La
historia del aguinaldo o gaita preferida de un Musiú de mediados del siglo XX
en Venezuela
Santiago Porras Rojas
En edificio
Guaraní de Santa Eduvigis en los inicios de los 60, del Valle de Caracas,
amanecía con Pacheco al llegar la navidad. La televisora del tigrito invitaba a
la solidaridad para aquellos niños “sin recursos” a quienes resultaría difícil
recibir un presente en navidad.
La
televisión en Venezuela surgió seis años antes a la aparición de un Musiú
venezolano, bautizado así por los amigos de sus padres en la entonces
Policlínica de Caracas, en un sector de la ciudad donde residía una gran parte
de los españoles residentes en la ciudad capital.
En
Venezuela un <<Musiú>> es un extranjero o una persona con
apariencia de forastero, rubio norteamericano, inglés, francés. En realidad, se
les quería decir “Señor”, pronunciando mal la palabra del idioma francés
<<Monsieur>>.
Resulta
que otro de los musiúes venezolano conocido por narrar los juegos de la liga de
baseball venezolana, llamado Marco AntonioLacavalerieen1965, presentaba en el “Venemaratón”
a una agrupación musical aguinaldera llamada “Los Tucusitos”que cantaban su aguinaldo
emblema…
Tucusito, tucusito
Llévame a cortar las flores
(Bis)
Piensa que en las navidades
Se cortan las mejores (Bis)
Vuela, Vuela
Llévame a cortar las flores
(Bis)
Te vestiste de amarillo
Pa que no te conociera (Bis)
Amarillo es lo que luce
Verde nace donde quiere (Bis)
Al
Musiú caraqueño de pila, llamado Santiago, le atraían los instrumentos de
cuerdas, y junto a su hermana Eli y sus primos Pascual y Andrés, les encantaban
el conjunto “Los Tucusitos” (1964), quienes entonaban y eran el ambiente
musical de las tiendas, locales y hogares venezolanos encualquier espacio
sonoro en Venezuela, cantando…
Fuego al cañón
Fuego al cañón
Para que respeten
Nuestro parradón
-…”Miren
muchachos…” decía el tío Taíto “como ahora ya se saben el RE Mayor, en el
cuatro, aquí vamos a hacer unas panderetas con estas chapitas de Pepsi, que las
va a tocar el Musiú, Andrés la tambora y los mayores Elisa y Pascual, el
cuatro. Su conjunto se llamará “Los cañoneros” y el tema que los identificará
con su único tema “Fuego al Cañón”.
Así que
elaboramos nuestro logo en cartulina, artesanal (hechos a mano) dibujando un
cañón haciendo ¡Pum! Y el nombre en semicírculo alrededor del cañón. Lo
lucíamos en una franela blanca, gracias a un alfiler como broche.Nos
presentamos a casa de los Cabrera, en el Barrio Jardín en la Pastora de
Caracas; a casa de los Vechionnes, en los Chorros y en los bloques de Santa
Eduvigis casa de los Villegas y en nuestro hogar en el piso 1del Guaraní. Cantábamos
en los portales de las casas y ante los nacimientos que cada familia colocaba
una maqueta, donde se representaba la época y personajes del Belén, en el que
un establo naciera el Niño Jesús.
Fuimos
felices aprendiendo a trabajar bajo la cooperación y ofreciendo un tema donde
los instrumentos que mas destacan son el cuatro y el tambor, al repicar del
“Pummm” de los cañones del cuartel San Carlos de Caracas, a los que se refiere
la tradición a la media noche de Año Nuevo de la época.
Entonces,
sin tener conciencia, nuestro tema emblema era mas una “parranda” que un
aguinaldo, porque en las parrandas sus letras abordan temas cotidianos de las
costumbres sociales propias de la época de la navidad.
Los
aguinaldos, son una manera de regalar cantos que fueron precedidos de los
villancicos (Cantos de los habitantes de valles europeos del siglo IV). En
Venezuela los villancicos se denominan aguinaldos que se cantan desde los
inicios del mes de diciembre hasta el día de Reyes, coincidiendo con el final
del tiempo litúrgico de la Navidad de la Iglesia cuya sede es el Vaticano, en
Roma - Italia.
Al
pasar a la década de los 70, se hicieron posible las tradiciones musicales
navideñas que sostuvimos hasta principios de este siglo XXI.
El
Musiú Cambió de residencia hacia el Sureste de Caracas, donde se extendió la
capital.
En
1972, mientras asistía a clases de cuatro en la Escuela Lino Gallardo (Vzlano
que en el siglo XIX estuvo ligado a los sucesos del 19 de abril de 1810 y fue
el maestro mayor de música de la Catedral de CCs) coincidió el Musiú con un
compañero de clases Emilio Chacón Colmenares. Durante esas navidades Emilio
invitó al Musiú para que lo ayudara a tocar el cuatro el 31 de diciembre antes
de las campanadas, en su casa, donde se cantaba un aguinaldo familiar.
Al Musiú
le llamaba mucho la atención, a qué se refería su amigo con eso de un aguinaldo
de su familia. Musiú le dijo a Emilio que era difícil acompañarlo porque debía
estar en su casa para recibir el año nuevo con su familia. Emilio le dijo que
no habría problemas porque él le diría a uno de sus tíos que llevara a su amigo
a casa unos 15 minutos antes de año nuevo, que se encontraba a unos 5 minutos
en automóvil de su casa.
Cuando el
Musiú llegó a la casa de Emilio, se vio en medio de una cantidad de gente, eran
como 30 o más familiares, muy alegres y en especial pendientes del aguinaldo,
del verso, que haciendo honor al significado de la palabra “aguinaldo”,
ofrecería un regalo en verso para cada miembro de la familia, con algo que le
hubiese ocurrido en el año por finalizar.
Emilio le
mostró los acordes y el ritmo al Musiú…y al acompañar al coro y a las solistas
de los estribillos, experimentó una de las manifestaciones aguinalderas más
originales y hermosas para regalar a una de familia grande y muy alegre.
Muchos
de los que conocen al Musiú han escuchado de esta tradición que ha hecho suya
también desde aquel día.
Además,
Emilio José, amigo del Musiú, es primo hermano de aquella chica morena, con
facciones indias, de ojos negros que desde que vino para pedirle prestada la
bata de laboratorio, porque la suya la había dejado en casa, lo prendó y es con
quien ha sido y es; como dice el poeta Mario Benedetti “…mucho más que dos”, junto
a su amada esposa Norilda; su negra bella!
Desde
ese instante, el Musiú se dijo, <<esta familia es cheverísima…yo quiero
pertenecer a esta alegría>>.
El
aguinaldo, es producto de un arreglo de otro aguinaldo oriental que escuchó la
familia de Emilio José, en Puerto de Hierro (Oriente venezolano-Edo. Sucre) en
el año 1967, cuando su padre estaba asignado como Jefe de Personal en un
apostadero naval en la punta más oriental de la Península de Paría (Guiría),cerca
de la desembocadura del Delta del Orinoco por donde desde 1951 la Iron Mines
Co. despachaba hacia el mundo sus productos mineros.
En las fiestas navideñas los obreros, campesinos,
empleados y miembros de la armada, cantaban parrandas y aguinaldos
tradicionales de casa en casa, pero había uno particularmente pegajoso que
decía:
En las navidades
De un cielo azulino
Canta el campesino
Con felicidad
Canta canta gallo
Al clarear el día
Si yo fuera gallo
También cantaría
Atención señores
Que ya comenzamos
Aquí está la fiesta
A ti te esperamos
Entre los habitantes de esa comunidad, el Dr.
Mendoza, médico del Apostadero Naval, tomó esta melodía y comenzó a brindar un
verso a todos los habitantes del campamento naval, y para la familia Chacón
Colmenares compuso estos versos:
Coro
Y en las navidades
De un cielo azulino
Canta el campesino
Con felicidad
La señora Fanny
Es luz de alegría
A todos encanta
Con su simpatía
Maestre Chacón
Marino sin par
En motocicleta
Navegando en mar
Emilio, Amarilis
Y Arelis Chacón
Son flores que alumbran
Este parrandon
Los Chacones, al regresar a Caracas introducen la
tradición del canto de aguinaldos en familia, componiendo anualmente desde
entonces un verso para cada miembro de la familia, y junto con Fanny y Emilio
entre otros personajes de la misma: Aarón, Noemí (Memí), Yani, Alejandro, La
Negra, Musiú, se reunían en secreto entre el 28 al 30 de diciembre de cada año,
para ir creando cada verso ofrecido como regalo de amor y simpatía a cada
miembro de la familia, y se conservó esta tradición, esta costumbre tan hermosa
para el 31 de diciembre cerca de la medianoche, para cerrar un año con lo bueno
que nos trajo y el deseo de iniciar el próximo llenos de optimismo y
esperanzas.
Para esta versión del aguinaldo se hicieron arreglos
de la letra original y Se introduce la creación de una adaptación del aguinaldo
original con el coro que hoy todos entonamos, que dice:
Y en las navidades
De un cielo azulino
Canta esta familia
Con felicidad
Y el primer estribillo del aguinaldo compuesto con
la siguiente estrofa:
Esta es la familia
De los mil problemas
Pero no hay ninguno
Que no se resuelva
Es una tradición que nace y vive en nuestra familia,
es un emblema de la alegría presente en los tiempos de Navidad, resultado de un
camino recorrido que se comparte entre hermanos, primos, tíos, padres, abuelos
y grandes amigos, para disfrutar de la fiesta de la vida, porque somos
esencialmente seres festivos, llenos de buenos deseos, de grandes proyectos,
donde se hace brillar la estrella de nuestra familia, como primera escuela de
convivencia fraterna.
Recientemente,
en el 2020 El Musiú y sus Hijos Sergio y Manuel elaboraron un Video Clip
homenajeando la tradición sostenida durante 50 años, contando la historia de
esta hermosa tradición, de la mano de los tíos Emilio y Fanny, creadores de la
idea.
A
partir de ese año hasta la fecha el aguinaldo es cantado aquí en Barcelona-España
a las 11:00 pm como indica la tradición y por la dispersión geográfica y
dinámica de cada familia y las latitudes. Con la transformación social de
nuestro amado país, no ha sido posible hasta la fecha, reunir a más de un
centenar de miembros de la familia hoy radicada en diversos lugares de todo el
planeta. Aun así, hay iniciativas en Texas & Florida (USA), Monterrey (Mx).
En
cuanto a las gaitas, escribiremos otro capítulo, y para que constatemos la
apertura de mente de ese país en el que un musiú venezolano nació y se crió, también
se convirtió en el solista de esta gaitica que dice…
Soooooy el negrito fullero
Orgulloso y por demás
Soy en el amor audaz
Soy amigo y parrandero
Que soy que soy negrito fullero
Viva la pascua y la navidad
(bis)
¡Felices Pascuas y Venturoso año
2023 amigos y familias del mundo entero!