Mostrando entradas con la etiqueta María Elena Garassini. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta María Elena Garassini. Mostrar todas las entradas

jueves, 30 de julio de 2026

Mi chocolate caliente/María Elena Garassini

Cuento corto: “Mi chololate Caliente, siempre estás”

 

Me levanto temprano como de costumbre, e inicio el día siempre como una bendecida jornada  llena de actividades, personas y escenarios que de seguro tendrá retos, alegrías, angustias y muchos aprendizajes.

Los días transcurren con celeridad, uno tras otro, sobre todo de lunes a viernes, hasta que irrumpe el viernes en la noche con la llegada del fin de semana, con sus rutinas propias, quizás menos apremiantes y apresuradas, más variopintas y festivas.

Tú, mi chocolate caliente, mi respiro en el cansancio y la demanda, estás siempre allí invitándome a tu deguste ¿De qué estás hecho? ¿Qué momento elijo para degustarte? ¿Con qué frecuencia? ¿Te he hecho saber que eres mi chocolate caliente?

Mi chocolate caliente tiene muchas caras, algunas muy pero muy cercanas y presentes y otras también muy importantes pero de encuentros menos frecuentes. Todos mis chocolates son Bíter, de chocolate negro, de esos que te colocas en la lengua y dejas que se vayan derritiendo con ese amarguito y dulce combinados en una sensible y deliciosa proporción, porque cada encuentro, cada mirada, cada palabra, cada conversa hace que el gusto se realce y al final solo nos queden ganas de saborear otro cuadrito.

Los momentos de saboreo de mis chocolates calientes son tan íntimos y cotidianos como todos los amaneceres y atardeceres, tan periódicos como todos los fines de semana, tan esperados como todos los veranos  o las navidades, o tan especiales como una video llamada o un encuentro, que se concretó de una manera inesperada. Esos “momentos” de deguste de mi o mis “chocolates calientes”, sin querer ser reiterativa,  son: “chocolates para el alma”

Nunca es el momento, y nunca dejan de ser suficientes, las demostraciones de afecto verbales, escritas, corporales, visuales, y un largo etcétera, para manifestarle a “mis chocolates calientes” el papel que juegan en mi vida, como compañeros y compañeras con gran significado en mi proyecto de vida.  Mi esposo, mis hijos, mis padres, mis familiares, mis amigos, mis compañeros de trabajo, mis innumerables alumnos, mis pacientes, mis compatriotas, mis congéneres… todos tienen sabor a chocolate caliente, a chocolate negro, Savoy, Franchesci, La India, Kakao… y un sinfín de nombres más.

Tendremos que bautizar algún chocolate caliente escribidor, ese que tiene aroma de relatos íntimos, cercanos, de deguste y disfrute.


María Elena

domingo, 27 de abril de 2025

Lidiando con los ayayaes del alma y cuerpo/María Elena Garassini

 Lidiando con los Ayayaes del alma y del cuerpo

 Waooooooo que temazo este que nos ha propuesto Gude para escribir este mes. Yo no sé si es la cercanía a la década de los 60, la migración, los cambios y retos en la vida personal y laboral, o la simple exacerbación de una característica de personalidad relacionada con la hiperreflexibilidad y la necesidad de anticipación, pero los ayayaes, no tanto del cuerpo sino del alma están a flor de piel en mi experiencia diaria.

Para cada persona, un ayayay , es decir, tener que lidiar con algo, puede ser definido en forma muy subjetiva y personal.

Empecemos con lo que es un ayayay. Como no es fácil definir los términos asociados a las vivencias personales, comenzaré diciendo que para mí un ayayay sea quizás un tema que se me hace recurrente, que no he conseguido una solución con la que esté conforme, o que siga requiriendo de mi atención, y por supuesto que me distraiga de estar haciendo otras cosas que sumarían a mi vida: aprender, distraerme, descansar , en vez de preocuparme.

Cuáles serían los ayayay de mi presente actual del cuerpo y del alma

Del cuerpo la presbicia y la menopausia. Para la presbicia los lentes, para la menopausia, diferentes productos y muuuuuucha paciencia.

Del alma , la revisión de mis roles y la necesidad de pertenencia y compañía.

La revisión de mis roles

Mi rol de mujer, siempre estoy preocupada por las injusticias que leo, oigo, veo, e incluso me tocan por ser mujer.

Mi rol de hija, a veces me cuestiono si hago TODO lo que debería para apoyar a mis padres, en conjunto con mis hermanos, hijos, etc.

Mi rol de hermana, me preocupa no tener un contacto permanente con mis hermanos, para saber los unos de los otros, porque si sabemos que el otro está allí y lo podemos contactar, y con él o ella, para lo que necesitemos

Mi rol de mamá, es quizás siempre el que más me preocupa, porque aunque tengo un buen canal de comunicación , siempre abierto con mis cuatro hijos varones, además son muy distintos entre ellos, y viven realidades y retos particulares, me cuestiono si debo o no decirles ciertas cosas, opinar, proponer, etc.  Con todo, y que en conjunto con mi esposo, los apoyamos en todo lo que podemos. Quizás es que parte de la maternidad/paternidad es lidiar con los ayayaes de los hijos , o de nuestra relación con ellos.

Mi rol de esposa, quizás en este rol, los ayayaes están bastante trabajados por la cantidad de años de convivencia (casi 40 de matrimonio y 4 de noviazgo ¡!!!). No obstante, siempre hay algún ayayay en lo que se dijo, o no se dijo, lo que se opina o lo que se hace, pero esto mantiene viva y hace felizmente retadora el cultivo y renovación de la relación

Mi rol de profesora, quizás por la migración, y las diferencias culturales, con frecuencia me preocupo de algún comentario que hice en clase sobre la forma que deberían pensar, opinar o comportarse los jóvenes estudiantes. Esto me genera con frecuencia ayayayes.

Mi rol de psicóloga, este rol es profundamente retador para los que lo ejercemos, o lo es para mí cuando lo ejerzo porque las realidades de los pacientes, con frecuencia son muy complejas, y abordar los procesos psicológicos que los aquejan, no siempre es sencillo, y cuestionarse la forma en que hizo, algunas veces, incluso para bien del ejercicio reflexivo, es un ayayay profesional.

Mi rol de voluntaria apoyando proyectos sociales siempre ha sido algo muy importante en mi vida personal y profesional. Si bien de manera natural digo que si a todos los que me piden apoyo e incluso me ofrezco de voluntaria para donar mi tiempo como profesional del desarrollo humano, con frecuencia me veo cuestionándome o preocupada de si estoy haciendo lo suficiente, lo que se necesita, y un largo etcétera.

La necesidad de pertenencia y compañía

Este es un ayayay que surge de una necesidad, quizás exacerbada mía, de pertenencia a grupos y de compañía de personas para conversaciones cercanas.

Siempre he pertenecido a grupos y he contado con la bendición de tener personas con quienes tener buenas conversaciones. Después de migrar me he esforzado mucho por pertenecer a grupos de áreas de mi interés, integrándome a grupos que ya existían en el lugar de acogida, e incluso creándolos, si no existían. De igual manera he buscado iniciar, y mantener nuevas relaciones que se han hecho cercanas , y cuidar mucho, utilizando los medios digitales las relaciones de toda la vida familiares y de amistad, perooooo, y de allí viene el ayayayyyyy, me hace mucha falta poder tener de manera periódica ciertos encuentros presenciales, que eran parte importante de mi vida antes de migrar: todos los almuerzos familiares de domingo en casa de mi mamá, asistir y apoyar en elaborar algún postre, cremita, etc. para celebrar cumpleaños, bautizos, graduaciones, matrimonios, e incluso ir a velorios y misas. Además reuniones con amigos y personas queridas que compartimos algo en común.  Para muestra un botón, con ustedes mi amigos del club de escribidores.

En fin, pareciera que es parte de la vida, o de vivir, estar lidiando con los Ayayaes del alma y del cuerpo.

María Elena Garassini

viernes, 27 de septiembre de 2024

La magia de encontrarnos en Madrid/ Maria Elena Garassini

 LA MAGIA DE  ENCONTRARNOS EN MADRID

María Elena Garassini

 

En la capital de la madre patria, donde todo huele a bocadillo de jamón serrano, programamos el encuentro de dos parejas, y una amiga, que se entienden con apenas mirarse, sonreírse… pero que tenían varios años con una separación física trasatlántica.

La bajada del avión fue como de costumbre, después de muchas horas de vuelo. El cuerpo destilaba cansancio y muchas ganas de llegar. Los asientos, en la parte intermedia del avión, nos recordaban que no seríamos los primeros, pero tampoco los últimos en salir ; ) Avizoramos ya la puerta, caminamos por los pasillos, llegamos a Migración , bendito sea, la cola no es tan larga, salimos, recogimos las maletas y en la puerta de salida nos esperan dos caras sonrientes. Desde ese momento supimos que la magia de los encuentros iba a cobrar vida en la siguiente semana.. y así fue.

Abrazos iban y venían, y después, un pequeño papel desplegado nos ofrecía los posibles itinerarios de lugares que “no nos podíamos perder”. Lo socializamos, y sentimos que la amistad había sido la musa para la propuesta de esos lugares.Recibimos aquel papelito como un tesoro y fue nuestro mejor compañero durante la semana.

De camino al carro, para llevarnos al lugar de nuestro hospedaje, que también nos esperaba con mucho cariño, puesto que una nativa de la madre patria, amiga entrañable, nos esperaba con jamón serrano, baguet y vinito para celebrar la llegada y ponernos al día. Abrazos fueron y vinieron, cuentos, recuerdos y anécdota también.

Toda la semana transcurrió en un intercambio maravilloso con estos tres amigos fenomenales, la pareja y la amiga, que nos pasearon por monumentos, plazas, museos, cafés, bares, cuchitriles y restaurantes.

En la magia de este encuentro con estos tres seres maravillosos, también hubo un momento de magia de pareja.  En una plaza que está en los jardines Sabatini, invitaban a las personas que quisieran bailar con las escenas más icónicas de las películas de todos los tiempos. Con mucha curiosidad nos fuimos los dos a participar en esa peculiar invitación. Al llegar encontramos una multitud entusiasta de parejas que, sonrientes esperaban el inicio de la proyección de las escenas de las películas. A la hora en punto se dio inicio a la actividad, y se armó la fiesta, a la cual nos unimos con la misma alegría del resto. Eso sí, de lejos, teníamos 30 años menos que la pareja más joven del grupo ;)  En retrospectiva, ha sido una de las actividades en pareja más divertida en la que hemos participado, había una alegría contagiosa que percoló por toda la audiencia.

La despedida con nuestros tres amigos coronó la inigualable jornada. Nos encontramos para almorzar bocadillos de calamar con una clara en la plaza de Sol, hablando, riéndonos y saboreando lo vivido.Había sido una semana mágica, de mágicos momentos y vivenciasque no solo no olvidaríamos, sino que, como hoy, sería motivo de muchas anécdotas y recuerdos maravillosos.

Como es usual en mucho de mis escritos del Club de escribidores, finalizo dando gracias a la vida que me ha dado tanto…

 

domingo, 28 de abril de 2024

Mi camino espiritual/María Elena Garassini


ABRIL SOY TU DUEÑA

 

MI CAMINO ESPIRITUAL

 

¡Qué difícil es hablar de nuestra vida espiritual! incluso entender que significa eso. Creo que lo más sencillo sería contar como he vivido , y con qué acciones he ido manifestando mi vida espiritual.

Siempre ha sido una persona muy reflexiva, quizás demasiado (¿pudiera incluso en algunos rubros incluso ser, o fui, un poco enrollada?)

Creo que podría iniciar mis primeros recuerdos de vida espiritual asociada a mi familia, y la asistencia a la vida parroquial.

Mis padres son personas sencillas y reflexivas. Los momentos de encuentro familiar, donde el compartir las comidas y las salidas de paseo los fines de semana, marcaban siempre conversaciones dónde el intercambio de saberes y sentires, estaba siempre presente.

Me uní de manera activa a la vida parroquial siendo una adolescente de 15 años en la parroquia de Cumbres de Curumo. Fue una etapa de mi vida con un compromiso muy activo participando en un grupo juvenil, dando clases de religión a niños como preparación a su primera comunión y sirviendo en las misas dominicales como parte del coro, y en otras funciones de servicios diversos. Incluso asistiendo a encuentros de retiro espiritual y muchas actividades de entrega y colaboración con otros. Posteriormente ese servicio fue evolucionando sirviendo de formas diversas, apoyando en pareja en los cursos prematrimoniales, hasta la actualidad apoyando a personas en duelo preparando celebraciones litúrgicas como parte de su duelo personal y familiar, o promoviendo la asistencia individual espiritual con sacerdotes amigos, cuando las personas están en consultas y necesitan acercarse a ese tema desde su religiosidad. Todas estas actividades me formaron como persona que tiene el servicio y la conexión con los otros como parte de su vida.

Otra gran oportunidad, desde nuestras creencias sobre los otros, las conexiones, el manejo de la diversidad me lo ha dado la docencia. En la docencia, y particularmente la docencia sobre temáticas del desarrollo humano es necesario tener una mirada trascendente para comprender la esencia de cada persona, sus vivencias, sus necesidades, su propósito de vida.

Quizás,mi gran oportunidad actual de crecer en mi vida espiritual la está teniendo mi acercamiento, estudio, profundización, intercambio, escritura y enseñanza de la Logoterapia, donde la dimensión espiritual y trascendente el ser humano, juega un rol fundamental, siendo la que nos caracteriza y dirige nuestras vidas respondiendo a la pregunta,

 ¿Qué quiere la vida de mí?. 

Desde que inicie mi inmersión en la comprensión de este modelo existencial del ser humano me siento más segura, serena y en paz conmigo y con el mundo buscando, ofrecerme y ofrecerle al mundo, aquello que puedo donar de mi existencia. Este camino ha sido muy hermoso, reflexivo, enriquecedor, y ha cultivado un montón mi vida espiritual ofreciendo el sentido de mi vida como un regalo y retribución a los contextos y el momento histórico que me ha tocado vivir.

 

María Elena Garassini

 

domingo, 26 de noviembre de 2023

Emociones que despiertan en mi, el agradecimiento/Ma Elena Garassini

 Emociones que despierta en mi, el agradecimiento

Amanece un día y tenemos quien nos acompañe, tenemos quien nos salude y a quien saludar 

Amanece un día y tenemos a quien servir y de quien ocuparnos, así como gente que nos sirve y se ocupa de nosotros 

Amanece un día y tenemos energía para disfrutarlo con nuestro cuerpo, con nuestros sentidos 

Amanece un día  y tenemos mucho que aprender y mucho que enseñar 

Amanecen los días y …. tenemos mucho que agradecer 

Estas líneas son la sal de la vida, son la sal de mi vida.

 

¿Qué emociones me despiertan?

Las emociones que me despiertan semejan una elaborada sinfonía de bemoles, corcheas, sonetos, vibratos, en fin…. todas esas maravillas que hacen los grandes músicos y hacemos las personas que tenemos la dicha y el placer de tener mucho que agradecer.

 

Amanece muy temprano el amor, como la reina de las emociones, que nunca viene sola, sino acompañada de la serenidad cuando nos levantamos en un entorno sereno y además bien acompañados, de la alegríaalcomenzar un hermoso y retador días, de la curiosidad y el interés por los que nos rodean y por aprender nuevas cosas, del asombro cuando un lindo paisaje, un hecho heróico, o la belleza física o espiritual de una persona, nos hace detenernos, del orgullo cuando el esfuerzo propio o ajeno ha dado frutos, y se nos enaltece el alma, de la diversión cuando bromeamos con alguien o nos hacemos autobullyng,  de la inspiración cuando escuchamos un testimonio que nos genera mucha compasión y aprendizaje por el sufrimiento y la resiliencia presentada, y finalmente de la esperanza cuando las cosas nuestras, o las de otros no están bien, pero podemos ver una pequeña luz de mejora, y seguimos trabajando y orando por ello.

Con este breve escrito podría decir que el amor y la gratitud son las reinas gemelas de las emociones. Nos hacen sentir que el otro u otros, está o están allí, disfrutamos del placer de sus vidas en las nuestras, honramos su existencia, celebramos juntos la vida.

Gracias escribidores por ser parte de mi vida y de aquellos que despiertan emociones positivas de agradecimiento.

 

María Elena Garassini

viernes, 25 de agosto de 2023

Una vida de ñapas/ María Elena Garassini

 CEC. Club de Escribidores de Caracas

Agosto 2023
Tema:
"¿Qué palabra significativa hay en nuestras vidas que tenga una ñ"?
¿Tenemos una palabra inolvidable que lleve ñ?

Fecha: domingo 27 de agosto 2023
Desayuno contribución 
Modalidad híbrida. Zoom y presencial
Lugar: a que Gude
Hora: 10 30 am
Hosts, Doña Gude, Don Alberto, invitado: Don José


Una vida de Ñapas

Cuando nos colocaron el reto de escribir utilizando una palabra con Ñ lo primero que vino a mi mente fue la palabra Ñapa.

Siguiendo el consejo de nuestra maestra Angela, lo primero que hice fue buscar su significado en el diccionario: “En Iberoamérica, añadidura, propina (Colombia y Venezuela) y regalo que el vendedor hacía al comprador para mantener la clientela y agradecerle haber sido elegido frente a los demás”.

Haciendo un uso más extensivo de la palabra “ñapa”, sacándola del ámbito comercial  y aplicándola a la vida en general, definiéndola como “un regalo que te da la vida en un ámbito, relación o proyecto para mantenerte allí y ser agradecido por tu presencia”pienso en muchos ejemplos.

He tenido Ñapas en la posibilidad de estudiar todo lo que he querido

He tenido Ñapas en la posibilidad de viajar y conocer diferentes lugares

He tenido Ñapas al vivir en más de un país y disfrutar y aprender del mismo

He tenido Ñapas de unos padres presentes, colaboradores y en constante evolución y resiliencia

He tenido Ñapas de una vida en pareja respetuosa, compenetrada, adaptable, retadora, creativa y en constante adaptación y evolución en los diferentes lugares donde nos ha tocado vivir.

He tenido Ñapas en los aprendizajes de crianza y maternidad diversa, gratificante, retadora, exigente, variable, presente, colaboradora.

He tenido Ñapas en la vivencia de la amistad en multiplicidad de momentos y actividades compartidas y sobre todo en las manifestaciones de cariño “aunque no nos veamos todos los días”.

En fin, agradecer una vida de Ñapas, es algo que me hace muy feliz. Es una tarea diaria de Indagación Apreciativa de lo que si existe en mi vida, porque como a todos el sufrimiento y el duelo también está, pero lo compensan las Ñapas.

 

María Elena Garassini

sábado, 29 de julio de 2023

¿Qué es para mi un día extraordinario?/ María Elena Garassini

 

Según el diccionario algo extraordinario es algo que sale de lo común, de la regla, que es especial, que no es periódico, diferente y colocan como ejemplo “cumbre extraordinaria” o “ballena de tamaño extraordinario”.

Todo esto me hace pensar en mi uso personal de la expresión ‘hoy tuve un día extraordinario”. La verdad es que esa expresión la uso un montón y la relaciono con el disfrute pleno.

Aparece cuando hago paseos para conocer o volver a disfrutar lugares generalmente con mucha naturaleza o en plena naturaleza.

Aparece cuando conozco o vuelvo a encontrarme con personas con los cuales hemos tenido momentos compartidos muy sabrosos.

Aparece cuando aprendo sobre un tema que empieza a cautivar mi atención y emprendo un proceso de profundización.

Aparece cuando un libro o una película me atrapan y me hace reflexionar un montón sobre ellas y comentarlas periódicamente con otros.

Aparece cuando pruebo una comida que presenta una sazón muy equilibrada, o con una combinación de dulce y salado que me recuerda.

Aparece cuando nos encontramos toda la familia extendida para compartir alguna celebración de un o unos miembros de la familia.

Aparece cuando hacemos un viaje y conocemos nuevos parajes, culturas, personas, comidas y experiencias.

Hacer este escrito me hace descubrir, o redescubrir, que felizmente tengo una vida extraordinaria, con muchas cosas que disfruto, porque me tocaron muchas cosas buenas, y además me gusta buscarlas y mantenerlas. Será que lo ordinario ¿lo podemos convertir en extraordinario si lo valoramos, lo disfrutamos y lo agradecemos?. Será que lo extraordinario no es una característica solo cuantitativa sino también cualitativa?.

Nuestro club de escribidores es una de las cosas extraordinarias de mi vida porque es algo creativo y original, poco frecuente como grupo de pertenencia, cuantitativamente diferente a muchas otra actividades donde las personas se reúnen con un objetivo. También es una actividad donde confluyen muchas cosas que me gustan, donde aparece lo subjetivo de lo cualitativo asociado al disfrute y lo emocional: el encuentro con personas queridas, la conversa agradable y profunda, la expresión de la existencia por medio de los escritos, y cuando es presencial, el compartir culinario y la presencia física cercana.

Dios me permita seguir disfrutando y construyendo una vida llena de actividades y eventos extraordinarios.

 

María Elena Garassini

 

 

viernes, 28 de abril de 2023

Entre lo humano y lo divino/ María Elena Garassini

 Lo humano y lo divino , entre el espíritu y la carne . Bienestar y sexualidad

 

Maria Elena Garassini

                                                                       En homenaje a nuestro querido César

 

La sexualidad no es más que nuestro comportamiento como seres sexuados, con un sexo biológico que determina características físicas diferenciadoras, y en las mujeres, como seres que son capaces de, posterior a la unión carnal de un hombre y una mujer y producirse la fecundación, gestar, alumbrar y amamantar. Pero todo el resto de la sexualidad humana está asociada al rol de genero de ser hombre o mujer.

Como les he contado en otras ocasiones, por alguna razón, algunos temas relacionados con el comportamiento, y el desarrollo humano, empiezan a ser figura en mi vida, o será que yo selectivamente los atiendo? La verdad no lo sé, pero este tema de profundizar en la sexualidad humana me está rondado desde finales del año pasado. Primero, porque al saber que César estaba haciendo un diplomado de sexualidad, le propuse la idea de montar un curso alrededor de ese tema con Victoria, y después, porque en la Universidad Centroamericana (UCA), donde estoy trabajando actualmente en San Salvador, me asignaron dictar dos secciones de la asignatura electiva Educación y Género, una para un  grupo de estudiantes de último año de Psicología, y otra para estudiantes de las otras carreras que se dictan en la UCA.

La preparación de esta asignatura, para estos dos grupos de estudiantes, que tienen contenidos similares, aunque mucho más profundos, y relacionados con temas de Psicología Social, para los estudiantes de Psicología, me ha requerido leer un montón de textos, ver variados videos e incluso revisar diferentes leyes, desde los Derechos Humanos Universales, hasta decretos exclusivos sobre la violencia hacia la mujer. Esta inmersión, por decir lo menos, en temas sexo biológico, sexualidad y género, me tienen todo el día pensando y reflexionando, además de conversando, seis horas a la semana, con dos grupos de jóvenes sobre el tema. Además reconozco que el tema de género yde rol de las mujeres en la sociedad, ha sido un tema recurrente en mi vida, desde que tengo mis primeros recuerdos de reflexiones sobre el mundo y cómo funciona, en referencia a los roles femeninos y masculinos. En verdad siempre he sido muy rebelde con las convenciones de género y no entendía porque un género podía hacer ciertas cosas y el otro no. Recuerdo mucho cuando mi mamá me decía: “Las mujeres no silban”, y yo le decía : ¿por qué?, y ella me respondía: “porque se ve feo”, y yo me daba media vuelta y me iba a silbar donde ella no estuviera para no molestarla, pero claramente no me parecía que eso tuviera ninguna lógica. En fin así podría evocar miles de cuento propios y ajenos de lo que “deben” o “no deben” hacer hombres y mujeres y siempre me recuerdo muy rebelde para aceptarlo, incluso muchas veces defendiendo a los hombres sobre lo que deben o no deben hacer. A parte de embarazarse, parir y amamantar, que son diferencias biológicas de género que debemos asumir, todo lo demás es “unisex”.

Mis reflexiones actuales giran en torno al disfrute al ser seres sexuados, con la posibilidad de disfrutar de nuestra sexualidad en todas su expresiones, al igual que el rol de género, porque lamentablemente ha existido mucho tabú, mucha represión y mucho estereotipo en torno a estos temas complementarios. Entonces la pregunta que deberíamos hacernos es si hemos disfrutado, con la mayor plenitud posible (porque estamos llenos de condicionamientos culturales) nuestra sexualidad y nuestro rol de género. La respuesta honesta a esta pregunta responde al título de este escrito: Lo humano y lo divino , entre el espíritu y la carne: bienestar y sexualidad.

 Volviendo al tema de los unisex en referencia a la expresión de la sexualidad también me gusta que sea unisex. Y eso que quiere decir, que la expresión de disfrutar de ser sexuado hombre o mujer, vulnerables, sexys, cariñosos, apasionados, tímidos o arrebatadores pueden ser expresado por quien lo sienta y como lo sienta de manera libre y creativa. De esta manera se crea un nexo entre el espíritu, o nuestra dimensión espiritual, y nuestra carne o dimensión biopsicosocial que involucra creencias, emociones, hormonas y condicionamientos o aprendizajes sociales. En fin nuestra sexualidad nos permite expresarnos biológica, psicológica, emocional, social y espiritualmente como seres que amamos, deseamos, nos apasionamos con otro y también con nosotros mismos. Mientras más satisfactoria sea esta experiencia de valoración y pasión de nuestras dimensiones humanas, mejor será la expresión de nuestra sexualidad ¡!

 

domingo, 28 de agosto de 2022

Tema de agosto 2022/María Elena Garassini

 

"Yo tenía una luz que a mí me alumbraba y venía una brisa y zuass...y me la apagaba"  (mis luces y sombras en la migración)

Cómo no vivir con nuestras luces y nuestras sombras, si ellas están allí todo el tiempo. Cómo no reconocer nuestras luces y nuestras sombras, si ellas dirigen nuestras acciones. Cómo no lidiar con nuestras luces y nuestras sombras, si tenemos que responsabilizarnos por sus consecuencias, en fin cómo no conversar con nuestros amigos escribidores sobre nuestras luces y nuestras sombras, si son nuestros compañeros de revelaciones, alegrías y tristezas.

Cuando somos migrantes la letra de esta canción "yo tenía una luz que a mí me alumbraba y venía una brisa y zuass...y me la apagaba", se hace presente en forma constante en nuestras vidas porque una cosa es lo que queremos , aspiramos, tenemos la expectativa de que ocurra, y otra cosa es lo que ocurre; porque no nos movemos como pez en al agua como en nuestro país, en nuestra ciudad, en nuestra urbanización, en nuestra familia, en nuestro trabajo, en nuestras relaciones… a lo venezolano.

Gracias a Dios, y porque tenemos luces y sombras también vivimos con mucha frecuencia solo la primera parte de la canción "yo tenía una luz que a mí me alumbraba… y gracias a ella soy una persona amigable y sociable, que cultiva y cuida amigos y familiares, que es súper entusiasta y aborda con mucho optimismo nuevos proyectos, y que ha podido cultivar nuevas amistades, experiencias y aprendizajes en otros países. Pero también con mucha frecuencia “ ha venido la brisa y zuass… y me la ha apagado”, y he tenido que lidiar con mi tristeza, mi rabia, mi frustración, mi impotencia ante hechos que me parecen injustos o están fuera de mi control o de mi alcance , y hacen que me pongan susceptible, desanimada e incluso irónica y pedante, y ataque a mis seres queridos con comentarios fuertes y molestos.

Pero, de nuevo, pero, así es la vida, “agridulce”, si agridulce como esa salsa roja que siempre trae la comida china que nos gusta tanto. Es difícil en el momento que sucede lo agrio, porque nos sentimos mal, poca cosa, y hasta feos, pero al día siguiente cuando valoramos que tenemos en la vida montones de luces, y que además hacemos esfuerzos por mantenerlas y cuidarlas e incluso buscamos prender algunas nuevas, somos más tolerantes a las que se apagaron y nos enfocamos en algo nuevo, saboreamos de nuevo lo dulce de la vida, e incluso sabe mejor por contraste.

La perseverancia y la tolerancia, en conjunto con la valoración y el disfrute son el cuarteto necesario para seguir cantando alegres "yo tenía una luz que a mí me alumbraba y venía una brisa y zuass...y me la apagaba "reconociendo en nuestras vidas las luces y las sombras que tenemos o transitamos. Cantemos siempre también “gracias a la vida que me ha dado tanto”

María Elena Garassini

viernes, 29 de octubre de 2021

El Ingrediente Secreto. María Elena Garassini

El ingrediente secreto

María Elena Garassini

 

Siempre que nos proponen un tema nuevo para escribir tengo un primer impulso para dar respuesta a la solicitud, y un segundo aire que viene de dejar correr la idea, a lo mejor hacer nuevas búsquedas, en fin, enlentecer el pensamiento.

Cuando nos propusieron escribir sobre el ingrediente secreto vinieron a mi mente tres palabras: curiosidad, creatividad y proactividad. Dándole vueltas por dos o tres semanas, las tres palabras se quedaron allí, e incluso en varias actividades que participé aparecieron como la sal de la vida y como algo que me caracteriza, incluso cuando la gente apenas me conoce. En uno de los reencuentros con el texto agregué que el topping de los ingredientes secretos es el disfrute, ya que disfruto al ser curiosa, creativa y proactiva.

¿Cómo me doy cuenta que este trío con su topping, combo fantástico de curiosidad, creatividad y proactividad,es el ingrediente  secreto de mi vida?. Quizás mi mudanza a Bogotá ha sido un vivo ejemplo de él durante los, ya casi, cuatro años de estar viviendo aquí.

Cuando todo lo que se nos presenta frente a la vida, lo entrompamos primeramente con curiosidad, tratando de entender qué es eso, por qué es así, qué tiene de peculiar y finalmente para qué llegó eso a mi vida. También siento mucha curiosidad por las personas que voy conociendo. Gracias a mi trabajo que es la docencia universitaria y de cursos abiertos al público, así como psicoterapeuta, conozco muchas personas diferentes, y todas me llaman enormemente la atención y tengo mucha curiosidad por conocerlas. Teniendo una vida así, es imposible que no disfrutar de una vida plena y retadora. 

Posteriormente la creatividad, entra como segunda protagonista, ¿de cuántas maneras diferentes se podrá resolver esta situación, se podrán combinar estos ingredientes, se podrá dar este curso, se podrá realizar este paseo, se podrá hablar con esta persona, se podrá tener una mirada alternativa de esta realidad?. Invitar a la creatividad a estar presente en todos los contextos de la vida es un recurso invaluable porque abre nuevas perspectivas. Incluso si no le tenemos en algún momento, siempre se puede buscar un comodín o llamar a un amigo. Tener el hábito de usar la creatividad o buscarla, hace que podamos disfrutar más la vida.

Finalmente aparece en escena la proactividad, seguramente por haberla descrito de último queda claro que es la más importante. Siempre he pensado que en buena medida cada persona adulta lleva la vida que desea, con sus decisiones, pero sobre todo con sus proposiciones. Proponerse a hacer algo, entender algo, aprender algo, construir algo, fundar algo en el núcleo central del sentido que adquieren nuestras vidas. En muchas ocasiones vemos como personas se quedan estancadas en sus vidas porque no se les han presentado las oportunidades que necesitan, pero muchas veces tampoco han sido proactivas buscándolas. Por eso ser proactivos para que ocurran las cosas que nos importan, y sobre todo disfrutar el camino, la llegada , su duración e incluso la despedida, es secreto del Ingrediente secreto.

Curiosidad por lo que se presente

Creatividad para enfrentar nuevas cosas

Proactividad para proponer proyectos

Y sobre todo disfrutarse mucho eso que sucede y llamamos vida

miércoles, 14 de julio de 2021

Maria Elenena Garassini/La LIbertad

Libertad y Responsabilidad: mis amigas entrañables 

Libertad y Responsabilidad salieron juntas al campo un día. Libertad tenía el sábado libre y, desbordada de ánimo llamó a Responsabilidad para hacer algo juntas. Siempre han sido muy amigas, de esas amigas, que aunque no se vean todos los días se sienten incondicionales.

Libertad siempre está sugiriendo planes para hacer, caminos que recorrer, actividades por realizar, experiencias por degustar. Responsabilidad es una escucha amorosa, que con una presencia firme y entusiasta, solo habla para ofrecer perspectivas reflexivas y aterrizadas. Ambas recorren el paseo al páramo para llegar a la cumbre y disfrutar de la vista del valle en trescientos sesenta grados.

Libertad propone mirar y fotografiar una planta que llama su atención, parar para descansar porque le falta la respiración, apurar el paso para mirar un hermoso pájaro que voló entre unos ramajes, seguir hasta la cumbre aunque se haya acabado el agua que llevaban, en fin disfrutar sin límites de todo lo que va apareciendo y llama su atención . Responsabilidad, disfrutando con creces la compañía de su amiga Libertad, toma el tiempo que llevan para subir a la cumbre, voltea con frecuencia para mirar cómo se ve el camino de regreso, lleva una botella adicional con agua y unos bocadillos de guayaba que sirven para “volver a la vida”, en caso de una pálida en el camino, y claro, una crema antialérgica porque nunca se sabe cuando lo pica a uno algún bicho.

Libertad es hija unica, sus padres, cuando cumplió dos años, dijeron que ella valía por cuatro, así que dedicaron todas sus energías a criarla. Responsabilidad, a diferencia es la hija mayor de cinco hermanos, donde la diversidad es la norma y ella, como hija mayor, ha tenido que colaborar con sus padres en la crianza de sus hermanos.

Así Libertad y Responsabilidad, diferentes y complementarias disfrutan doblemente cualquier cosa que hagan juntas, porque si todo es Libertad… cada quien dirá lo que pasa y si todo es Responsabilidad, también todos comentarán lo propio…, así las cosas yo también siempre salgo a pasear a diario con mi Libertad y mi Responsabilidad, mis amigas fieles, mis amigas guerreras, mis amigas guías, mis amigas de la vida.

 

Julio 2021

María Elena Garassini

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Despues de 6 meses qué.../ María Elena Garassini

Después de 6 meses qué…

Me levantó a seguir una rutina que solo depende de mi, no del tráfico, no de que los otros lleguen, no de conseguir lo que salí a buscar…solo de mi. Después de seis meses me detengo a ponerlo por escrito, por la demanda a desnudar nuestra alma que nos hace pertenecer a nuestro Club de escribidores.

Pero …Después de seis meses también disfruto,  he aprendido, me preocupan, me cuestionan y me retan muchas cosas.

Disfruto de quedarme en casa con mi esposo y mi hijo menor, y que hayamos logrado tener una maravillosa y respetuosa rutina, gracias a tener trabajo y estudio que nos motiva; tener espacios personales y una computadora para cada uno; vivir en un lugar precioso, que es agradable y tranquilo  en donde en todas sus ventanas encuentras verde.  Disfruto tener tiempo para hacer todo lo que quiero hacer, que por demás, siempre son muchas cosas: trabajar, leer, ver películas, correr, montar bici, reunirme virtualmente con seres queridos, cocinar en pareja, con amigos, descansar cuando quiero… en fin… hacerlo todo.

He aprendido, más que nunca, que tengo una vida privilegiada; que muchas personas, yo diría que la mayoría de las personas, transitan, y están viviendo su realidad de manera aguda en esta pandemia, por situaciones muy difíciles… y que queda mucho en el mundo por hacer. Lo que me invita a seguir siempre pensando, y siendo proactiva, sobre cómo puedo seguir haciendo mi aporte. También estoy aprendiendo cosas chéveres esta cuarentena: italiano con estrategias divertidas y gracias al acompañamiento de mis amigos Arcángela y Lionel, Logoterapia en el Instituto Colombiano de Logoterapia y análisis existencial, con personas muy bien formadas en el área, y porque “la Logoterapia y yo nos estábamos buscando, y nos encontramos aquí en Bogotá”. También me siento cada vez más cómoda como profesora y psicoterapeuta virtual gracias a estudiar y aprender muchas cosas nuevas.

Me preocupa mucho Venezuela, vivir en ella y sobrevivir en ella. La pandemia ha agudizado muchos de los múltiples problemas ya existentes, y por ello, las personas están en modo supervivencia. Me pregunto todos los días ¿Qué nos toca hacer? Por supuesto que no tengo la respuestas, pero por eso mismo no dejo de hacérmela. También continúo con nuestra, siempre estrategia, de identificar y subirle el volumen a las cosas buenas, que también están sucediendo en el país: personas y grupos que apoyan a los más vulnerables, personas que han iniciado emprendimientos, personas que se han sacrificado por otras, personas que crean redes nacionales e internacionales, en fin el lado luminoso de la situación.

Me reta el mañana, como mujer, venezolana, latinoamericana, migrante, madre, esposa, hija, profesora, psicoterapeuta, ciudadana, en fin como ser humano. ¿Qué me reta? Buscar, sobre todo en forma colectiva, nuevas formas de hacer de este mundo, un mundo mejor con las vivencias y los aprendizajes que nos ha dejado la pandemia y el confinamiento a todos como personas, como familias, como ciudadanos, como habitantes del planeta tierra. Estoy recordando el planteamiento del Dalai Lama del Egoísmo Inteligente que nos invita a cuidarnos, crecer y aprender para estar en las mejores condiciones para poder ayudar. Esta pandemia nos lleva a tener esto presente. ¿Cómo hacerlo?, para eso cuento con la participación en diversos grupos con los cuales debemos buscar nuestros aportes individuales y colectivos. Uno de esos grupos son ustedes, mis queridos amigos del Club de escribidores, ¡trabajemos juntos!

 

María Elena Garassini