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sábado, 9 de diciembre de 2017

Lionel Alvarez

LA MAGIA DE LA NAVIDAD

En diciembre de 1914, en plena Primera Guerra Mundial, aconteció algo que algunos han atribuido a la magia de la Navidad. Comenzó en la víspera del 24, cuando las tropas alemanas comenzaron a celebrar y cantar villancicos, y las británicas, en las trincheras al otro lado, respondieron con los mismos cantos en inglés. Continuaron gritándose saludos y algo inesperado ocurrió, soldados de ambos bandos salieron de sus trincheras, caminaron hacia el territorio contrario, se encontraron, se abrazaron e intercambiaron obsequios como bebidas y galletas. Fue algo inédito, duró pocas horas y pasó a la historia como la "Tregua de Navidad".

El espíritu de la Navidad es misericordioso y hace acto de presencia en momentos tan tristes y dolorosos como la guerra. Hay relatos de como prisioneros en campos de concentración apartaban espacios, hasta donde se lo permitían, para reunirse, cantar, recitar poemas y hasta contar chistes para satirizar su vida en cautiverio y ayudarse a olvidar por un momento la cruel realidad.
Nuestro país está viviendo una crisis humanitaria, los días más difíciles y dolorosos de nuestra historia contemporánea. Miles de  compatriotas están siendo afectados en sus necesidades más fundamentales. Estas circunstancias adversas que nos tocan vivir no nos pueden amilanar, todo lo contrario,  hacen que esperemos con más ansias la magia de la Navidad, algo que nunca nos podrán quitar, porque la llevamos muy dentro de nuestros corazones y los sentimientos no son expropiables.

Una magia que hará que nuestras tristezas por tener a nuestros hijos lejos,  se transforme en una paz espiritual de tan solo pensar que en donde se encuentren están más seguros y ante un futuro mejor. Una magia que nos hará salir de nuestras trincheras de la tristeza y el abatimiento para rodearnos de amigos y familiares con actitudes positivas, para sonreír, reír y amar. Nos hará valorar tantas cosas que ahora nos faltan, pero que cuando abundaban no las supimos apreciar.

No podemos dejar pasar la ocasión de saborear esa magia que nos recuerda que contamos con la fe en Dios y la esperanza en el porvenir, con las fuerzas de la oración y el sentido de humor. Quizás tendremos unas navidades con escasez de fuegos artificiales, pero ello nos dará la oportunidad de ver la belleza de una serena noche estrellada. Probablemente el tradicional intercambio de obsequios no será tan abundante como en años anteriores, pero se transmutará en agradables conversaciones y cálidos abrazos. El más pequeño detalle, dado con amor es más valioso que el más costoso de los regalos.

La tregua la tenemos que iniciar nosotros para facilitarle la llegada a la magia de la Navidad. Por supuesto que existen decenas de motivos para sentirnos derrotados y con nuestro estado de ánimo por el suelo, pero dejar por un instante las quejas y lamentos, y apreciar y agradecer la cara positiva de nuestras vidas le tenderá un puente de entrada a la magia. Adornemos nuestras casas, así los adornos sean de años pasados, montemos nuestros pesebres y arbolitos y conservemos nuestros rituales navideños.
Como el mago que tiene un sombrero repleto de sorpresas, la magia de la Navidad acudirá a nuestros corazones, de dónde sacará  todo lo bello que albergamos, de seguro encontrará  mucha fe y esperanza por un futuro mejor.  Nos hará más tolerantes y solidarios, y nos premiará reviviendo nuestras navidades de niños, aquellas alegres y llenas de  sueños e ilusiones.

Así la tregua dure solo unas horas, bien valdrá la pena. La Navidad es para sentirla y vivirla, comprender su verdadero significado y practicar nuestras virtudes cristianas.  Celebremos el nacimiento del Niño Dios.

¡Feliz Navidad!

Lionel Álvarez Ibarra
Diciembre 2017

«Gloria a Dios en en las alturas, y en la tierra, paz a los hombres de buena voluntad.»
   Lucas 2:14

La magia de la Navidad

Llegó diciembre y con él se despiertan en mí una serie de sensaciones variopintas, desde la nostalgia hasta la alegría, prevaleciendo la Alegría!!!

Esta Magia se inicia cuando percibo en el ambiente ciertos olores como a guiso, pimentón, alcaparras, aliños de todo tipo, que mezclados dan ese aroma tan característico y propio de quienes están preparando las consabidas y multisápidas hallacas, que traen a mi memoria esas escenas de mi abuela cocinando y cuidando que nadie metiera mano en esa olla!! Jajaja, mi prima, hermanas y otras personas que siempre están visitando nuestra casa materna, coincidían allí apoyando en la limpieza de las hojas, cortándolas y untándolas con un aceite con onoto, el pabilo blanco y demás elementos que lleva esta laboriosa preparación. Allí se daba entonces el ensamblaje de esas hallacas, y cuando la masa está mermando, al igual que el guiso con pocas hojas, vienen los bollitos, igual de exquisitos, los cuales eran devorados usualmente para quienes teníamos el tupé de aburrirnos de las hallacas en este mes de diciembre!! Ay qué tiempos aquellos!!!

En mi familia, la mayoría cumplimos años desde el mes de octubre hasta diciembre, por eso se llena de mucha festividad, aunque mi única hija cumple en el mes de Julio. Mi hermano cumple en octubre, mi mamá el 12 de noviembre, mi sobrino el 19 y mi papá cumpliría el 20. Luego mi hermana y una prima muy cercana y querida el 12 de diciembre y yo, cierro este ciclo, el 19 de diciembre. Entonces nos preparamos para estos cumpleaños y para recibir al Niño Jesús y demás festividades propias de estas fechas.

La magia consiste entonces, en esa mezcla de alegría porque nos reunimos en familia y con amor, con ánimo de celebración. Ahora también hay tristeza y nostalgia, porque nuestros hijos ya no están aquí, han emigrado buscando nuevos horizontes, madurando en los lugares que les han abierto puertas u oportunidades. En nosotros queda la esperanza de verlos crecer, madurar y en algún momento, visitarlos, acompañarlos en ese proceso.
La MAGIA se da cuando estando con amigos encontramos motivos para celebrar nuestra amistad, cuando vemos que pasan cosas buenas cerca de nosotros, como grupos como éste que se forma en torno a una idea de bienestar. O como la clausura de la II Feria del libro del Oeste, en la Ucab, en donde Laureano Márquez, con su peculiar sapiencia nos comenta una de las razones de por qué nos creemos “ricos, un país rico y una tierra de gracia”debido a las palabras de Cristóforo Colón, al referirle a la Reina de España en 1492, que había descubierto la “Tierra de Gracias, el Edén en la Tierra”. Luego Claudio Nazoa, con su peculiar humor nos recuerda que aquí, cerquita de nosotros ocurren cosas buenas como esta feria y el acto de clausura amenizado por Violeta Alemán y otros cuyos nombres no recuerdo, nos deleitaron durante 2 horas retrotrayéndonos a un oasis de placer y disfrute por la cultura.

La Magia también ocurre dentro de nuestras casas, y dentro de nosotros mismos, cuando se despierta en cada uno, el deseo de mostrar afecto, amor hacia la familia y amigos, aquí se nos olvida qué nos falta y nos apañamos con lo que tenemos disfrutando en grande. Olvidamos rencores y abrazamos a quienes tenemos al lado, salimos a las calles el último día del año, 31 de diciembre, realizando toda una serie de rituales con el propósito que el siguiente año será mejor, con la firme creencia que salir con una maleta alrededor de la cuadra nos asegurará muchos viajes, solos o con amigos, o tener un billete de moneda dura dentro de la copa de “champan” será premonitorio de fortuna y prosperidad. Abrazos van y abrazos vienen dejándonos esa sensación de llenura, como quien se toma una cucharita de miel y eso queda diluyéndose en la boca, con toda nuestra cara y cuerpo acompañando estas sensaciones de deleite placer.

La magia podría durar un mes fácilmente, porque cada día inventaremos una excusa para reunirnos, bien sea por los cumpleaños, o bien para pedirle a la Virgen de la Guadalupe que derrame sus bendiciones sobre nosotros, el 12 de diciembre, bien sea por la llegada del Espíritu de la Navidad,  el 21 de diciembre, ocasión excelente para reunirnos familiares y amigos, retomando la tradición de escribir todos nuestros deseos y propósitos para el próximo años, dada la abundancia de Ekeko o San Nicolás, quien será el encargado de llevar estas misivas al Niños Jesús, para que el 24 de diciembre nos haga una adelanto a estas peticiones. O bien para echarles broma a los amigos, el 28 de diciembre Día de los Santos Inocentes. La exaltación de esta magia se da el 31 de diciembre cuando toda la familia, amigos muy cercanos, reunidos alrededor de la mesa, conversa amenamente acerca de los platos preparados con antelación, vestirse con las mejores galas y compartir, sueños, sinsabores y promesas de que lo mejor está por venir! Claro, una vez pasada esta noche Buena o de Nuevo Año, ya comenzamos a poner los pies en la tierra y esta Magia se traducirá en acciones a emprender para asegurar nuestro bienestar.

Uno de los retos es mantener esa idea de prosperidad, abundancia, alimentar la esperanza de lograr aquellos propósitos escritos en esa carta al Espíritu de la Navidad, resaltando nuestras fortalezas, que no las habíamos visto pero que gracias al bienestar desarrollado en este mes, logramos colocarlas a modo de palanca para seguir adelante como brujas aplicando esa magia navideña.


Roraima Mora Graterol