sábado, 27 de junio de 2020

MURALES DE ARTE EN MI ALMA


MURALES DE ARTE EN MI ALMA

*El arte de vivir es una elección.
Subimos y bajamos de las historias
que soñamos, y hacemos realidad.
Yo decidí atarme a la poesía,
desde mis propios colores,
desde mi paisaje interno,
desde la letra inmensa de otros poetas.

*Ojalá que todos naciéramos
con una porción de arte
en nuestras venas.
Genéticamente clavadas
en la coloratura de nuestro ADN.
Nos harían artistas danzantes de la vida.­

*Hace tiempo que voy buscando,
la casa donde habitan todas las artes.
Donde mis sentidos se ericen,
al cruzarme con una obra maestra,
o con un ser humano cuya maestría,
esté iluminando el mundo.

*Nacemos con un don por descubrir,
por ser abierto y excelsamente pulido.
Muchos ignoramos el diamante,
con el que nuestro creador
nos lanzó generosamente a la vida.

*El arte es el paraíso que se vive
Desde todos los sentidos
Desde todas las emociones
Es preciso descubrir el diamante
que brilla en la esencia del artista,
para hacer viva su alma y enlazarnos a ella.

*Llénate de toda la sensibilidad del mundo,
solo así, serás capaz de extasiarte.
En las gradientes de belleza
que encuentres a tu paso.
En las maravillas que el hombre
en su frenético delirio creó para el mundo.

*La poesía es la escalera que me encadena al cielo.

*Poesía es pintura vibrante.
Pintura es poesía tatuada.

*Cada vez que veo una obra de arte,
se encienden metáforas en mis sentidos.

*Donde reina el arte, reina la paz.

*El dolor del artista hace potente el arte.

*El arte te hace libre, aunque estés en una prisión.

*Somos el poema inmenso de Dios.

Gudelia Cavero Hurtado


ARTE  Y BIENESTAR 

Estaba disfrutando de una agradable reunión en casa. Éramos pocos, solo cuatro parejas, y la mayoría ingenieros; esos profesionales que vemos incursionando en áreas en donde uno menos espera. Comenzamos como siempre, tratando de arreglar el mundo. Julián trajo al tapete el tema de la educación y la necesidad de cambios para adaptarla a los requerimientos actuales. Hasta se atrevió a proponer materias que, en su criterio, deberían  eliminarse de los programas de estudios.
El tema no es nada nuevo, desde hace ya bastante tiempo, muchos especialistas han venido alertando de esa necesidad, argumentando que se trata de un sistema educativo obsoleto, diseñado con la revolución industrial, y dirigido a proveer profesionales para cubrir las necesidades de las organizaciones, cuando el verdadero enfoque  de la educación, debe ser aquel que realmente nos prepare de una manera integral para la vida.
Julián, el más entusiasta "reformador" del grupo, luego de varios tragos de bebida espirituosa, se preguntaba para que  nos había  servido, por ejemplo, haber cursado Educación Artística.

Su argumento hizo que me transportara a mis clases de bachillerato. Recordé con cariño esa asignatura, que cursé con interés y dedicación. Disfruté conocer y aprender sobre las diferentes manifestaciones artísticas del hombre a lo largo de la historia, y cuando tuve oportunidad de viajar,  ese conocimiento básico, me fue muy útil para apreciar mejor las reliquias arquitectónicas y el patrimonio artístico de muchas ciudades.
Por supuesto, no todos tienen porque emocionarse al ver una obra de arte, algunos ni siquiera les llama la atención. Ese desinterés por las artes lo aprecié en una experiencia que viví en Italia. Estando de vacaciones en Venezia, nos conseguimos con tres venezolanos, también estudiantes de la universidad en Londres, que acababan de llegar ese día, pero se dirigían a la estación de tren a comprar pasajes para continuar su viaje, porque Venezia, en tan solo pocas horas, les había parecido ¡una "porqueria"!  Indudablemente que la apreciación por la belleza no estaba dentro de las fortalezas personales de esos muchachos.
Julián pareció entender mi explicación del beneficio que a manera personal me había brindado cursar la materia, pero luego de servirse otro trago, reformuló la pregunta de otra manera: ¿en qué nos había sido útil la Educación Artística para la carrera de ingeniería?
A primera vista pareciera no ser de utilidad dentro de una carrera tan técnica, pero hay estudios que demuestran lo contrario. Muchos investigadores, entre ellos Ken Robinson, reconocido educador británico, recomienda -a diferencia de lo que sugiere Julián- incorporar más actividades artísticas en los diferentes niveles de enseñanza.
Los sistemas educativos tradicionales se esmeran en estimular principalmente el pensamiento lógico y racional, aquellas cualidades como el orden, el análisis, el cálculo y todo lo cuantitativo que enmarca el hemisferio izquierdo del cerebro. Todas esas cualidades, sin lugar a dudas, son muy importantes, pero se está  dejando de lado el hemisferio derecho, aquel que nos conecta con la emoción, la creatividad, la imaginación y la curiosidad.
Ana María Cotes (Master en Neuropsicología en el área educativa), considera que el arte es una de las mejores maneras de estimular el hemisferio derecho, integrando la emoción con el pensamiento, convirtiéndose en un aliado estratégico de la educación. Ken Robinson va más allá, y es más específico, indicando que dentro de esas artes, además de la pintura y la música, se le debe dar valor a la danza y al teatro, disciplinas que además, incorporan a todo el cuerpo en  los procesos de creatividad e imaginación.
Esa estimulación del hemisferio derecho, que se logra a través del arte, será beneficiosa en cualquier actividad en que se desempeñen, porque toda esa creatividad, imaginación y curiosidad, serán útiles en cualesquiera de las disciplinas que escojan y en todos los espacios de la vida misma.
En definitiva, el arte es imprescindible en la educación, porque permite que los estudiantes adquieran competencias sociales y emocionales, básicas para su bienestar y desarrollo personal. Pero algo importante a entender, es que  las mejores asignaturas no están todas en las escuelas, están en la vida; en esa capacidad de saber identificar nuestros mejores talentos y fortalezas, saberlos desarrollar para beneficio propio y ponerlos al  servicio de otros.
Las personas que de manera innata logran experimentar éxtasis y admiración ante la belleza o la excelencia, ya sea en las expresiones artísticas o en las manifestaciones naturales - obras maestras del Creador-, cuentan con una vía rápida para fluir, sentir bienestar y felicidad.

Las horas habían avanzado y los primeros invitados comenzaron a despedirse. Julián vació lo último que quedaba de la botella, diciendo  que era "la del estribo". A esos niveles etílicos, ya poco le importaban las materias del pensum, sin embargo, por si no había quedado convencido, le reiteré la importancia de no subestimar el arte en la educación ni en nuestras vidas.
Con  la  lengua  medio enredada, le escuché decir: "Yo con mi arte tengo"

Lionel Álvarez Ibarra
Junio 2020


  • .  

Carla Giordani. Arte y Bienestar


TECLAS BLANCAS Y NEGRAS, ARCOS Y VIENTO

Llevo dos cuarentenas entre blancos y negros, igual que las ochenta y seis teclas de mi piano. Hoy frente a tí, observo tu teclado y veo que son más las teclas blancas que las negras, pero necesito de todas para hacer que esa obra que es el piano me sirva como es, un instrumento para poder hacer arte para los demás y para mí. También me siento frente a tu familiar y me consigo lo inverso, más teclas negras que blancas; sonidos absolutamente distintos; el piano y el clavecín, una magia distinta que evoca mi vida como estudiosa de los mismos, ejecutante, docente y miembro de agrupaciones del Sistema de Orquestas. Ese mundo es riquísimo, pues nunca terminan las partituras por estudiar, analizar y aprender; nunca se acabará porque la música es infinita. Nunca me sentí aburrida en un ensayo, siempre estaba el líder, el director y la Obra a interpretar. Tocar como ejecutante y tocar como miembro de una orquesta de cámara o sinfónica son retos diferentes, todo bajo el amparo de la disciplina y lo serio de la misma.

Recuerdo con gracia y alegría, en aquel momento fue un tremendo susto y compromiso, que estaba de Gira por el Caribe con una Orquesta de Cámara, y horas antes del concierto, el director me avisa que el primer ministro de esa Isla, solicitó que se aperturara el concierto con el Himno local. La embajada estaba enviando al hotel la partitura, hicimos unos arreglos para que el concertino y yo lo tocáramos. No era la época de youtube, pero como siempre yo quería estar segura totalmente de que lo que estábamos tarareando era lo correcto. No era cualquier obra, era el Himno y estarían las Autoridades más representativas de ese lugar. Vaya compromiso. Para calmar esa ansiedad tuve una ocurrente idea, que resultó sanadora: le pedí al concertino me acompañara al bus que transportaba a la orquesta y le pido al conductor que tome el micrófono del mismo y me cante el Himno. Me miró como si yo estaba demente. Le explico que tengo que escuchar su Himno para hacerlo bien y aquel hombre se sintió Pavarotti con el micrófono; creo que encontré un cantante o el deseo de tomar un micrófono a petición. El señor lo hizo tres veces, cada vez lo hacía más suelto y al mismo tiempo con más ímpetu. El fue feliz, yo me serené y el concertino gozó mucho pues le pareció una comedia. Finalmente aún recuerdo las palabras del Director ya en el Teatro, toda la orquesta en pie y cuando se anunció el Himno, el ruido de las butacas y todas las Autoridades y público general se levantaron y pusieron sus manos en el corazón fue realmente sublime  e intimidante. La única que se sentó fuí yo porque tenía que tocar. La anécdota es que el señor del bus había entrado a la sala donde estábamos previamente los músicos, un camerino grande general, y allí pudo ver que su labor también tuvo frutos. Fue una gran noche.

Carla Giordani
Mi fotografía a los 10 años

Mi primer oficio del arte y el bienestar


Es un buen ejercicio viajar al pasado y averiguar cuál fue el primer oficio que ejercimos. A veces nos da pistas sobre el ser que hoy somos. No se trata de la profesión, que llega tiempo después, sino de aquello que hicimos en alguna etapa temprana de la juventud, y de lo cual nos hicimos conscientes. También es útil indagar las razones por las cuales lo hicimos, si aprendimos de alguien en particular o solo, habitaba en nosotros y se hizo presente.

Yo creo que por el año 1972 y con 16 años era titiritero. Descubrí esa pasión teatral y en el poder del lenguaje, para definir conceptos y diferencias entre las cosas. Tenía una habilidad innata de comunicarme con los niños y evitar que se aburrieran durante algún juego.  Hoy, como coach, lo llamo “generar distinciones”. En aquel entonces era, “arriba, abajo, derecha, izquierda, silencio, alegría, (y otras emociones a las que les pueden ya, dar un nombre...)”, conceptos que los niños de pre escolar están definiendo. (Yo diría que muchos adultos llegan a grandes sin saber ciertas diferencias).

Mi trabajo se volvió popular entre los colegios de la Urbanización El Paraíso y comencé  a atender agendas. De pequeños grupos, se pasó a espacios abiertos con más de 300 niños. Mi hermana y mi sobrina en sus pasantías, hicieron sus proyectos y trabajos con títeres. (Y conmigo claro). Tal fue el caso, que una vez en Baruta, tuvimos a todo el colegio en el patio del recreo. Fue mágico.

Títeres es teatro. Es una escala un poco olvidada ahora. Ya casi nadie habla de eso, ni he visto grupos de teatro ni formación actoral, como titiriteros. Quizá lo pueda rescatar con mis amigos del teatro nacional. (Ya lo hice pero no hubo interés).

Los niños son un público muy exigente. Si no logras mantener su atención, se fastidian, se paran y le jalan los brazos al títere. En la evolución y en el trabajo con niños, fue que introdujimos una variante con una maestra parada, (lo hice con mi sobrina también), conversando con los niños. Trabajar con títeres es terapéutico. Solo tienes voz, emociones, sentimientos y un par de manos que se convierten en cabeza, ojos, brazos y hasta piernas. Todo eso debe fluir hacia la corporalidad y la emoción del personaje que debe expresar a un ser inanimado que cobra vida con mi propia voz; generalmente modificando los tonos y el volumen. En fin, es poderoso.

Lo voy a incorporar ahora y luego de este escrito, a mis sesiones de coaching, Ahora con adultos. Cuando un adulto usa su voz al declarar algo, ya sea una emoción, una afirmación o un juicio, se da cuenta de sus propias barreras limitantes. Para ello, tengo desde entonces, como 20 títeres, la mayoría de Plaza Sésamo y algunos otros genéricos. Están en una maleta negra con dos aldabas a los lados de la tapa. Está forrado en rojo en tela brillante. Cuando la abres, no solo entra y sale el aire que expande, sino que en aquellos colores, texturas y olores, renace la emoción que se convirtió en sentimiento, que se convirtió en un estado de ánimo, y que ha movido la creatividad en mi vida. Han dormido por muchos años. Mis sobrinos nietos ahijados, los despertaron del letargo, y viven ahora, una nueva vida con ellos. (Un poco la historia de Toys de Pixar)

Casualmente llegó a la casa de algún vecino que emigro, un pequeño teatro de madera, así como con la forma de un tríptico antiguo, pero forrado en telas de colores, verdes, amarillos y azules. Tiene una cortina de tela que se abre a ambos lados. Por el escenario sin fondo han aparecido recién,  el perro blanco peludo, el viejito sabio, la rana René, Enrique y Alberto, el come galletas, la princesa, el mono sereno; en fin…

A veces, mis sobrinos ahijados, ya grandes, lo recuerdan. Y dicen: “Beto, vamos a hacer teatro de títeres” Y la magia sucede de nuevo. Y los hijos de mis sobrinos aun niños, comienzan a vivir a esa aventura de bienestar y yo recupero nuevamente a mi niño libre.

(Fueron más de 100 funciones.)

Alberto

Arte y bienestar/LELE


Arte y bienestar

El aprecio a la belleza y la excelencia no está entre mis fortalezas más desarrolladas, porque las fortalezas que tengo desarrolladas están mucho más relacionadas con la virtud de la sabiduría como la curiosidad y el deseo de aprender cosas nuevas y la capacidad de tener perspectiva. Por otro lado las fortalezas que tengo desarrolladas están asociadas también a la perseverancia, el coraje e incluso la moderación. No obstante tengo vivencias muy cercanas y reconozco el valor que el arte tiene en la vida de las personas .

Uno de los hábitos saludables es el participar en actividades estéticas y culturales. Esto es una mirada amplia al tema del bienestar puesto que todas las actividades donde disfrutemos del arte, incluso el arte entendido como el disfrute de una buena obra, una buena pintura, una buena escultura, así como un paisaje hermoso, un atardecer o cualquier cosa que implique el disfrute de algo que estéticamente nos haga sentir asombro y disfrute, es algo que valoro muchísimo y que practico muchísimo también.

Por otro lado en referencia a expresarme a través del arte, quizás la escritura sea una de las vías y la otra tiene que ver con el disfrute de lo culinario, sobre todo cuando otros lo disfrutan. De esta manera arte y bienestar se encuentran para mi unidos en la medida en que tomemos conciencia de todas aquellas actividades en las cuales estamos inmersos donde disfrutamos de las producciones y expresiones artísticas de otros y también nosotros seamos aquellos que producimos esa expresión estética o artística.

En mi experiencia como terapeuta, que ha sido muy intensa en este último año, he encontrado que el arte arte es una via maravillosa, no solamente para disfrutar de la producción propia y la de otros si no como vía para expresar el sufrimiento. Entender, promover y reconocer al arte como una vía que lleva el bienestar considerándola también como una vía maravillosa para expresar aquellos momentos duros y dolorosos, me han ayudado a redimensionar toda la amplitud que el arte puede ayudar al tema del bienestar humano.

De esta manera el arte en su expresión amplia es una posibilidad extraordinaria para trabajar temas de bienestar, por aquello de poderme expresar, poderlo disfrutar y poder también canalizar el sufrimiento a través de él.

Miremos a nuestro alrededor y consigamos muchos espacios para que el arte llene nuestras vidas y nos permita expresar lo más profundo de nuestro ser .

Una oda al arte variopinta, maravillosa, y una de las mejores cosas que nos caracteriza como seres humanos..

María Elena Garassini

sábado, 30 de mayo de 2020

CEC junio 2020. Invitación

Amigos escritores , 

He pensado en nuestro encuentro de junio del cual soy la "host".  
Tema: Arte y bienestar en mi vida...y durante la cuarentena . 
Día : domingo 28 de junio 10:30 AM 
hora Venezuela .  

Este encuentro está dedicado y es una bienvenida a nuestra querida Victoria

Lele

Celebramos en junio 2020

1. la salud
2. 6 años del CEC
3. Entrada de Victoria
4. Regreso de Angela
5. El "hosteo" de Lele
6. Que todos los presidentes de Soveppos, son escribidores

lunes, 25 de mayo de 2020

Soñar el futuro


Soñar el futuro

Algunas veces necesito valentía para soñar el futuro que quiero para mi país, Venezuela.
Valentía porque me da miedo que cada vez ese sueño se haga mas lejano o no verlo hecho realidad.
Lleno mi espíritu de valentía, de esperanza, amor y compasión para soñar una Venezuela libre, llena de oportunidades, donde el esfuerzo, las capacidades y fortalezas de cada uno de nosotros, de nuestros hijos y nietos, sea la bandera que guíe el futuro.

Sueño a mis nietos jugando en el jardín de mi casa, todos reunidos, compartiendo una rica comida, así como lo hacíamos cuando mis hijos eran pequeños, nos reuníamos en casa de los abuelos, mientras los primos correteaban y hacían  las travesuras a escondidas; nosotros preparábamos la comida y conversamos de la vida.
Sueño el rencuentro de nuestras familias y ese esfuerzo, sacrificio y trabajo de nuestros padres y el que hemos hecho cada uno de nosotros, continúe creciendo y construyendo el país que sueño.

Me reencuentro con mi esencia para traspasar esas creencias limitantes y la fuerza de mi corazón y mi alma le dan sentido de transcendencia a mi vida, a mi familia, amigos y cada venezolano que ama a su país dentro o fuera de él.

Y como dice la canción, Venezuela por haberme dado tanto! Sigo soñando

Yvette Henriquez

domingo, 24 de mayo de 2020

Un mundo de congruencias


UN MUNDO DE CONGRUENCIAS
LaTirro

Soñar no sé si sea la palabra exacta para hablar del futuro. Prefiero el “hacer”, con eventos concretos en una realidad que exige acción; una voluntad férrea para no desfallecer ante la simple aspiración de seguir viviendo.

Esta meta pareciera sonar muy básica y poco ambiciosa en el mundo actual, repletode promesas incumplidas. Veo con sorpresa como las palabras se regalan, esparciéndose con suave aroma y efecto encantador. Los tiempos actuales son de aquellos que pasan ofreciendo alhajas etéreas como verdaderos mercaderes.Mientras menos discernimiento tenemos, más fácil es caer en esas ensoñaciones vacías y faltas de sentido, que sosiegan nuestra voz interior.

Apuesto por una humanidad que deje a un lado la fatalidad que trae consigo toda comparación;  que cercena lo que eres para sustituir-te, recibir aprobaciones y buscar visibilizarte por cualquier medio.

La aspiración de un futuro se construye desde la firme promesa personal de alinear el sentir con el pensar y el hacer. No se deshecha ninguna fuente, válida en la sabiduría que cada dimensión otorga para que seamos personas íntegras, convencidas de nuestro propio valor. De esta forma, las palabras escuetas pierden fuerza.
Las acciones transforman vidas desde la firme y progresiva creencia de “hacer lo que mejor puedes hacer”.

Una propuesta futurista con un alto grado de osadía, desde la transparencia y la autenticidad. Este sentido de identidad evita la huida despavorida de las sombras, el temor a la negativa y la situación forzosa de aparentar lo que no eres.

A veces me pregunto si resulta válido despojarnos de nuestra versión, que por supuesto está inacabada, para seguir el camino que otros sugieren como mejor…

Victoria Tirro

El color de la divinidad


Durante aproximadamente 15 años y tal vez en muy buena parte de mi vida, mi trabajo consistía en estar en el futuro.

En la comercialización, diseño y coordinación, la actividad esta centrada en preparar todo para que otro ejecute. Estaba dos semanas por delante.
Una vez llegaba el día soñado, yo no me percataba. En algunos casos, si no era advertido, ni lo disfrutaba. Como todo en esta vida, una vez se ganaba y otras se perdía. Dicho de otra forma salía bien o mal.

La gente decía que era bueno en esto. Me felicitaban y reconocían. Solo que yo no lo disfrutaba. En mi solo quedaba el cansancio del esfuerzo de hacer que las cosas pasasen. Cuando las cosas no ocurrían acorde a lo esperado, si sufría las consecuencias en el presente. Es muy jodido estar solamente en el futuro.
Con mi hija y en mis relaciones personales me temo que sucedió lo mismo.Creo que no tan agudo. Siempre recuerdo el mantra que aún ahora pronunciamos a una mujer de 28 años. “Que Dios te haga una mujer de bien y feliz paraaaa…siempre” Hasta ahora y con su libre albedrío, ha vivido bajo esta declaración.
Desde hace relativamente poco tiempo, 10-12 años de mis cincuenta y tantos, tuve un despertar de consciencia. Me gustaría decir que tuve una aparición paranormal que me enseñaba las navidades del pasado, del presente y del futuro. Fue más progresiva la revelación.

Adentrándome en los postulados de la psicología positiva entendí que tenía que vivir y entender sin pensamientos mágicos, los conceptos del aquí y el ahora (frase útil pero asociada a mi poca querida autoayuda). Me tope entonces con la esperanza y el optimismo. Ambos conceptos centrados en esperar lo bueno, haciendo algo para se materialice.
En este punto comprendí varias cosas. La primera fue que esperar a que lo bueno suceda mágicamente es poco menos que lanzar los dados. Lo segundo fue que aunque no por efecto azaroso, lo que cada uno de nosotros hace es una apuesta consciente, incrementando las probabilidades de ganar. Lo tercero, que por cada apuesta, la vida tiene una consecuencia con mi nombre escrito en la frente.

Pero…en este tiempo aprendí otras cosas igualmente importantes. Entendí que hay una energía divina, que hay algo más allá de mi propia existencia. Esa energía escribe sobre líneas torcidas una meta en la dirección correcta, quizás consensuada. Una energía que colorea tanto el camino trazado como las trochas que salen al paso.

Desde ahí, desde ese momento de despertar, solo trazo el vector con mi libre albedrío y dejo que la divinidad se encargue de colorear el camino.

Cesar Yacsirk
Mayo de cuarentena 2020

Soñar un romance con el futuro hoy/ Santiago Porras



  • Me entusiasma imaginar el futuro que ya, desde hace casi 60 años, se nos venía mostrando en dibujos animados como “Los Supersónicos”, que nos colocaba anticipadamente, en forma de sueño divertido, una proyección hasta el 2062.

  • ·Agradezco a Anna Barbera, creadora del Comics al ofrecerme desarrollar la imaginación para visualizar imágenes precursoras de la Revolución tecnológica, y su impacto en nuestras vidas. Su mensaje me transmitía confianza y una expectativa expansiva para la vida, en especial con aquellas necesidades de servicios, de labores cotidianas y repetitivas, que me ofrecían una familia que sacaba partido a las ventajas de la tecnología y convivían con la revolución tecnológica en desarrollo, bajo un balance por el cuidado mutuo entre los miembros de la familia “Sónica” y sus relaciones con la sociedad de su época.

  • ·          Todo lo anterior, nos narraba el nivel de conocimiento existente, entonces, que permitirían aplicar esas ideas, desde la confianza para su abordaje eficaz. Ya hoy podemos recibir un pedido a través de los servicios de “delibery” o entregas de paquetes, con el apoyo tecnológico de drones aéreos o robots terrestres.

  • ·          Creo en la capacidad adaptativa de los seres humanos, en donde incluso, bajo la inclinación hacia la gestión de la realidad sin percatarse exactamente dónde están los límites de esa realidad y, los recursos de que dispone para aprehenderla y llevarla a cabo de manera efectiva y adecuada.

  • ·          Soñar el futuro, requiere aceptar que ya participamos de él en el presente, y por ello invito a los que se refieren al futuro tecnológico como algo por experimentar, a que admitan los datos irrefutables de la realidad de haber sido alcanzados por el futuro en nuestro presente. Lo que ocurre es que esta transformación está en pleno desarrollo, y es muy ágil. Por eso pisar la tierra en el presente, reduce la intensidad de las ideas sobre los misterios del futuro. Para ello, es beneficioso procurar un romance entre éste y la esperanza, para ofrecer sano equilibrio emocional para transitar la revolución tecnológica en progreso.

  • ·          La vida es lo que deseamos ella sea, y en el contexto descrito, yo he descubierto un tesoro, en los encuentros románticos entre Mr. Misterios y Lady Esperanza. Este romance transforma tan duales energías, en una alegre relación entre las ideas o incertidumbre de misterios y el optimismo de esperanza. Cuando ambos se acompañan, surge la autoeficacia que produce su enamoramiento.

  • ·En sus conversaciones (las mías), misterios conversaba y rumiaba sobre la improbabilidad de lograr rehacerme en mi diáspora, mientras que esperanza con dulzura y respeto por misterios, ofrecía las ventajas de esperar lo mejor en medio de las adversidades propias de los efectos de la dispersión que produce el reinventarse en otro país.

  • ·Así, de pronto llegó un COVID19, y ofreció como condición confinarme en cincuentena. Ella trajo la luz que por Whatsapp surgió, a través de un club de escritura, que ofrecía retos diarios para entrelazar palabras que prodigaron a esperanza primacía, y darme cuenta que toda mi vida me enamoran las palabras y el lenguaje positivo, que han dado respuestas a preguntas ¿Para qué te has dedicado a mediar, conciliar, negociar, servir a otros?, para restablecer la armonía ¿Qué medio de comunicación ha sido tu mejor vector?, el lenguaje…si, el interés permanente por utilizar las mejores palabras, en medio de las conversaciones donde la adversidad y los conflictos eran el pan nuestro ¿Cuál es esa competencia tuya que como coach y promotor de bienestar te permitiría realizarte? Desarrollar el lenguaje positivo en todos los seres humanos, para que disfrutemos al convivir de nutrirnos y gozar de la vida de principio hasta la eternidad. El lenguaje es y seguirá siendo el medio indispensable para desde el presente, avanzar con confianza en el presente continuo del futuro.

  • ·El proyecto ya arrancó al ofrecer una gota de bienestar “La energía del lenguaje en cuarentena” y otras cuatro programadas para los próximos 15 días. También quiere promover una comunidad que ofrezca un gimnasio de palabras y conversaciones positivas, y yo me veo como un entrenador para las Olimpiadas del Lenguaje Expansivo.

  • ·          Honro la dicha de ser parte de esta comunidad, a la que me ofrezco con humildad, a fin de apoyar a todos los que son para mi, unos referentes de la armonía en medio de adversidades y sus posibilidades.

Barcelona 24 de mayo 2020
Santiago Porras

El futuro que queremos. Lio Alvarez

En el año 2002, en un viaje a Caracas, junto con un compañero de trabajo, entramos a una estación del metro. Nos conseguimos grupos de hombres y mujeres, con franelas rojas, gritando consignas y cantando a todo volumen canciones de Ali Primera. Mi amigo me comentó en voz baja: "El futuro del metro lo veo muy mal".
Esta semana hablé con mi ex compañero -vive en el exterior- y recordamos aquel momento. Trató de jactarse de lo acertado que había sido en su predicción. Lo contuve y le dije: bueno, tampoco es para que te creas un vidente, lo que tuviste fue un lógico presentimiento, no era necesario ser futurólogo, para predecir lo que vendría. Aunque no estaría nada mal -le agregué -si descubrieses que tiene dotes ocultos para pronosticar el futuro. Le comenté sobre aquel operario de la compañía, que después que lo botaron, se convirtió en el brujo de su pueblo, y se decía que había hecho mucho dinero. Nos despedimos, y entre bromas y risas, dijo  que buscaría un curso "on line" de clarividencia.
Es increíble cómo la gente hasta paga para conocer su futuro ¿Cuál será el apuro por el futuro? Unas ansias que parecieran hasta absurdas, si consideramos que la "sal de la vida" es precisamente ese misterio que rodea nuestro porvenir. Si algún adivino nos propusiera adelantarnos cómo serán nuestras vidas, con todas sus venturas y desventuras, de seguro que a muchos  les daría miedo, y declinarían, por el solo  temor de  perder hasta el interés por vivir.

Sin embargo, tenemos que admitir, que no es fácil desvincularse del porvenir. En el mundo actual, las compañías, las organizaciones y hasta los mismos países, elaboran planes y programas proyectando siempre hacia el futuro. Por supuesto, el futuro que proyectan en su "visión" obviamente siempre es  mejor que lo que viven en el presente. Un futuro deseable y promisorio que motive a todos a trabajar para su alcance. Ningún país va a elaborar un plan de la nación visualizando un futuro que los lleve a la carraplana. Bueno, aquí habría que hacer un comentario aparte para entender el caso de Venezuela, en donde ¡hasta  el futuro se robaron!

Esta paralización del mundo que actualmente estamos viviendo, consecuencia de la pandemia, nos agarró desprevenidos. Nadie se lo imaginó, y que no me venga ningún vidente a decir que lo había predicho.  Millones de personas se están preguntando ahora: ¿Qué viene después de esto?

¿Qué futuro nos espera? Hay muchos  cambios que ya venían dándose desde antes.  El trabajo "on line", por ejemplo, ya era práctica habitual en muchas organizaciones, adoptado para bajar costos. El empleado también ahorra en tiempo de traslado, mantenimiento de vehículo, se  descongestionan las vías y otra serie de ventajas. Posiblemente continúe la tendencia de disminución de la mano de obra, con la automatización  y la utilización de robots; y al momento de contratar nuevos empleados, se les dará preferencia a algunas profesiones y competencias, sobre otras que han comenzado a perder vigencia. El mundo se irá paulatinamente normalizando, y muchos cambios, que ya venían en progreso, y otros que pudieran surgir, probablemente se intensifiquen o amplíen.

Si predecir el futuro es difícil, en Venezuela es casi imposible. Ni las leyes físicas se cumplen. Si se lanza un paquete de harina PAN al aire, en cualquier  lugar del mundo, éste caerá de acuerdo con la ley de gravedad, pero acá, antes de llegar a su altura máxima ¡desaparecerá! Luego aparecerá en las manos del "hombre nuevo", quien iniciará su cadena de "bachaqueo", y paradójicamente exigirá  el pago ¡en dólares! la moneda del aborrecido imperio.

No podemos predecir el futuro porque no tenemos dotes premonitorios. Pero si podemos manifestar "el futuro que queremos".  Antes que patria, preferimos un país decente, de gente honesta y trabajadora, como siempre fue el venezolano: alegre, solidario, agradecido, creativo y con sentido de humor. Deseamos ver la reconstrucción de un país sobre bases sólidas de valores y principios, que sustenten fuertemente la institucionalidad que nunca debimos haber perdido. Que se recupere la libertad y la justicia, la asistencia médica, la educación, la cultura, el deporte, la seguridad...Que se reunifique la familia venezolana, que podamos abrazar a nuestros seres queridos cada vez que deseemos y los abuelos puedan conocer a sus nietos.


Lionel Álvarez Ibarra
Mayo 2020

GOLONDRINAS DEL MAÑANA


GOLONDRINAS DEL MAÑANA

Sueño mi mañana
con un brevísimo equipaje.
Con miles de hojas blancas.
Con miles de hojas escritas.
Con una breve cruz en mi espalda.
Con el ancho amor
tapizándome de punta a punta.

Sueño con mi palabra
como arma y fuego,
como manantial y vida,
levantando brumas de metáforas.
Mi palabra y el bastón de la poesía,
mi molino de emociones,
siendo mi centro y mi costra.

Sueño con hacer un poema
a cada ser que habite la tierra,
ajustada a su alma y circunstancia.
Tatuar con letras el sufrimiento
y la generosidad humana.
Gritar a trueno vivo la injusticia,
la nota de la cicatriz abierta.

Sueño con volar mi ala poética,
que camine fuera de mí.
Que mis poemas vuelen,
y se encuentren con otros poemas,
y desencadenen el furor por la poesía.
Que crucen distancias y se abracen
con los vientos de otros poetas.

Yo no sueño con ser poeta,
solo quiero que mi vida sea un poema,
de versos trenzados a otros versos,
escritos en la pared del mundo,
con idiomas distintos
y el mismo brebaje de emociones.


Gudelia Cavero Hurtado

Variante de la Oración de la Serenidad


Señor,
Concédeme serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar
con verdadera compasión para acompañarme y acompañar con amor a los involucrados

Valor para cambiar las cosas que sí puedo,
y fuerza para impulsarme y dar el primer paso, energía para continuar

Y sabiduría para distinguir la diferencia
Humildad y honestidad para hacerme las preguntas certeras

Carmen Lucía Rojas, mayo 2020
(Como ofrenda a una amiga)

El Futuro que Sueño (borrador)




Sueño en el futuro se conjuga en presente. En presente sueño.
Como pensar en futuro sería en presente,
No pienso en futuro, sueño en presente
Romántica empedernida, siempre comprometida
Ya me regocijaré en el futuro.

Carmen Lucía Rojas
Mayo 2020

viernes, 22 de mayo de 2020

soñar el futuro


Siempre me ha gustado vivir el presente, recordar el pasado y soñar el futuro. Si tuviera que elegir  no sabría que me gusta más. No obstante por mi carácter emprendedor, me gusta mucho proponer, proponerme, proponerle a otros, escuchar propuestas , hacer propuestas, en fin el verbo proponer conjugado en todos los tiempos, y eso se parece mucho a futuro, a soñar el futuro.

En mi momento actual, como adulta, madre, profesora y profesional de la psicología podría definir que parte de mi vida, una parte importante de mi vida, es ayudar a otros a soñar su futuro, lo que implica por supuesto soñar el mío, así me entreno en esos avatares y al mismo tiempo vivo las frustraciones, retos, alegrías, dificultades, en fin ese maremagnun de ups and downs que significa vivir, y sobre todo vivir intensamente, para acompañar a otros a que también lo hagan.

Soñar el futuro en tiempos de pandemia es una obligación y un reto , una obligación porque nos mantiene activos, proactivos, ocupados, motivados; pero también un reto porque nuestras vidas van a cambiar y deben cambiar integrando nuevos aspectos de nuestro cuidado físico, psicológico, social y transcendental.

La solidaridad y el cuidado de todos, sobre todo los más vulnerables; nuevas formas de aprender y de relacionarnos;profundos hábitos  de reflexión sobre nuestras vidas, creencias, decisiones, proyectos, miedos, potencialidades, en fin, el tiempo para reencontrarnos con nosotros mismos y con los demás nos están marcando y debemos integrarlos sabiamente a nuestras vidas. 

De igual modo, el mundo virtual para informarnos, comunicarnos, aprender, comprar, opinar, colaborar, participar , en fin, todos los verbos de la modernidad, vino para quedarse, y para que lo integremos de forma equilibrada, para que nos sume en calidad de vida a todos.

Soñar el futuro en grupo, es todavía más importante, porque las ideas se van creando y recreando en ecos colectivos que las hacen resonar y expandirse. Así nuestro club de escribidores es un nicho de seres elevados que se apoyan , se tienen y además escriben, escriben sobre su presente, escriben sobre su pasado , pero sobre todo escriben y sueñan juntos sobre su futuro.

María Elena