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domingo, 30 de marzo de 2025

viernes, 15 de marzo de 2024

Carta a la casa de mi infancia/Angel Ceballos


CLUB DE ESCRIBIDORES

Carta a la casa de mi Infancia(Angel Ceballos – Feb. 2024)

“Apreciados Lápices alegres con una infancia floreciente”, comienzo el tema del mes con una premisaque me obliga a afirmar que  mi infancia si tuvo una casa, que mi memoria inocente la recuerda en los años que la conviví y la cual a estas alturas de mi vida debe estar destruida o invadida por neblinas que empañan mi memoria de tantos años vividos.

Hasta el presente, he vivido en al menos en 7 casas o moradas, de diferentes diseños y tamaños, última de las cuales acabo de venderpara adquirir una 8va. nueva y moderna, ojalá sea una casita gobernada con los mandatos de la Inteligencia Artificial, de manera de no tener que hacer nada y que sea orientada por las leyes de la física cuántica y las del universo.

Ahora bien, cada casa donde he vivido ha tenido sus historias y vivencias merecidas e inmerecidas como la vida misma,con paredes y espacios llenos de sentimientos y de momentos que sirvieron para adecuarlas, remozarlas y ampliarla, hasta sentir que ya no era adecuadopara seguir en ella o que las necesidades eran tan inminentes para la búsqueda deun mayor “espaciofísico” que integrara a los invitados de sangre que en cada casa llegaban, llámese la “familia nuclear”.

Hoy en día, terminando de vivir en mi 7mo., “espacio de amor” y buscando la que será mi 8vo. espacio para esperar mi descanso eterno, claro eso solo lo sabe mi Dios, me piden que escriba y le envíe una carta a la primera instancia donde inicié mi conversión  de ser una luz cósmica en el planetapara convertirme en un observador y explorador, primero visual y luego activo e inocente para descubrir los milagros del universo entrando a ser parte del “holograma multidimensional del universo” y tratar de estar presente en esa primera “casita” ubicada en el barrio El Retiro, en San José del Ávila, en la sucursal del cielo, por supuesto.

¿Qué le escribiría yo hoy a esa primera casita, adonde llegué con las ansias de explorar y reconocer que todo lo que veía, pensaba y sentía tenía una razón de ser y que luego de estar  lleno de tantas vivencias, recuerdos, y cosechas de tantos frutos, algunos muy dulces, otros un poco amargos y hasta algunos “sin sabor definido”? y  me sirvieran también  para ser el arquitecto de mi ser para buscar y llegar a la de hoyen la búsqueda de mi 8va. y sublime espacio para celebrar mi autorrealización o autoconversión de ser un co-creador de mi propio destino. ¿Creo que la Física Cuántica empezó a tocarme el Hipocampo, a través de mi “glándula pineal”.¿Verdad?, los psicólogos amigos sabrán a que me refiero.

Bueno aquí voy con mi domesticado y comedido escrito dirigido al espacio holográfico de la casa de mi infancia de mis primeros 5-7 años:

“Mi Querida Casita espacial de convivencia inmortal”, después de haber vivido y haber estado presente en 7 diferentes moradas de “luz, más que de sombras”, acudo a tí, esperando estes viva y de pie,  para tener un encuentro de forma escrita, primero,para expresar y extender mi máximo agradecimiento por todo lo vivido dentro de tu razón de ser  y todo lo que me ofreciste en mi función exploradoray búsqueda de mi identidad hace más de setentas y tantas primaveras, cuando en un cuartico de no más de 2 x 2, en una cunita usada de hierro blanco,disfrutaba todas las mañanas despierto esperando mi biberón de vidrio lleno de una sustancia blanquecina que estremecía todo mi seral recorrer mi delicado canal alimenticio y que al terminar miraba con ansias por más al portador o portadora de ese elixir que me hacía parpadear de alegría por ese sustento lleno de amor. Mi padre, Angel María, un humilde y alegre vendedor de jugos en el mercado de Quinta Crespo y mi madre, Eugenia Antonia, solidaria y activa por darme su cobijo, me alimentaban de amor y juegos manuales que me hacían reír sin parar, a pensar que la vida era un juego de comer, mirar, jugar y dormir.

Siempre recuerdo mis pantaloncitos cortos oscuros con mi camisita blanca y un pelo abundante que a veces le demoraba a algún curioso su definición si yo era barón o hembra, sobre todo porque siempre me aferraba y abrasaba una muñequitade trapo que desde niño me empezaron a gustar.  Al año de mi nacimiento, llego mi hermanita, Beatriz Adela, que pronto iba a ser mi gran compañera para pelear y discutir a quien le pertenecía esas muñecas, pero mi hombría prevalecía y terminaba con ellas aferradas en mis brazos siempre cálidos. 

Tú, miprimera y humilde morada, quedabas frente a una vereda de tierra,solo peatonal, donde Angel María, mi padre, se sentaba en la puerta de una subida de escalones que llegaba a la entrada real de la casitamás bien alta en una pequeña colina natural y tú, siempre pendiente, te asegurabas que no estuviera mojada para que no me resbalara y cayera por esos empinados escalones. Así pasaron 5 años de aprendizaje manual con mi padre que con entusiasmo me dictaba, con dados de madera grandes, donde colocaba cada letra del alfabeto y formaba palabras cortas para que yo las repitiera y si lo hacía rápido, a su entender, me regalaba un caramelo o me abrazaba en señal de triunfo. 

Y tú,mi primera casita, fuiste testigo de esa etapa de encuentros con amiguitos y ahora pienso que te asegurabas y me cuidabas de que no llevara alguna muñeca de trapo que mi consciencia infantil me decía, sabiendo, que si la llevaba me metía en un problematransgénero existencial. Eran encuentros en la callecita de tierra donde disfrutaba al menos 2 veces a la semana a un juego de “metras” donde las “bolondronas” marcaban el “mingo”, como en el juego de bolas criollas que eran mis preferidas por la luminosidad, colorido  y tamaño que solo mi puño la podía ocultar. Recuerdo que dibujábamos sobre la tierra,  un circulo del tamaño de la tapa del pote grande de leche en polvo,  con un “palito”, para asegurar que la metra, tirada desde unos 3 metros,  llegaba más cerca de la “bolondrona”, metra del tamaño de un Toronto,  ganando puntos con la distancia más corta. Otro juego era el “enrollado” con una cuerda y lanzamiento de un trompo midiendo el tiempo que permanencia sin terminar sus giros al caer. De eso, te acuerdas?, yo era un master.

Y así te pasó el tiempo estando presente y viéndome, pero no decías nada sino que dejabas que el sol entrara para calentar mi cuartico y si llovía, dejabas caer algo para que mi madre se acercara buscando el ruido y darsecuenta que me estaba mojandopara cerrar la ventana. Mi hermanita, Beatricita, siempre peinadita, con bucles simétricos que nuestra madre y tías las mantenían impecable, fue siempre mi cómplice en los juegos de “papa y mama” que hacíamos solos en el solar al fondo de la cocina que tu disponías para ello en la parte de arriba.

No quiero extenderme mi casita, pero en esos años, lograste mantener una relación mágica, que sembró una convivencia amorosa en la 2da. Casita o apartamento en Bella Vista, lugar a quien debo escribirle algún día de estos para seguir agradeciendo mi crecimiento y facultamiento de ser un soñador continuo en buscar de un propósito que le diera sentido a mi existencia, realidad que después de haber vivido en 7 moradas, se ha hecho una realidad.

Si no me respondes esta misiva, no importa, es posible que ya no existas, pero la memoria de haber sido la primera no se olvida ya que fuiste la base o fundación de mi personalidad y bienestar duradero. Si quieresvisitarme, igualmente te costará ya que de pronto al no existir por el crecimiento estructural y física del desarrollo de muchas casitas en El Retiro, pero, como la ciencia a través de física cuántica lo reitera, tu energía no desapareció sino que se transformó ytu información seguro quedaráholográficamente plasmada para que en otra galaxia algún “angelito” la está o la estará disfrutando en un “meta-verso”.

Te abrazo y te reitero mi agradecimiento de abrigarme y ofrecerte para dar mis primero pasos y luz del conocimiento que, según los amigos psicólogos,  no es más que la definición de la “consciencia” . Si estas en alguna galaxia, invita a mis padres que seguro están juntos y quieren celebrar y brindar por todo lo que tu hiciste en mis primeros pasos “cuánticos”. Y si por una casualidad, lo cual he aprendido por experiencia de vida que ella no existe y si sigues de pie, dame una señal cósmica para decidir si te visito con una muñeca de trapo en unos shorts cortos y una camiseta blanca, para que me reconozcas y celebremos el encuentro. Si quieres me llevo a mi hermanita, para hacer una fiestecita los cuatro, Tu, ella, yo y mi muñequita.


miércoles, 23 de marzo de 2022

Mi mayor reto en colaboración con otros es/Jesucita Peters

Autor: Jesucita Peters Salcedo

Fecha: 23 de marzo 2022

Tema:

 

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es…”

 

Haciendo una retrospección sobre todo lo sucedido en mi vida en estos dos años transcurridos, he podido descubrir fortalezas en mi desconocidas, si bien como psicóloga no me he dedicado a la clínica en estos momentos de pandemia he tenido que recurrir a la escucha activa con más frecuencia de lo que imagine, así como la empatía ante momentos dolorosos del ser humano como la perdida de padres, hermanos, amigos, entre otros.

A pesar de las distancias que me separan físicamente de ellos he podido a través del internet prestar colaboración en el apoyo emocional requerida ante estas pérdidas y duelos significativos que me han llevado a crecer  también como persona.

Tuve como reto significativo el apoyo emocional de una hija de una gran amiga, que producto de la pandemia perdió a sus padres con una semana de diferencia, si bien es cierto tuve que manejar el dolor que sentía por la pérdida de mi amiga y dejar de lado mis emociones y sentimientos para poder apoyarla significativamente ante estos momentos de tanto dolor, quizás una de los aspectos fue la culpa que sentía porque no estuvo con ellos cuando sucedió sus decesos, así como le ha sucedido a tantos migrantes de nuestro país que no han podido estar ante la pérdida de sus afectos.  Hoy me siento orgullosa de lo logrado con la hija de mi amiga, en estos momentos ya más estable emocionalmente y viendo rayitos de luz al final del túnel. Sus palabras más significativas y gratificantes para mí son “No sé qué hubiese sido de mi sin tu ayuda…..”

Actualmente estoy asistiendo a una iglesia católica aquí en los Estados Unidos, que aunque no tiene mucha asistencia de feligreses los domingos por el Covid 19, estamos un grupo de personas no muy grande apoyando para la recolecta de dinero para Ucrania, es un reto para mí por las barreras del lenguaje tengo que estar diciendo a los parner “Excuse me, could you speak slowly” bueno que les puedo decir, las ganas de ayudar son más importantes que las barreras que puedo encontrar y eso me hace sentir muy agradecida y con mucho bienestar, lo único es que estaré  poco tiempo con este grupo ya que vuelvo a ser abuela.

Pensándolo un poco más, pienso que ha sido un reto bien significativo pasar la página y dejar todo atrás; mi empleo, mi hogar, mis cosas, mis apegos, entre muchas otras cosas, para apoyar en estos momentos a mis hijas que están formando sus familias que son la extensión de la mía, cómo no hacerlo si me hace inmensamente feliz. Ver correr a mi nieto Liam con esa cara de alegría diciéndome abu, abu, para abrazarme  y quererme no tiene precio, tiene 1 año 11 meses y esperando a su hermanito Leo.

Lo más significativo y el mayor de los retos es el aprendizaje que he tenido y saber que a pesar de las circunstancias seguimos montados en el autobús de nuestras vidas, tratando de dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos.

Mi mayor reto es/Angel Ceballos

 

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es…..“

(por:Angel Ceballos)

Al leer varias veces la afirmación que Lele quiere que abordemos, a mi mente me llegó la pregunta de primero, definir que es para mí “colaborar”, acción que inmediatamente intuí ha tenido diferentes connotaciones en mi larga y fructífera existencia. Una es, voy a ayudar, voy a colaborar,pero para demostrar lo bueno que soy y así lograr mi objetivo, sin mirar el otro. (Una relación G-P). Otra es, voy a ayudar al máximo y no importa si yo logro salir bien y que consecuencia tenga(Una relación P-G – el Rol de victima) y otra es, asegurarme que es lo que siente y quiere el otro, por qué lo quiere y que logro persigue y tiene sentido transformacional. (Una relación G-G)

Después de haber vivido tantos años, considero que “mi mayor reto en un proceso de colaboración con el otro”es apreciar y vivir el valor de laEMPATÏA, y lo más sencillo ha sido, “morderme la lengua”, es“escuchar, escuchar y escuchar, sin generar juicios”, normalmente infundados, que no le pertenece al otro sino a mis propias creencias. Ya el hecho de prestar atención con todo el cuerpo (sin hablar) y asentir, es un “abreboca” que fertiliza caminos para el entendimiento. Colaborar de forma efectiva buscando el mutuo beneficio, es al final un regalo, es un arte y hasta un DON, que se aprende empezando a ser empático con un aprendizaje inclusivo conmigo mismo. En mi juventud, yo fui muy reactivo con el síndrome de “Gano oArrebato”. Y los resultados me lo confirmaba y me animaba que así tenía que ser, si quería triunfar, pero sin darme cuenta que me aislaba en mis relaciones. Mis conocimientos me mantenían en la cúspide del poder, pero mis relaciones no lo avalaba.

¿Cuandofué que comencéa darmecuenta“conscientemente” que dicha postura me aislaba y me alejaba de los demás?.Fue a principios de los 90´s, hace 30 años, cuando conocí, entendí y creí en DOSHábitos  o Principiosde acción de Stephen Covey,mi mayor mentor, mostrados en los famosos 7 H de la Gente altamente efectiva. El Hábito 1:SER PROACTIVO.yEl Habito 5. “ENTENDER ANTES DE SER ENTENDIDO”

¿Que profesa el H1?:

“Que entre un estímulo y una respuesta hay un espacio sutil, en el cual radica la libertad de elegir y donde la “conciencia” entra en acción, para hacernos responsable de las consecuencias”. Es el hábito fundacional del liderazgo.Básicamente, significa que las raíces de tu vida están nutridas de tus creencias, valores y principios y no de tus sentimientos o circunstancias.  Que tu vida o la vida de tu organización es producto de tus ELECCIONES y DECISIONES,no de sus condicioneso “Cisnes Negros”, que hemos estado conociendo en este convulsivo siglo XXI

Lo opuesto a ser PROACTIVO, es ser REACTIVO, lo que significa este último, que tu vida es función de tu estado de ánimo, tu emocionalidad y sentimientos, que ante un estímulo tienes una respuesta inmediata, “sin anestesia” y sin  pensar en las consecuencias,  basado en lo que sientes y en ese estado de ánimo. no dejas un “espacio” para valorar el estímulo o para que tu “consciencia” marque tu guía de acción.

Ser proactivo cambia el escenario,ya que, ante un estímulo, la respuesta la doy en un espacio que me permite elegir una respuesta de conciencia, basado a valores, poniendo una “pausa” o “contar hasta 10”.

El principio fundacional del Hábito 1, es asumir las responsabilidades. La creencia y el concepto de que tú y yo tenemos la capacidad de elegir nuestras respuestas. Es desarrollar un aprendizaje colaborativo, el cual prioriza la cooperación y colaboración frente a la competencia.

EL Habito 5 y sus resultados, es magistral. No digas, no pidas, no respondas, hasta asegurarte y validar que entiendes a tu interlocutor, no por lo que dice NO, sino por el sentimiento que lo lleva a decir lo que dice. Y ¿Cómo lo logras?, preguntándole, no hay otra forma mássencilla y efectiva. Y una vez Una vez que el otro se siente entendido, cualquier petición será apreciada.

EL habito1, potencia la independencia, mientras que el Habito 5 potencia la interdependencia y la combinación potencia la COLABORACIÓN DURADERA.

mi mayor reto (hoy)

Mi mayor (y más querido reto) es…

Dios hizo al hombre el último día de la creación. Mezcló todos los elementos, masculinos y femeninos, al unir tierra, agua, aire y fuego al cocerlo. (quizá). Luego, lo vio solo y decidió darle compañera para lo cual esperó que durmiera para extraerle una costilla y construir a un ser perfecto, la mujer. Luego vino la desnudez, la culebra y la manzana, pero de eso ya escribimos una vez.

Resulta que hombres y mujeres somos iguales pero distintos. La mujer puede continuar la especie y el hombre contribuye. Así han pasado siglos, la mayor parte en guerras que no han conducido  a nada, y la especie ha seguido su camino. Con el desarrollo de un cerebro superior, vino la memoria y mejor aún, la consciencia de ser consciente, eso que nos diferencia de cualquier otra especie sobre la tierra. Con eso, vinieron los aportes, los descubrimientos y los inventos.  También la personalidad, las pasiones, las metas y el sentido de vida. Cada persona en ese transitar, ha decido temprano, mejor o peor, lo que quería que fuese su vida en los años sucesivos. A veces acertó o a veces cambió. Y descubrió que el cambio era posible aunque ya había llamado a varias cosas humanas con el nombre de ciencia. A pesar de la ciencia, seguimos cambiando a voluntad.

La especie humana descubrió que vivir agrupados era mejor. Se protegían, se reproducían y aprendieron oficios manuales distintos a cazar para comer, o danzar para aparearse. Inclusive inventaron la escritura y el lenguaje. Siglos después, y luego del renacimiento, aparecieron las ingenierías, se especializaron en medicina, o en las ciencias de la salud, estudiaron para entender a la sociedad, estudiaron lo urbano y a la psique. Igualmente, el hombre-mujer moderno entendió que estar con otros seguía generando beneficios emocionales y nuevos aprendizajes.

Junto con la pasión de la escritura, algunos descubrieron a alguien, que enseñaba a escribir mejor o con sentido. Y estudiamos y nos agrupamos. Alguien lo llamo a eso “el Club de Escribidores de Caracas”. La mirada moderna lo puede entender como una forma de producir obras intelectuales, pero a veces se me asemeja a aquellos hombres de cavernas que pintaban animales, cacerías, fuego, o amenazas en las paredes, con sangre, tierra o excrementos.  Estando juntos nos protegemos, nos damos calor, más allá de lo cursi que esto pueda sonar. La verdadera diferencia es que con los siglos, entre todas las cosas que descubrió, estudió y sigue estudiando, se encuentra esa parte del ser que se generó ante el peligro real, que ayudó a niño que vivía en cavernas, a sobrevivir; aquello que  llamaron ego.

Ahora tenemos que estudiar al ego que a veces nos protege y a veces nos separa. Las personas estudian, se licencian, se post gradúan,  se hacen doctores y hasta post doctores. Las ciencias del comportamiento pueden ponerle nombres, pero eso no hace que sea fácil de gestionarlas cuando están juntas. La ventaja de escribir, es que lo hacemos desde la psicología positiva y con ella, la comprensión de las fortalezas de carácter, aquellos rasgos de personalidad que según las usemos, nos hace capaces de darles matices al ser, a aquello que a pesar de todo, es capaz de observar lo que vamos siendo y en lo que nos vamos transformando.

En estos siete años y diez meses que hemos estado juntos, hemos aprendido acerca del poder de todos,  y de que juntos, sumamos mas. Muchos hemos tenido aprendizajes nuevos y transformacionales que nos han conectado con el otro a través de la empatía, la humildad o la compasión. Yo llevo el legado de Ángela. Ser coordinador de este maravilloso grupo es uno de mis grandes retos que puedo hacer por mí, y por vosotros. Unir piezas, respetar, escuchar, dejar ser, mantenerse neutral, acompañar, celebrar, coordinar, completar, generar, escribir, o cualquier verbo que venga a mi mente en este momento, lo puedo reconocer como aprendizaje interno maravilloso. Puedo recrear a un frasco de miel, un San Nicolás en el piso, las roscas canarias, las bolas criollas, la guayaba, el significado de Shukram, un cebiche, un libro, un viaje, o más aun, una sonrisa, una lágrima, un silencio, un abrazo, un perdón, un agradecimiento, un suspiro, o solo un pensamiento no vuelto palabra.

Bendito el día en que juntos, escribimos; bendito el día que comenzamos a buscar el sentido de la vida, benditos todos, bendito el camino,

Alberto

domingo, 20 de marzo de 2022

el tema de marzo 2022

 

CEC 

Tema de marzo

Tema: "Mi mayor reto de colaboración a los otros es..."

Host: Doña Lele/ Dra. María Elena Garassini

Miércoles 23 de marzo 2022

de 5 pm a 7 pm hora Ccs. Zoom