domingo, 26 de julio de 2026

Mi taza de chocolante caliente/ Jesucita Peters

 Autor: Jesucita Peters S.

Fecha: 18 de Octubre de 2025
Título: Mi Taza de Chocolate Caliente

Existen muchas cosas en la vida que nos reconfortan físicamente y espiritualmente, como si degustásemos una taza de chocolate caliente.

Entre ellos un buen libro, en donde su lectura es capaz de transportarnos de nuestra realidad deleitándonos con su temática y que con el título nos diga en pocas palabras hacia dónde va nuestra lectura, el mismo debe ser intrigante, atractivo que nos invite a devorarlo ávidamente independientemente de cuál sea su género , la lectura es el mejor ejercicio para estimular el conocimiento , fortalece la memoria y la creatividad dándonos herramientas valiosas sobre la empatía y me ayuda al autoconocimiento y a conocer mejor el mundo , es un símil estupendo con una buena taza de chocolate caliente.
Actividades que generan endorfinas en mi vida como si fuera una taza de chocolate caliente “Bailar” está es una actividad para mí altamente gratificante a lo largo de mi vida.
Compartir una buena tertulia con amigos, con temas interesantes de la cotidianidad con esa chispa mordaz, inteligente de picardía que nos conduzcan a esa risa espontánea de complicidad, donde el tiempo se diluye sin darnos cuenta, lo que nos hace replantear nuevos encuentros y a ese chocolate ya hay que agregarle unas galletitas, pues no faltaba más.
Viene a mi memoria una amiga y comadre que ya no está en este plano, que pensándolo bien era como una taza de chocolate caliente, podía hablar con ella de cualquier tópico y siempre tenía una palabra de aliento no importaba lo tortuoso que estuvieras viviendo, nos gustaba viajar juntas, pero no dormíamos porque no se nos agotaban los temas para conversar, reír y llorar si fuese él caso, la extraño.
Otra momento de una taza de chocolate caliente, es tener un día de mamá e hijas hablar de comidas, de recuerdos compartidos, actualmente hablar de los nietos, sus parejas, entre muchos otros tópicos.
Y sigo tomando mi taza de  chocolate caliente, para des estresarme me voy a una playa paradisíaca de aguas cristalinas,  disfrutar de los distintos colores verdes  de los  campos, el trinar de los pájaros, el olor de las flores, el murmullo que brinda el riachuelo cuando corren sus aguas por su cauce, arrullándome para lograr el sueño más profundo después de un día agitado.

El disfrute de la compañía de las abuelas  de Houston, sus ocurrencias, bromas y experiencias de vida, por cierto hoy sábado meditando en un parque y compartiendo   risas y como cada una tiene algo de las chicas malas, habrá  un carro para acercar a las abuelas que les cueste caminar, desde la entrada del parque hasta el gazebo y una de las choferesa asignada soy yo,  porque dentro de las abueamigas malas y que soy una de las menos malas, por esta razón no estaré con ustedes hoy, díganme si esto no forma parte de esa taza de chocolate caliente.

Bueno chicos no se vayan a ruborizar, si mi memoria no me falla hacer el amor con la persona amada, también forma parte de esa taza de chocolate caliente que me reconforta.

La pintura es ese encuentro con la creatividad, el uso del claro oscuro, el de los colores primarios y secundarios que me conducen por caminos del arcoíris llenos de combinaciones para hacer volar la imaginación, pensándolo bien no me había puesto a reflexionar de todas las cosas, momentos y personas que se asemejan a esa taza de chocolate caliente en una tarde de invierno lluviosa.

El cocinar hoy día para mi es una acción impregnada de amor infinito, cuando le dedicas todo ese tiempo creando ese menú que sabes que le gusta a tu comensal invitado o simplemente a tu familia, invirtiendo horas para la preparación de los alimentos, esa disposición especial que te lleva a comprar los mejores ingredientes para dicha comida, es como irte preparando para recibir los elogios que harán sobre  tu comida, cuantos momentos hermosos compartidos y aquilatados por lo que ellos significan en sí mismos, ya llevo unas cuantas tazas de chocolate caliente y quiero más.

Valorar en su justo valor  cada arruga o línea de expresión que refleja tu cara, ya que ellas describen   lo vivido en ese tren de tu vida, en donde hubo muchas paradas y en las cuales se subieron y bajaron personas, unas se bajaron en la próxima parada, otras bajaron a la mitad del camino, pero hubo otras que se montaron en la primera parada y continúan contigo en tu viaje, esas constituyen esa taza de chocolate caliente que me acompañará hasta el final de mis días.

Recapitulando muchos momentos vividos y otros por vivir, estimulando mi aprendizaje para tomar de ellos lo más edificante y nutritivo para mí y mis semejantes, una vez más dándole gracias a mi Diosito por todo lo recibido.

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