miércoles, 27 de mayo de 2015

a todas Ellas !Puro agradecimiento!

Un carrusel de recuerdos me invade cuando me piden que escriba sobre las mujeres de mi vida y el agradecimiento se hace vivo. !Gracias a la vida que me ha dado tanto y me sigue dando mucho!

Madre mía, mi amá. Organizada, eficiente, cariñosa, cumplida, atenta, pero sobre todo siempre presente. Mañanas de desayuno servido, todo listo y arreglado, llegada de la escuela y mi amá siempre ahí. Es mi primera y más significativa mujer en mi vida.

Mis abuelas. La abuela Ana María , una venezolana bien criollita de quien comí ricas cachapas y hervidos. La Tita, una abuela argentino-venezolana de quien comí unas ricas empanadas argentinas y alfajores. Dos mujeres buenas, íntegras, entregadas a sus familias, unas tronco de mujeres y de abuelas. ¡Qué rico fue conocerlas y tenerlas!

Mis hermanas. Mar y Mer, allá y aquí, levedad y energía/bondad, ejemplos complementarios, apoyos incondicionales, mujeres maravillosas.

Mi suegra. Una mujer original. Con ella aprendí las palabras “autenticidad, transparencia, no ceñirte a las convenciones, proponer ideas alternas a lo común, la tremendura y el buen humor”.

Mis maestras. Mi maestra María Auxiliadora de tercer grado. Buena, cariñosa, firme, motivadora. ¡Una maestra maravillosa!

Mi mamá académica. Mi querida Alida. Mamá, abuela, profesora, investigadora, buena gente, desprendida con sus conocimientos, sus libros, su casa y su afecto. ¡Siento mucha felicidad de contarla entre mis amistades y mis afectos!

Mis amigas. Mujeres diversas, luchadoras todas, buscando su felicidad, maravillosos seres humanos que me han ofrecido lo mejor de ellas. Compañeras de festejos, pesares, aciertos y desaciertos ¡Cuánto aprendizaje! y lo que falta.

Mis apoyos en la casa. Empera e Inés. Mujeres que con su servicio me han permitido tener mi casa ordenada y mis hijos a buen cuido.

Mujeres que me inspiran, mujeres públicas, mujeres destacadas, mujeres exitosas, mujeres con ángel, mujeres con todo.

Mujeres de todos los días que veo caminando en la calle llevando a sus hijos de la mano, sirviendo un café en una panadería, atendiendo a los niños en una escuela, anunciando noticias en la tele, haciendo compras para su casa, bailando en una fiesta, viviendo el día a día.

¡Mujeres capaces de darlo todo, de verlo todo, de atenderlo todo!

Un carrusel de recuerdos me invade cuando me piden que escriba sobre las mujeres de mi vida y el agradecimiento se hace vivo. !Gracias a la vida que me ha dado tanto y me sigue dando mucho!

María Elena Garassini


Así las conocí

“Si tú fueras hombre, me casaría contigo”. Así de espontánea y sincera es la frase que una de mis grandes amigas me dijo un día. Quien tiene amigas de verdad sabe que eso no era una propuesta ni había nada sexual en ello. Sólo una reflexión compartida desde la absoluta franqueza. Y lo sabe porque seguramente lo ha dicho o lo ha querido decir alguna vez.

La intensa conexión de la amistad entre mujeres no entiende de malicias o intenciones solapadas, sino de aquello a que sólo a nuestros ojos se hace evidente: su ceja levantada cuando algo que hiciste le disgusta, su emoción con tus alegrías, su absoluta lealtad o su corazón roto cuando el tuyo lo está.

Esa complicidad se teje día a día con las risas que nadie más entiende, las miradas que otros no perciben y un diccionario propio que se va enriqueciendo y haciendo más complejo a medida que pasan los años.

Para preparar el Taller de Escritura Creativa y Psicología Positiva hice un montón de ejercicios para saber cuáles incluiría. Uno de ellos se titula "el día que nació nuestra amistad". Tengo la suerte de tener muy buenas amigas de la infancia, la adolescencia y la universidad, y aunque han pasado un chorro de años, se mantienen como el primer día. 


Son más que estas cuatro, pero con estas cuatro pasa que me acuerdo a la perfección de ese momento mágico: el instante en que supe que seríamos amigas de verdad. Y eso es lo que aquí quiero compartir. Porque aunque breves, estos relatos hablan de la mujer que soy, porque al lado de ellas he crecido.

Que este sencillo ejercicio de Escritura Creativa sirva de pequeño homenaje y de agradecimiento, sin restar valor a la enorme huella y la profunda gratitud que siento por el amor y sabiduría que las otras mujeres de mi vida -mi mamá, mis abuelas, mis tías y mis primas y mis otras cuatro amigas- me han dado y me siguen dado.

           Conocí a Erika el día en que con su poncho naranja y negro, se acercó a mí en el frío y oscuro patio del colegio. Había llovido y yo estaba sentada en un rincón pues no conocía a nadie. Ella me vio y me dijo "¿Por qué estás sola? ¿no tienes amiguitas? Ven a jugar conmigo y extendió su pequeña mano". Ese día teníamos 4 años. Hoy, 34 años después, su mano sigue abierta para mí.

           Beatriz y yo nos juntamos porque las dos habíamos quedado huérfanas de amigas ese año escolar. Ella me caía bien porque era divertida y no le gustaba meterse con nadie. Después descubrí lo generosa que es, y que a la vez tenía un carácter endemoniado, casi como el mío (tal vez un poco más ácido, si cabe). Y en algún momento, bien cercano, comencé a tener la certeza que hoy sigo teniendo: que ella haría lo que fuera por mi, y yo por ella.

        Un jovencito en camiseta Ovejita tuvo la culpa de que Gaby y yo nos hiciéramos amigas. Él y su manía de quitarse la camisa del colegio y quedar en franela mientras jugaba volibol en la cancha del colegio. Estaba hecho para subir nuestra temperatura de adolescentes a 40 grados. "Ay qué calor, ay qué calor..." Eso fue lo que estuvimos cantando todo ese recreo. Y nos reímos, y nos reímos, y nos reímos. Su risa era cálida, sincera, generosa e inteligente, tal como ella. Nos reímos tanto que tengo su risa metida en el corazón y sigue sonando como el primer día, aún cuando nos toca llorar juntas.

       Emma y yo nos encontramos gracias a nuestra inteligencia (y seguramente también gracias a nuestra poca humildad). Las dos queremos ser tan inteligente como es la otra. Emma no sospecha que ella saldría perdiendo, pero es algo que nunca le diré. El día que nos vi haciendo a la perfección y de manera espontánea la mímica de una canción (bueno fueron varias, gracias al tequila por la energía) sólo con mirarnos a los ojos, entendí que ella, además de no abandonarme nunca, siempre me entendería aún sin mover los labios.


*La introducción de este texto aparece en otro post que hice para la revista Eme sobre lo bueno de tener amigas. Esto de autocitarse es un poco extraño, pero se me hacía necesario usar esas precisas palabras.

martes, 26 de mayo de 2015

La mujer que soy

Sin duda, una declaración de este tipo, partiendo de un hombre, no deja menos que un gran espacio de reflexión y claro está: Una duda.

No pretendo abandonar un closet en el cual nunca he estado. Tampoco deseo darle un vuelco a mi existencia, que según dicen muchas damas refiriéndose a la actualidad masculina, pareciera que el hombre después de cierta edad siente la necesidad de declararse homosexual.

Lo expresado responde únicamente al haber estado rodeado de mujeres durante toda mi vida y que sin duda han moldeado mi forma de ver el mundo. Un mundo sin lugar a dudas, altamente complejo, inexplicable, incomprensible e intangible como es el mundo femenino.
Abuelas, Madre, Amigas de mi Madre, Hermana y amigas de mi hermana, Ex -esposa, hija, Primas, Parejas, compañeras de estudio y de trabajo, constituyen una constelación de aprendizaje que pocos mortales han podido experimentar. Por su contraparte, Abuelos y Padre por corto tiempo, hermanos hombres nada, primos poco presentes, hijos varones nada y contrario a lo que un lector pícaro podría pensar, nada de ex- esposo o ex-pareja masculina.

Fui y soy prácticamente un infiltrado en territorio enemigo.  Al principio, por mi condición de varón, el mayor reto era no adoptar frases o ademanes no propios a mi género. Decir Neceser o doblar la mano hacia abajo manteniendo el brazo fijo, no era algo que esperabas ver en un adolescente hombre. Sobre todo si iba acompañado de un tono de voz notablemente masculino.
Sin embargo, entrar infiltrado en ese nebuloso  mundo me daba una ventaja competitiva al tratar con féminas, arruinada solamente por mi falta de entendimiento, paciencia e impetuosidad.

Aprendí a navegar entre lo ambiguo y lo real, entendiendo que en el mundo de la mujer no existe ninguna diferencia.  Tal cual como las novelas mexicanas, un no puede ser un si sin dejar de ser un no. Un no es un no y también un sí. En mi juventud erré muchos de mis objetivos por seguir a la real academia española. Eso es una lección de manejo de la incertidumbre.

El complacer también es un reto inalcansable. El lograr entender si lo que le gusta a una mujer, realmente le gusta, es una suerte de albúr. Suavidad o violencia, ímpetu o pasividad. Sólo habrá algunos chispazos en el firmamento que podrán indicar el camino a seguir Eso es una lección de análisis del entorno.

Entender que una prenda de vestir o un par de zapatos es algo más que un trapo para ponerse o uno objeto para caminar es un verdadero reto. Una cantidad de variables entran en juego en una prenda de vestir que van desde el color, textura,  opacidad,  peso, altura, ocasión, minuto del día, moda, las amigas, los amigos, la Madre y tal vez el Padre, los vecinos y en sentido amplio, la sociedad. Una minúscula tirita a un lado del zapato es una gran diferencia que la misma tirita al lado contrario.

Estas y una cantidad de otras variables que confluyen el ajuar femenino, puede darte a conocer la cantidad de tiempo de tu vida que puede llevar escoger un regalo para tu suegra.  Comprender esto sin asustarse es una lección de valoración de las diferencias o predicción del futuro. Más bien una lección de paciencia.

Mi observación del mundo desde la óptica femenina no siempre fue exitoso, lo cual reafirmaba mi masculinidad. El no entender una lucha perenne por la comodidad en un contexto de polvos en la cara, cremas, cosas guindando en el cuello, orejas, brazos y un largo etcétera. Aún sonrío al recordar a las damas usando unas medias llamadas “Panty” que tenían que llevar en estos predios tropicales. 

Bastante de esas, las del huevito, tuve que comprar en Margarita o salir a pillar en la noche. Cual pedido de creyones de niño la noche antes de la actividad en el kínder. Recuerdo trabajando para una empresa de artículos para la mujer, que una gallina de mimbre de poca venta canadiense, provoco peleas a puñetazos entre mujeres que deseaban adquirirla.  Sin duda la vida me enseño que hay misterios que no preciso entender.

El entrenamiento continuó en el ámbito laboral. Por mi cargo y por entrometido logre saber más que cualquier dama acerca de labiales, cremas fragancias. De ropa íntima me tocaba opinar acerca de las prendas que una modelo profesional modelaba ante nosotros. Ahí aprendí a decir sin reírme, mis diplomáticas observaciones acerca de la prenda. Nunca de la modelo. Eso es una lección de Autocontrol e Inteligencia social.

Creo que podría seguir escribiendo folios enteros. Sin embargo, creo también que todo esto me enseño cosas maravillosas entre la que puedo sumar el agradecimiento.

Gracias mi Dios por haberme hecho hombre… infiltrado

César Yacsirk

Caracas, 26 de mayo de 2015

lunes, 18 de mayo de 2015

Las flores de mi vida...


Un girasol gigante y amarillo es mi abuela materna, fue una mujer de avanzada para su época y estoy segura que tenía un PhD en Psicología Positiva innato, yo soy producto de su compañía amorosa y de sus enormes expectativas positivas, es de quien aprendí a ser quien soy y estoy muy feliz por eso.

Me enseñó a dar sin esperar nada a cambio, a hacer felices a los demás y a desearles lo mejor. Ella tenía la certeza de que todo siempre iba a resultar bien y como por arte de magia sucedía, claro que nunca dejó de hacer que pasaran las cosas y eso de estar siempre haciendo algo, me viene de ella. Me enseñó a amar los libros, a apreciar la belleza y a crear, la vi coser y tejer toda la vida y por eso ahora sin mucha técnica y sin saber cómo, lo medio hago. La saboreo en los frijoles, en el papelón con queso y me acompaña con su dulzor en el guarapo mañanero.

Mi mamá es una cala blanca, de una bondad y misericordia infinita, de ella tengo su educación y respeto y sabemos que estamos incondicionalmente una para la otra. Mi mamá es tan suave y dulce como el Tres Leches maravilloso que prepara.

Unas gerberas... Mi profesora de Inglés de bachillerato, mi tías paternas, mi madrina con su pasta con leche me consintió siempre… Mi tía que no es tía pero que la quiero como si lo fuera, su cariño y comprensión inmensa siempre fue la cura en los momentos más difíciles. Mis amigas, cada una a su manera me acompañan y apoyan en mis proyectos a pesar de...

Muchas orquídeas de diversos colores... A lo largo de mi vida he conocido, personal y virtualmente, mujeres extraordinarias a quienes he querido llamar mis ídolos, porque se desempeñan de una manera magistral en sus funciones y con sus vidas influencian positivamente muchas más, por eso las admiro profundamente y me inspiran a ser como ellas, a mi estilo, desde la construcción de mi mejor versión.

Cada día los pétalos de las mujeres de mi vida afloran en mi acariciando los propios, haciendo de  mi una mujer fresca, multicolor, renovada y perfumada con el aroma de las nuevas mujeres que van  floreciendo en mi vida.






Katerina Rojas
www.inspiracionpositiva.com


jueves, 14 de mayo de 2015

Mayo dedicado a la mujer

El tema sobre el que escribiremos este mes es: las mujeres de nuestra vida. Las que amamos, las que hemos amado, las que nos inspiran o han inspirado. Las que tenemos, tuvimos o no hemos tenido nunca. Las que somos.  Una, muchas, algunas, todas.

¡A escribir!

Diario de una volátil: "ser mujer"
Ilustración de Agustina Guerrero http://www.agustinaguerrero.com/

sábado, 9 de mayo de 2015

La esperanza





De todas mis tías, Esperanza ha sido la más cercana a mi familia. Luego de que sus hijas emigraron, al no poder convencerlas de que el país cambiaría, se quedó sola y se vino a vivir a casa. Ella ha compartido con nosotros todas estas angustias que hemos estado padeciendo en los últimos años.
Junto a ella hemos visto hermanos separados, familias fragmentadas, prósperos negocios cerrados, empleos perdidos, alimentos y medicinas desaparecidos y cientos de amigos y familiares que han sido víctima de la delincuencia y la injusticia. Todo ello ha originado esa diáspora que esta dejando a Venezuela sin muchos de sus mejores hijos. Todo por una epidemia que nos ha atacado, una plaga de ignorancia, maldad, odio, rencor, resentimiento y venganza.
Ha sido tal el deterioro de la calidad de nuestras vidas que hasta nosotros mismos hemos estado tentados a emigrar y si no lo hemos hecho ha sido precisamente por ella, por Esperanza que nos ha retenido y nos reconforta de que la pesadilla pronto pasará.
Me decía una vez: "Si tienes una finca y una plaga ataca tus cultivos, ¿que haces? ...¿te vas?... ¿abandonas tus tierras? ...¡No!... busca como erradicar esa peste y elimínala de raíz.

Esperanza siempre esta optimista y llega cuando mas desilusionados y desesperados nos encontramos. El año pasado nos acompañó a despedir a nuestros hijos a Maiquetía. Respiramos profundo y contuvimos nuestras lágrimas en el momento del adiós, simulando estar bien, mostrando fortaleza cuando en verdad las piernas nos flaqueaban, y lo logramos  gracias a ella, que nos abrazaba y alentaba de que sería una despedida pasajera, que muy pronto nos reencontraríamos, que nuestro país cambiará y nuestros hijos regresarán para ayudar a reconstruirlo.
Hace algunas semanas Esperanza se ausentó de casa por varias horas, no era algo que soliese hacer, nos angustiamos temiendo que algo malo le hubiese sucedido. "¡Ay Dios mío, esto era lo último que nos faltaba, que Esperanza se nos perdiera!" se lamentaba mi mujer. Regresó tarde en la noche, muy alterada, nunca la habíamos visto así. Nos dijo que había sido secuestrada, la llevaron a unos sótanos, a unos laboratorios de propaganda en donde la ficharon y su imagen fue utilizada en impresos y vídeos para una campaña antiimperialista. Los mensajes dicen: "Venezuela no es amenaza, somos esperanza".
Estaba muy molesta, se sentía indignada de que la hubiesen utilizado para desviar la atención de la gente de los verdaderos problemas que aquejan al país.
Intentando calmarla le pregunté como había logrado escapar. Me dijo que había sido muy fácil y me explicó: "Cuando la gente esta embriagada de poder, que se siente guapa y apoyada, que se creé inmune, en esos momentos en mi no están pendiente. Así que simplemente me vine, mientras mis custodios se peleaban la repartición de un botín, pasé delante de ellos y ni siquiera voltearon a verme".

Esperanza continuó: "Se que muchos han perdido la confianza en mi y los comprendo, muchas razones hay para explicar esa reacción. Pero no por ello deben criticar a los que a mi siguen aferrados, ni despotricar contra los que junto conmigo continúan en la lucha para lograr los cambios. No deben contaminar con su pesimismo y desesperanza a cuanta persona se encuentren en el camino. Aceptemos que no sumen, pero tampoco resten.
Nunca les he dicho que sería fácil. No es solo confiar en mi pasivamente y esperar que la situación mejore por si sola. Es visualizar un futuro mejor pero trabajando para conseguirlo. Identifiquen sus recursos y fortalezas y hagan uso de ellas, consíganle sentido y propósito a sus vidas y conviértanse en la mejor versión de cada uno de ustedes, que yo seré la última en abandonarlos."

Lionel Álvarez Ibarra
Abril 2015

miércoles, 6 de mayo de 2015

La Esperanza

Martín A. Fernández Ch.
06/05/2015


En este navegar de mi vida
empújame por siempre a un claro
con tu fuerza no podrá tormenta
desviarme del destino al faro

Permanece pura en mi alma
hazme invencible al descaro
de la penumbra que me amarra
anclado por terror al fracaso


Eres Esperanza la semilla
de toda ilusión en mi cántaro
plena de emoción mi existencia
con optimismo y sin reparo

Tú sigue soplando con templanza
las velas del barco que encaro
que mi fe en Dios no se apaga
en la razón así lo declaro