viernes, 24 de enero de 2025

Los zamuros/Lila Vega

 En los tiempos de la pandemia, mis espacios laborales cambiaron. Aunque muchos trabajaban desde la casa, a unos cuantos nos tocaba ir. Pasamos de tener oficinas cerradas a usar los espacios más abiertos que daban a los jardines de la edificación 

Teníamos la suerte de ir a trabajar, no estábamos encerrados y aislados como otros,  pero teníamos miedo.  En los ratos libres nos reuníamos en los espacios abiertos y observábamos lo que la naturaleza tenía que ofrecer.  
Un día, al final de la tarde, unos compañeros saludaron a lo lejos a un zamuro cojo, Canuto le decían. 
A esos jardines llegaban coloridas guacamayas, halcones señoriales, vigorosos y veloces colibríes, oropéndolos con sus bellas colas negro amarillas… ¿y la mascota era ese zamuro lisiado?

Confieso que los zamuros no me parecían aves agraciadas.   Recuerdo que en las comiquitas de mi niñez eran representados como animales algo tontos y poco nobles. Nunca imaginé llegar a apreciarles. 
Pero me maravillé y enternecí con la relación que el pequeño y maltrecho zamuro tenía con ellos, lo que significaba. 

Esperaban su llegada todos los días.  Le veían montarse en el techo, comer alguna que otra cosa, ahuyentar a los gatos cuando estos se atrevían a acercarse y sentirse dueño del lugar. 

Desde ese día me caen bien.  “La belleza está en los ojos de quien la mira” dijo Shakespeare. Mis compañeros estaban llenos de belleza y la compartieron conmigo.

Diego y el zamuro/Jesucita Peters

Autor: Jesucita Peters Salcedo

Fecha: 25-01-2025


Tema:

“Diego y el Zamuro”


Diego era un niño de 9 años, alegre, vivaracho, curioso y observador, nacido en una familia de los llanos venezolanos, él era el tercer hijo de su familia, sus padres se dedicaban a la agricultura del ajonjolí y a la cría de cabras por generaciones.


Dentro de sus familiares tenía un tío llamado Raúl  hermano de su papá, al cual admiraba mucho, este trabajaba de maestro en la escuela del pueblo, para Diego el tío era un prodigio, ya que al hacerle preguntas le daba respuestas a sus múltiples interrogantes que le surgían en el trayecto de su corta edad, escuchaba  con atención todas las explicaciones que le daba sobre algún tema de su interés, es decir, este se había convertido en su mentor.


Como todos los pueblos llaneros de Venezuela con su clima por lo general cálido y de costumbres ancestrales arraigadas, un día cualquiera, al amanecer ya con el canto del gallo dándole la bienvenida al nuevo día, en conjunto con el olor del café esparciendo su aroma por la casa, anunciando que ya debemos levantarnos para nuestros quehaceres y Diego no podía quedarse atrás, pues debía ir al colegio para agudizar su conocimiento y aprendizaje sobre los distintos asuntos de   la vida

 

Diego  debía caminar hasta el colegio como 25 minutos desde su casa ya que este quedaba a las afueras del pueblo, en ese trayecto descubrió un atajo que según él lo llevaría más rápido. En su camino se topó con   sembradíos, quebradas poco profundas, perros callejeros que le ladraban al verlo, también habían   muchos arbustos y árboles frondosos  y un sonido ensordecedor de las chicharras que allí se encontraban; no muy lejos diviso  un lugar donde el pueblo depositaba la basura para luego quemarla, como es usual en los pueblos del interior de nuestro país. Cerca del basurero se detuvo a ver un grupo de aves negras las cuales sobrevolaban en forma circular desde la altura, otros se posaban sobre los árboles cerca del basurero y las otras picoteaban aquí y allá sobre los desperdicios. Los observó con detenimiento y con un poco de miedo, despertando en él la curiosidad por saber un poco más sobre estas aves, de aspecto poco agraciado. Al darse cuenta de la hora, tuvo que correr apresuradamente para llegar al colegio a tiempo para comenzar sus clases.


Quedó muy intrigado sobre estas aves, pero el que le daría información sobre ellas era su tío Raúl y como siempre se fue a la  casa  de su abuela  Hortensia que era donde vivía su tío y lo esperó que llegase de dar sus clases, mientras esperaba, su abuela le ofreció arepitas de anís con queso blanco llanero rayado,  se deleitó comiéndolas y hablando amenamente con su abuela, le gustaba compartir con ella porque siempre  le daba cosas ricas para comer. Tuvo que dejar que su tío se bañara y comiera para luego sentarse en un mecedor de madrea de color marrón que estaba cerca de la ventana que daba a la calle, Diego se sentó junto a él para  comenzar a hacer sus preguntas.


Tío Raúl que sabes sobre los zamuros?
Raúl: Y eso sobrino, por qué quieres saber sobre estas aves.
Diego: Es que me parecen aves misteriosas.

Querido sobrino tú siempre con la cosquillita de la curiosidad, cosa que me agrada mucho de ti, ya que eso te ayuda a saber de varios ámbitos de la vida.
Raúl se frota la cabeza y comienza a contestarle a Diego.

Querido sobrino por lo general el zamuro es asociado con suciedad, cosas en descomposición, con ambientes pocos gratos. Sin embargo, al analizar sin prejuicios sobre ella, nos damos cuenta de su papel en el ecosistema y su función estratégica al ser un ave carroñera, como es capaz de limpiar de desechos el medio ambiente. A menudo es asociado con personas poco escrupulosas y se les dice parecen zamuros, es decir, persona aprovechada y oportunista que agarran lo que pueden, sin ver para atrás. Se puede decir, que al ser aves carroñeras permiten que el hábitat esté limpio, observándolas con detenimiento son aves poco atractivas, el color de su plumaje es de un color negro muy brillante, al extender sus alas planean de manera majestuosa.
En la santería el zamuro ocupa un lugar privilegiado, porque dice la mitología que (Oshun) salvó al mundo convertido en zamuro, ya que llega al creador (Olofi) para evitar la destrucción de la humanidad por sus pecados , aquí la visión del zamuro es de salvador.
En algunas culturas se le dice zamuro a las personas bobas, tontas, estúpidas, cretinos, etc., Su presencia es presagios de muertes tortuosas o situaciones caóticas.

Es un tanto difícil sobrino hablar o asignarles aspectos edificantes a estas aves, pues a lo largo del tiempo en nuestras culturas ha estado asociado a cosas poco agradables.
Si yo te pidiera Diego que le asignaras cosas buenas a esta ave que dirías en función de lo antes dicho.


Diego abre sus ojos desmesuradamente  y comienza a pensar que le dirá a su tío sobre toda la información que le dio, bueno tío yo pienso que:


El Zamuro  tiene la tarea de hacer el ambiente más placentero al engullir las carroñas que enrarecen el aire.
El Zamuro si algo yo quisiera de ti, es poseer la capacidad de volar en círculos y poder visualizar el todo y sacar el mejor provecho de ello.
El Zamuro   la semejanza que tenemos los humanos con estas aves es que son gregarios cómo nosotros, por lo general andan en grupos.
El Zamuro dicho popular, estás en pico de zamuro (cosa casi perdida para siempre) es decir, podemos hacer analogías en función de su comportamiento.

Diego consideró que con la información que había obtenido de su tío en relación a los zamuros, podía observarlos con más detenimiento a ver si encontraba alguna otra bondad que pudiéramos asignar a estas aves llamadas Zamuros. Satisfecha su curiosidad  le pidió la bendición a su abuela y a su tío y se fue corriendo a su casa a descansar  ya que para mañana pensaba levantarse más temprano para profundizar en su observación sobre los zamuros. Se acostó y pidió la bendición a su   mamá y su papá, hasta mañana.

EL CUARTETO DE AMIGOS ZAMUREANDO

Autor: Martín A. Fernández Ch.

Fecha: 24/01/2025

"Chiriguare, chiriguare, zamurito te va comer"

El buitre negro americano​ (Coragyps atratus), también llamado​ Sucha, zopilote, chulo, chula, golero, chombo, gallinazo, gallinazo común, gallinazo de cabeza negra, gallinazo negro, jote cabeza negra, gallote, jote de cabeza negra, golero, zamuro o zopilote negro.

Es un ave carroñera que se encuentra presente en toda suramérica y centro américa, y en la parte baja de norte américa, dispersos como latinos.

 

Una mañana de un día cualquiera, cuatro zamuros se soleaban juntos, posados sobre un cable de electricidad de alta tensión. Estaban con sus alas recogidas y pegados unos con otros, puesto que habían pasado una noche muy fría y buscaban acalorarse. Sus nombres eran Jim, el líder del grupo y el más bromista, Predicador, quien cantaba como tenor, Regordete, quien siempre tenía hambre y comía sin parar, Gafas, quien siempre confundía las imágenes, y Sobrero de Paja, quien se volvía loco cuando tomaba mucho sol.


CANCIÓN: Un elefante volar.

El tiempo vi volar
y lo vi matar,
vuela el dinero
y lo oí contar.
Pero nunca vi
ni lo espero ver
a un elefante volar.


 Un ratón merodeaba entre unas bolsas de basura, buscando algo apetitoso para comer y llevarle a su familia. En eso, Jim lo observa desde lo alto y les dice a sus amigos:

-       ¡Ese ratoncito nos va a quitar la comida! ¿Quién va por él?

-       Yo no, aún tengo frío – dijo Sombrero de Paja.

-       ¡Dios me libre del pecado de quitarle el alimento a un prójimo! – dijo el Predicador.

-       ¿Cuál prójimo? Si no es un zamuro como nosotros – dijo Jim.

-       ¿Cuál ratón? Eso es una ardilla – dijo Gafas.

-       ¡Estas ciego de verdad! No quiero saber quién es tu médico de la vista – dijo Regordete – Yo voy por él, eso sí, luego no me pidan que les dé, hasta su cola me la voy a comer.

-       Regordete, existe un refrán que dice “Bocado comido no gana amigo” y otro dice que “al buen hecho lo alaba Dios” – dijo el Predicador.

-       ¡Ja! Entonces ve tú por él -dijo Regordete.

-       Tengo frío; además, “el bien hacer, abre cien puertas y, el mal agradecer, las cierra – dijo el Predicador.

-       ¡Predicador! ¿Vas a seguir con tus ridículos refranes? – dijo Jim – Ya se nos fue el ratón, con su barriga llena y con el buche inflado para llevarle a su familia. Eso nos pasa por pendejos.

 

-¿Qué dijo?
-Dije "a un elefante volar"

He oído un ave hablar
y hasta recitar
y sé que agujas
con ojos hay.
Pero nunca vi
ni veré jamás
a un elefante volar.


 

Ya había pasado media mañana y el Sol estaba radiante. Los cuatro zamuros se habían calentado lo suficiente y emprendieron a volar. Juntos planearon en círculos en lo alto del cielo, aprovechando lo que se llama las bolsas de aire caliente. Volaban con gran habilidad y majestuosidad.   




-        ¡Me gusta volar en lo alto, así siento que estoy cerca de Dios! -dijo Gafas.

-      Ciertamente eres tonto. Dios se encuentra en todos lados, no tienes que volar hasta la estratósfera para sentirlo -dijo Predicador.

-       Todos los domingos voy a misa. Escucho al Padre y a los feligreses orar, pero no siento la presencia de Dios -dijo Regordete.

-       No te entiendo Regordete ¿Qué haces en la Iglesia si allí no hay comida? -dijo Jim.

-       Jim, por favor, él busca alimentarse espiritualmente -dijo Predicador.

-       ¿Espiritualmente? A otro con ese cuento. Si él está tan podrido por dentro, que no creo que se cure con unas oraciones -dijo Jim.

-       El otro día vi a un elefante queriendo volar -dijo Gafas.

-       ¡Ahora sí nos fastidiamos, tenemos a un loco en el grupo! Gafas ¿Estas consciente de lo que estás diciendo? ¿Cómo crees que un elefante va a volar? -dijo Sombrero de Paja.

-       ¡Sí lo vi! Pregúntale a Predicador, quien no dice mentiras -dijo Gafas.

-       Gafas, no era un elefante, era una ardilla que voló de un árbol a otro. En realidad, lo que hizo fue planear, como lo que estamos haciendo ahora -dijo Predicador.

-       La verdad es que eres un cegato, debes ir urgente al médico de los ojos. Pero a otro médico, porque al que vas no te está resultando -dijo Jim.

-       Tengo hambre, vamos a descender y buscar qué comer -dijo Regordete.

 

Yo vi un mar muerto,
lo vi matar,
y un pez espada fue quien lo asesinó.

Yo no vi eso,
pero es verdad,
y yo siempre hablo con sinceridad.

Un rey sin plata vi,
y tiene sangre azul,
y la está usando para escribir.


Desde las alturas, Regordete visualizó unas cuantas bolsas de basura aglomerada que las personas habían amontonadas a un lado de la calle, y les indicó a los demás para aterrizar sobre ellas.

-       Estoy pensando en volverme vegano, porque eso de comer carne desechada me está produciendo reflujo -dijo Predicador.

-       ¡Tú no estás en tus cabales! Veremos cuánto tiempo aguantas sin comer carne -dijo Jim.

-       Eso es una locura -dijo Regordete -el otro día, un gavilán me dijo que le cuidara una iguana que había capturado.

-       ¡Zamuro cuidando carne! -dijo Predicador.

-       ¡Y se burlan de mí porque estoy cegato! -dijo Gafas.

-       El respeto es importante para conservar la amistad -dijo Predicador.

-       Te lo decimos porque somos tus amigos y te queremos. Si decides ser vegano, vas a enloquecer y nos vas a enloquecer -dijo Jim.

-       Quizás siendo vegano, verás a un elefante volar -dijo Gafas.

 

Lo que nunca vi
ni veré jamás
es un elefante volar.

Lo que nunca vi
ni veré jamás
es un elefante volar.

¡Volar!
¡Es un elefante volar!

 

 


 

 FIN


jueves, 19 de diciembre de 2024

las fortalezas para el servicio de los demás/Lila Vega

 Mientras pensaba en el escrito que aún tenía pendiente, tomó su teléfono y ofreció resolver un tema de transporte para uno de sus profesores; respondió a las preguntas que uno de sus pacientes tenía sobre el tratamiento indicado; escuchó pacientemente el mensaje de voz de una amiga y la larga lista de agravios recibidos; contestó el mensaje del familiar de un antiguo compañero de trabajo enfermo y se dispuso a hacer café para su hija y chocolate para su nieta.  

¿Qué cómo usaba sus fortalezas para el servicio de los demás?  Aún no sabía por dónde abordar el tema.

Su hermano menor, ateo y escéptico,  siempre dudaba del servicio a los otros.  Decía que la gente hacía cosas por los demás solo para complacerse a sí mismo.  
Había algo detrás de ese argumento: al final siempre hacemos las cosas para satisfacernos, algo de narcisismo tal vez. Recordó a la madre de Teresa de Calcuta que hacía el bien porque veía en cada prójimo a Jesús, a quien amaba. De esta manera le expresaba su amor.  Hacia el bien para ella.  

Recordó las veces que vió el sufrimiento de unos padres ante la enfermedad de sus hijos y cómo eso le revolvía las entrañas.  Sentía con ellos. Se podía ver en los otros.  
Entonces volvió a los eventos de la primera hora de la mañana: se vio perdida y sin saber cómo llegar a un sitio y tener a alguien que le facilitara el traslado; se imaginó con un niño enfermo sin entender las indicaciones del médico y poder llamarle para aclararlas; se vió con angustias imaginarias y con alguien que las escuchara; o sola en un hospital sin conocer a nadie o con un antojo de café en la mañana luego de una guardia. 
Cuando usaba sus fortalezas para servir a los demás pensaba en los otros como en ella. Podía ver en ellos su misma humanidad.  

Su hermano estaba equivocado.  Sí, servimos a los demás en nuestro propio interés pero no en un acto mezquino sino en uno de amor y reconocimiento.

lunes, 16 de diciembre de 2024

el don del silencio

El don del silencio

Los baby boomers, los nacidos en la postguerra, nos toco guardar silencio. De hecho, a nuestros padres se les llamó la generación silenciosa, que crecieron en contextos de la gran depresión, y la segunda guerra mundial. Era considerado prudente, guardar silencio.

Los baby boomers nacidos en paz, seguimos a una época de silencio y de sequía natal; eran pocos los niños que nacieron. En cambio, en nuestra generación, fue usual que tuviéramos muchos hermanos y familia. El silencio de nuestros padres había culminado, pero sin embargo, nos lo traspasaron.

            -Los niños no hablan cuando los adultos conversan, no interrumpen-

            -Los niños no opinan, ni juzgan a sus padres-

Los colegios de religiosos, solían ser una continuación de lo mismo. España, además venía de su guerra civil. El silencio se educaba, no solo con la palabra, sino con castigos físicos. La generación del silencio, de repente, estaba siendo obligada a aprender algo que nos era impropio. Pero así nos educaron, al menos a los de occidente, lo cual pienso, generó rebeldía en una generación que no creía en el pasado. Ocurrió el movimiento Hippie, el mayo francés, la transformación de la educación, en consecuencia y el movimiento de liberación sexual. Todo lo opuesto a lo que pretendieron imponer.

A los que inicialmente nos reconocimos como introvertidos, nos hizo daño. Preferíamos escuchar a dar una opinión. Asentir, en vez de rebelarnos contra alguna injusticia. Hoy, nuestra generación gobierna, ya en sus últimos pasos, pero el mundo sigue siendo básicamente, el mismo. Ya en vez de silencio, se alaba y propicia al ruido. Estamos hiper conectados e hiper “textuados”, donde no cabe el silencio. Pero entonces, reconocemos al silencio, como algo importante. No aquel, marcado a golpes en el colegio o en la casa, no aquel obligado por las circunstancia, no aquel, de donde es mejor no hablar. Se trata del silencio, de ese espacio efímero entre lo que nos pasa y la acción, se trata de la escucha empática y  compasiva, se trata de escucharnos primero, antes de hablar. Hablo de esa escucha en silencio que nos hace mejores personas, que nos calma y nos hace crecer.

El silencio ahora, este silencio íntimo y propio, que se diferencia del silencio de afuera, es sin duda, un don. El don del silencio. El necesario para estar conmigo mismo, el necesario para acompañar a otros en algún trance y hacer servicio. Es aquel silencio vacío, que reconocemos en meditación profunda, pero que nos explica la noción del ser, eso, que además, no se puede explicar con palabras, ni pensamientos. Es el silencio del creador.

Alberto

el senderismo de mis dones/María Elena Garassini

El senderismo de mis dones

Al iniciar mis escritos del club de escribidores, con frecuencia busco en internet, y o en el diccionario de la RAE, el significado de la o las palabras claves que propone el escrito. En esta oportunidad hice lo propio con la palabra: “don o dones”

“Gracia especial o habilidad para hacer algo. Usado también en sentido irónico.

Dones son capacidades o habilidades especiales que una persona tiene para hacer algo. En la Biblia, los dones espirituales son bendiciones que Dios da a las personas para que puedan ayudar a los demás y vivir el llamado de Dios:

  • Palabra de sabiduría
  • Palabra de conocimiento
  • Fe

Desde la religión católica los dones son: Fe, Esperanza y Caridad “

 

Definitivamente hablar de Dones, es hablar de características sublimes, espirituales, especiales, enaltecedoras en una persona, algo que no es simplemente una característica o cualidad más. En fin, no es algo tan fácil de reconocer, identificar o mostrar.

Si me quedo con los dones de la religión católica, considero que tengo fe, esperanza y caridad?

Regreso al origen de todas mis preguntas situadas o contextualizadas ¿Fe y esperanza en qué o en quién ? ¿Y Caridad con quién? ¿Con el prójimo? Y ¿Quién es el prójimo?

Cuando retomo el don de la Fe en este momento de mi vida, quizás la Fe no es centralmente la Fe en un Dios, sino la Fe en las personas, la Fe en algun proyecto o iniciativa, la Fe en el Futuro… en fin yo podría decir que si tengo el Don de la Fe y que mi manera de ponerlo al servicio de los demás es siempre creer en los demás, cultivar el diálogo y la negociación con las personas y los grupos con los cuales me relaciono. Es decir… no perder la fe en los otros.

Cuando reviso el Don de la Esperanza… también vienen a mi mente varias ideas y reviso mis actuaciones cuando he requerido tener esperanza o sembrar esperanzas. Muchos de los roles que ejerzo cotidianamente conllevan tener o sembrar esperanza. Mi rol familiar, mi rol laboral y mi rol social, me recuerdan constantemente encontrar los aprendizajes, buscar los recursos, identificar las fortalezas en cada persona o situación, generalmente para transitar situaciones complejas o demandantes. En ese sentido, referido al rol de encontrar o sembrar esperanzas, lo pongo al servicio de los demás cuando, en una situación familiar difícil, aporto opciones o posibles alternativas de solución. Cuando atiendo a mis pacientes, el hacerlos identificar y utilizar sus fortalezas o habilidades, así como aceptar y perdonarse por sus debilidades o errores, me permite ayudarlos a sembrar esperanza. Por otra parte, socialmente cuando promuevo que las personas nos veamos, nos disfrutemos mutuamente, o disfrutemos la naturaleza, un buen libro, una película, una obra de teatro, en fin el tiempo juntos, estoy cultivando esperanza en el poder de los vínculos para el desarrollo humano y la resiliencia.

Cuando abordo el don de la Caridad… me reviso y afirmo que he cultivado la caridad en muchos momentos de mi vida, pero no sé si en este momento soy tan caritativa y dono mi tiempo y mis recursos a  los demás todo lo que podría. Este puede ser quizás un don de la religión católica, a la cual pertenezco, que puede generarme retos en mi cotidianidad. Este escrito está siendo impulsor de una primera gran revisión de este tema, que me lleve por un lado a reconocer mis acciones caritativas actuales, así como identificar otras que eleven esos dones o regalos que he recibido.

Aprovecho, como siempre, y más en esta reunión de cierre de año, de dar gracias a Dios por los dones recibidos, y por los amigos, en este caso amigos escribidores por los momentos compartidos.

¡Felices fiestas decembrinas y mis mejores deseos para un bendecido año 2025 donde florezcan sus dones y se expandan a su alrededor!

María Elena Garassini

domingo, 15 de diciembre de 2024

Reflexiona y comparte cuáles consideras que son tus dones y cómo los utilizas en servicio hacia los demás/Jesucita Peters

 

Autor: JesucitaPeters S.
Fecha : 16 /12/2024
Tema:
“Reflexiona y comparte cuáles consideras que son tus dones y cómo los utilizas en servicio hacia los demás

El hablar sobre uno mismo nunca se me ha hecho fácil, pero reflexionando sobre esas virtudes o dones que poseemos y que otros destacan en nosotros, podría yo mencionar la empatía y ponerme en el lugar del otro y extender una mano franca para apoyar al que lo necesite en los momentos difíciles para esa persona, pienso que esta empatía también está asociada a la bondad que guardas en tu corazón

Un aspecto de mí y que se me reconoce es el acto más grande de amor que le puedes regalar a una persona y es hacer de la cocina un conjuro de aromas y sabores que deleita el paladar de tus comensales y que disfruto al máximo al ejecutarlos, ya que a través de ello dedico el tiempo más preciado para complacer a los que amo.

Siempre he tenido habilidades manuales las cuales fueron exacerbadas en mi al estudiar en Colegio de Monjas en donde aprendí a bordar , tejer, cocer, pintar, retablo y pare usted de contar, esto unido a la capacidad de enseñar hace que esto fluya sin esfuerzo y con placer.

Reflexionando creo que si no hubiese sido Psicóloga, me hubiera dedicado al diseño y la decoración, ese es un gusanillo que llevo dentro de mí. Quizás al tener habilidades manuales y apreciación por lo bello se me da bien la decoración, eso me dicen los amigos, cuando decido compartir un poco ese don.

 El orden es mi mejor amigo, sin llegar a lo obsesivo compulsivo, me hace feliz ver las cosas perfectamente ordenadas y organizadas. A veces esto que para mí es una virtud, para otros no lo es tanto.

Complejo de jardinera, esto está bien arraigado en mí,el cultivo y cuidado de las plantas y poder llevar alegría a otras personas regalando una planta no tiene precio, el hablar con mis plantas me reconforta,será que tengo unos tornillos sueltos, no lo sé, pero todo lo relacionado con ellas me hace feliz.

Disfruto mucho bailar y tuve la suerte de tener un esposo que bailaba muy bien, tanto es así, que ganamos varios concursos de baile en los cruceros que hicimos y a través del baile pudimos encontrar muchos amigos que compartían nuestro mismo interés por esta actividad que nos llenaba de bienestar.

Soy una persona muy gregaria me gusta compartir con las personas, observar sus intereses, actitudes, aptitudes que pueden o no compaginar con las mías y que podemos discernirlas a través de una buena y amena conversación y que a la larga esas diferencias o similitudes nos hacen entablar amistades duraderas, que se van fortaleciendo al paso del tiempo y ambos nos sentimos enriquecidos por tenernos.

Me uno a personas que tienen interés por la naturaleza, los que aprecian las cosas simples de ver una plantación de girasoles en verano, el cultivo de hortalizas, los espléndidos colores de las hojas de las plantas que me regala el otoño, la caída del agua de una cascada y cómo brotan las burbujas al chocar con las piedras, ver volar las aves y las mariposas libres al viento, cuánto que compartir a través de lo que nos regala el creador realmente son inconmensurables.

Romántica empedernida por siempre y para siempre que me hace compartir y disfrutar la ternura de una mirada de un bebé en el regazo de su mamá; los saltos juguetones de un gatito al jugar con su hermano mordiéndose las patas y el rabo, mientras su mamá gata los observa con regocijo. Son tantas cosas hermosas por qué dar gracias, que siento que agradecer, es una fortaleza que se ha exacerbado en mí a medida que pasa el tiempo, así que quiero impregnarme de todo aquello que antes no me llamaban la atención, evidencio que el tiempo cambia la percepción sobre la cotidianidad  y nos damos cuenta de cuantas cosas podemos compartir para llenar  de bienestar a otras personas.

La lectura es otro aspecto que me encanta ya que te enriquece y nutre por demás y hoy día que estoy al lado de mi nieto Liam que tiene 4 años y que está ávido de conocimientos no se imaginan lo que ha significado para mi explicarle la diferencia entre el bien y el mal. Esta ahorita en la edad del “por qué”, y tengo la misión de hacerlo comprender, así que tuve que valerme de la película de Pinocchio para que lo pudiera entender a su corta edad, el enseñar es otro privilegio que comparto, me siento bendecida cuando lo práctico y si es con uno de mis nietos el amor se me desborda.

La puntualidad es otro de mis dones, aunque a veces nos sentimos castigados  ya que debemos esperar a los impuntuales.

La reflexión sobre nuestros dones nos permite transitar por ese espacio de nuestras vidas que no nos detenemos mucho en concientizar, sino que se convierten en parte de ti y te definen.

 

Feliz Navidad 2024, queridos escribidores siempre en mi corazón, se les quiere.

 

Estuche de talentos /Santiago Porras

 

ESTUCHE DE TALENTOS Y DONACIONES- Parte 1

Santiago JOSÉ Porras Rojas

Sentados dos compañeros muy amigos, en las escalinatas de la Quinta Nazaret, entre los jardines que a cada lado servían entre palmas y un sauce llorón, junto a los contrastes de aquel verdor con las petunias coloreadas de blanco y rosa, símbolos de la pureza, la espiritualidad, el amor y el afecto. Allí conversaban Santiago y José sobre el milagro de servir a través de las habilidades innatas dela naturaleza.

 

-Sorprende la aptitud con la que la naturaleza nos regala sus habilidades, comentaba José.

 

-Cierto; respondió Santiago… allí ofrece todo su talento y sus facultades para cantar bellamente con un propósito consecuente de servicio.

 

Los dos hermanos, volvieron a recrear su mirada haciendo un paneo visual del pequeño jardín que adornaba la fachada de Nazaret.

 

-Ahora dime tu hermano, imaginemos que nos encontramos buscando entre nuestras experiencias de vida, aquellas habilidades especiales para hacer algo ¿Cuál de todas ellas dirías que identificas como un don?

 

Respondió Santiago – Bueno…creo que el primer don fue la música y el canto, a los 7 años inicié estudios en el Instituto Nacional de la Cultura y Bellas Artes (INCIBA) para prender a tocar nuestro instrumento nacional; el cuatro…y con él también comencé cantando aguinaldos, parrandas y gaitas maracuchas, formé parte de la Coral del liceo parroquial, hice un “sketch” de la Zarzuela “Los Gavilanes”, he formado partetambién en coros parroquiales y actualmente formo parte de la coral  “VeusCantants“ (Voces Cantantes) en donde resido actualmente; Barcelona-España.

 

José, interrumpió para agregar… -cantar…es una gracia que te concedió la vida desde pequeño y has desarrollado a lo largo de nuestra vida…Ahora bien, hemos identificado lo que es un talento, no obstante, si el canto y la música resultan ser un regalo especial para expresarlo diríamos, a partir de la ingenuidad -¿Qué será lo que entregas con ese talento que tienes?

 

Respondió Santiago –Hay mucho que ofrecer a mi bienestar y el bienestar de otros. El canto genera un caudal de endorfinas que nutren mi vida de sentido y sentimientos expansivos que, como consecuencia de la acción de compartirlo con mis semejantes, a su vez genera una réplica de bienestar en aquellos a quienes les guste el canto que escucha. Es un chute inmunológico expansivo…Además, cantar ayuda a mejorar la respiración y favorece nuestro sistema cardiovascular….por tanto… “canta…porque cantando se alegran, cielito lindo los corazones.”

 

José entonces comentó… – Ayer mismo cuando la Coral ofreció un concierto navideño en el templo de San Cayetano en Barcelona, experimentamos lo que hemos conversado ahora, cuando cantamos el villancico “Corramos Pastores”; con tan solo imitar el sonidos de los tamborileros y los sonidos de los distintos animales: pajaritos, gatos, guacamaya, chivos, ladridos de un perro, vaca… que acompañan el coro “Corramos corramos, la música suena (bis) para cantar al niño en la noche buena”, todo el público presente se reía y se veía claramente el disfrute que percibieron con esta bella donación.

 

Santiago, dibuja una sonrisa en su cara junto con agregar…-Bien decía San Agustín<<Quien canta, reza dos veces>>, allí que el don de alabar a Dios cantando, crea una atmosfera para ofrecernos al Espíritu unitario del creador al tiempo que, nos integra en un solo espíritu con nuestros semejantes como comunidad.

 

José hace un breve silencio volviendo su mirada al jardín de Nazaret, la que entonces dirigió al cielo…. -Es lo que llamamos como creyentes de nuestra fe un gran don, el de la certidumbre, el don del conocimiento de haber recibido una revelación de un medio para servir desde nuestra pequeñez a la grandeza del amor.

 

Entonces Santiago dijo a su hermano José -Hermano mío ahora nos toca unirnos con nuestros familiares para preparar nuestras hallacas para celebrar la navidad desde otro don grandioso que trata sobre el conocimiento de las revelaciones de otros dones que nos revisten de la Fe y, con ella desarrollar otros regalos o talentos con los que Dios nos hace instrumento, a objeto de ser parte de un todo con el fin de honrar la bella obra con la que Dios nos constituye en servidores de la paz, la unidad y la verdad de nuestra existencia eterna.

 

-Volveremos a este jardín de nuestros recuerdos para seguir compartiendo nuestros dones y la manera de ofrecerlos en favor de reconocernos como un solo espíritu.

 

                                                                              Barcelona 14 de diciembre 2024

 

actividades en diciembre 2024


CEC

Diciembre 2024
Mes: Diciembre
Fecha de reunion: Lunes 16 de Diciembre
Host: Juad Master
Por zoom
Zoom a las 11 30 Caracas
10 30 NY


Tema: “Reflexiona y comparte cuáles consideras que son tus dones y cómo los utilizas en servicio hacia los demás.”
 Zoom:
Join Zoom Meeting
Meeting ID: 525 854 770

2do evento presencial
Desayuno con Lele 
Jueves 19 de diciembre
9 30 am
Casa de Lila
Contribución 
Escribidores y la nueva  JD de Soveppos

domingo, 24 de noviembre de 2024

la distancia es como el viento/Angel Ceballos

 “La Distancia es como el viento” (Angel Rafael Ceballos)

Mis queridos lápices “distantes”, si como dicen, que "la distancia es como el viento", me voy a atrever a usar esa metáfora para construir mi vejez de larga distancia con un viento a favor, activo y saludable.

Esta metáfora es una forma poética y profunda de entender el paso del tiempo con el proceso de envejecimiento. Veamos cómo podemos aplicarla para construir y disfrutar una vejez floreciente:

La distancia como el viento, en la etapa de ORO de la autorrealización, lograda con mucho “viento”.

·  El viento como el paso del tiempo: Así como el viento sopla constantemente, cambiando de dirección y fuerza, el tiempo también avanza inexorablemente. La vejez es simplemente un punto más avanzado que el tiempo define en este viaje.

·  El viento como un cambio constante: El viento moldea el paisaje, erosionando algunas partes y creando otras nuevas. De igual manera, el paso del tiempo nos transforma, cambiando nuestro cuerpo y nuestra mente y con ello nuestro hacer.

·  El viento como fuerza: El viento puede ser una suave brisa o una fuerte tempestad. Nuestra experiencia en la vejez dependerá de cómo aprendamos a navegar estas diferentes "brisas" y "tormentas",que sin querer nos llegan en la vida.

Cómo usar esta metáfora para construir una vejez plena y saludable:

  1. Acepta el cambio: Al igual que no podemos detener el viento, tampoco podemos detener el envejecimiento. Aceptar este hecho es el primer paso para ubicarnos en el presente y pensar en vivir una vejez plena.
  2. Adapta tu vela: Nuestra vida es como un velero navegando en viento suaves y huracanados.  A medida que envejecemos, debemos ajustar nuestras velas (nuestros objetivos, nuestras expectativas, nuestras actividades, nuestras limitaciones y destacar nuestras fortalezas) para aprovechar al máximo las condiciones cambiantes y climáticas de la sabiduría
  3. Encuentra tu dirección: El viento puede llevarnos a lugares inesperados. Es importante encontrar nuestra propia dirección y mantener un rumbo claro, tranquilo y disfrutado, a pesar de las ráfagas naturales e inmerecidas de la vida.
  4. Disfruta del viaje: La vejez es una oportunidad para reflexionar sobre el “yo histórico”, para disfrutar del presente (sin juicios) y dejar que el futuro tome su forma con el viento y distancia a nuestro favor.En lugar de centrarnos en lo que hemos perdido, podemos enfocarnos en lo que aún podemos lograr y ganar.
  5. Conecta con los demás: El viento puede ser más fácil de enfrentar cuando viajamos en compañía. “Uno se sostiene del otro”.Mantener relaciones fuertes y significativas puede proporcionar apoyo emocional y enriquecimiento personal a medida que envejecemos en el tiempo y en contra de la distancia.
  6. Seguir aprendiendo y creciendo: El viento puede llevarnos a nuevos lugares y experiencias. Mantener una mente abierta y curiosa nos permitirá seguir aprendiendo y creciendo a lo largo de toda nuestra vida, sin importar la distancia que nos quede y sin que el “yo histórico” nos trampeé.
  7. Cuida tu salud: Al igual que un barco necesita, atracar en puertos, para realizar un mantenimiento constante, nuestro cuerpo también necesita cuidados y renovación para funcionar de manera óptima. Adoptar hábitos saludables como una dieta equilibrada, ejercicio regular, un sueño reparador y chequeos médicos regulares puede ayudarnos a envejecer de manera saludable, “contra viento y marea”. Aquí la distancia no importa y la salud nos da más tiempo de vivir el “yo presente” .

En resumen, mis lápices distanciados por el espacio y por el tiempo, la metáfora de la “distancia como el viento” nos invita a ver la vejez como una parte natural del ciclo de la vida. Al aceptar el cambio, adaptarnos a nuevas circunstancias, y encontrar nuestra propia dirección, podemos construir una vejez plena, activa y saludable. Así el tiempo se hace infinito y la distancia lo acorta hasta el ultimo minuto. El momento que Dios quiere que lo acompañe, sin distancia, tiempo, viento que nos moleste y nos separe.

ARC/24-11-24

La distancia es como el viento/Jesucita Peters

 

Autor: Jesucita Peters S.
Fecha: 24 de noviembre 2024
Título:

“La distancia es como el viento“

Este tema mueve las fibras de mis emociones al recordar tiempos de mis años mozos, sobre todo por mi realidad actual, donde la distancia cobra un significado muy marcado en mi vida, el estar lejos de nuestros caminos cotidianos nos hacen tener una perspectiva totalmente distinta, que cuando formaban parte de nuestro día a día.
En mis remembranzas tuve la suerte de vivir siempre cercana al Ávila y contemplarlo en los distintos meses del año y cada mes él me hablaba de manera diferente a través de la forma y colores como se vestía, en esta época que está próxima a comenzar ,se destacaba por su color rosa guayaba (capinmelao) que cubrían sus laderas con gran esplendor y elegancia acompañado de extravagantes cielos azules decembrinos, anunciando que la época más bella del año estaba por comenzar, la Navidad tiempo de armonía, de familia , de compartir, de dar y recibir, de alegrías, de extrañar a los que emprendieron el viaje eterno antes que nosotros , de la preparación de las hallacas como todo un acontecimiento familiar, de preparar la torta negra y compartirla entre amigos y familiares y por supuesto comentar entre telones, cuál de las hallacas de la familia sabían mejor y por supuesto el ponche crema , el dulce de lechosa , la torta negra y pare usted de contar en fin un cúmulo de recuerdos asociados al majestuoso Ávila, me hace falta contemplarlo todas las mañanas y tomar mi cafecito conversando con él.


En la distancia es cómo el viento, quizás está es una metáfora que encierra para mí un significado místico religioso y no importa la distancia que me separe de mis orígenes, el viento acariciando mi cara y mi cuerpo es una sensación asociada a mi Dios, que si bien no lo puedo ver, sé que está allí acompañándome en todo momento, es una sensación espléndida de bienestar.


En medio de tanto recordar la nostalgia me embarga, por las cosas no materiales, en una vuelta de página se quedaron mis amigos, comadres, compadres, hermanos y hermanas de la vida , construidos a medida que escribía mi historia , hoy sigo con mi historia forjando nuevos amigos, construyendo nuevas historias y adaptándome a nuevas experiencias, que puedo decir, así es la vida hoy estamos aquí y mañana Dios dirá, sin embargo la nostalgia hay que dejarla y pensar que todo quedó allá , pero siguen en mi corazón y además estoy bendecida porque estoy rodeada de mis afectos a quién les doy mis cariños y mi amor qué más puedo pedir, sólo me resta estar infinitamente agradecida porque es bella la vida.