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sábado, 25 de enero de 2025

El zamuro/Angel Ceballos

 

CLUB DE ESCRIBIDORES DE SOVEPPOS – TEMA MES DE ENERO 2025

“El Zamuro, una desprestigiada ave con vuelos de alturas”.

¿Podemos reescribir a esta ave, de mala reputación, sin prejuicios, en términos positivos?.¿Qué aspectos despierta en ti?

Mis “lápices, esta vez voladores”  ¡Vaya que tema! que nos envía Don Martin,  para volar a  espacios nauseabundos con seres que a primera vista, lo que despiertan y generan es un desprecio carroñero, al verlos alimentándose de animales muertos y cadáveres  en descomposición que nos generan instantáneamente rechazo visual y emocional, Pero, pero,  ciertamente, en esa tarea intimidante, también vemos que ellos evitan la propagación de enfermedades, pues muchos de los virus y las bacterias que ellos consumen mueren por el ácido potente presente en sus estómagos.

Realmente es difícil identificar “al rompe” aspectos positivos, adicional al mencionado, pero indagando apreciativamente, como quiere Martin, y como debemos mirar la vida y los que hemos navegado por los mares de la PP, (No ver primero las flores caídas del jardín, sino su belleza floral presente) me encontré con capacidades invalorables que me hizo cambiar mi paradigma de estas despreciables criaturas, que suelen medir 75 cm de longitud  con envergadura de 1,69mts. (mi altura)

¡*¿Qué lecciones que podemos aprender del zamuro?*

  • Su Adaptabilidad:Los Zamuros son maestros del manejo del ambiente. Se alimentan de una amplia variedad de carroña y pueden sobrevivir en diversos entornos. Esto nos puede enseñar, para sobrevivir, a ser flexibles y a encontrar oportunidades en situaciones difíciles.
  • Paciencia:Son maestros de pasar horas, sin afán,  planeando el cielo, esperando el momento preciso para alimentarse. Esta paciencia nos puede enseñar a esperar que “todo momento” tienen su ritmo y debemos esperar el momento adecuado y a no apresurar las cosas.
  • Observación: Los zamuros tienen una visión excepcional y son capaces de detectar carroña desde grandes alturas. Esta habilidad nos invita a estar “pilas” y ser más observadores que receptores prestando más atención a los detalles “florecientes”, usando el PERMA en nuestra vida.
  • Resiliencia: Los zamuros son aves fuertes y resistentes, capaces de soportar condiciones climáticas extremas. Este fortaleza nos enseña a superar los obstáculos y a seguir adelante a pesar de las adversidades.
  • Valoración de lo simple: Los zamuros encuentran satisfacción en cosas que a otros les pueden parecer indeseadas, desagradables y ofensivas. Esto nos recuerda que la felicidad no siempre se encuentra en las grandes cosas, sino en apreciar lo más sencillo y en lo que tenemos.

En resumen, estas aves depreciables  nos pueden enseñar a encontrar belleza en lo inesperado y a aceptar el ciclo natural de la vida. Y les confieso, es exactamente lo que estoy necesitando hoy en día para aceptar y adaptarme y mi nueva vida americana y octogenaria que estoy comenzando disfrutar.  Hasta pienso comprarme un “zamurito” como mascota o amuleto (llavero) que me refresque sus capacidades. Gracias Martin, como siempre, nunca creo en las coincidencias y tu tema me abrió más el entendimiento.

Angel Rafael Ceballos

las dos caras del zamuro/María Elena Garassini

 Las dos caras de El Zamuro: no todo lo oscuro es malo

 Siempre que nos ponen un reto de escritura, leo un poco en busca de la musa para escribir. Ante el reto de este mes de Martín hice lo propio con el Zamuro iniciando con información interesante del mismo.

El buitre negro americano(Coragypsatratus), que en Venezuela llamamos Zamuro tiene muchos nombres como: sucha, zopilote, chulo, chula, golero,chombo, gallinazo, gallinazo de cabeza negra, gallinazo negro, jote cabeza negra, gallote, golero, zamuro o zopilote negro.

El nombre genérico del Zamuro es "buitre" que se deriva de la palabra en latín vultur, que significa "destrozador" y es una referencia a sus hábitos alimenticios.El nombre de la especie, atratus, significa "vestido de negro",tomado del latín ater 'negro. El nombre de la familia, Cathartidae significa "purificador" y es también un derivado del griego kathartēs/καθαρτης.El nombre común zopilote viene del náhuatl tzopilotl, donde tzotl significa inmundicia y pilotl colgar, haciendo referencia a que “al volar llevan colgando de sus garras la carroña”.

Como otros buitres, juegan un papel importante en el ecosistema al eliminar la carroña que de otra manera sería terreno fértil para enfermedades. El buitre negro americano también se alimenta ocasionalmente de ganado o de ciervos. Al faltarle la siringe —órgano vocal de las aves— solo produce gruñidos o siseos de frecuencia baja.

Planea alto al buscar comida, sosteniendo sus alas horizontalmente cuando se desliza. Aletea acelerando brevemente seguido por periodos cortos de deslizamiento.Su vuelo es menos eficiente que el de otros buitres, ya que las alas no son tan largas, formando una menor superficie para planear. El buitre negro americano es muy sociable, y se reúne con grandes grupos.En áreas donde su localización coincide, el buitre negro, se posa en ramas desnudas de árboles muertos.

Una vez que logré caracterizar a nuestro Zamuro lo siento un hermano americano que habita y vuela con nosotros, y para nosotros, comiéndose la carroña que es parte de nuestros ecosistemas, y su reintegración al ciclo, es un aporte importante de los amigos carroñeros.

 

Su vuelo planeado, que inspira paz y seguridad, es un regalo para nuestros cielos azules, así como su vivencia grupal que hace honor a las bandadas que nos dicen que la vida en grupo es mejor para todos.

El zamuro, vestido de negro, que para todos el fúnebre, está despertando en mi una apreciación, más allá del sentimiento popular de pájaro de mal agüero , o de pájaro de la basura. Lo primero que quiero contarles es que mi nieto Rodrigo, con el cual interactué mucho en estas recién terminadas vacaciones decembrinas, es fanático del color negro, dice que es su color favorito, de él y de su amigo Boris. Por casualidad yo le regalé un cuento sobre los colores, precioso por cierto, donde reivindicaban y hacían anécdotas de todos los colores, incluyendo el negro. Y cuando se lo leí, por supuesto le encantó, y me pidió todos los días que estuvimos juntos, que se lo leyera. En fin, revaloré el negro, y por extensión , escribiendo esto, a los zamuros y su plumaje.

Quiero ser Zamuro y Guacamaya sin vergüenza de combinar el yin y el yan de ambas aves, se puede ser alegre, vistoso y cantor, pero también se puede ser sobrio, carroñero, vivir en grupo, en fin ser de todo un poco, y no pasa nada, siempre que hagamos el esfuerzo de convertimos en  nuestra mejor versión.

Aprovecho este escrito para agradecer a todas las aves de nuestro club de escribidores por su presencia en mi vida, donde un aves al mes nos encontramos en el cielo de las letras para compartir nuestra esencia, esencia que combina aves diversas, tropicales, venezolanas, caraqueñas, nuestras…

María Elena Garassini

 

Amor en Blanco y negro/Alberto Lindner

Amor en blanco y negro

Ernesto estaba enamorado de Amelia. Era un amor puro y desinteresado. El la había descubierto un día, montado en el techo de una casa vecina. La miró de reojo,  ella se dio cuenta y salió desplumada y se refugió en su casa. La casa de Amelia era de tamaño regular y la verdad es que vivían puras hembras. Tenía una puerta grande que cerraban de noche y cada una de las chicas tenía su propia cama, eran como diez.

En la mañana muy temprano se despertaba con hambre y sed y salía apuradita hasta el bebedero. Pero ahí está él con su mirada de reojo. Esta vez no se asustó tanto, y se quedó, chequeando cada cierto tiempo que seguía en el techo, no se le ocurriera bajar.

-Me mira mucho, ¿será que ya le intereso?, se preguntó el

Y en ese juego de miradas se quedaron toda la mañana y a Ernesto se le olvidó que había que comer. Y así pasó por varios días, entre la noche y el amanecer. Se miraban de reojo; uno porque pensaba que lo quería y ella por temor. Esta relación imaginaria tenía solo un problema; que Amelia era una gallina y Ernesto, un zamuro.

Amelia era una gallina blanca, grande, robusta, como de 4 kilos, con un plumaje perfecto, limpio y ordenado. Nunca había conocido el amor pues el gallo del gallinero se desapareció un día, al atardecer. Entre las gallinas se rumoraba que lo había cogido un ave negra y fea. (Pero la verdad es que fue un gavilán). Ernesto por su parte, era largo y delgado, todo negro como la noche sin luna (diría un poeta). Además, tenía una cosa babosa en la cara que le colgaba y, hacía un ruido muy extraño.

Cuando las gallinas entraban en su casa al atardecer, Ernesto salía a dar una ronda por lo cercano; a veces comía y a veces no. Se puso más delgado y un poco desplumado. Cuando llovía, se mojaba y al dejar de llover, extendían las alas para secarse al sol. Comentaban de lo guapo que se había vuelto el pájaro negro, y de tanto estar, se sentían seguras de algunas alimañas,  de las ratas y rabopelados.

De tan flacucho, Ernesto se quedó dormido y cayó del techo directo a un cuñete de pintura blanca. Estaban pintando la fachada de la casa en cuyo techo, dormía.  Ernesto estaba todo pintado y como pudo subió volando al techo y extendió sus alas. El tema es que las pinturas de aceite se secan al sol. Al tiempo, en que Ernesto se trataba se secar, la pintura se volvía de piedra. Visto desde el gallinero, el zamuro blanco con las alas extendidas, parecía de magia, un ave especial, protectora. Imaginen la escena del techo con tal escultura viéndolas. Ernesto, la verdad, no pudo moverse tras secarse la pintura. Amelia por primera vez, sintió un amor profundo

¿Y cómo termino este cuento?, le pregunté a mi sobrino, que es un sabio y él me dijo,

-Di que Ronaldo regresa al Real Madrid y Messi al Barca.  Todo vuelve al origen-

 

PD: Interpreto de este final, que no es posible un amor entre una gallina y un zamuro. Punto. Y aunque se pinte de blanco, aunque algunos dicen que vivieron felices y comieron perdices (En Venezuela, no hay)

Alberto

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