Mostrando entradas con la etiqueta reunion del club de escribidores de Caracas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta reunion del club de escribidores de Caracas. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2026

Dedales de bienestar/Santiago Porras

 Sobre queridas maestras… dedales del bienestar (*)

 

Santiago Porras Rojas

Barcelona, 20 de noviembre 2025

 

 

Cuentan que en un club de aprendices escribidores, escribe una costurera de fortalezas: María Elena Garassini; quien es como un dedal de luz para apoyar a otros a reunirse para tejer relatos con frecuencia. Siempre llega con su dedal y con el propósito de tejer historias esenciales para compartir bienestar.

 

Mientras tejen los escribidores con sus historias, la maestra dedal comprende que, cada costura emocional se escribe a su propio tiempo, a través de los hilos de historias. Toda vida encuentra en la escritura una forma de seguir dando puntadas hacia el taller de la esperanza, el amor, humor o el aprecio por la belleza.

 

Los tejedores de historias y relatos, gracias a la iniciativa de otro humilde dedal: “Ángela Feijó”, descubrimos nuestro propio dedal pulido con los años, no por el perfeccionismo, sino por la constancia del cuidado de uno mismo y de los demás, a través de nuestros escritos.

 

Para las maestras “dedal”, cada encuentro resulta ser en sí mismo como un dedal que integra voces e historias, para reforzar que el bienestar; mucho más que un bien individual es, una creación coral hilvanada con pequeñas puntadas que confeccionan el diseño de nuestro bienestar colectivo.

 

Gracias a este conjunto de aprendizajes confeccionados con aprecio por la belleza, nuestro club de escribidores es también un dedal que apoya nuestra creatividad para tejer el bienestar, siendo al propio tiempo dedal para otros, mientras cosemos nuestras propias puntadas.

 

 

(*)Relato escrito con ocasión de la reunión de noviembre 2025 del Club de Escribidores de Soveppos/Caracas-Vzla.

domingo, 30 de marzo de 2025

Conversaciones estoicas con mi niño interior

 Conversaciones estoicas con mi niño interior

La calle estaba llena de huecos. Era de cemento, estaba justo a la orilla del mar y me imagino, que con el salitre constante y la pepa e` sol, se agrieta. El niño tenía como 5 años y andaba "indiecito" como decimos por estos lados. Lo curioso es que andaba con un pote de peltre metálico que llamamos bacinilla. ¿Curioso no? Desnudo y con bacinilla, cuando lo único que tenía que hacer, era agacharse. Si le hubiera preguntado hoy a él, me hubiera contestado que no podía hacer pupú en la calle,  porque el olor de los cangrejos aplastados por los cauchos de los carros, era muy fuerte y con lo descalzo, no se atrevía. Mejor era, pujar, disponer, y colocar en el pipote de basura.

Era un soñador, sin duda, el hecho que regrese de vez en cuanto, me recuerda lo rico es ser feliz y libre. "La gente desnuda no tiene dónde esconder las manos, por lo que siempre dicen la verdad", recuerdo que alguien me dijo. Entonces, en este momento y aprovechando que ambos estamos juntos, le increpé,

    -¿Piensas que puedes ser estoico?

    -¿Esto... qué?, respondió

    -Es una filosofía de vida. Se trata de vivir en virtud, aceptar a la vida como es. Te voy a hacer preguntas y vemos si eres estoico, le propuse:

 

 -Ellos dicen que todo sucede y sucede por algo...

    - ¿los cangrejos pueden ser estoicos?, me preguntó. - Ellos tienen un destino, o no lo tienen. Además caminan hacia atrás y desafían el devenir. Para ellos, son o no aplastados, de resto, cada vez viven en otra parte y en otro tiempo. ¿Qué pasaría si pudieran caminar hacia adelante? O si los carros manejaran con cuidado cuando marchan. Soy como el cangrejo que puede cambiar de sentido aunque el rumbo sea universal. No soy

 

-Ellos dicen que es importante el "amor fati" o aceptar el destino, aunque puedas adecuarse al devenir y re interpretarlo. 

    - El devenir es un concepto que mueve. Se trata de lo que nos pasa y de cómo nos hacemos cargo. Eso contradice al destino. El hacerse cargo en cada instante del devenir construye el camino. No me gusta lo que se manifiesta de forma absoluta. Somos una serie de instantes infinitos. El destino para mí, es cada decisión que tomo. No soy

 

-Ellos dicen que todo depende de lo que nos pasa adentro y lo que pasa afuera.

   - La paz y la serenidad se consiguen adentro, no existe afuera. Es una interpretación del mundo. Esto es un poco de lo mismo que hemos conversado antes. El devenir es, hacernos cargo, con manejo emocional. No soy

 

-Ellos dicen que el manejo del concepto del destino se gestiona siendo virtuoso. La virtud habita entre dos mundos oscuros. Pero la virtud es luminosa

   - ¿Se puede ser feliz en los extremos?  O es como las olas del mar, cuyos bordes son difusos. Sin embargo, tienes la certeza de que una ola que rompe siempre regresa. ¿No es eso el devenir?

 

-Eres sabio para ser niño, ¿Será que eres estoico?

 

    - No creo, solo soy un poco estoico. Los antiguos tenían que creer en el destino, nosotros no. En virtud, sin embargo, podemos cambiarnos y construir nuevos mundos. Los cangrejos, hubieran podido escoger caminar por la playa salada, más escogieron la calle. ¿Era su destino ser aplastados?

Gracias por llamarme sabio, solo soy un niño que camina descalzo, y desnudo por la calle caliente, con una bacinilla limpia en la mano, pegando brincos en la senda llena de huecos,  y cangrejos podridos, con un sol tropical. ¿Eso, no es ser estoico?

 

Alberto Lindner

Caracas, 21 de marzo de 2025

sábado, 25 de enero de 2025

El zamuro/Angel Ceballos

 

CLUB DE ESCRIBIDORES DE SOVEPPOS – TEMA MES DE ENERO 2025

“El Zamuro, una desprestigiada ave con vuelos de alturas”.

¿Podemos reescribir a esta ave, de mala reputación, sin prejuicios, en términos positivos?.¿Qué aspectos despierta en ti?

Mis “lápices, esta vez voladores”  ¡Vaya que tema! que nos envía Don Martin,  para volar a  espacios nauseabundos con seres que a primera vista, lo que despiertan y generan es un desprecio carroñero, al verlos alimentándose de animales muertos y cadáveres  en descomposición que nos generan instantáneamente rechazo visual y emocional, Pero, pero,  ciertamente, en esa tarea intimidante, también vemos que ellos evitan la propagación de enfermedades, pues muchos de los virus y las bacterias que ellos consumen mueren por el ácido potente presente en sus estómagos.

Realmente es difícil identificar “al rompe” aspectos positivos, adicional al mencionado, pero indagando apreciativamente, como quiere Martin, y como debemos mirar la vida y los que hemos navegado por los mares de la PP, (No ver primero las flores caídas del jardín, sino su belleza floral presente) me encontré con capacidades invalorables que me hizo cambiar mi paradigma de estas despreciables criaturas, que suelen medir 75 cm de longitud  con envergadura de 1,69mts. (mi altura)

¡*¿Qué lecciones que podemos aprender del zamuro?*

  • Su Adaptabilidad:Los Zamuros son maestros del manejo del ambiente. Se alimentan de una amplia variedad de carroña y pueden sobrevivir en diversos entornos. Esto nos puede enseñar, para sobrevivir, a ser flexibles y a encontrar oportunidades en situaciones difíciles.
  • Paciencia:Son maestros de pasar horas, sin afán,  planeando el cielo, esperando el momento preciso para alimentarse. Esta paciencia nos puede enseñar a esperar que “todo momento” tienen su ritmo y debemos esperar el momento adecuado y a no apresurar las cosas.
  • Observación: Los zamuros tienen una visión excepcional y son capaces de detectar carroña desde grandes alturas. Esta habilidad nos invita a estar “pilas” y ser más observadores que receptores prestando más atención a los detalles “florecientes”, usando el PERMA en nuestra vida.
  • Resiliencia: Los zamuros son aves fuertes y resistentes, capaces de soportar condiciones climáticas extremas. Este fortaleza nos enseña a superar los obstáculos y a seguir adelante a pesar de las adversidades.
  • Valoración de lo simple: Los zamuros encuentran satisfacción en cosas que a otros les pueden parecer indeseadas, desagradables y ofensivas. Esto nos recuerda que la felicidad no siempre se encuentra en las grandes cosas, sino en apreciar lo más sencillo y en lo que tenemos.

En resumen, estas aves depreciables  nos pueden enseñar a encontrar belleza en lo inesperado y a aceptar el ciclo natural de la vida. Y les confieso, es exactamente lo que estoy necesitando hoy en día para aceptar y adaptarme y mi nueva vida americana y octogenaria que estoy comenzando disfrutar.  Hasta pienso comprarme un “zamurito” como mascota o amuleto (llavero) que me refresque sus capacidades. Gracias Martin, como siempre, nunca creo en las coincidencias y tu tema me abrió más el entendimiento.

Angel Rafael Ceballos

domingo, 15 de diciembre de 2024

actividades en diciembre 2024


CEC

Diciembre 2024
Mes: Diciembre
Fecha de reunion: Lunes 16 de Diciembre
Host: Juad Master
Por zoom
Zoom a las 11 30 Caracas
10 30 NY


Tema: “Reflexiona y comparte cuáles consideras que son tus dones y cómo los utilizas en servicio hacia los demás.”
 Zoom:
Join Zoom Meeting
Meeting ID: 525 854 770

2do evento presencial
Desayuno con Lele 
Jueves 19 de diciembre
9 30 am
Casa de Lila
Contribución 
Escribidores y la nueva  JD de Soveppos

viernes, 16 de diciembre de 2022

Mi aguinaldo preferido/ Yvette Henriquez

 Mi aguinaldo preferido

Me es muy difícil decidir cual aguinaldo me alegra o me enternece más o cuál gaita me provoca salir corriendo a bailar.
Aguinaldo y gaitas me suena hallacas en casa de mi mamá, misas de navidad y patinatas.
La música navideña me lleva a recuerdos de mi infancia, las gaitas del colegio, los pesebres vivientes, el recorrido que hacia con mi mama y hermanos por caracas para ver los pesebres, el que mas mantengo en mi memoria, por lo hermoso, con cambios de luces, anochecer con estrellas y amanecer, es el pesebre que hacían los hermanos del hospital San Juan De Dios, ese pesebre era impelable visitarlo. Era una versión adelantada de la experiencia de Van Gohg que está hoy en los estacionamientos del hotel tamanaco.

Recuerdo también una navidad que todas las primas decidimos hacer una presentación de gaitas bailando, nos pusimos de acuerdo en vestirnos de franela roja y jeans, practicamos unos días antes y dimos ese gran espectáculo a nuestros familiares una noche buena.

Cuando escucho un aguinaldo, viene a mi mente, cuando hacíamos las hallacas en la casa de mi mamá, ella siempre ponía los CDs de música navideña , y cantaba todos las canciones , siendo de origen portugués, se las sabia todos los aguinaldos y es que la navidad en Venezuela es la mas hermosa y especial de todas las navidades del mundo.

El burrito sabanero, Din Din Din, Si la Virgen fuera andina, y para de contar, sonaba dos y tres veces mientras podíamos el guiso, adornos y amarrábamos las hallacas, hace unos años cuando la casa de la abuela se llenaba de los nietos, cada nieto se encargaba de una función en el proceso de elaboración de las hallacas. I

Poco a poco sus nietos, mis hijos y sobrinos han salido a estudiar fuera, trabajan y ya algunos en etapa de matrimonio, van creciendo y tomando nuevos caminos.
Me da mucha nostalgia pensar en esos años, hacer hallacas en casa de mi mamá era igual que escuchar música navideña y disfrutar de la primera hallaca con las tortas de miel madeirenses.

Ahora escucho aguinaldos con mi club de escritura, con quienes comparto momentos que atesoro.

Feliz navidad para todos 🎄❤️💚🎄

martes, 29 de marzo de 2022

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es“/Maria Elena Garassini

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es“

Soy esférico y liviano. El viento me lleva de allá para acá. Me gusta moverme de lugar y encontrarme con otras formas con las cuales disfruto, de las cuales aprendo , las cuales me colaboran y yo les colaboro.

Mi mayor reto es ofrecerme todo lo que puedo, y saber hasta donde puedo hacerlo para sentirme que colaboro, y sigo disfrutándolo. Estoy siempre en constante reflexión sobre lo que la vida espera de mi, lo que me pone delante y cómo puedo yo responder ante ello.

A veces esa redondez liviana me hace llegar lejos y explorar nuevos parajes, disfrutándolos, y siento que mi colaboración es poder valorar esas experiencias para sumar a mis vivencias y trascender hacia otros. 

Otras veces esa misma redondez me hace querer quedarme muy cerca de esos otros que me rodean periódicamente, y mi colaboración entonces es quedarme, valorarlos, comprenderlos, validarnos, cómo, en qué… solo quedarse y estar me hace descubrir esas respuestas.

Otras ocasiones me ponen a prueba el uso creativo de mi liviana redondez cuando, como una bola de billar siento a otros chocar conmigo, y digo ¨siento chocar¨, porque es la primera reacción ¨auchhhh¨, pero al detenerme y reflexionar, veo las cosas desde otra perspectiva, y viene enseguida la pregunta:¿cuál pudiera ser mi colaboración para trascender esta realidad, experiencia?, ¿choque?... y empieza a surgir la pregunta ¿Cómo puedo colaborar con lo que soy y lo que puedo ofrecer en esta situación?, incluso planteándolo así frente a los otros… y empiezan a surgir las respuestas.

Mi mayor reto de colaboración a los otros es descubrir, estando presente, donde me toque estar, en diálogos que se van construyendo, las posibles colaboraciones que siempre tendrán momentos de ir lejos, de quedarse cerca y de trascender los tropiezos.

 

María Elena Garassini

miércoles, 23 de marzo de 2022

Mi mayor reto es/Angel Ceballos

 

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es…..“

(por:Angel Ceballos)

Al leer varias veces la afirmación que Lele quiere que abordemos, a mi mente me llegó la pregunta de primero, definir que es para mí “colaborar”, acción que inmediatamente intuí ha tenido diferentes connotaciones en mi larga y fructífera existencia. Una es, voy a ayudar, voy a colaborar,pero para demostrar lo bueno que soy y así lograr mi objetivo, sin mirar el otro. (Una relación G-P). Otra es, voy a ayudar al máximo y no importa si yo logro salir bien y que consecuencia tenga(Una relación P-G – el Rol de victima) y otra es, asegurarme que es lo que siente y quiere el otro, por qué lo quiere y que logro persigue y tiene sentido transformacional. (Una relación G-G)

Después de haber vivido tantos años, considero que “mi mayor reto en un proceso de colaboración con el otro”es apreciar y vivir el valor de laEMPATÏA, y lo más sencillo ha sido, “morderme la lengua”, es“escuchar, escuchar y escuchar, sin generar juicios”, normalmente infundados, que no le pertenece al otro sino a mis propias creencias. Ya el hecho de prestar atención con todo el cuerpo (sin hablar) y asentir, es un “abreboca” que fertiliza caminos para el entendimiento. Colaborar de forma efectiva buscando el mutuo beneficio, es al final un regalo, es un arte y hasta un DON, que se aprende empezando a ser empático con un aprendizaje inclusivo conmigo mismo. En mi juventud, yo fui muy reactivo con el síndrome de “Gano oArrebato”. Y los resultados me lo confirmaba y me animaba que así tenía que ser, si quería triunfar, pero sin darme cuenta que me aislaba en mis relaciones. Mis conocimientos me mantenían en la cúspide del poder, pero mis relaciones no lo avalaba.

¿Cuandofué que comencéa darmecuenta“conscientemente” que dicha postura me aislaba y me alejaba de los demás?.Fue a principios de los 90´s, hace 30 años, cuando conocí, entendí y creí en DOSHábitos  o Principiosde acción de Stephen Covey,mi mayor mentor, mostrados en los famosos 7 H de la Gente altamente efectiva. El Hábito 1:SER PROACTIVO.yEl Habito 5. “ENTENDER ANTES DE SER ENTENDIDO”

¿Que profesa el H1?:

“Que entre un estímulo y una respuesta hay un espacio sutil, en el cual radica la libertad de elegir y donde la “conciencia” entra en acción, para hacernos responsable de las consecuencias”. Es el hábito fundacional del liderazgo.Básicamente, significa que las raíces de tu vida están nutridas de tus creencias, valores y principios y no de tus sentimientos o circunstancias.  Que tu vida o la vida de tu organización es producto de tus ELECCIONES y DECISIONES,no de sus condicioneso “Cisnes Negros”, que hemos estado conociendo en este convulsivo siglo XXI

Lo opuesto a ser PROACTIVO, es ser REACTIVO, lo que significa este último, que tu vida es función de tu estado de ánimo, tu emocionalidad y sentimientos, que ante un estímulo tienes una respuesta inmediata, “sin anestesia” y sin  pensar en las consecuencias,  basado en lo que sientes y en ese estado de ánimo. no dejas un “espacio” para valorar el estímulo o para que tu “consciencia” marque tu guía de acción.

Ser proactivo cambia el escenario,ya que, ante un estímulo, la respuesta la doy en un espacio que me permite elegir una respuesta de conciencia, basado a valores, poniendo una “pausa” o “contar hasta 10”.

El principio fundacional del Hábito 1, es asumir las responsabilidades. La creencia y el concepto de que tú y yo tenemos la capacidad de elegir nuestras respuestas. Es desarrollar un aprendizaje colaborativo, el cual prioriza la cooperación y colaboración frente a la competencia.

EL Habito 5 y sus resultados, es magistral. No digas, no pidas, no respondas, hasta asegurarte y validar que entiendes a tu interlocutor, no por lo que dice NO, sino por el sentimiento que lo lleva a decir lo que dice. Y ¿Cómo lo logras?, preguntándole, no hay otra forma mássencilla y efectiva. Y una vez Una vez que el otro se siente entendido, cualquier petición será apreciada.

EL habito1, potencia la independencia, mientras que el Habito 5 potencia la interdependencia y la combinación potencia la COLABORACIÓN DURADERA.

domingo, 23 de enero de 2022

De todos los cambios que se han suscitado en estos tiempos de pandemia.../Jesucita Peters

 


Autor: Jesucita Peters S.

Fecha: 23-01-2022

“De todos los cambios que se han suscitado en estos tiempos de pandemia, cuáles te han afectado más y cómo lo llevas para lograr el bienestar”

Estos tiempos de pandemia han generado muchos cambios, pero la pandemia para mi viene acompañada de cambios significativos a nivel personal, comenzando por dejar la brújula del ámbito laboral (más de 40 años) , lo que trae consigo todos unos procesos asociados al empleo, siento que me afecto mucho la planificación de lo que haría durante la semana y mucho más aún al día siguiente, el saber que mi día a día en la dirección de la escuela de psicología, estaba marcada por reuniones y toma de decisiones significativas para los estudiantes que conllevaban una gran responsabilidad, porque digo brújula  porque el trabajo pasa a tener ese especie de dirección de la vida del que labora y cuando dejas de hacerlo se te mueve el piso significativamente, tanto es así que pierdes la noción del tiempo, muchas veces no sabía en qué día de la semana estaba, me hizo mucha falta el compartir con mis compañeros de trabajo en la hora del almuerzo,  nuestras tertulias por demás estimulantes. Cómo y de qué manera pude tratar de minimizar estos cambios en mí, trate de dividir mi tiempo diario en actividades para poder lograr el bienestar, comencé hacer rutina el hablar con Dios y reflexión sobre lo acontecido en la actualidad, hice ejercicios de respiración y estiramientos de mi cuerpo; al no poder salir, me dedique a caminar durante una hora dentro de mi casa, jardinear fue unas de las tareas más gratificantes para mí en esos momentos.

Y siguen los cambios,  después del vacío del empleo vino el de la enfermedad, ese si fue un golpe bajo, nunca en mi vida me había sentido tan sola con mi padecimiento, a Dios gracias siempre hay unas manos amigas que me pudieron apoyar, entre ellas la hermana que nunca tuve, incondicional y amorosa  mudada de un todo para mi casa para socorrerme, agradecida por siempre con mi amiga María Dolores y todo el bienestar que me pudo proporcionar, desde ayudarme a bañar hasta cocinarme los alimentos que requería, allí comienza a tener un significado diferente la palabra “Agradecer” y su importancia en mi vida.

En esos momentos tengo una manera diferente de aproximarme a  mí entorno, quizás más contemplativa y de percepción más amplia sobre las cosas más simples de la vida, pero que te inundan el alma del mayor bienestar posible a pesar de las circunstancias, uno de los bálsamos maravillosos de ese  tiempo era el contemplar el Ávila y observar las guacamayas  circundar la ciudad de Caracas, con sus colores azules, amarillos y rojos  brillantes que te pintan el amanecer y el atardecer,  para regocijarte por ese encuentro.

Otro cambio significativo fue el salir de mi amada patria,  aunque  venía en busca de mis afectos que me inundarían de amor y bienestar. Siempre me afectaron  los olores y el estar en viviendas en los cuales no se vive sin calefacción y aire acondicionado, comparándolo con nuestros espacios era otro cambio para acostumbrarme, en cuanto a los sabores de la comida, la misma no me sabía a nada, andaba en busca del sabor del ají dulce con el cual aderezaba mi comida en Venezuela; si parecen cosas sencillas y cotidianas pero que forman parte de mi arraigo. Una de mis hijas tiene en su casa  un patio muy grande lleno de grama y yo pensaba y estos muchachos por qué no siembran plantas, hortalizas al menos, con lo que me gusta la jardinería, yo disfrutaría un mundo sembrando y cuidando esos cultivos y luego me doy cuenta que la nieve no lo permite a menos que esperes el verano o hagas un invernadero. Otro cambio, las estaciones durante el año, la que verdaderamente me cautivo, si bien la primavera es la renovación el cambio en sí mismo, fue  el otoño con sus colores espectaculares yo no había tenido oportunidad de vivirla a plenitud y me proporcionó mucho bienestar, siento que mi comunión con la naturaleza es innegable me alegra y llena mi espíritu.

Otro cambio es que ahora me siento la abuela nómada, ya que mis dos hijas viven en Estados diferentes  y  me comparten 6 meses con una y 6 meses con la otra y por supuesto con mis adorables nietos.

Quizás algo que realmente me ha pegado y que yo no lo había concientizado, es ese abrazo cálido y fraterno de esos amigos incondicionales dejado en mi patria.

Seguirán los cambios en mi vida para nutrirme y hacerme crecer y estar abierta a todo lo   que nos dejará la pandemia y que realmente el mundo que conocí, no volverán a ser como antes. Esto es un aprendizaje continúo y acelerado para todos nosotros, pero seguro que nos dejaran mucho más resilientes para afrontar todos los altibajos que la vida nos depare.

Actualmente llena de bienestar al estar con mis afectos, no podría estar más agradecida por ello.

 

 

¿Qué nos ha pasado en estos dos años de pandemia?

+ 1


¿Qué nos cambió?

Pasan los días sentado en la misma silla cansada, de siempre. Eventualmente durante estos 22 meses tuve que cambiarla dos veces. La nueva, aunque es vieja, funciona mejor (suele pasar a veces también con la gente)

De repente me paro y salgo. Básico; solo comida y farmacia. Sin embargo es útil pues parte de mi trabajo es ver productos en farmacias y supermercados. Así cada vez me alejo mas de mi casa. El carro no me acompaña en esto. Se resiente y se daña. Conseguí a un militar que es mecánico de aviones que ahora es mecánico de carros, como para redondear. Lo dejan, menos mal. Le consigue las fallas y lo arregla, claro, hasta cierto punto. Pero esa reparación me permite llegar hasta la casa de mis sobrinos que tanto quiero.

Las reuniones de trabajo son muchas veces por videoconferencia. La gente aprende a coordinar acciones sin tocarse, solo verse. Algunos a veces, se les olvida y se sacan los mocos en vivo. Algunos están en interiores. La universidad comienza un trimestre después del fatídico marzo y así, transcurren los siguientes trimestres. Seguimos como si nada, pero por y a través de una pantalla.

Descubrimos las necesidades y las querencias. Nos hace falta abrazar, pero aprendemos a abrazarnos con palabras, o con miradas, o con los codos, o los talones. Igual hay contacto. De tanto querernos abrazar, escribimos libros, recetas, tomamos fotos y aprendemos a hacernos presentes en la virtualidad. De tanto hacerlo perdemos el miedo, al menos en eso de la virtualidad,  aunque a veces siento que con ser auténtico es suficiente para avanzar.

Así como si nada, y del supermercado y la farmacia a la casa de mis sobrinos, pasan los meses y vuelve a llegar navidad. Mucha gente se afecta con la enfermedad y seguimos cuidándonos. Nos da miedo enfermar. El miedo avanza a la par que la valentía retrocede. Es una paradoja importante; nos volvemos valientes en tornos seguros y cobardes en entornos abiertos.Pero seguimos siendo honestos y avanzamos.  Aprendemos a conocer a otros y a poderlos ayudar con lo que contamos.  En ver a otros, aprendemos a vernos a nosotros mismos y en el poder de las palabras, descubrimos nuestros propios significados. Comienza un nuevo año siendo parlante de nuestras propias ideas, no la de otros.Reconozco y valoro mi propia experiencia, me declaro practicante y desde ahí construyo lo que soy.

Y sigue la universidad, el trabajo, las reuniones. Descubrimos el significado de los “mundo líquidos” pues como el agua pasa el tiempo que ya se relativizó. Me doy cuenta de su paso porque cada día le coloco un número al dibujo que hacemos con los niños chiquitos. Se convierte en una fuente de bienestar. Descubro que mucho mas alla de un hábito, está el compromiso que tengo, junto a las emociones que siento y las fortalezas que se desarrollan. Descubro el poder del amor filial.

Pasan los meses como si nada. Seguimos escribiendo, mostrándonos en redes, ayudando, aprendiendo. De repente el amor por el aprendizaje se convierte en una nueva fortaleza de carácter y nos vemos haciendo diplomados para aprender más, hasta que un día estudio para dictar un diplomado como el que estoy haciendo. Y lo hago, y me supero y me crezco. Y así, llega diciembre otra vez. Y hacemos el arbolito, compramos regalos, nos vacunamos, y nos volvemos a vacunar. La gente se sigue enfermando. Seguimos sufriendo sus ausencias pero aprendemos a valorar lo no material. Vemos la cantidad de ropa que no hemos planchado, el apartamento que no hemos limpiado, el trastero que  no he arreglado y nos damos cuenta que no necesitamos  de eso, sino menos. Que con poco está bien.

En el año nuevo sigue la enfermedad y viene la tercera y la cuarta vacuna, pero ya empezamos a ir a la universidad. El primer día me quito la máscara con un protector acrílico para que vean mi rostro; ese que les hablo en una tarima para no contagiarme.

El mundo sigue y llego al momento en que estoy escribiendo esta crónica. Mis pensamientos están justos unos segundos antes en que mis dedos lo escriban en el teclado. Y me doy cuenta lo bendecido que soy, por tener lo que tengo, por amar a quien amo, por cuidar a los que cuido, por sentirme amado y cuidado a su vez, porque sigo aprendiendo, porque enciendo una llama interna que me motiva a seguir y a desear seguir estando para seguir aprendiendo y seguir enseñando. Soy bendecido por todo, hasta hoy, doy gracias.

 

Alberto

domingo, 28 de febrero de 2021

¿Cursi quién? ¿Yo?

¿Cursi yo?

Se decía comúnmente en los pasillos de la escuela de arquitectura, por los años 80, y hablando de las obras europeas de la arquitectura, que existía una delgada línea entre lo cursi y lo sublime. Y para eso, observábamos las grandes obras italianas, (entre las mejores universalmente hablando), pero que podían mostrarnos las dos caras de la misma moneda. Entre tantas cosas que hacíamos para formarnos como diseñadores, se encontraba hacer sillas, lámparas, cafeteras y otras cosas industriales, donde los arquitectos también hemos tenido que ver.

Más aun, dos de los grandes diseñadores de moda del país, deambularon en los mismos pasillos que yo. El diseño se presenta en múltiples facetas; lo primero que uno piensa es en algo escrito, las novelas o la poesía, y ya vimos que, en arquitectura y su contraparte, la decoración, la gran costura, los objetos industriales y así, las otras artes como la pintura, la escultura, inclusive el cine y el teatro. Al final, el diseño como una expresión humana tiene que ver directo con la misma esencia del hombre. Su producto entonces, es objeto de ser cursi o sublime, (o quedarse en la delgada línea que los divide). Pero, ¿quién dice que cosas van para un lado, o para el otro?. Usemos el tema de hoy, la cursilería, que se define en el DRAE como

“pretender mostrar un refinamiento expresivo o un sentimiento apasionado pero que resulta ridículo y excesivamente delicado”.

Parece que pretender mostrar algo que resulta ridículo, es más una opinión de alguien que lo observa, haciendo  que la cursilería o el refinamiento, se encuentre en los ojos del observador y no en la cosa misma. Depende también del estado emocional en que se encuentra tanto el que emite como el que escucha. Por eso es que pasa, que los patrones estéticos varíen en el tiempo y con las modas, pero resulta también que algo que no nos gusta sin embargo, sea reconocido por la mayoría como una obra de arte. Hoy en día, reconocemos al Renacimiento del 1500 como sublime, pero ya un poco distinta al Barroco que comenzó con los “manierismos” o amaneramientos y nada que decir del Rococó, en donde todo lo recargado fue lo admirado. Hoy, lo vemos como una época, una instancia. No era o fue cursi, entonces. Cuando era estudiante, andábamos en la onda de la escuela modernista, justo en la delgada línea que nos dividía de los postmodernos. Y la historia volvió a cambiar. Comencé modernista y terminé la carrera siendo posmodernista.

Las novelas de Corín Tellado pudieran ser vistas hoy en día como exageradas o rebosadas de sentimentalismo, al igual que la ropa de los años 60 y sus pantalones campana con sus carteras tejidas, colgadas del hombro. En su momento tuvo sentido, en su momento la gente lo siguió o se identificó.

El juicio de lo cursi o sublime por último, puede tener significados distintos a cada persona, y ya dijimos que por el estado de ánimo o emoción de cada quién. También agregamos la época, la moda o las tendencias. También pudiera tener relación con la educación, a las creencias, y  a la esencia de cada uno. Pero también puede ser la suma de todo. Todo cambia si eres crítico de arte; cuyo poder se afirma en el poder que los otros le otorgan. El crítico hace su trabajo y emite opinión desde su educación y la forma de ver el mundo; el rebaño lo sigue.

El respeto al otro es parte fundamental de la noción de la apreciación de la belleza. Para la psicología positiva es una fortaleza que nos permite encontrar elementos especiales, que en situaciones cotidianas, no percibiríamos. El aprecio a la belleza comprende, además de las condiciones externas, los juicios y las opiniones, y de un reconocimiento de los elementos esenciales. Al percibir lo que percibimos, tenemos el poder de dejarnos llevar por las intenciones de quien crea. La creación es un acto de amor y como acto de amor no acepta adjetivos, mucho menos la cursilería.

Tenemos un mes tratando de definir que es la cursilería en el grupo que compartimos, y nadie ha sido capaz de acercarse a una definición creíble o de poder aplastante en su significado. Me quedo finalmente con que lo cursi está en los ojos de quién juzga, no en el objeto mismo. Por lo tanto me declaro una persona que eventualmente puede decir, hablar, emocionarse, pintar o escribir “cursiblemente”

Alberto Lindner

PD: La palabra “Cursiblemente”no existe en la DRAE. Es una palabra cursi…

PD2. Si alguien te increpa por algo que dices por ser un poco cursi, le dices, ¿cómo sabes que la Guaira es lejos…?

sábado, 9 de enero de 2021

Tema de enero 2021 del CEC


Club de Escribidores de Caracas, CEC

Reunión de enero 2021

Host: Don Pelícano

Sábado 30 de enero de 2021

10 am

Zoom

Tema: Los rostros ocultos

domingo, 26 de julio de 2020

Mi niña interior & yo



Cara piccola bambina: sé que eres la estructura más importante de mi vida y no sé ni cómo hablarte ni mucho menos qué decirte. Haré una pausa una vez más, a fin de generar ese espacio de encuentro entre nosotras en forma natural, buscar ese silencio que necesito para invitarte o invitarme.

Luego de 13 días…..

Mi Carla, he decido dar yo el paso de escribirte. Es increíble que me busques y no me encuentras. Soy yo, Shayel (nombre de origen hebreo, significa “regalo de Dios”). Soy Shayel, tu niña interior…has olvidado que tú misma decidiste un día llamarme así. Yo no lo he olvidado, así como no olvido promesas que me has hecho sin cumplir.

Finalmente estamos; no importa que yo tuve que hacer todos los esfuerzos por estar, pues parece que te cuesta mucho trabajo. Pero vamos al ahora, y sí, estamos. Quiero facilitar nuestro encuentro, por tanto, te voy a contar muchas cosas.

Ahora duermes en la que fue tu cama por muchos años. Has regresado al origen y aún no me hablas. Por ahora, has dejado tu casa, para estar al lado de tus padres y apoyarlos con tu presencia y cuidos en esta pandemia. Estás y no estás porque buscas cosas que ya aquí donde estamos no existen. El pasado no existe, mi amada Carla. Pippo, tu hermano, ya no existe en la tierra, lo bueno y lo malo del ayer están en un recuerdo grato e ingrato. No puedes regresar a seres que perdiste, como la nonna, no se puede volver atrás, deberías saberlo, pero parece que no lo sabes o te cuesta aceptarlo. No puedes cambiar las historias, ni las realidades. La única del ayer que te acompañará hasta el final solamente soy yo, con Dios y la Virgen, más nadie. Así que ocúpate de tí, cada quien que resuelva sus pendientes, lo que no pudo, lo que por tibieza o temor no se atrevió. No quiero que sea tu historia. No sigas complaciendo a más nadie. Sé perfecta para tí, no para los demás.

Este tiempo debe dar muchos frutos para tomar el nuevo giro que corresponde. Sin temor a equivocaciones. No busques pertenencias porque solo perteneces a tí misma. No trates de encontrar explicaciones a las incongruencias y oscuridades de los demás, simplemente porque no te corresponde y pierdes tiempo. Quédate solo con la luz de los otros y busca sanar tus heridas; recuerda cuando estudiaste en Desarrollo Organizacional los enfoques individuales y los sistémicos. Te has ocupado demasiado de los segundos, intensifica la ocupación en el primero, enfoque individual. Date la oportunidad de ser prioritaria, si lo haces, vas a probar el sabor de sentirte viva, independiente de las quejas ajenas.

Dale espacio al amor, el primer gran amor es hacia tí misma. Cuando lo logres, encontrarás más espacios para otros amores. Estudia, escribe, desarrolla esos planes que tienes tiempo en un veremos o un tal vez. Has ejercicio; atrévete hacer deportes que jamás has hecho. Aprende a bailar salsa, danzón y mambo que te gusta. Sigue viviendo esa relación mágica de hermandad y familia con quienes tú sabes que realmente si lo son. Ama más a tus amigos viejos y nuevos. Continúa desbocadamente amando los animales y la naturaleza como lo haces. Conoce más a Venezuela; ve al Delta que es lo que más deseas, retorna a Mérida la ciudad que tanto amas; ve al Llano como anhelas; visita Maracaibo, vuelve a Bolívar, a todos los sitios que ya conoces y los que no. Prepara un repertorio nuevo para tocar conciertos, vuelve al escenario; retorna a tocar en tu adorado Teatro Cagigal de Barcelona. Escribe el libro que sueñas ver publicado. Sube el Ávila, atrévete. Trabaja mucho en lo que más te guste en este giro.Vuelve a usar morral, con cuaderno y lápiz, siéntate en el pupitre, siempre te ha hecho felíz. Visita los lugares del mundo que están anotados. Vuelve a Italia, sigue hablando, leyendo y cantando italiano. Aprende más inglés y estudia alemán. Sigue escribiendo. Aplica tu cv en esa organización por la que suspiras. Aprende hacer lettering, desarrolla un Boullet Journal con tu sello EGO SUM, donde la agenda seas sólo TU con lo que sueñas y decidas.Has cargado con los demás pero no has cargado con tu propio ser; ahora yo te ruego que lo hagas. Sin duda, tenemos mucho trabajo por delante. Recuerda que el tiempo vuela y has vivido por lo menos la mitad de tu vida para ser generosa contigo.

Te invito hacer juntas un plan de vida que revisemos cada noche brevemente. Como te encantas las libreticas, anota tus temores, tus logros, tu angustia, tus encantos, tus debilidades, lo alegre del día, lo que agradeces, lo que siente que si tienes y lo que te falta, lo que sueñas y lo que quieres que siga o se vaya al atrás. Construye tu mundo a tu antojo, arma tu granja, tu jardín o tu bosque. Ahí tengo mi lugar siempre. Lo que tu desees, estará bien para mí. Decide y aférrate a la esperanza con fe.

Sigue siendo buena, noble, acuciosa, inquieta por el conocimiento,  leal, honesta, fuerte, sensible, detallista y como la leona que nadie domine.Sigue siendo creyente, practicante y ecuménica como eres. No permitas a nadie en tu vida que no sea por tu voluntad. Aleja a quien no desees cerca y acerca a quien quieras en tu mundo. Te suplico solo y te lo repetiré en tu próximo cumpleaños que seas libre, incluso de tí misma. Te pido que pases más tiempo frente al espejo sin hacer nada, simplemente que te veas, te mires y te contemples. Háblate en voz alta, yo siempre estoy, por eso mi nombre, Shayel.

Por último, no escuches a nadie, sólo escucha la voz de tu noble corazón y ve hacia donde él te lleve. Yo te acompañaré como siempre. Que Dios guíe cada uno de tus pasos. Con todo mi amor, me despido con tu frase personal: “Hasta mi final”, más yo te digo la mía, “te acompaño hasta tu final y más allá…”.

La Piccola BambinaShayel

Carla Giordani
Caracas, viernes - 23 de Julio de 2020

sábado, 25 de julio de 2020

Mi niña interior/ ME Garassini


Mi niña interior

Todas las personas tienen un niño interior que las hace reír a carcajadas, perder la vergüenza, entregarse por completo a actividades de diversión , en fin, no cargar con todas las responsabilidades, roles, compromisos, horarios y un largo sinfín de etcéteras, que conlleva la adultez, sobre todo, si esa adultez implica una sumatoria de roles: esposa, madre, profesional, trabajadora del hogar, etc, etc, etc.

Al escribir estas líneas pienso en las actividades en las cuales fluye más libremente mi niña interior y pienso en dos, las cuales disfruto mucho y me gusta bromear al realizarlas. Ellas son: jugar juegos de mesa y salir a pasear en bicicleta con familia o amigos.

Carta a mi niña interior

Qué rico verte reír a pierna suelta, disfrutar de estar allí, no tener que pensar en nada, ni planificar nada, ni organizar nada, ni hacer que nada empiece, ni nada termine, que quede todo limpio y recogido, que todos atiendan, que las cosas salgan bien.
La mente, tu mente, el corazón, tu corazón, el espíritu, tu espíritu se sosiegan para estar contigo y con los otros, con el entorno, con el aire, la risa, las miradas, las bromas , las carreras, las paradas , las miradas, el regocijo.

Cuántas veces jugaste con tus hermanos y primos monopolio, ludo y después, ya de joven y adulta escrable, backgammon, bogol, diccionario, dominó. “Vamos a jugar proponías tú o proponía otro”. Uno coro de: “Claro vamos”, se escuchaba, y cualquier mesa era buenapa arranca cualquier partid. En el grupo siempre había un tramposo, generalmente Juan o alguno de mis hijos, un perfeccionista, que estaba mirando siempre las reglas, un despistado, que se pasaba su turno o no cumplía con alguna regla, y un picado, que siempre terminaba bravo, y el resto que nos reíamos de todo lo que pasaba. Qué rico jugar, que rico estar juntos, que rico es tener familia y amigos.

Los paseos en bicicleta empezaron en la finca de los abuelos y los tíos en el Palmar y los patios de café de Paya en Turmero, donde ibas con tus hermanos y tus primos a pasar muchos fines de semana y vacaciones, después a Rio Chico. También diste muchas vueltas en bicicleta en Margarita, llevando a tus hijos chiquitos, en sillitas, por caminos deliciosos. Hace dos años y medio llegaste a la meca de los paseos en bicicleta, que es la cuidad de Bogotá,y sus paseos en las montañas y lagos alrededor. Te veo tan feliz pedaleando sin parar, haciendo picnic, esforzándote en las subidas, bajando por praderas preciosas, a veces haciendo carreras, y pasando en forma divertida a los otros ciclistas. Al llegar de los paseos, con un hambre voraz infantil , un cansancio corporal delicioso, y el verde metido en los ojos, la diversión se repite, al contarle a otros, o recrear juntos,todo lo disfrutado.

¡Cuídate mucho, mi niña interior, te disfruto mucho y te siento una parte muy importante de mí!

María Elena Garassini

domingo, 5 de julio de 2020

Arte & Bienestar/Irma Wefer


Vivir el arte

   El arte es como vivir en una habitación sin paredes. Sin más límites que el viento que ondea la memoria y agita la imaginación. Quizás no exista un acto más humano que ese  impulso de libertad. 

     El signo que lo muestra es su carácter inclusivo pues nada de lo humano le es ajeno. Percepciones encontradas como certezas y  contradicciones,  armonías y  desmesuras,   lo profano y lo divino conviven en su desconcierto. Su poder es tal que puede  transmutar lo grotesco en bello y lo bello en grotesco. 

     Es el mundo de los sueños, alejado de lo efímero y temporal. Sobrecogedor presagio de lo eterno. Y a la vez voces encontradas en un símbolo común de la belleza, representado en un espacio que lo concreta en lo real y lo hace “el rostro del tiempo”.

      Rostro en que se desvanece toda falsedad.  En él todo juicio va acompañado de un sentir: el del artista que crea y el del que contempla lo creado. El sentir es ese lenguaje universal  por el que todos somos capaces de entendernos o rechazarnos, sin cabida para la mentira. 

     El arte nos hace comprender la opción del silencio. Venimos del ruido pero solo en el silencio podemos oír el esfuerzo creador. Solo en el silencio podemos oír eso que el otro sintió la necesidad de decir. Oír verdades a las que nos sumamos o nos confrontamos. Desde allí nos descubrimos.

    El arte es esa actividad profundamente perturbadora en el encuentro de la inocencia y el asombro del niño que juega creando y la sabiduría del mago en su poder transformador. 

     Irma Wefer

sábado, 27 de junio de 2020

Carla Giordani. Arte y Bienestar


TECLAS BLANCAS Y NEGRAS, ARCOS Y VIENTO

Llevo dos cuarentenas entre blancos y negros, igual que las ochenta y seis teclas de mi piano. Hoy frente a tí, observo tu teclado y veo que son más las teclas blancas que las negras, pero necesito de todas para hacer que esa obra que es el piano me sirva como es, un instrumento para poder hacer arte para los demás y para mí. También me siento frente a tu familiar y me consigo lo inverso, más teclas negras que blancas; sonidos absolutamente distintos; el piano y el clavecín, una magia distinta que evoca mi vida como estudiosa de los mismos, ejecutante, docente y miembro de agrupaciones del Sistema de Orquestas. Ese mundo es riquísimo, pues nunca terminan las partituras por estudiar, analizar y aprender; nunca se acabará porque la música es infinita. Nunca me sentí aburrida en un ensayo, siempre estaba el líder, el director y la Obra a interpretar. Tocar como ejecutante y tocar como miembro de una orquesta de cámara o sinfónica son retos diferentes, todo bajo el amparo de la disciplina y lo serio de la misma.

Recuerdo con gracia y alegría, en aquel momento fue un tremendo susto y compromiso, que estaba de Gira por el Caribe con una Orquesta de Cámara, y horas antes del concierto, el director me avisa que el primer ministro de esa Isla, solicitó que se aperturara el concierto con el Himno local. La embajada estaba enviando al hotel la partitura, hicimos unos arreglos para que el concertino y yo lo tocáramos. No era la época de youtube, pero como siempre yo quería estar segura totalmente de que lo que estábamos tarareando era lo correcto. No era cualquier obra, era el Himno y estarían las Autoridades más representativas de ese lugar. Vaya compromiso. Para calmar esa ansiedad tuve una ocurrente idea, que resultó sanadora: le pedí al concertino me acompañara al bus que transportaba a la orquesta y le pido al conductor que tome el micrófono del mismo y me cante el Himno. Me miró como si yo estaba demente. Le explico que tengo que escuchar su Himno para hacerlo bien y aquel hombre se sintió Pavarotti con el micrófono; creo que encontré un cantante o el deseo de tomar un micrófono a petición. El señor lo hizo tres veces, cada vez lo hacía más suelto y al mismo tiempo con más ímpetu. El fue feliz, yo me serené y el concertino gozó mucho pues le pareció una comedia. Finalmente aún recuerdo las palabras del Director ya en el Teatro, toda la orquesta en pie y cuando se anunció el Himno, el ruido de las butacas y todas las Autoridades y público general se levantaron y pusieron sus manos en el corazón fue realmente sublime  e intimidante. La única que se sentó fuí yo porque tenía que tocar. La anécdota es que el señor del bus había entrado a la sala donde estábamos previamente los músicos, un camerino grande general, y allí pudo ver que su labor también tuvo frutos. Fue una gran noche.

Carla Giordani
Mi fotografía a los 10 años

Mi primer oficio del arte y el bienestar


Es un buen ejercicio viajar al pasado y averiguar cuál fue el primer oficio que ejercimos. A veces nos da pistas sobre el ser que hoy somos. No se trata de la profesión, que llega tiempo después, sino de aquello que hicimos en alguna etapa temprana de la juventud, y de lo cual nos hicimos conscientes. También es útil indagar las razones por las cuales lo hicimos, si aprendimos de alguien en particular o solo, habitaba en nosotros y se hizo presente.

Yo creo que por el año 1972 y con 16 años era titiritero. Descubrí esa pasión teatral y en el poder del lenguaje, para definir conceptos y diferencias entre las cosas. Tenía una habilidad innata de comunicarme con los niños y evitar que se aburrieran durante algún juego.  Hoy, como coach, lo llamo “generar distinciones”. En aquel entonces era, “arriba, abajo, derecha, izquierda, silencio, alegría, (y otras emociones a las que les pueden ya, dar un nombre...)”, conceptos que los niños de pre escolar están definiendo. (Yo diría que muchos adultos llegan a grandes sin saber ciertas diferencias).

Mi trabajo se volvió popular entre los colegios de la Urbanización El Paraíso y comencé  a atender agendas. De pequeños grupos, se pasó a espacios abiertos con más de 300 niños. Mi hermana y mi sobrina en sus pasantías, hicieron sus proyectos y trabajos con títeres. (Y conmigo claro). Tal fue el caso, que una vez en Baruta, tuvimos a todo el colegio en el patio del recreo. Fue mágico.

Títeres es teatro. Es una escala un poco olvidada ahora. Ya casi nadie habla de eso, ni he visto grupos de teatro ni formación actoral, como titiriteros. Quizá lo pueda rescatar con mis amigos del teatro nacional. (Ya lo hice pero no hubo interés).

Los niños son un público muy exigente. Si no logras mantener su atención, se fastidian, se paran y le jalan los brazos al títere. En la evolución y en el trabajo con niños, fue que introdujimos una variante con una maestra parada, (lo hice con mi sobrina también), conversando con los niños. Trabajar con títeres es terapéutico. Solo tienes voz, emociones, sentimientos y un par de manos que se convierten en cabeza, ojos, brazos y hasta piernas. Todo eso debe fluir hacia la corporalidad y la emoción del personaje que debe expresar a un ser inanimado que cobra vida con mi propia voz; generalmente modificando los tonos y el volumen. En fin, es poderoso.

Lo voy a incorporar ahora y luego de este escrito, a mis sesiones de coaching, Ahora con adultos. Cuando un adulto usa su voz al declarar algo, ya sea una emoción, una afirmación o un juicio, se da cuenta de sus propias barreras limitantes. Para ello, tengo desde entonces, como 20 títeres, la mayoría de Plaza Sésamo y algunos otros genéricos. Están en una maleta negra con dos aldabas a los lados de la tapa. Está forrado en rojo en tela brillante. Cuando la abres, no solo entra y sale el aire que expande, sino que en aquellos colores, texturas y olores, renace la emoción que se convirtió en sentimiento, que se convirtió en un estado de ánimo, y que ha movido la creatividad en mi vida. Han dormido por muchos años. Mis sobrinos nietos ahijados, los despertaron del letargo, y viven ahora, una nueva vida con ellos. (Un poco la historia de Toys de Pixar)

Casualmente llegó a la casa de algún vecino que emigro, un pequeño teatro de madera, así como con la forma de un tríptico antiguo, pero forrado en telas de colores, verdes, amarillos y azules. Tiene una cortina de tela que se abre a ambos lados. Por el escenario sin fondo han aparecido recién,  el perro blanco peludo, el viejito sabio, la rana René, Enrique y Alberto, el come galletas, la princesa, el mono sereno; en fin…

A veces, mis sobrinos ahijados, ya grandes, lo recuerdan. Y dicen: “Beto, vamos a hacer teatro de títeres” Y la magia sucede de nuevo. Y los hijos de mis sobrinos aun niños, comienzan a vivir a esa aventura de bienestar y yo recupero nuevamente a mi niño libre.

(Fueron más de 100 funciones.)

Alberto