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lunes, 24 de febrero de 2025

El Valor de Angel Ceballos

 

TEMA DEL MES DE FEBRERO 2025 DEL CLUB DE ESCRIBIDORES - EL VALOR                       (Angel Ceballos)

Mis valorados Lápices, esta vez nuestra amiga Carmen, nos tiró una “conchita de mango filosófica” con el tema de un concepto ampliamente subjetivo sin un único significado universal y la interpretación que le demos, en mi opinión y vivencias, dependerá mucho delo bien o mediocres observadoresque somos, quienes somos, en qué momento de la vida vivimos bajo el contexto en el que se utilice. Por ello, cuando se comparte el término “valor” hay una ayuda de usar, el“modo de empatía”, para validar lo que el otro está entendiendo en una conversación o una acción.

Cuando pensamos en la palabra “valor”, tendemos en general a sentir o apreciar que se habla, de “riqueza, coraje, valentía, creencias, integridad, fortaleza,  pero también el concepto de valor puede tener connotaciones negativas, dependiendo del contexto y la forma en que se utilice. Por ejemplo, superioridad, cuando hablamos de "valorar" a alguien o algo, a veces podemos caer en la trampa de establecer jerarquías y considerar que unas personas o cosas son "más valiosas" que otras.

Esto puede llevar a actitudes discriminatorias.Juicio moral:cuando se usa el termino de “valor”, para imponer juicios morales sobre las acciones de los demás. Por ejemplo, podemos decir que alguien "no tiene valores" si no comparte nuestras creencias o si actúa de una manera que no aprobamos.Materialismo: En algunas culturas, el valor se asocia estrechamente con el dinero y las posesiones materiales. Esto puede llevar a una visión superficial de la vida y a descuidar otros aspectos importantes, como las relaciones personales y el crecimiento espiritual.Explotación: Históricamente, el concepto de "valor" se ha utilizado para justificar la explotación de personas o recursos naturales. Por ejemplo, durante la esclavitud, se consideraba que los esclavos tenían un "menor valor" que los seres humanos libres.

Los economistas y filósofos usan los términos; “valor nominal:”, como elvalor relativo de algo en términos de dinero, sin tener en cuenta factores como la inflación o la escasez. Valor absoluto: La idea de que existe un valor absoluto y objetivo es cuestionada por muchas corrientes filosóficas, ya que sugiere que nuestros valores son inmutables y no están influenciados por factores culturales o históricos.

Reconociendo la disparidad de interpretación que tiene el término “valor”, considero que es fundamental utilizar este término con cuidado y ser conscientes de las diferentes formas en que puede ser interpretado. Podríamos en lugar de usar la palabra “valor” utilizar términos como, “principio”, como unaconvicción fundamental que guía nuestras acciones. Usar el término “creencia” , como una idea o convicción que consideramos verdadera. “norma”, para hacer referencia a una regla o estándar que se considera correcto o apropiadoo usar “virtud”, como lascualidades morales positivas y apreciativas de una persona.

En resumen, debemos reconocer que el término “valor”  dependerá del contexto específico del que tratamos, y buscar términos alternativos, para evitar las connotaciones negativas de manera de transmitir un mensaje más preciso y adecuado. Sobre todo considerar, el  contexto: En qué situación se utiliza la palabra. El matiz que se quiere expresar: ¿Se quiere enfatizar moralidad,  importancia, calidad o algún otro aspecto? y la audiencia: ¿Cuál es el nivel de conocimiento y sensibilidad de las personas a las que se dirige el mensaje?

En mi experiencia y formaciónaprendí a usar el “valor” como un concepto social, versusel término “principio” que son eternos e universales, los cuales pagas el precio si lo violas.

Lo cierto es que hoy “valoro” apreciadamente compartir con seres de alto valor moral los principios apreciativos de la psicología positiva que no es mas que una corriente que destaca las seis virtudes o valores que refleja las 24 fortalezas que todo ser debe, bajo las circunstancias quelavida nos depara, valorar sin miedo a  no tener éxito.

Hoy valoro este espacio que nos damos mensualmente  para compartir “amistad” y agradecer que estamos vivitos para Co-crear valor sin morir en el intento.

Angel Ceballos

domingo, 23 de febrero de 2025

El valor de Jesucita Peters

 Autor: JesucitaPeters S.

Fecha:23-02-24


Título:
Los Valores

Hablar de los valores es hablar de la vida misma, por cuanto ellos nos moldean desde el momento de nacer y porque digo esto, cuando en nuestra cultura decimos que vas a tener un hijo  de sexo masculino, inmediatamente pensamos en el color azul, su cuarto, su ropa, su manta para sacar al bebé de la clínica y pare usted de contar. Lo mismo pasa con las niñas.
Las culturas nos moldean según los valores que tenga esa sociedad ya que ellos permiten la funcionalidad de la misma, por cuanto son compartidos y los que no entran en esos cánones y se salen de la norma, la misma sociedad tiene mecanismos para evitar las desviaciones.
En donde se inculcan los valores, pues en la célula fundamental de la sociedad, es decir, las familias por eso nuestros parámetros conductuales y de comportamiento se generan allí en el seno de nuestros hogares.
Y nos inoculan intravenosamente día a día ,sin darnos cuenta de ello pero ejerciendo su poder en todo lo que hacemos; los valores serán buenos o malos, no sencillamente son códigos compartidos en el grupo donde nos desenvolvemos, si yo pertenezco a un grupo criminal y afecto a las drogas , en donde se reconoce al que más personas ha matado , quiere decir, que en ese grupo el matar es un valor, pero para el resto de la sociedad donde se encuentra ese grupo, constituye  una desviación de la norma general, que consideran la vida como un valor supremo.


Recuerdo las normas, costumbres y comportamientos familiares que vamos trasladando de generación en generación matizado por los valores.
Había una familia con comportamientos significativos desde el punto de vista gastronómico y veremos hasta dónde puede arraigarse como un valor.


Era una recién casada que quiere congraciarse con su esposo y decide hacerle un asado negro para la cena de esa noche. Y poniendo manos a la obra va a la carnicería y compra el muchacho redondo y lo primero que hace es picarlo por la mitad, a lo que el esposo le dice, pero ¿Por qué lo partiste? Ella le responde, es que así se hace el asado negro, mi abuela, mi mamá y mis hermanas siempre lo han hecho así. El esposo  responde pues así no se hace, siempre se pone hacer entera la carne, bueno dicho menester generó discordia entre la pareja y para solucionar la situación Desiré(la esposa)decide llamar a su abuela para aclarar la situación. Abuela tenemos una duda, estoy intentando hacer un asado negro y lo partí por la mitad como tú lo haces, sin embargo, Renato me dice que así no se hace. Aclárame Tita ,bueno hija la verdad es que yo lo partía, porque mi caldero era demasiado pequeño y no cabía entero. Así son los valores y costumbres que arrastramos para bien o para mal en nuestras vidas.


Para mí nuestros valores son el Pepito Grillo de Freud, que nos susurra al oído cuán cerca o lejos estamos de nuestros valores en cada una de las cosas que hacemos.
Los valores compartidos hacen que se formen los grupos en las sociedades, nos juntamos en función de nuestros valores por cuanto guían nuestras conductas, por ejemplo: valores éticos, religiosos, culturales, costumbres, creencias, lenguaje, entre otros.


Si analizamos un poco, los valores son todos aquellos constructos que nos brindan bienestar, ya que al ser compartidos por la sociedad o el grupo al que pertenecemos nos generan comodidad y sentido de pertenencia.
Existen ciertos valores más exacerbados en nuestro quehacer diario y que de una u otra forma guían nuestra conducta, por ejemplo si yo tuviera que jerarquizar mis valores el primero sería la responsabilidad, luego el ser puntual, honesta, sincera, empática, benévola, familiar, etc. y por supuesto quiero vincularme con aquellas personas que compartan estos valores similares a los míos ya que estaremos hablando de cosas afines para brindarnos comodidad y bienestar.


Siento que los valores inculcados  en mi familia, los veo reflejados en mis hijas ahora que son adultas y que los están transmitiendo a mis nietos, para hacerme infinitamente feliz.

El valor de Santiago Porras

 

El sorprendente hallazgo del valor

 

Santiago Porras Rojas

Barcelona 8 de febrero de 2025

Entrar en este mundo extraordinario y único ¿Qué persigue?, cada uno de nosotros llegó a esta vida, sin saber lo conveniente que era acceder a esta experiencia asombrosa, provocada por un acto generoso que requirió de un “Big Bang” frenético, desatado por la más grande energía universal desde la cual “eros” y “ágape” lograron nuestra existencia.

Toda esa energía creativa requirió de un gran valor, el valor de sincronización de la velocidad y aceleración de los movimientos para llegar a ser el único; entre millones de candidatos, capaz de optar por experimentar la fecundación y gozar de la oportunidad preciada de una vida de aprendizajes.

Realizar la vida en la tierra implica una constante labor de equilibrismo sobre el suelo de la vida, lo cual por cierto no implica ejercer cual funambulista. De pronto, si como recién nacido experimentamos solo interacciones impregnadas del sentimiento consentido del amor incondicional y la generosidad a granel, de pronto; identificamos con desconcierto que nuestra libertad absoluta comienza a desdibujarse anta la introducción de condicional-ismos al objeto de obligarnos a debatirnos entre la admisión o el rechazo.

Sometidos entonces al mundo de las interpretaciones, la libertad incita la generación de los juicios, una cadena infinita de conversaciones que compiten, luchan y se fascinan por hacernos acreedores de la verdad. Es a partir de ese estado condicionado desde que debatimos alrededor de ideas que se distinguen por ser; siempre discutibles.

Así las cosas, la libertad nos regala el beneficio intrínseco del tesoro de nuestros aprendizajes. Allí sin duda alguna, sólo hemos de aprender a escuchar. Si apreciamos concienzudamente a la escucha; creceremos tanto que, volveremos a recuperar el valor y la confianza con la que llegaremos a experimentar la certeza espiritual del amor incondicional con el que se nutre nuestra existencia.

Desde allí, el Valor de nuestra existencia puede alcanzar a superar esta vida, al unirse a la del creador y precursor de toda existencia.

el valor del valor

 El valor del valor

El valor, ¿es una moneda de dos caras, donde la audacia y la apreciación se entrelazan o re significan?

Cuando uno habla del valor, piensa en dos maneras diferentes de significar. Una apreciación de un objeto, evento o recuerdo, generalmente positivo, y el valor que le otorgamos a la valentía. La RAE lo llama "polisemia", que es cuando una palabra tiene varios significados.

Nos proponemos a divagar acerca de la apreciación que le damos a ser o no valiente. En mi caso, en el previo, descubrí cosas interesantes acerca de mi. Santiago tiene unos cuentos buenísimos de su infancia que reconfiguran sus recuerdos de acciones valientes. Se aprende de allá sin duda..

Aristóteles decía que la valentía era una virtud y como tal, flanqueada por dos vicios; la cobardía y la temeridad.

Cuando uno no se reconoce valiente suele ver para ambos lados, y no reconociéndose cobarde, ni tampoco temerario, es que puede saber de cual lado estaría mas cerca. Definitivamente en mi caso. de la valentía, y es cuando conocemos el valor del valor.

La  valentía es una virtud que como todas en esta mirada de Seligman, está compuesta de fortalezas. A la valentía la acompañan la honestidad, la perseverancia y el entusiasmo. Hasta ahora pensaba que era valiente porque era honesto, pero hoy me reconozco perseverante y además de honesto y valiente.

El modelo de la ciencia de las fortalezas nos permite conocer nuestras debilidades y fortalezas. Sin duda, y aun no descubro como, debo ser entusiasta, ya una vez que esta fortaleza sea, el germen del bienestar psicológico.

Para ser entusiasta, también necesitamos ser valientes.


Alberto

domingo, 28 de febrero de 2021

¿Cursi quién? ¿Yo?

¿Cursi yo?

Se decía comúnmente en los pasillos de la escuela de arquitectura, por los años 80, y hablando de las obras europeas de la arquitectura, que existía una delgada línea entre lo cursi y lo sublime. Y para eso, observábamos las grandes obras italianas, (entre las mejores universalmente hablando), pero que podían mostrarnos las dos caras de la misma moneda. Entre tantas cosas que hacíamos para formarnos como diseñadores, se encontraba hacer sillas, lámparas, cafeteras y otras cosas industriales, donde los arquitectos también hemos tenido que ver.

Más aun, dos de los grandes diseñadores de moda del país, deambularon en los mismos pasillos que yo. El diseño se presenta en múltiples facetas; lo primero que uno piensa es en algo escrito, las novelas o la poesía, y ya vimos que, en arquitectura y su contraparte, la decoración, la gran costura, los objetos industriales y así, las otras artes como la pintura, la escultura, inclusive el cine y el teatro. Al final, el diseño como una expresión humana tiene que ver directo con la misma esencia del hombre. Su producto entonces, es objeto de ser cursi o sublime, (o quedarse en la delgada línea que los divide). Pero, ¿quién dice que cosas van para un lado, o para el otro?. Usemos el tema de hoy, la cursilería, que se define en el DRAE como

“pretender mostrar un refinamiento expresivo o un sentimiento apasionado pero que resulta ridículo y excesivamente delicado”.

Parece que pretender mostrar algo que resulta ridículo, es más una opinión de alguien que lo observa, haciendo  que la cursilería o el refinamiento, se encuentre en los ojos del observador y no en la cosa misma. Depende también del estado emocional en que se encuentra tanto el que emite como el que escucha. Por eso es que pasa, que los patrones estéticos varíen en el tiempo y con las modas, pero resulta también que algo que no nos gusta sin embargo, sea reconocido por la mayoría como una obra de arte. Hoy en día, reconocemos al Renacimiento del 1500 como sublime, pero ya un poco distinta al Barroco que comenzó con los “manierismos” o amaneramientos y nada que decir del Rococó, en donde todo lo recargado fue lo admirado. Hoy, lo vemos como una época, una instancia. No era o fue cursi, entonces. Cuando era estudiante, andábamos en la onda de la escuela modernista, justo en la delgada línea que nos dividía de los postmodernos. Y la historia volvió a cambiar. Comencé modernista y terminé la carrera siendo posmodernista.

Las novelas de Corín Tellado pudieran ser vistas hoy en día como exageradas o rebosadas de sentimentalismo, al igual que la ropa de los años 60 y sus pantalones campana con sus carteras tejidas, colgadas del hombro. En su momento tuvo sentido, en su momento la gente lo siguió o se identificó.

El juicio de lo cursi o sublime por último, puede tener significados distintos a cada persona, y ya dijimos que por el estado de ánimo o emoción de cada quién. También agregamos la época, la moda o las tendencias. También pudiera tener relación con la educación, a las creencias, y  a la esencia de cada uno. Pero también puede ser la suma de todo. Todo cambia si eres crítico de arte; cuyo poder se afirma en el poder que los otros le otorgan. El crítico hace su trabajo y emite opinión desde su educación y la forma de ver el mundo; el rebaño lo sigue.

El respeto al otro es parte fundamental de la noción de la apreciación de la belleza. Para la psicología positiva es una fortaleza que nos permite encontrar elementos especiales, que en situaciones cotidianas, no percibiríamos. El aprecio a la belleza comprende, además de las condiciones externas, los juicios y las opiniones, y de un reconocimiento de los elementos esenciales. Al percibir lo que percibimos, tenemos el poder de dejarnos llevar por las intenciones de quien crea. La creación es un acto de amor y como acto de amor no acepta adjetivos, mucho menos la cursilería.

Tenemos un mes tratando de definir que es la cursilería en el grupo que compartimos, y nadie ha sido capaz de acercarse a una definición creíble o de poder aplastante en su significado. Me quedo finalmente con que lo cursi está en los ojos de quién juzga, no en el objeto mismo. Por lo tanto me declaro una persona que eventualmente puede decir, hablar, emocionarse, pintar o escribir “cursiblemente”

Alberto Lindner

PD: La palabra “Cursiblemente”no existe en la DRAE. Es una palabra cursi…

PD2. Si alguien te increpa por algo que dices por ser un poco cursi, le dices, ¿cómo sabes que la Guaira es lejos…?

miércoles, 10 de febrero de 2021

Tema de Febrero 2021

 


Febrero 2021

Club de Escribidores de Caracas, CEC

Host: Doña Carmen

Tema: ¿Cursi, yo?

Fecha: Domingo, 28 de febrero

10 am hora Miami

11 am Hora Caracas

ZOOM

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