad*.

Pude apreciar el impacto positivo de este encuentro en todas la dimensiones del ser:

 

• *En la física*, reunirme cara a cara permitió que, mediante esas miradas con energía brillante, se lograrán conexiones significativas, cuyos ojos iluminaban todo mi ser.

• *En lo social*; el poder compartir sensaciones emocionales y corporales en todas las direcciones (en este caso imprevisibles).

• *En lo emocional*, sentir una profunda conexión *“mente-corazón-espíritu”*con cada ser del frondoso árbol genealógico Ceballos-Rosales.

• *En lo mental-intelectual*, poder conocer lo que cada miembro de la familia estaba haciendo y hasta debatir el significado de por qué eligieron esos caminos de aprendizaje.

• *Y en lo espiritual*, considerar esta experiencia, junto a una naturaleza esplendorosa de testigo, y un momento de conexión con algo más grande que nosotros mismos. *Creo que sin querer queriendo esta dimensión lo definió TODO*. *¿Se puede pedir más?*

 

En este encuentro sorpresivo para mí, pero tan anhelado, tuve la dicha de poder conversar con mis nietos, tanto individualmente como en grupo. Como seres únicos que son, correspondieron en general a mis expectativas de alimentar mi espíritu. El escuchar varias veces la frase *“te quiero mucho, abuelo”* me inoculó el efecto de una droga alucinógena.

Fueron momentos transformadores, que validaron mi perspectiva de lo que es una familia, y yo diría que también desafiante, pues me permitió medir el crecimiento de lo que sembré junto a mi compañera de viaje, 58 años atrás.

Ver a mis hijas más unidas que nunca. Confirmar que existe una amalgama “física-emocional”, no casual, sino construida en el tiempo. Ver que en sus vidas cotidianas hay contacto y están pendientes de sus vivencias y experiencias significativas, es un regalo que no tiene precio y eso ha dejado una huella imborrable y mágica en mi memoria.

De todas las preguntas que me surgieron en este encuentro, pudiera destacar esta: *¿Significó el encuentro un regalo de bienvenida a la familia Ceballos-Rosales?*Siento que mis tres hijas nos ofrecieron un cálido recibimiento a sus *“panas”* de gestación que llegaban a otro país para esperar el llamado del gran Dios, cuando él lo disponga.

El lugar, por demás paradisiaco y de colección – el chalet de una de las hijas a orillas del lago Pend Oreille – fue un escenario de antología, donde los árboles, el aire, el cielo, el sol y el agua cristalina, conformaron una fuente de elementos cósmicos que me dieron aliento de vida. Una tierra fértil y extensa que reitera que no importa dónde echamos raíces, sino que se traduce como un "todo”, *¡una obra de arte!¨*

Saint Point me recordó el poder de un imán, que une muchos elementos por la dualidad de sus fuerzas opositoras. Déjenme decirles que yo sentí una atracción genuina y efectiva entre seres maravillosamente diferentes

La fluidez de emociones y una actitud de apertura fueron lo central durante esos cinco días. Esto me hizo reafirmar que somos *“chi” en acción*, cuyo estímulo lo despiertan las emociones, que surgen sin buscarlas. Somos un ser dividido en varios sujetos con autoconocimiento, aprendizaje y muchos ideales cumplidos y por cumplir. Las barreras se disipan y la energía fluye sin resistencia, porque no puede haber resistencia cuando hay *AMOR*.

A lsurgir la pregunta de *¿Qué oportunidades descubrí en este encuentro?*, la respuesta no se hizo esperar:

•La oportunidad de un crecimiento personal instantáneo*, al potenciar el autoconocimiento*, pues juntos valoramos nuestras fortalezas, miedos y deseos.

•La oportunidad de aprender*, al instruirnos o potenciar nuevas habilidades y perspectivas.

• La oportunidad de expandir nuestros límites*, ya que este tipo de encuentros pueden desafiarnos a salir de nuestra zona de confort.

 

Pero para mí lo central fue la conexión profunda, que se genera con el reinicio o fortalecimiento del amor que nos conecta y nos da un mayor sentido de pertenencia.

 

Todo esto, se traduce en aprendizaje y sabiduría al interactuar con personas de diferentes experiencias que pueden ampliar la visión del mundo.

Al final, solo me toca expresar que este *encuentro fue una chispa mágica* que encendió algo dentro de mí y que me motiva a escribir sobre el significado de todos los encuentros que tenga y espero tener con mi gran familia ya inmortal *¿Será como tener a Dios y al Amor juntos en el corazón y la consciencia?.*

 

¡La magia de un encuentro es una realidad si uno lo crea!