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jueves, 30 de julio de 2026

Dedales de bienestar/Santiago Porras

 Sobre queridas maestras… dedales del bienestar (*)

 

Santiago Porras Rojas

Barcelona, 20 de noviembre 2025

 

 

Cuentan que en un club de aprendices escribidores, escribe una costurera de fortalezas: María Elena Garassini; quien es como un dedal de luz para apoyar a otros a reunirse para tejer relatos con frecuencia. Siempre llega con su dedal y con el propósito de tejer historias esenciales para compartir bienestar.

 

Mientras tejen los escribidores con sus historias, la maestra dedal comprende que, cada costura emocional se escribe a su propio tiempo, a través de los hilos de historias. Toda vida encuentra en la escritura una forma de seguir dando puntadas hacia el taller de la esperanza, el amor, humor o el aprecio por la belleza.

 

Los tejedores de historias y relatos, gracias a la iniciativa de otro humilde dedal: “Ángela Feijó”, descubrimos nuestro propio dedal pulido con los años, no por el perfeccionismo, sino por la constancia del cuidado de uno mismo y de los demás, a través de nuestros escritos.

 

Para las maestras “dedal”, cada encuentro resulta ser en sí mismo como un dedal que integra voces e historias, para reforzar que el bienestar; mucho más que un bien individual es, una creación coral hilvanada con pequeñas puntadas que confeccionan el diseño de nuestro bienestar colectivo.

 

Gracias a este conjunto de aprendizajes confeccionados con aprecio por la belleza, nuestro club de escribidores es también un dedal que apoya nuestra creatividad para tejer el bienestar, siendo al propio tiempo dedal para otros, mientras cosemos nuestras propias puntadas.

 

 

(*)Relato escrito con ocasión de la reunión de noviembre 2025 del Club de Escribidores de Soveppos/Caracas-Vzla.

El dedal/Santiago Porras

 Una Margarita como dedal de mi vida

Santiago Porras Rojas 

Barcelona 11 de noviembre de 2025


La vida es un tejido de vínculos, de hilvanadas con las que tejemos acontecimientos semejantes a las puntadas de momentos que, aunque no nos parezca, van formando una parte de un todo de vivencias o enseñanzas que tejen nuestro carácter de fortalezas, en especial en experiencias duras o difíciles de atravesar. 

Los dedales en el contexto de los sastres o costureras sirven para empujar la aguja a través de la tela sin el riesgo de pinchazos o evitando accidentes dolorosos. Al igual que ofrecer más fuerza sobre la aguja para atravesar materiales más resistentes como el cuero o la lona.

Es verdad que podría referirme a varios personajes que, como un dedal me han servido con las características descritas. Ahora bien, en esta ocasión bien merece dedicar este relato a una mujer llana, de voz gruesa, morena alta, de cabello crespo negro con canas blancas a quien, en una noche de infortunio tocó la puerta de nuestra casa en 1966 y le ofrecí mi cama; resultando ser mi referencia para darle sentido a mi caja de herramientas al actuar inspirado en ella, ante mi mayor experiencia de sufrimiento trágico que, convertí en una oportunidad para trascenderlo. 

Margarita y yo fuimos compañeros de habitación 2 años y cada noche antes de dormirnos, yo le pregunté por su vida desde la infancia, sus amores con Adriano; su esposo y sobre toda su vida.

Entre tantas historias interesantísimas hay una que bien la definía como una heroína…

-“Porras (refiriéndose a su esposo) era un hombre correcto…Ahora, en la ocasión de haber tenido con uno de sus autobuses un accidente donde un borracho en el cruce de una calle estrecha, perdió un brazo, por tenerlo fuera de la ventanilla, lo encarcelaron por 2 años.. todos sus bienes los había colocado a nombre de un compadre pues yo no sabía leer ni escribir… no más estar en la cárcel, Álvarez vino a la casa y me dejó en la calle con todos mis hijos y sin un centavo…Tuve que irme a una casa destartalada por la carretera vieja de la Guaira llena de matorrales para comenzar de cero y en esos dos años, vivimos de hacer y vender arepas…y la leche que obteníamos de unas chivas…Tú papá se levantaba a las 3 am para llevar el maíz al molino público y traer la masa para hacer las arepas y después las vendía antes de ir pa´la escuela…Así fue hasta que después de dos años, pude abrir una pensión en la Pastora, que luego junto a Porras, cuando salió de la cárcel, llevamos por muchos años…” 


Sabiendo que Margarita escribía en su libreta de teléfonos y leía la prensa…le pregunté 

Abuela…yo veo que lee y escribe ¿Cómo aprendió a leer y escribir?


Ella desde su mecedora se rio mirándome con cara de satisfacción y riéndose me respondió.


-A mí me ha encantado siempre saber las noticias de la prensa. Antes, tu tío José Antonio me leía la prensa todas las mañanas y yo deseaba aprender a leer y escribir…Hasta que Isabel (su hija mayor) puso en su casa un kínder…entonces yo me sentaba en un taburete al final del salón y mientras ella enseñaba las letras y las primeras palabras yo, fui conociendo el abecedario y a escribir palabras y seguí luego poco a poco con cartillas de caligrafía, así como a leer la prensa y la Biblia…Ya yo tenía 65 años cuando aprendí a leer y escribir. 

Con los años…en el 2002 experimenté un sufrimiento inevitable, un “Tsunami” que socavó los pilares de la calidad de vida forjada con trabajo y compromiso durante 22 años por el bienestar de mi país y el de mi familia, incluidos mis padres; calamidad que si bien al principio me conectó con el no saber cómo cambiar aquella catástrofe del despido masivo y la pérdida de mis ahorros, así como también el disfrute de una jubilación de calidad; también logré traer a Margarita y su heroicidad en la fatalidad.

Al recordar aquella conversación que le ofrecía sentido a mi sufrimiento entonces, el coraje de Margarita me ofreció reconocer que si bien ella analfabeta; con su marido en prisión, sin un centavo y con 4 niños echó pa´lante…cuanto más yo, podía también confrontar la adversidad aprendiendo de su mano, lograría superarla tanto como lo hizo mi heroína Margarita Porras Rangel.

Abuela Margarita, siempre vives en mi corazón y te recuerdo como una gran amiga y maestra en mi vida…has sido mi mejor dedal en la adversidad. Te amo…. ¡¡Gracias abuela!!  


viernes, 20 de junio de 2025

Los milagros/Santiago Porras

 

Un cuento

caminaré a Finisterre junto a la estrella de mi fábula preferida hasta alcanzar juntos un campo de estrellas.

 Santiago porras rojas.

 Barcelona 20 de junio de 2025

 

 Dedicado a mi hijo Sergio Enrique

 

  Bienvenido al principio del mar

 Donde El Mundo se llama Fisterra

 donde leyenda y fe se confunden

 en un poema de palabras…

 

 la alegría de un milagro surge a partir de una conversión, una transformación del ser gracias a la manifestación de un hecho insuflado por la energía del amor incondicional,

 

 aquella estrella que yo mismo formé un día, se había alejado y se refugió en otros astros que abrazaban y reforzaban su carácter soñador,

 

 una tarde de la princesa

 vio una estrella aparecer

 la princesa era traviesa

 y la quiso ir a coger,

 

 entonces me empeñaba en hacer añicos la piedad, vigilando y denegando tu extraordinaria creatividad, esa donde los sueños infantiles le ofrecieron sentido a tu felicidad

 

 Y siguió camino arriba,

 por la luna y más allá

 más lo malo era que ella iba

 sin permiso del papá

 

 no lo recuerdas? tú casi todas las noches me contabas la fábula Margarita, cuando te acostabas junto a mí, en mi cama, allá en la casita blanca, en donde solo vivíamos mami tú y yo  en la que asique número 50. lo que más me encantaba era escuchar tu voz y cadencia narrativa…

 

 pasaron los años y… la estrella dio luz a su primer corto cinematográfico y lo que más sorpresa me causó fue su título  Margarita  y la dedicatoria… a mi viejo.

 y el rey dijo qué te has hecho?

 te he buscado y no te hallé

… y qué tienes en el pecho,

 que encendidos se te vé?

 

Estaba tan sordo que, viendo la escena silente del abuelo acostado en su cama, mientras una niña sentada en el piso miraba al abuelo… le pregunté a la estrella  y… qué significado tiene la escena?... pasaron más de 5 años para comprender la distancia que había creado entre nosotros…

 

Y el rey clama  no te he dicho que el azul no hay que tocar  ¡…Qué Locura!,,!Qué capricho!El señor se va a enojar

 

 Tú, mi primera estrella… persististe en tu propósito de las artes…Guitarra clásica de la mano de tu profe marabino, guitarra eléctrica, cuatro, lectura y música clásica… toques nocturnos  “improvisto” en Torre BOD CCs…Corto “Simón Guacamayo”…La música planeadora  del diplomado  de música electrónica UNIMET…Fotografía como arte y cultura… y sigues creando como una dulce flor de luz.

 y dice ella: “No Hubo intento;

Yo me fui no sé por qué;

Por las Olas y en el viento

fui a mi estrella y la corté

 

Pasaron los días con sus noches…Mientras no encontraba la manera de rescatar a mi estrella luminosa…Y de pronto…no encontrando el sentido a mi voraz imperfección, Decidí escuchar la voz de Dios…Esa voz que me abrazó para decirme con ternura…

 

“En mis campiñas

Esa rosa le ofrecí:

Son mis flores de las niñas

Que alegría soñar piensan mí.

 

Para celebrar nuestro reencuentro junto a mi estrella luminosa, Caminaremos juntos este próximo verano desde Ferrol Hasta Santiago, De Santiago a Finisterre y de allí regresaremos regocijados Compostela para dar gracias al apóstol y al abrazarnos dichosos ante la Catedral, Anunciaremos al mundo que juntos alcanzamos “ULTREIA” Significa: ULTRA = Más y EIA=Allá…Samos ir más allá de las estrellas…

 

“La princesa está bella

Pues ya tiene el prendedor

Que lucen con la estrella,

Verso, perla, pluma y flor”

 

“Margarita está linda la mar

Y el viento

Lleva esencia sutil de azahar

Tú aliento

Ya que lejos de mi vas a estar

Guarda, niña, un gentil pensamiento

Al que un día te quiso contar

Un cuento.

sábado, 24 de mayo de 2025

Y de repente...pastel/Santi Porras

 Y…DE REPENTE…UN CUMPLEAÑOS SE CONVIRTIÓ EN UN….QUEREMOS PASTEL

Santiago Porras Rojas  

Barcelona 22 de mayo de 2025 


Todas las culturas del mundo celebran la fecha aniversaria de nuestro nacimiento a esta vida pasajera.

La humanidad reconoce en la vida una fiesta. Desde los Egipcios, alrededor del año 3.000 a.C. celebraban las fechas de nacimiento de los faraones, puesto que el nacimiento nos hace parte de una fuente abundante de vida. De tal manera que independiente de nuestras creencias según nuestra cultura, hacer fiesta por nuestro nacimiento es una tradición milenaria.

 

Y…de repente también nos sorprenda que los apellidos surgen, por el oficio o el carácter que distingue a una familia, como es el caso de la celebración del cumpleaños de dos primas hermanas que por….otro “de repente”…nacieron el 28 de septiembre y, la mayor es hoy la 1ra nieta de aquella familia y su prima, la última nieta de su abuela Hilda Alliegro de Colmenares.

 

Y… “de repente”…la curiosidad nos revela el carácter de unas gentes que viven como una colmena de gente alegre.

 

Resulta entonces que entre aquellas gentes … con mi cuatro cam…bur…pin…ton…… “de repente…..me hice parte de las “alliegres gentes”, para cantar los cumpleaños de tan rica colmena alegre.

 

Y… “de repente”… en aquel cumpleaños en el restaurante italiano “Luigui” en honor de las primas cumpleañeras, cuando catábamos el cumpleaños con “Ay… que noche tan preciosa….con el tradicional “Cumpleaños feliz”…. “de repente…” el tío Emilio Chacón entonó en el restaurante…. “Pero queremos pastel…pero queremos pastel…aunque sea un pedacito…pero queremos pastel…” Aquel canto hizo Estallar la risa y la alegría….y…. “de repente…” los comensales de la mesa contigua comenzaron a cantar… “Pero queremos Pastel…Aunque sea un pedacito…pero queremos pastel”.

 

La familia “Colmena de alegría” compartió el pastel con sus vecinos de mesa…y…de repente….ellos nos cantaron “Estuvo rico el pastel…estuvo rico el pastel…aunque fue un pedacito…estuvo rico el pastel”.

 

“De repente…desde ese día…este canto es pastel…es regalo… convertido en Pastel que cantamos casi a diario y en ocasiones hasta tres o mas veces, cuando “de repente…” son varios los que coinciden como cumpleañeros o encontrándose a miles de kilómetros de distancia les obsequiamos este canto alegre.

 

“De repente…este canto nos regala “voices” ó notas que nos dicen “No saben cuánto estaba esperando éste como el mejor regalo de cumpleaños”….De repente…quién lea este relato…ahora también cante entre susurros… “Pero queremos pastel”.

domingo, 30 de marzo de 2025

Adversidades y naufragios estoicos/Santiago Porras

 

Adversidades y naufragios estoicos 

 

Santiago Porras Rojas

Barcelona 17 de marzo de 2025


Para un niño de cuatro años, la práctica constante de extraer de sus fosas nasales, la mucosidad seca de su nariz puede resultar una enorme adversidad, por cuanto ha de soportar estoicamente una molestia por lo que se atreve a decirle a su cuidadora algo sorprendente.

 

-Qué me estás diciendo Fabio?

-La vida no es como tu quieles

-Y cómo dices tú que yo quiero?

-Que sea lo que quieras tú… pero la vida no es como túquieles.

 

Es sorprendente la sabiduría que subyace en el pensamiento de un niño, con tan solo 4 años de vida.

 

Zenónde Citio, en la ciudad estado griega en la isla de Chipre en el año 334 a C. hijo de ricos comerciantes; no imaginó que un naufragio lo conduciría a la mayor ruina económica y que ella le obsequiaría un nuevo sentido a su vida, para ofrecer como legado una escuela filosófica denominada “El Estoicismo”.

 

A ninguno de nosotros nos advierten alllegar a esta vida que, venimos en condición de aprendices. Somos la humanidad y por tantovamos a experimentar la libertad en una escuela de juicios, conjugada en una realidad sorprendente, en la que al parecer nadie se salva de disfrutar de un regalo maravilloso y, al propio tiempo, delas calamidades o infortunios como obsequios de aprendizajes transformacionales.

 

 

Esta condición humana, me ha hecho falible y al propio tiempo competente al abordar algunos naufragios relacionales tanto en mis entornos parentales, profesionales y otros contextos de convivencia.

 

Entre muchos hay uno que considero marcó mi carácter estoico.

 

Explorando mis archivos de naufragios, recuerdo…

 

Entonces era un niño de ocho años de edad; Las mates….eran un naufragio ya en 2º de primaria, las evaluaciones eran un ciclope griego, gracias a inexplicables confusiones provocadas por dispersiones de mi atención que, me generaron un conflicto con la autoridad.

 

-Si vuelves a traer un cero ocho en matemáticas, te daré una pela.

 

Lo estoico de aquel naufragio cantado, fue la actitud de aquel chaval de 8 años, que ante la deriva de entregar o esconder la “boleta” para tratar de evitar el castigo, con arrojo decidió entregarla apoyado en la virtud “Coraje” y sus fortalezas: Valentía e integridad.

 

Por otra parte, aquel niño se apoyó en la virtud “Humanidad”, al considerar que, si entregaba la boleta, había una posibilidad de que el amor lo salvaría del maltrato de la “pela”, y la inteligencia social, le brindaba la ocasión de hacer lo correcto ante esa complicada circunstancia de corta duración, pero dolorosa.

 

Es verdad también que ante las hostilidades de los entornos “cuadrados”, “exigentes” y “perfeccionistas”, logré cuidar mi bienestar y mi integridad, creando a mi alrededor un mundo propio que, sin recurrir a respuestas reactivas o revanchistas, opte y de hecho así lo prefiero siempre, al cuidar los vínculos con mis semejantes.

 

Estas virtudes y fortalezas luego han sido utilizadas en subsiguientes naufragios en nuevas Ítaca de mi vida, apoyado en otras virtudes como “Sabiduría y conocimiento” y las fortalezas “Apertura de mente”, “Aprendizaje”, “Curiosidad”y “Creatividad”.

 

Como coloraría de esta entrega, he sido consecuente en la búsqueda de mi transformación humana, en la medida de mis posibilidades, sin perder de vista que junto a mis limitaciones como parte del todo de la creación y el mundo al que un día vine como aprendiz, me siento en paz conmigo mismo, valorando optimistamente mi integridad más que el éxito material y, que disfrutando de lo alcanzado, si pierdo algo admito felizmente que no todo se alcanza a conservar para siempre…En fin, me alegra un montón ser parte de esta burbuja de bienestar duradero, escribiendo para el compartir con cualquiera que gentilmente hoy lea este relato. Gracias!

domingo, 23 de febrero de 2025

El valor de Santiago Porras

 

El sorprendente hallazgo del valor

 

Santiago Porras Rojas

Barcelona 8 de febrero de 2025

Entrar en este mundo extraordinario y único ¿Qué persigue?, cada uno de nosotros llegó a esta vida, sin saber lo conveniente que era acceder a esta experiencia asombrosa, provocada por un acto generoso que requirió de un “Big Bang” frenético, desatado por la más grande energía universal desde la cual “eros” y “ágape” lograron nuestra existencia.

Toda esa energía creativa requirió de un gran valor, el valor de sincronización de la velocidad y aceleración de los movimientos para llegar a ser el único; entre millones de candidatos, capaz de optar por experimentar la fecundación y gozar de la oportunidad preciada de una vida de aprendizajes.

Realizar la vida en la tierra implica una constante labor de equilibrismo sobre el suelo de la vida, lo cual por cierto no implica ejercer cual funambulista. De pronto, si como recién nacido experimentamos solo interacciones impregnadas del sentimiento consentido del amor incondicional y la generosidad a granel, de pronto; identificamos con desconcierto que nuestra libertad absoluta comienza a desdibujarse anta la introducción de condicional-ismos al objeto de obligarnos a debatirnos entre la admisión o el rechazo.

Sometidos entonces al mundo de las interpretaciones, la libertad incita la generación de los juicios, una cadena infinita de conversaciones que compiten, luchan y se fascinan por hacernos acreedores de la verdad. Es a partir de ese estado condicionado desde que debatimos alrededor de ideas que se distinguen por ser; siempre discutibles.

Así las cosas, la libertad nos regala el beneficio intrínseco del tesoro de nuestros aprendizajes. Allí sin duda alguna, sólo hemos de aprender a escuchar. Si apreciamos concienzudamente a la escucha; creceremos tanto que, volveremos a recuperar el valor y la confianza con la que llegaremos a experimentar la certeza espiritual del amor incondicional con el que se nutre nuestra existencia.

Desde allí, el Valor de nuestra existencia puede alcanzar a superar esta vida, al unirse a la del creador y precursor de toda existencia.

domingo, 15 de diciembre de 2024

Estuche de talentos /Santiago Porras

 

ESTUCHE DE TALENTOS Y DONACIONES- Parte 1

Santiago JOSÉ Porras Rojas

Sentados dos compañeros muy amigos, en las escalinatas de la Quinta Nazaret, entre los jardines que a cada lado servían entre palmas y un sauce llorón, junto a los contrastes de aquel verdor con las petunias coloreadas de blanco y rosa, símbolos de la pureza, la espiritualidad, el amor y el afecto. Allí conversaban Santiago y José sobre el milagro de servir a través de las habilidades innatas dela naturaleza.

 

-Sorprende la aptitud con la que la naturaleza nos regala sus habilidades, comentaba José.

 

-Cierto; respondió Santiago… allí ofrece todo su talento y sus facultades para cantar bellamente con un propósito consecuente de servicio.

 

Los dos hermanos, volvieron a recrear su mirada haciendo un paneo visual del pequeño jardín que adornaba la fachada de Nazaret.

 

-Ahora dime tu hermano, imaginemos que nos encontramos buscando entre nuestras experiencias de vida, aquellas habilidades especiales para hacer algo ¿Cuál de todas ellas dirías que identificas como un don?

 

Respondió Santiago – Bueno…creo que el primer don fue la música y el canto, a los 7 años inicié estudios en el Instituto Nacional de la Cultura y Bellas Artes (INCIBA) para prender a tocar nuestro instrumento nacional; el cuatro…y con él también comencé cantando aguinaldos, parrandas y gaitas maracuchas, formé parte de la Coral del liceo parroquial, hice un “sketch” de la Zarzuela “Los Gavilanes”, he formado partetambién en coros parroquiales y actualmente formo parte de la coral  “VeusCantants“ (Voces Cantantes) en donde resido actualmente; Barcelona-España.

 

José, interrumpió para agregar… -cantar…es una gracia que te concedió la vida desde pequeño y has desarrollado a lo largo de nuestra vida…Ahora bien, hemos identificado lo que es un talento, no obstante, si el canto y la música resultan ser un regalo especial para expresarlo diríamos, a partir de la ingenuidad -¿Qué será lo que entregas con ese talento que tienes?

 

Respondió Santiago –Hay mucho que ofrecer a mi bienestar y el bienestar de otros. El canto genera un caudal de endorfinas que nutren mi vida de sentido y sentimientos expansivos que, como consecuencia de la acción de compartirlo con mis semejantes, a su vez genera una réplica de bienestar en aquellos a quienes les guste el canto que escucha. Es un chute inmunológico expansivo…Además, cantar ayuda a mejorar la respiración y favorece nuestro sistema cardiovascular….por tanto… “canta…porque cantando se alegran, cielito lindo los corazones.”

 

José entonces comentó… – Ayer mismo cuando la Coral ofreció un concierto navideño en el templo de San Cayetano en Barcelona, experimentamos lo que hemos conversado ahora, cuando cantamos el villancico “Corramos Pastores”; con tan solo imitar el sonidos de los tamborileros y los sonidos de los distintos animales: pajaritos, gatos, guacamaya, chivos, ladridos de un perro, vaca… que acompañan el coro “Corramos corramos, la música suena (bis) para cantar al niño en la noche buena”, todo el público presente se reía y se veía claramente el disfrute que percibieron con esta bella donación.

 

Santiago, dibuja una sonrisa en su cara junto con agregar…-Bien decía San Agustín<<Quien canta, reza dos veces>>, allí que el don de alabar a Dios cantando, crea una atmosfera para ofrecernos al Espíritu unitario del creador al tiempo que, nos integra en un solo espíritu con nuestros semejantes como comunidad.

 

José hace un breve silencio volviendo su mirada al jardín de Nazaret, la que entonces dirigió al cielo…. -Es lo que llamamos como creyentes de nuestra fe un gran don, el de la certidumbre, el don del conocimiento de haber recibido una revelación de un medio para servir desde nuestra pequeñez a la grandeza del amor.

 

Entonces Santiago dijo a su hermano José -Hermano mío ahora nos toca unirnos con nuestros familiares para preparar nuestras hallacas para celebrar la navidad desde otro don grandioso que trata sobre el conocimiento de las revelaciones de otros dones que nos revisten de la Fe y, con ella desarrollar otros regalos o talentos con los que Dios nos hace instrumento, a objeto de ser parte de un todo con el fin de honrar la bella obra con la que Dios nos constituye en servidores de la paz, la unidad y la verdad de nuestra existencia eterna.

 

-Volveremos a este jardín de nuestros recuerdos para seguir compartiendo nuestros dones y la manera de ofrecerlos en favor de reconocernos como un solo espíritu.

 

                                                                              Barcelona 14 de diciembre 2024

 

domingo, 24 de noviembre de 2024

Siempre que estas aquí al recordarte/Santiago Porras

 *"Siempre que estás aquí al recordarte".*            

 Santiago Porras Rojas.             

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En la saga familiar de la que provengo....vinieron al mundo por mi rama materna 6 hijos...entre ellos los primeros en irse fueron el primero (1año de vida) y la más joven ( 70 años de vida).                      

Mi tía Clement, es una de las mujeres que más ha hecho sentirme amado y tanto fueron mis temores a ser desconocido, cómo consecuencia de una enfermedad neurodegenerativa, me provocaron mi aislamiento y  evitación para encontrarnos.          

Ella, poco después de contraerla, desconocía a algunos familiares o allegados..                Cómo consecuencia podría ella, en cualquier momento desconocer-me y,  para evitar esa eventual experiencia, reaccioné evitando cualquier contacto.             

Escoger el silencio, me ha provocado esas ráfagas del viento de los miedos a las despedidas dolorosas de un amor que jamás dejara de existir.               

Hoy justamente al celebrarse su fecha de nacimiento y ante la ocasión de escribir sobre el tema propuesto; quiero regalarle a mi tía Clement, en el jardín de la vida sin fin, este homenaje que, como bien termina el vídeo- clip adjunto, es una declaración que me anima a expresarle a Clement, mi tía bella, una declaración poderosa !Te amo tía Clement....

!Te amo!! 💓.                                         

Barcelona, noviembre 23 de 2024.

domingo, 28 de abril de 2024

Escuché la voz de Jesús en Florentino/Santiago Porras

 

MI CAMINO ESPIRITUAL/Santiago Porras/Relatos

 

ESCUCHÉ LA VOZ DE JESÚS EN FLORENTINO

  

Santiago Porras Rojas

Barcelona, 2 de abril 2024.  

Hay un tema musical, cuyo autor era ciego de un ojo y compuso un famoso tema en los años 70 titulado “I heard the voice of Jesus” (Escuché la voz de Jesús). Su autor: Turley Richards, recita unos versos en los que describe mis sentimientos presentes al escribir una experiencia de mi camino espiritual y sirven de antesala a estas líneas de espiritualidad y fe…Comienza así:

 

Escuché la voz de Jesús decir

Ven conmigo y descansa

Deja tu cansancio

El cansado se acostó

Recuesta tu cabeza sobre mi pecho

Fui a Jesús como era

Cansado, gastado y triste

Encontré en Él un lugar de descanso

Y me ha hecho feliz

(*1)

 

El Evangelio de hoy, correspondiente a San Juan (Jn 20, 11 – 18) relata el encuentro de María Magdalena con Jesús resucitado, quien lo había perdido, por su muerte de cruz. En mi caso, lo había declarado perdido, lamentándome de no lograr encajar en mi experiencia migratoria en una cultura en donde se ha perdido la fe en Jesús y reina la incertidumbre, como en muchos lugares de la tierra.

Por primera vez, en más de cincuenta años escuchándolo, no escuchaba la voz de Jesús.

Desde mi infancia había sentido su energía espiritual y en casa mis padres alimentaban nuestra vida religiosa a través de ejercicios y manifestaciones comunes de bondad, generosidad y humildad que, unidas a los rituales y mandamientos, me ofrecían una idea de lo que era fundamental realizar para ser una persona de bien.

Notaba entonces que, ser bueno y piadoso me ofrecía posibilidades para sentir que Dios era bueno conmigo, porque junto a mi familia y portarme bien en cualquier lugar que estuviera, recibía y obtenía durante toda mi vida muchos resultados favorables. Por su puesto que esa conducta, era presagio de un futuro quiebre consumista, enmarcado en la dimensión materialista del sentido de vida.

Me sentía privilegiado y confiado de recibir muchos síes y muy pocos noes. No había por qué llorar o angustiarse. Incluso, cuando experimenté la pérdida del mejor empleo del mundo, en el que disfrutaba yo y mi familia de una condena al éxito; logré resurgir de las cenizas al escuchar la voz de Jesús a mi lado durante el desierto del desempleo durante dos años…Escuchaba la voz de Jesús…y la Virgen María.

Con los años y las reinvenciones a través de las oportunidades que aproveché para seguir logrando sentirme capaz de seguir renovándome en medio de la continuada adversidad, decidí convertirme ya sexagenario, en un inmigrante en otra cultura, confiando que sería posible y tanto, como había sido frecuente.

Confiaba en mí, consideré que sería capaz de lograr el éxito acostumbrado. Me fui entusiasmado exteriormente, pero con una tristeza inmensa, escondida en mi corazón al dejar la tierra y las gentes con las que existía gran confianza y oportunidades.

Una vez instalado en la nueva cultura, me lancé a proponerme ante nuevas modalidades de interpretar sus realidades, con el lenguaje y los patrones comunicacionales tradicionales con los que esperaba engrandecer mi ego sordo a las señales que me ofrecían ahora, respuestas negativas que les impedía otorgarme autoridad para servirles, con todo lo que sabía profesional y laboralmente. Así comencé a dejar de escuchar la voz de Jesús.

Fue tal mi sordera, que consideré que la espiritualidad no era prioritaria, pues ahora, consideraba que el mundo y sus resultados se fundamentaban en los hechos y opuestos a lo invisible, a lo espiritual y así, comencé a perder la esperanza como llave para sostener la luz de la fe y confianza en la voz de Jesús.

Así transcurrieron más de mil días y noches, de negaciones continuas y a la vez una sensación de estar atrapado y sin salidas. Era mi experiencia a través del laberinto del Minotauro o de reencuentros consecutivos con los lestrigones de Ulises en su Odisea.

Apartarme así de la casa del Papá bueno, con quien a su lado me había permitido superar las adversidades de la vida, me estaba costando la vida sin sentido.

Entonces, en medio de mi sordera, por casualidad había auxiliado a mi vecino, de 80 años sufriente de una enfermedad degenerativa. A Don Luis Freitas, lo levanté del suelo, donde cayó y se hirió en su cabeza y, allí estaba Jesús, no lo escuché. Allí encontré la mano del Señor, a través de mi amiga escribidora; Yvette Henríquez; médico con una enorme sensibilidad extraordinaria para asegurarme de cómo asistir a Don Luis; por cierto, uno quien era natural de la Isla de su familia: Madeira-Portugal.Ahora comprendo que allí me acompañó Jesús y, que poco a poco se fue revelando a partir de un servicio espontaneo de solidaridad y misericordia.

Así las cosas, otro día en el que alborozado de lograr una oportunidad de trabajo como limpiador asignado a la Guardia Urbana de Barcelona-España. Alegre y agradecido a Dios, decidí comenzar a leer el Evangelio del día y, allí el Evangelio Mt13, 1-9 se titulaba “Y dio frutos”.

Escuchando la voz de Jesús, escribí en mi móvil :

“Jesús predica la misión en parábolas esta vez, dedicada al sembrador y sus cosechas.

Preguntémonos ¿cómo me identifico como semilla?

Vengo en el metro a las 5:30 am, voy a mi faena diaria temporal.

Desde entonces, había dejado de hacer estas reflexiones que venía haciendo desde comienzos del año en curso (2023), con la intención de escribir un libro para niños o adultos, con reflexiones cortas.

Me indago

¿Estoy sembrando a la orilla del camino o en terreno pedregoso o entre abrojos o en tierra buena?

Al leer la parábola, encuentro que, así como lo he hecho, estaba sembrando en terreno pedregoso.

La semilla de la fe la he estado sembrando donde hay poca tierra y la semilla brotó, pero sin buena tierra se ahogó.

Quiero dar frutos difundiendo el mensaje de la palabra de Jesucristo, Dios y hombre verdadero, y por ello retomo mis reflexiones para transmitir la idea de cómo podemos dar frutos unidos a Jesucristo y ser activo sembrador de la palabra del Señor.”

 

Desde este día escribo cada día una reflexión sobre la palabra de Dios y la comparto con algunos familiares y amigos.

Es un enorme momento espiritual para cada día, en el que no suelo colocar mis experiencias en primera persona, pues estimo que no se trata de hablar de mí, sino de generar una reflexión para los que alcancen a escuchar la voz de Jesús, en los libros del Nuevo Testamento que dan testimonio del amor y la misericordia de nuestro Dios verdadero, alimento predilecto para el alma y espíritu a quien lo guarde en su corazón.

Ahora bien, aprovechando la oportunidad que nos ofrece el tema del mes, en nuestra comunidad de escribidores, culmino esta rica oportunidad para desarrollar la fortaleza de la “Espiritualidad y fe” con la reflexión surgida de mi ejercicio espiritual para hoy.

Para contextualizar apropiadamente esta reflexión, hemos de leer el Evangelio del apóstol San Juan (Jn 20, 11 -18), el cual hace referencia al llanto de María Magdalena en el sepulcro en donde al parecer, se han llevado el cuerpo de Jesús y el mismo Jesús se le hace presente y le pregunta<< “¿Por qué estás llorando mujer?” y ella le responde “Porque se han llevado a mi señor y no sé dónde se lo han llevado”>>… (Invito a leerlo íntegramente para alcanzar la riqueza de este testimonio)

A continuación, reproduzco la reflexión que he escrito para agradecer a Jesús por haber permanecido siempre a mi lado y respetando absolutamente mi libertad, ha acudido y acude a mi para dar vida a mi espíritu para darle sentido a mi vida:

“Al leer el pasaje de este testimonio del Evangelio de Juan, viene a mi memoria esa experiencia de haber visto a Jesús ¿Qué y cómo fue lo que vi?

 

Buscaba ocuparme en un empleo, venía acompañando a un vecino con una enfermedad degenerativa, sin realizar estudios de enfermería. Buscaba entonces nuevas oportunidades para asistir a otros ancianos que requirieran asistencia.

Ocurrió, mientras asistía a un curso de idiomas que, una compañera, también inmigrante me propusiera para prestar servicios en una residencia de ancianos. Al comenzar, otras compañeras enfermeras con estudios, quienes no se llevaban bien con mi compañera de estudios, y al designarme tareas, me encargaron de cambiar los pañales a un anciano con movilidad reducida, que balbuceaba expresiones incomprensibles y agredía con las manos.

 

Comprendí que, si bien era un reto interesante, no contaría con la asistencia de mi compañera de estudio, porque era su día libre. Además, sus adversarias me someterían a una experiencia muy compleja de superar.

Ya en la labor, Florentino se quejaba mientras le servía con dificultad, y viendo su sufrimiento junto a mis nervios por realizar las labores del aseo, movilidad y reubicación en la silla de ruedas; le pedí continuamente a Florentino perdón y le prometía hacer lo mejor para aliviar su sufrimiento y el mío por hacerlo mejor.

Florentino, nunca se mostró agresivo y cuando logré sentarlo en la cama para trasladarlo a la silla de ruedas; escuché a Florentino decirme

“-Merci” (Gracias) y con su mirada vi, no desde el cuerpo, sino con el alma y entonces, escuché, reconocí la voz de Jesús, nuestro Señor.

 

Gracias Señor, por tu misericordia me mostraste tu rostro de bondad y belleza.Por eso hoy quiero anunciarte humildemente como primicia de tu amor por toda la humanidad.”

 

El verso final de otro tema “Escuché la voz” de Juan Carlos Fernández, un predicador argentino,es propicio para finalizar este relato:

 

Escuché la voz

Que viene del cielo

Es la voz de mi señor

De mi padre bueno

Todo lo que llevo vivido

Hasta ahora voy ganando

No hago ruido ni alboroto

Con mis hechos voy hablando

(*2)

 

(*1) Escuché la Voz de Jesús. TurleyRichar. 1970.

(*2 ) Escuché la Voz. Juan Carlos Fernández. Rabito 1974.

 

  

 

domingo, 24 de marzo de 2024

Lo que aprendemos de los niños/Santiago Porras/Cuentos

 

EL MIRADOR DE LAS AGUAS INFANTILES

  

Santiago Porras Rojas

 

La ilusión de Sebastián como lección

 

Paseaban a través de la sierra de Collserola, caminaban sobre el trazado horizontal de la carretera de las aguas, una zona verde por sobre la cual transita cada año 750.000 personas dando pasos o pedaleando en bicicletas, para disfrutar de vistas esplendidas de la ciudad condal de Catalunya.

 

César había invitado a Sebastián, quien era un explorador de seis años,que se entusiasmaba descubriendo cosas nuevas,se sorprendía con su lupa al mirar a las hormiguitas que, siendo tan diminutas, se coordinan con soltura e ilusión al cargar y transportar las hojas a su alcance, a través del camino de sus pasos sobre la tierra.

 

El explorador, además de la lupa, llevaba pequeña pala y un estuche para guardar bichitos o insectos.

 

César le preguntó - ¿Qué has hecho como explorador?

 

Sebastián le contestó – A mí me encantan los dinosaurios y tengo en mi colección cerca de cuarenta entre los preferidos están el Allosaurus, el Slamosaurus, el Therinosaurus y el Scorpios Rex.

 

En el cole, mi maestra de prescolar me dijo que preparara una presentación de lo que deseo ser de mayor. La verdad es que me gustó demasiado esa idea y le dije a mis compañeros que yo era un paleontólogo…

 

-¿Un qué?... preguntó César

 

Y respondió Sebastián – Los paleontólogos estudian los huesos de los dinosaurios que están enterrados debajo de la tierra y descubren los miles de años en los que existieron, qué comían, saben si eran terribles o mansos y otras cosas. Por eso, yo quiero ser un paleontólogo.

Es fantástico, cuando los adultos le ponemos ilusión a las cosas.

 

 

Jugar y convertirte en un niño Ghostbuster

 

Mientras Sergio (8), Juan Pablo (6) y Manuel Felipe (5), juegan a ser Peter, Ray yEgon, los auténticos Cazafantasmas, de pronto aparece su padre por el escenario y le dice Sergio con entusiasmo…

 

-¡Papá ven y juega con nosotros!

 

Sebastián, el padre se contagió de su entusiasmo y le dijo – ¡Sííií! ¿Y quién soy?

 

-Todos dijeron -¡Wiston!!

 

-¿Y qué tengo que hacer?

 

-¡Convertirte en un Cazafantasmas!

 

-¿Y cómo me convierto?

 

Sergiotrajo un morral (mochila) para niños con motivos de los ghostbusters y le dijo a su papá -Tienes que ponerte esto para que seas Egon.

 

Sebastián tomó la mochila y comenzó a ilusionarse cuando introdujo su brazo derechopor la correa posterior y cuando intentó introducir el brazo izquierdo por la otra correa, experimentó una enorme dificultad, debido a que era una mochila muy pequeña; claro! Era una mochila para niños. Aun así, el espíritu infantil de Sebastián, el padre, continuó insistiendo en logar calzar el brazo por la correa y en aquel forcejeo, los niños le animaban diciéndole - ¡Vamos papá…sigue…!. Mientras sus miradas transmitían a su compañero de juego la incertidumbre de lograr calzar el brazo en la correa.

 

Sebastián forcejeaba una y otra vez, una y otra vez hasta que de pronto; logró pasar completamente el brazo a través de la correa y allí sintió un éxtasis de alegría que dibujó en su rostro la sonrisa de un niño, mientras que Sergio, Juan Pablo y Manuel Felipe gritaron emocionados 

 

– ¡!!Ghostbuster!!!!ahora eres un “Cazafantasmas” de verdad…verdad Papaaaá!

 

Cuando los adultos jugamos, rehabilitamos al niño que llevamos dentro y, nuestra imaginación es capaz de luchar por aquellas ideas que, ante la adversidad, logramos alcanzar con perseverancia.

 

Cuestionar nuestra manera de juzgar

 

Carmen va cada día al parque con el Fabio, un niño de cuatro años. Ella es su “canguro” (Nana) a quien llama “Nini”. Ella, no le quita la vista de encima mientras Fabio juega y comparte con otros niños de distintas edades.

 

Los amiguitos de la misma edad de Fabio, ya se han marchado del parque. Habían estado divirtiéndose con unos dinosaurios grandes y llamativos del Fabio. Entonces, se acercaron otros niños más grandes que Fabio; atraídos por esos juguetes llamativos del pequeño.

 

Los niños le pidieron a Fabio les prestara sus dinosaurios. Este miro a Carmen como consultándole si se los prestaba o no y Carmen le dijo…

 

– ¡Sí mi vida, préstaselos!

 

Fabio se les ofreció y los niños jugaron un rato con los dinosaurios y de pronto, se cansaron y los tiraron al suelo y se fueron.

 

Entonces el Fabio preguntó a Carmen -¿Por qué esos niños tiran los juguetes al suelo?... y la Carmen respondió…

 

-Es porque son uno niños mal educados.

 

De inmediato el Fabio le dijo – No Nini, no son maleducados, sólo son unos niños que tiran los juguetes al suelo.  

 

Los adultos hemos de conectar con esa capacidad crítica para hacer preguntas y enseñarnos la diferencia, entre juicios y afirmaciones.

 

Barcelona – España, 23 de marzo de 2024

 

martes, 13 de febrero de 2024

la casa de infancia de Santiago “El Musiú” Porras

 

MENSAJEDIGITALAL Sr. EDIFICIO GUARANÍ 1-1

 

Llevaba a la Oficina de Correos del Clot – San Martin Barcelona 18018 en España, una carta escrita e impresa en papel, en un sobre cerrado, dirigido a Sr. Edificio Guaraní. Piso 1. Apto. 1-1. 3ra Avda. de Santa Eduvigis con Avda. Rómulo Gallegos – Dtto. Sucre Zona Metropolitana Caracas -Venezuela. Código Postal 1071.

 

Le pedí al dependiente que fuese un correo expreso y directo al destinatario.

 

El dependiente al leer el sobre me preguntó - Es muy curioso, tengo 22 años en correo y es la primera vez que veo que un destinatario se llame “Edificio”.

 

Entonces le dije -Bueno, lo que ocurre es que quiero enviarle una carta a la casa de mi niñez y como no conozco a la persona que hoy la habita, la dirijo de esta manera.

 

-         ¡Que ocurrente es usted! Y se río, buscando con la mirada a sus compañeros y les dijo – ¡Aquí hoy ha venido un soñador!… que quiere enviarle una carta a un edificio! ¿Os imagináis la cara del casero, cuando el cartero que entregará la carta anuncie, a quien la reciba – Correo expreso para el Sr. ¡Edificio Guaraní!?….

 

…Y todos se rieron a carcajada batiente.

 

Se encontraba entre las otras personas en espera para enviar sus correos, un joven de unos treinta años quien empatizó conmigo e intervino.

 

-         Señor, la evolución del correo es impresionante. La era digital nos facilita la digitalización de las comunicaciones, la hace instantánea a través de un ordenador o smartphone. En su caso yo, la lanzaría de forma electrónica a la nube. Existen espacios digitales colaborativos, a través de los cuales la carta al señor edifico, puede ser leída por miles de personas. Seguramente hasta encontrará a otras personas que empatizarían con su mensaje o le criticarían…hay de todo en las redes.

 

Sus palabras me reconfortaron, animándome a encontrar una opción para escribirle un mensaje de remembranzas y agradecimiento a los espacios en los que viví mis primeros años infantiles.Entonces, le respondí al joven.

 

-         Oye, ¡muchas gracias! Al escucharte, me has regalado un nuevo alcance para hacer llegar mi mensaje a la casa de mi infancia, en donde ocurrieron momentos que hasta hoy permanecen entre mis preciados recuerdos.

 

Tomé el sobre, me despedí del gestor de correos amablemente para salir de allí a mi casa y, aprovechando las posibilidades que me ofrece ser parte del Club de Escribidores Creativos de la Sociedad Venezolana de Psicología Positiva, en la que disfrutamos de un blog estupendo, envío el mensaje para que transite libre en la red.

 

___________      MENSAJE AL GUARANÍ DE MI INFANCIA.  ___________

 

¡Hola Guaraní!

 

No se si sabes que regreso hasta ti con cierta frecuencia, allí donde estás desde principios de los años sesenta del siglo XX. Como te digo, en ocasiones me tomo de la mano de mis recuerdos y llego a tu portal amplio revestido de piedras naturales con tu nombre en hierro forjado. Quiero con mis ojos, tocar tu timbre y volver a verte como eras entonces.

 

Vamos por parte…

 

Tu Suelo:Eran los comienzos de los años sesenta, llegué en brazos (no lo recuerdo) y tu suelo de granito, fue pronto mi seguridad en las que mis manos y rodillas se deslizaban para ir de un lado a otro para conocer cada rincón y espacio familiar compartido. Es verdad, no recuerdo haberlo hecho, pero, mis padres orgullosos de mis progresos capturaron imágenes de mis andares a gatas.

 

Mi habitación:Allí en tus espacios, se develó una de mis primeras imágenes con las que mi memoria me hizo consciente de mi capacidad de autoobservación. Es aquel fenómeno de aprender a ser como una cámara cinematográfica. Allí me reconozco tumbado en mi cama en la habitación adicional a la principal, en las penumbras del descanso nocturno, en la que un cuadro del pasillo entre mi habitación y las de mis padres, se transformaba desde un paisaje portuario en las fauces de un monstruo que me daba un susto cada noche por un largo tiempo y me desveló en muchas ocasiones…es aquella imagen la que me hizo experimentar mi primer miedo consciente.

 

En aquellas ocasiones logré la dulce empatía de papá…entre la sensación de intimidación imaginaria, mi voz trémula llamaba – Papá…no puedo dormir, aquí veo un monstruo que me quiere comer…y Papá venía, me escuchaba y sobándome la cabeza me decía – No es nada hijo, no veas para allá…cierra tus ojos que el Ángel de la Guarda está aquí al lado tuyo, toda la noche…

 

Mi hermana Elisa:Allí también está Elisa, mi primera compañera de la vida, mi hermana mayor. Es la hermana con la espontáneamente decidimos decirnos como nombre “hermano”…”hermana” y así fue como ese nombre encajó perfectamente y si alguien nos preguntaba por el nombre nuestro <<¿Cómo se llama tu hermana? Y respondía “hermana”… “hermano”. Diez años mas tarde, cuando vino otra hermana…mi mamá estando en la mesa de comedor me dijo

 

-         Ve a darle una vuelta a tu hermana

 

Entonces, miré a mi madre extrañado, pues mi hermana estaba sentada justo a mi lado, haciendo la tarea…y mi madre me insistió

 

-         Pero hijo…te he dicho que le des una vuelta a tu hermana.

 

Ante tal insistencia, me puse en pie y lentamente caminé alrededor de mi hermana…y mi madre se echó a reír y me dijo…

 

-         Hijo mira, lo que te estoy diciendo es que vayas y veas a tu hermanita recién nacida, que está en mi habitación.

 

A partir de allí decidimos que nos llamaríamos por nuestros nombres, que en mi caso como sabes, desde que nací los amigos de mis padres, me bautizaron como el “Musiú” y a ella la empecé a llamar por su nombre “Elisa”.Con mi hermana andaba siempre, jugábamos, inventábamos, nos bañábamos, comíamos, hacíamos tareas, al parque juntos, muy juntos.

 

La vista al Ávila:Mientras te digo esto, también en ocasiones, de los infinitos días primaverales de la ciudad, desde la ventana de nuestra habitación, se imprime en mi visita las veces que los hermanos, parados juntos por la ventana de nuestra habitación, yo impulsado con la punta de mis pies con los manos sobre el marco de aquella ventana, nos quedábamos gozando de nuestra montaña verde y gigante. El Ávila majestuoso, en la que veíamos entre su follaje, una especie de cola de cabello, entre gris y blanco a lo lejos…esas cascadas naturales que parecían estáticas en la distancia y que luego logramos verlas fluir con sus sonoros andares cuesta abajo.

 

Ser grandes en la habitación de los papás.. la importancia de un Santo en el momento de un pinchazo …Una caja de herramientas para curar la inflamación del colón…Juegos, fiestas y ratos entre amigos grandes o chicos :También entre las fantasías y los deseos de ser como la gente grande, explorábamos los gabinetes de los escaparates en la habitación de nuestros padres y por ello la mejor forma de ser unos señores, era calzarnos los zapatos de nuestros padres, ponernos la colonia de papá o de mamá para oler y sentirnos ser grandes…arrastrando los pies. Ahora se acaba de iluminar una sonrisa en mí rostro.

 

Allí también había un crucifijo sobre la cama de nuestros padres, y en una ocasión de enfermedad, debían ponerme una inyección…Para alcanzar a superar el dolor del pinchazo dije – por favor pásenme un santo. Mi mamá trajo uno diminuto; San Antonio, de su mesa de noche…el cual sigue hasta hoy en mi mesa de noche.

 

No te lo puedes creer, en esa habitación, después de un almuerzo, se reunían sobre la cama. Mi mamá y las tías. La médico, las hermanas de mamá, tías Bebé y Clemente junto a una hermana adquirida de mi madre, mi tía Lourdes Vecchionne. Es una excelente doctora, es como un José Gregorio Hernández para nosotros. Entre sus más poderosos tratamientos, había uno sorprendente. Ella comía como lo hacen los italianos….muchooo y después mientras se acomodaba en el colchón decía “Tengo muchos gases. -Musiú, trae la caja de herramientas de tu papá”. Yo corría a buscarla y ella me decía - Pónmela sobre la barriga. Entonces me decía…. – Con esto en un ratito se me que quitará la inflamación. Hice la prueba… Pruébenlo, porque yo también lo hice y ¡funcionaaaa!!.

 

…Llega de pronto nuestra inventiva entre tus espacios interiores, junto amis mejores compinches para hacer el juego denuestros teatros infantiles, cuyo escenario era la antesala que desde el recibo nos facilitaba un arco que nos llevaba a las habitaciones, pero que, para nuestra puesta en escena, sirviera de burladero como las de una plaza de toros, en la que junto a mis primos Pascual y Andrés éramos los maestros de la fiesta brava. Era la recreación del disfrute de un encuentro entre amigos grandes y chicos quienes con frecuencia nos igualaba con nuestros padres y tíos al mismo nivel. Éramos amigos todos cuando asistíamos al Nuevo Circo de Caracas. La fiesta Brava era una experiencia de libertad, la confianza distinguía nuestros vínculos, sin exigencias, desprovistos de cualquier mal genio adulto.Desde mis 6 años asistíamos al Nuevo Circo de Caracas para ver torear a grandes toreros de entonces: César Girón, El Cordobés, Luis Miguel Dominguín y otros tantos.

 

En aquella plaza diminuta, fantástica y con solo una toalla grande que, hacía de capote, unos palos de gancho de ropa que hacían de banderillas, una espada plástica de pirata que lucía como el “estoque” mortal, nos develaba como los “maestros”de la fiesta brava: hacíamos juntos y alternando cada “bestia”; de toreros, público, corneta, banda de pasodoble, picadores, banderilleros, peones y unos verdaderos valientes ante toros imaginarios que siempre sabíamos torear.

 

Entonces, hoy aprecio que, en esos ratos, la libertad, la camaradería, la alegría compensaban otros vínculos opuestos más rígidos, frente a otros Minotauros que de pronto encontré también entre esas, tus estancias.

 

Amores que alimentan, consienten y desafían los gustos:Camino al salir del pasillo de las habitaciones hacia la cocina, miro en la pared de la derecha al teléfono negro de dial rotatorio…¡está repicando! …¿Lo atiendo? Si lo agarra mi mamá, se va a recalentar seguramente…mínimo hora y media ¡dándole a la lengua!...recuerdo nuestro número en el centro del dial rotatorio 34-20-05.

 

Ya en la cocina me estoy viendo como el consentido de mi mamá, sentado en mi banquito blanco de cintas elásticas, con mis piernas estiradas, posadas sobre las piernas de mi madre, una mujer bellísima y elegante que le encanta y que cada día allí me decía – Ven mi vida, pon tus piecitos aquí, donde a ti te gusta. Una arepita es el pan diario desde aquellos días..¡Que divinidad!

 

Yo recuerdo que allí los almuerzos, que eran en el comedor principal, más eran las veces que no quería comer cosas tan horribles, como una lengua…si una lengua con papilas y de una vaca ¡Ascoooo perro! Y otras especies culinarias mondongueras y menjurjes feos a mi vista…y entonces la bella mujer de quien te he hablado, se convertía en bruja y me decía….-No te pararás de allí hasta que te lo comas todo!...que incongruente puede ser la belleza, pues entre hígados, lenguas y otros peces feos, hasta la mujer amada puedeembrujarse.

 

Así pues que hacíamos pulso para ver quien triunfaba…yo con obstinada paciencia, cual pedestal, me quedaba tranquilito…mira pa´rriba… pa´llapa´ca, pa´un lao y pa´otro y la bruja se iba…entonces yo que, tenía un vaso de plástico no transparente de color verde…rápidito, lo llenaba de la comida, me levantaba y sigilosamente rápido, me metía entre el horno y la nevera, la que tenía un cobertor en el que guardaba su motor, para lanzar por ese hueco los deshechos espantosos y quedaba extraordinariamente bien, al lograr mi imagen de obediencia impecable, junto con las evidencias de haber sido aquel queno dejaba nada en el plato…Hasta que un día a la mujer bellísima le llegó un olor putrefacto y le dijo a Teresa, nuestra amada nana  -Aquí como que hay un ratón muerto, detrás de la nevera…entonces aprendí una verdad inexorable “La mentira tiene patas cortas”. De todas formas, la mujer más hermosa y bella del planeta y yo seguimos enamorados.

 

Esto de no comerme lo horroroso, requirió un cambio de estratagema. Fue como entonces, otro día de resistencia. Decidí esconder el plato “guácatela” dentro del closet de las toallas para el baño…No preví entonces, que llegaría, mi vecino el tío Andrés, hermano de la bella mujer quien vivía en la puerta 1-2 tuyo, Guaraní…Vino el joven tío quien decía -Me voy a bañar…y pasó directo a la habitación…corrí desesperado y me planté ante la puerta del closet, convirtiendo mis brazos en una valla que impidiera la apertura de la cueva en la que había colocado el plato “guácatela”. Entonces sorprendido, el tío dijo -Pero…¿qué te pasa muchacho?, respondiéndole nervioso -No lo abras, por favor…!no lo abras!. El tío deslizó la puerta del closet, encontrando el cuerpo del delito de mi estratagema fallida y dijo – ¡Muchaho `el Carajo…!!! Que vaina más buenaaaa. Cogió el plato y no pasó nada…!Ufff! Que pana, mi padrino.

 

Hablemos de nuestros vecinos:A propósito de este personaje, sabes bien que en ese apartamento contiguo vivían los tres hermanos solteros de mamá, la bella dama de mi corazón. El tío Andrés mi padrino, la tía Clement, la morena y pava más guapa de la tierra, quien cada vez que me abrazaba, provocaba derretirme entre sus brazos, sus caricias en la espalda, cuando me daba los episodios asmáticos, tenían el poder curativo contra la disnea. Cuanto amo a la tía Clement que hoy, vive en el cielo. De gratos recuerdos a su vez, también vivía una niña grande, bien catira, de ojos azules…Ella un ángel que convivió con nosotros; la tía Chiquinquirá, llamada cariñosamente la tía Kika. Ella era especial, ya adulta seguía jugando con muñecas y escribía con una caligrafía infantil o de los mas viejitos. Eso sí, con una fuerza física como la de un Sansón, para mover los objetos más pesados de una casa. Prefería comer escondida…al lado de la batea, porque le encantaba prepararse un bollo de pan francés que sumergía entero en un vaso grande de café con leche. Siempre nos decía cariñosamente -Mira negrito…sacaba de su sostén una carterita para contarte cuantos billetes de diez tenía reunidos, junto a lochas, medios o reales, para comprarse otra muñeca. Sabes Guaraní, todos la amamos mucho, y ella me concedió el privilegio de asearla, cambiarla, abrazarla y besarla, la noche previa, a su amanecer y el reencuentro con los abuelos en el Cielo.

 

Hablemos de los asiduos y muy generosos tía Bebé y tío Taíto: Estos tíos son los coprotagonistas de la hermandad entre primos. La tía Bebé, la hermana mayor de mamá y su esposo, en guaraní eran la visita infaltable de los domingos familiares. Allí disfrutamos infinitamente una convivencia sana para inventar, jugar, reír, pelear, mediar, comer, saltar a través de incontables días gozosos, repletos de salud que hizo con todo lo que pasó entre tus espacios, Guaraní, se quedaron dentro de nosotros.   

 

Mis queridos: Teresa, Segundo y Fidelina:En la cocina también conocí a un ángel que vivió con nosotros hasta que se mudó al cielo. Teresa, era nuestra nana, quien llegó gracias al Señor Segundo, el chofer del autobús nro. 3 del Colegio Claret, donde inicié mi vida estudiantil. Segundo, a quien primero buscaba, cuando hacia el recorrido era a mí y, por tanto, era yo el que debía de levantarme sin dilaciones. Esto fue siempre un desafío, por eso, vestirme fue un spring matutino diario, era todo un reto levantarme dormidoy ponerme medias disparejas y olvidar útiles cotidianamente…Me encantaba soñar dormido o despierto…y sabes Guaraní, lo sigo haciendo.

 

Mi amigo Segundo nos trajoa Teresa:Volviendo a Segundo, entre él y yo surgió una amistad maravillosa y por ello un día mi mamá conversó con Segundo y así llegó Teresa a nuestra casa…Teresa se quedó con nosotros, sabes que conmigo fuiste cariño y consentimiento. Hablabas de que veías a la Virgen en nuestra cocina y cuando veías el remolino en mi cabeza, le decías a mis papás -Este niño va a ser Papa. Con los años hemos constatado la verdad de lo de ser Papa, pero con acento en la última á.

 

Otro día encontré en la zona de lavandería una señora joven, grande y corpulenta, propios de las gentes de la tierra del quitiplas…de un lugar en donde el áfrica danza entre el sonido onomatopéyico …Curiepequiti..plas…quiti..plas…quitiplas. La negra Fidelina siempre buenamoza, nadie como tú para hacer un arte al lavar y mejor aún, planchar. Negra que llegaste joven y te quedaste en nuestros corazones y eres otra abuela consentidora que la vida nos regaló. Tu excelencia, luego, me hizo un “tiquismique”(*fastidioso) con el planchado de mis camisas…

 

El Salón de la TV – El Nacimiento y el arbolito de navidad: Al otro extremo de la cocina estaba el televisor blanco y negro.  Una caja de metal, cuyos botones de encendido/apagado y rueda de cambio de canales, al encenderse, trasmite una señal que parecía un juego de ludo con un círculo diminuto en el centro, desde el que unían a cuatro triángulos en forma de cruz, hasta que las estaciones de televisión iniciaran su programación. Este era uno de los más deseados espacios de las mañanas de los sábados y domingos y, entre semana, después de las cuatro de la tarde donde disfruté desde el indio Nescao, pasando por las comiquitas de Popeye, Don Gato, El Corre Camino, Disney y todos sus amigos, el Conejo de la Suerte, Piolín, Los Picapiedra, Los Supersónicos, El Zorro, Mi marciano favorito…¡ahhh! El investigador submarino, el Dr. Kilder, Perdidos en el Espacio, flipper y uno del Nro. 1 de la TV de Venezuela “El Show de Renny” y “Renny Presenta”.

 

La televisión es una gran atracción de entonces y ahora, y por allí también llegué a ver las noticias, destacándose aquel narrador tan serio del conocido Observador Creole, entre cuyas noticias que más me impresionaron fueron, el asesinato de un presidente norteamericano, al que dispararon durante un recorrido en su fabuloso automóvil descapotado que me conmovió mucho. Allí en ese mismo espacio de recreación de la TV, otro día, amanecimos en casa, escuchando unos disparos en la calle, que papá dijo eran unos revolucionarios en contra del gobierno de libertades y democracia de la que gozaba nuestro país, quienes, al enfrentarse con los guardias de nuestra vida apacible, cruzaron balas, una de las cuales estalló en la ventana más próxima a la tv, cuya bala quedó, para nuestra fortuna, en una de tus nobles paredes…esa noche dormí en tu suelo que, era un colchón de puro granito.

 

Cómo olvidarme cuando movíamos el televisor hacia un lado para montar los nacimientos junto a papá y Elisa, aprendiendo a utilizar las cajas de cartón de Ajax y o leche klim, como camuflaje para darle forma a un papel color tierra con el que simulábamos una montaña, en la que colocábamos el portal de Belén, para que el Niño Jesús naciera todos los años y allí nos dejaba aquel regalo más deseado que, había visto cómo lo veía embobado en las vitrinas de la “Casa Seniors” en la Calle Real de Sabana Grande.

 

Es el momento de aquel día de noviembre en la que la tía Clement, la hermana pava de mi mamá, con su alegría dijera - Vamos a comprar un árbol de Navidad para esta casa.

 

Elisa y yo saltábamos diciendo ¡Sí…Sí…Sí…un arbolitooooo! Y desde entonces ha sido una fiesta cada 18 de noviembre, cumpleaños de Elisa, comprar y armar los árboles de navidad en nuestras casas. La Navidad es desde siempre una alegría para animar el espíritu y perseverar con verde esperanza las adversidades.

 

El recibo, tu balcón en las fiestas y en el día en que bailamos al compás del rugido y el sacudón de la tierra: En la sala recibidor había un sofá que combinaba el negro, el rojo y el blanco, de moda en los años sesenta y, dos poltronas que hacían juego con el sofá y una mesa de centro en forma irregular, semejantes a las figuras con las que Carlos Raúl Villanueva, diseñó los espacios de la UCV.

 

Allí las reuniones de los mayores eran amenizadas entre los amigos o familiares, compartiendo las bebidas preferidas por los venezolanos en un país pujante, beneficiado por el regalo de una tierra rica en oro negro. Para mi, Pepsi o Frescolita.

 

Muchas risas, por la facilidad con la que mi papá contaba chistes de todo tipo o por su canto tenorino y afinado. Así que era usual disfrutar de algún amigo o conocido que, con una guitarra, acompañaba aquellas veladas…A partir de esos comparti-res y al ver que los chistes hacían que papá se riera mucho…yo me los aprendía y los contaba como él, por lo que, con el tiempo empezó a llamarme para que los cuentos los echara yo. De esta forma, conseguí una manera de hacerme más amigo de mi papá…Allí mi Minotauro…Papá, tranquilo, lo logramos…ya esas cosas de niños las hemos superado y siempre el amor compasivo alcanza la entonación de los corazones que se buscan para hacer el viaje a nuestras Ítacas, al lograr que nuestro pensar se elevara y selectas fuesen las emociones que alcanzaron nuestros espíritus. Eres todo un crack para mí, te amo infinito.

 

Allí en esa sala fundamos los primos Pascual, Andrés, mi hermana Elisa y mi prima María Isabel, nuestro conjunto aguinaldero “Los Cañoneros” y juntos entonamos nuestras presentaciones en las casas familiares con un solo canto “Fuego al Cañón”.

 

Del tu balcón atesoro dos momentos: Uno cuando me quedaba sin mi compañera Elisa, que se iba al colegio y yo como novio de pueblo, la esperaba en el balcón a su regreso…El otro es el día que Papá llegó tocando la corneta de su flamante auto Mercedes Benz color verde oscuro, en el que viajamos felices para todos los lugares.

 

Desde ese balcón escuché, observé y experimenté la liberación de aquel inolvidable arrebato de la energía de la tierra. Aquella noche me quedé boquiabierto al ver que, junto a ti, Guaraní, nos bamboleábamos hacia la avenida y hacia el restaurante “La carreta” que quedaba en el lado oeste de la parcela donde te habían levantado, unos muy buenos ingenieros…Tú Guaraní, no estabas paralizado…eras flexible…mientras en cambio yo, me petrifiqué sobre tu suelo…no sé cuántos segundos…hasta que mi tía Clement, rompió el enmudecimiento de los que estábamos allí y gritó

- “Corran muchachos…¡TERREMOTOOOOO!

Me des-petrifiqué sin dudas y corrí a toda marcha hacia la puerta y bajando las escaleras volví a ver como bailabas ahora, hacia el restaurante “La Carreta” pero nada me detuvo, sé que corrí como el correcaminos, pasando a mi abuela…¡¡¡que mujerón!!! Una abuela con ovarios bien puestos…bajó sola hasta la planta baja ¡carajo! ¿Cómo no la ayudé?...A penas cruce la calle hacia la acera del frente, el sismo finalizó y todos salimos ilesos. ¡Estabas muy bien construido Guaraní!.

 

Una lección sobre la generosidad y el servicio:  Al cierre de mi mensaje para ti guaraní, quiero agradecerte especialmente, haber sido el espacio para descubrir a una mujer admirable en esos tus espacios, que te hacen el génesis de mi racionalidad y memorias con significado para mi vida.

 

Una noche de 1966, tocaron el timbre de nuestro apartamento, era la abuela Margarita Rangel, la esposa de Porras, el abuelo Adriano ya fallecido. Para mí era la visita de mi abuela, la que vivía en Coche. Yo veía la televisión y de pronto, mi papá sacó de un closet, una cama de campaña, de esas de lona verde que usaban los soldados en las pelis de la tv o que llevaba papá cuando salíamos de paseo hacia el Junquito. Papá me dijo.

 

-Desde hoy vas a dormir aquí en la sala de la TV, la abuela se queda a vivir con nosotros, mientras, dormirás en esta cama.

 

Encantado acepté y desde aquel día mi abuela y yo iniciamos una relación de grandes amigos. Luego, en 1968 nos mudamos a otro apartamento, en el que dormí en esa cama de campaña en una habitación adicional que había en la nueva vivienda y, donde mi compañera de habitación fue mi abuela Margarita. Cada noche, sostuvimos tertulias y conocí toda su vida y pude apreciar que su estatura física que superaba 1 metro 70cm, era pequeña para el tamaño de su coraje ante tantas durísimas adversidades y, su ambición por superar su analfabetismo a los 71 años.

 

Termino mi mensaje, agradeciéndote por haber permitido en esos espacios, tus espacios habitables, tantos recuerdos esenciales de mi infancia, imborrables ahora, que los comparto contigo y cualquiera que alcance a encontrar que, entre nosotros, nada ha desaparecido entre tus espacios y mi vida.

 

Un Acertijo de papá: Cuando papá firmaba, escribí su nombre y sus dos apellidos, utilizando una bellísima letra “palmer”. Finalizaba dibujando un adorno caligráfico, semejante a un lazo, en donde estampaba en diminuto una “h” y una “m”. Cuando le pregunté ¿Qué significan esas letras que pones junto al garabato? Y mi papa respondió con un acertijo -Es que yo soy el hijo de Margot”…Se le repregunte muchas veces y él me lo repetía…Y sabes qué lo logré descifrar, después que papá también se mudó al cielo…encontré la respuesta del acertijo....Era un homenaje a su madre Margarita…Cada vez que firmaba un documento, hacía constar que él era el “Hijo de Margarita”…que hijo más bello fuiste mi querido y amado viejo. ¡Te amo Papá!

 

Gracias Guaraní, por permitirme volver a entrar en la casa donde transcurrieron los primeros años de mi felicidad.

 

Con todo mi cariño, Santiago “El Musiú” Porras

 

Barcelona – España, 10 de febrero de 2024