martes, 29 de marzo de 2022

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es“/Maria Elena Garassini

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es“

Soy esférico y liviano. El viento me lleva de allá para acá. Me gusta moverme de lugar y encontrarme con otras formas con las cuales disfruto, de las cuales aprendo , las cuales me colaboran y yo les colaboro.

Mi mayor reto es ofrecerme todo lo que puedo, y saber hasta donde puedo hacerlo para sentirme que colaboro, y sigo disfrutándolo. Estoy siempre en constante reflexión sobre lo que la vida espera de mi, lo que me pone delante y cómo puedo yo responder ante ello.

A veces esa redondez liviana me hace llegar lejos y explorar nuevos parajes, disfrutándolos, y siento que mi colaboración es poder valorar esas experiencias para sumar a mis vivencias y trascender hacia otros. 

Otras veces esa misma redondez me hace querer quedarme muy cerca de esos otros que me rodean periódicamente, y mi colaboración entonces es quedarme, valorarlos, comprenderlos, validarnos, cómo, en qué… solo quedarse y estar me hace descubrir esas respuestas.

Otras ocasiones me ponen a prueba el uso creativo de mi liviana redondez cuando, como una bola de billar siento a otros chocar conmigo, y digo ¨siento chocar¨, porque es la primera reacción ¨auchhhh¨, pero al detenerme y reflexionar, veo las cosas desde otra perspectiva, y viene enseguida la pregunta:¿cuál pudiera ser mi colaboración para trascender esta realidad, experiencia?, ¿choque?... y empieza a surgir la pregunta ¿Cómo puedo colaborar con lo que soy y lo que puedo ofrecer en esta situación?, incluso planteándolo así frente a los otros… y empiezan a surgir las respuestas.

Mi mayor reto de colaboración a los otros es descubrir, estando presente, donde me toque estar, en diálogos que se van construyendo, las posibles colaboraciones que siempre tendrán momentos de ir lejos, de quedarse cerca y de trascender los tropiezos.

 

María Elena Garassini

miércoles, 23 de marzo de 2022

Mi mayor reto en colaboración con otros es/Jesucita Peters

Autor: Jesucita Peters Salcedo

Fecha: 23 de marzo 2022

Tema:

 

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es…”

 

Haciendo una retrospección sobre todo lo sucedido en mi vida en estos dos años transcurridos, he podido descubrir fortalezas en mi desconocidas, si bien como psicóloga no me he dedicado a la clínica en estos momentos de pandemia he tenido que recurrir a la escucha activa con más frecuencia de lo que imagine, así como la empatía ante momentos dolorosos del ser humano como la perdida de padres, hermanos, amigos, entre otros.

A pesar de las distancias que me separan físicamente de ellos he podido a través del internet prestar colaboración en el apoyo emocional requerida ante estas pérdidas y duelos significativos que me han llevado a crecer  también como persona.

Tuve como reto significativo el apoyo emocional de una hija de una gran amiga, que producto de la pandemia perdió a sus padres con una semana de diferencia, si bien es cierto tuve que manejar el dolor que sentía por la pérdida de mi amiga y dejar de lado mis emociones y sentimientos para poder apoyarla significativamente ante estos momentos de tanto dolor, quizás una de los aspectos fue la culpa que sentía porque no estuvo con ellos cuando sucedió sus decesos, así como le ha sucedido a tantos migrantes de nuestro país que no han podido estar ante la pérdida de sus afectos.  Hoy me siento orgullosa de lo logrado con la hija de mi amiga, en estos momentos ya más estable emocionalmente y viendo rayitos de luz al final del túnel. Sus palabras más significativas y gratificantes para mí son “No sé qué hubiese sido de mi sin tu ayuda…..”

Actualmente estoy asistiendo a una iglesia católica aquí en los Estados Unidos, que aunque no tiene mucha asistencia de feligreses los domingos por el Covid 19, estamos un grupo de personas no muy grande apoyando para la recolecta de dinero para Ucrania, es un reto para mí por las barreras del lenguaje tengo que estar diciendo a los parner “Excuse me, could you speak slowly” bueno que les puedo decir, las ganas de ayudar son más importantes que las barreras que puedo encontrar y eso me hace sentir muy agradecida y con mucho bienestar, lo único es que estaré  poco tiempo con este grupo ya que vuelvo a ser abuela.

Pensándolo un poco más, pienso que ha sido un reto bien significativo pasar la página y dejar todo atrás; mi empleo, mi hogar, mis cosas, mis apegos, entre muchas otras cosas, para apoyar en estos momentos a mis hijas que están formando sus familias que son la extensión de la mía, cómo no hacerlo si me hace inmensamente feliz. Ver correr a mi nieto Liam con esa cara de alegría diciéndome abu, abu, para abrazarme  y quererme no tiene precio, tiene 1 año 11 meses y esperando a su hermanito Leo.

Lo más significativo y el mayor de los retos es el aprendizaje que he tenido y saber que a pesar de las circunstancias seguimos montados en el autobús de nuestras vidas, tratando de dar lo mejor de nosotros en todo lo que hacemos.

Mi mayor reto es/Angel Ceballos

 

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es…..“

(por:Angel Ceballos)

Al leer varias veces la afirmación que Lele quiere que abordemos, a mi mente me llegó la pregunta de primero, definir que es para mí “colaborar”, acción que inmediatamente intuí ha tenido diferentes connotaciones en mi larga y fructífera existencia. Una es, voy a ayudar, voy a colaborar,pero para demostrar lo bueno que soy y así lograr mi objetivo, sin mirar el otro. (Una relación G-P). Otra es, voy a ayudar al máximo y no importa si yo logro salir bien y que consecuencia tenga(Una relación P-G – el Rol de victima) y otra es, asegurarme que es lo que siente y quiere el otro, por qué lo quiere y que logro persigue y tiene sentido transformacional. (Una relación G-G)

Después de haber vivido tantos años, considero que “mi mayor reto en un proceso de colaboración con el otro”es apreciar y vivir el valor de laEMPATÏA, y lo más sencillo ha sido, “morderme la lengua”, es“escuchar, escuchar y escuchar, sin generar juicios”, normalmente infundados, que no le pertenece al otro sino a mis propias creencias. Ya el hecho de prestar atención con todo el cuerpo (sin hablar) y asentir, es un “abreboca” que fertiliza caminos para el entendimiento. Colaborar de forma efectiva buscando el mutuo beneficio, es al final un regalo, es un arte y hasta un DON, que se aprende empezando a ser empático con un aprendizaje inclusivo conmigo mismo. En mi juventud, yo fui muy reactivo con el síndrome de “Gano oArrebato”. Y los resultados me lo confirmaba y me animaba que así tenía que ser, si quería triunfar, pero sin darme cuenta que me aislaba en mis relaciones. Mis conocimientos me mantenían en la cúspide del poder, pero mis relaciones no lo avalaba.

¿Cuandofué que comencéa darmecuenta“conscientemente” que dicha postura me aislaba y me alejaba de los demás?.Fue a principios de los 90´s, hace 30 años, cuando conocí, entendí y creí en DOSHábitos  o Principiosde acción de Stephen Covey,mi mayor mentor, mostrados en los famosos 7 H de la Gente altamente efectiva. El Hábito 1:SER PROACTIVO.yEl Habito 5. “ENTENDER ANTES DE SER ENTENDIDO”

¿Que profesa el H1?:

“Que entre un estímulo y una respuesta hay un espacio sutil, en el cual radica la libertad de elegir y donde la “conciencia” entra en acción, para hacernos responsable de las consecuencias”. Es el hábito fundacional del liderazgo.Básicamente, significa que las raíces de tu vida están nutridas de tus creencias, valores y principios y no de tus sentimientos o circunstancias.  Que tu vida o la vida de tu organización es producto de tus ELECCIONES y DECISIONES,no de sus condicioneso “Cisnes Negros”, que hemos estado conociendo en este convulsivo siglo XXI

Lo opuesto a ser PROACTIVO, es ser REACTIVO, lo que significa este último, que tu vida es función de tu estado de ánimo, tu emocionalidad y sentimientos, que ante un estímulo tienes una respuesta inmediata, “sin anestesia” y sin  pensar en las consecuencias,  basado en lo que sientes y en ese estado de ánimo. no dejas un “espacio” para valorar el estímulo o para que tu “consciencia” marque tu guía de acción.

Ser proactivo cambia el escenario,ya que, ante un estímulo, la respuesta la doy en un espacio que me permite elegir una respuesta de conciencia, basado a valores, poniendo una “pausa” o “contar hasta 10”.

El principio fundacional del Hábito 1, es asumir las responsabilidades. La creencia y el concepto de que tú y yo tenemos la capacidad de elegir nuestras respuestas. Es desarrollar un aprendizaje colaborativo, el cual prioriza la cooperación y colaboración frente a la competencia.

EL Habito 5 y sus resultados, es magistral. No digas, no pidas, no respondas, hasta asegurarte y validar que entiendes a tu interlocutor, no por lo que dice NO, sino por el sentimiento que lo lleva a decir lo que dice. Y ¿Cómo lo logras?, preguntándole, no hay otra forma mássencilla y efectiva. Y una vez Una vez que el otro se siente entendido, cualquier petición será apreciada.

EL habito1, potencia la independencia, mientras que el Habito 5 potencia la interdependencia y la combinación potencia la COLABORACIÓN DURADERA.

mi mayor reto (hoy)

Mi mayor (y más querido reto) es…

Dios hizo al hombre el último día de la creación. Mezcló todos los elementos, masculinos y femeninos, al unir tierra, agua, aire y fuego al cocerlo. (quizá). Luego, lo vio solo y decidió darle compañera para lo cual esperó que durmiera para extraerle una costilla y construir a un ser perfecto, la mujer. Luego vino la desnudez, la culebra y la manzana, pero de eso ya escribimos una vez.

Resulta que hombres y mujeres somos iguales pero distintos. La mujer puede continuar la especie y el hombre contribuye. Así han pasado siglos, la mayor parte en guerras que no han conducido  a nada, y la especie ha seguido su camino. Con el desarrollo de un cerebro superior, vino la memoria y mejor aún, la consciencia de ser consciente, eso que nos diferencia de cualquier otra especie sobre la tierra. Con eso, vinieron los aportes, los descubrimientos y los inventos.  También la personalidad, las pasiones, las metas y el sentido de vida. Cada persona en ese transitar, ha decido temprano, mejor o peor, lo que quería que fuese su vida en los años sucesivos. A veces acertó o a veces cambió. Y descubrió que el cambio era posible aunque ya había llamado a varias cosas humanas con el nombre de ciencia. A pesar de la ciencia, seguimos cambiando a voluntad.

La especie humana descubrió que vivir agrupados era mejor. Se protegían, se reproducían y aprendieron oficios manuales distintos a cazar para comer, o danzar para aparearse. Inclusive inventaron la escritura y el lenguaje. Siglos después, y luego del renacimiento, aparecieron las ingenierías, se especializaron en medicina, o en las ciencias de la salud, estudiaron para entender a la sociedad, estudiaron lo urbano y a la psique. Igualmente, el hombre-mujer moderno entendió que estar con otros seguía generando beneficios emocionales y nuevos aprendizajes.

Junto con la pasión de la escritura, algunos descubrieron a alguien, que enseñaba a escribir mejor o con sentido. Y estudiamos y nos agrupamos. Alguien lo llamo a eso “el Club de Escribidores de Caracas”. La mirada moderna lo puede entender como una forma de producir obras intelectuales, pero a veces se me asemeja a aquellos hombres de cavernas que pintaban animales, cacerías, fuego, o amenazas en las paredes, con sangre, tierra o excrementos.  Estando juntos nos protegemos, nos damos calor, más allá de lo cursi que esto pueda sonar. La verdadera diferencia es que con los siglos, entre todas las cosas que descubrió, estudió y sigue estudiando, se encuentra esa parte del ser que se generó ante el peligro real, que ayudó a niño que vivía en cavernas, a sobrevivir; aquello que  llamaron ego.

Ahora tenemos que estudiar al ego que a veces nos protege y a veces nos separa. Las personas estudian, se licencian, se post gradúan,  se hacen doctores y hasta post doctores. Las ciencias del comportamiento pueden ponerle nombres, pero eso no hace que sea fácil de gestionarlas cuando están juntas. La ventaja de escribir, es que lo hacemos desde la psicología positiva y con ella, la comprensión de las fortalezas de carácter, aquellos rasgos de personalidad que según las usemos, nos hace capaces de darles matices al ser, a aquello que a pesar de todo, es capaz de observar lo que vamos siendo y en lo que nos vamos transformando.

En estos siete años y diez meses que hemos estado juntos, hemos aprendido acerca del poder de todos,  y de que juntos, sumamos mas. Muchos hemos tenido aprendizajes nuevos y transformacionales que nos han conectado con el otro a través de la empatía, la humildad o la compasión. Yo llevo el legado de Ángela. Ser coordinador de este maravilloso grupo es uno de mis grandes retos que puedo hacer por mí, y por vosotros. Unir piezas, respetar, escuchar, dejar ser, mantenerse neutral, acompañar, celebrar, coordinar, completar, generar, escribir, o cualquier verbo que venga a mi mente en este momento, lo puedo reconocer como aprendizaje interno maravilloso. Puedo recrear a un frasco de miel, un San Nicolás en el piso, las roscas canarias, las bolas criollas, la guayaba, el significado de Shukram, un cebiche, un libro, un viaje, o más aun, una sonrisa, una lágrima, un silencio, un abrazo, un perdón, un agradecimiento, un suspiro, o solo un pensamiento no vuelto palabra.

Bendito el día en que juntos, escribimos; bendito el día que comenzamos a buscar el sentido de la vida, benditos todos, bendito el camino,

Alberto

martes, 22 de marzo de 2022

La Sala de Espejos...“Mi mayor reto de colaboración a los otros es “…

 


La Sala de Espejos

“Mi mayor reto de colaboración a los otros es “…

Desde hace relativamente pocos años y venciendo una férrea resistencia personal, decidí apoyar sistemáticamente y frontal a los otros desde mi posición de psicólogo. Desde graduado puse límites a mi actividad con pacientes. El momento lo recuerdo con nitidez: la visita al servicio de alcoholismo y el servicio femenino del hospital de Lídice.

Ambos casos me enseñaron que la enfermedad no está lejos. En algunos casos promovida por la misma sociedad que los condena.

No tan lejos de esta actividad si me enfoque en hacer buenas entrevistas, recabar la información verbal y sobre todo la no verbal. Siempre me ha interesado “leer” a la gente, hacer hipótesis respetuosas y poder incluso hacer una apuesta de su futuro. Me iba bien en ello y la gente aún me lo reconoce.

Durante mas de 12 años, en mi actividad docente de Psicología Positiva, fui requerido como terapeuta. Una o dos veces por trimestre sin hacer alarde.

En 2014, me formé en coaching con la doble intención de observar cosas nuevas en mi formación y una posible pero no segura migración.

Pero eso sí, definitivamente, rotundamente, sin rendija para una duda. NO PAREJAS. Me rehusaba en atender problemas de parejas. Pensaba erróneamente que los cardiólogos no sufren del corazón y que a los reumatólogos no les da artritis.

Pero en esta vida no existe el JAMÁS, todos los sabemos. Aquellos juramentos de las novelas de la tarde son solo ciertos en la tele. De la televisión solo una frase de una serie de narcos: “Cuando te toca ni que te quites y cuando no, ni que te pongas”

Y la vida mostró un sendero que debía recorrer. Un sendero que ya recorro desde hace más de 4 años. Debía prepararme y eso hice en pandemia.

Y entre a la sala de espejos. A ver reflejado muchos de mis dolores en otros cuerpos. Gente real, sufrimientos reales.

Gente que me invitaba a brincar mis dolores pasados o presentes, para ayudarles. Para darles apoyo y salidas a sus padecimientos. Personas que me invitan a investigar a diario, a escuchar con atención plena.

Ya los espejos reflejan solo a un alma ayudando a otras. Ese es mi reto de colaboración con otros.

 

Cesar Yacsirk

Marzo 2022

domingo, 20 de marzo de 2022

el tema de marzo 2022

 

CEC 

Tema de marzo

Tema: "Mi mayor reto de colaboración a los otros es..."

Host: Doña Lele/ Dra. María Elena Garassini

Miércoles 23 de marzo 2022

de 5 pm a 7 pm hora Ccs. Zoom

sábado, 26 de febrero de 2022

Amor ido, marchado y encontrado/Jesucita Peters

Autor: Jesucita Peters S.

Fecha: 26 de Febrero 2022

 

El amor ido o marchado y encontrado

Hablar del amor en el mes de febrero para mí tiene un gran significado, por cuanto en este mes nacieron mis amores por siempre, mis dos hijas. Un quince de febrero nace mi primogénita, graduándome de madre  con la mayor de las alegrías una niña que vino al mundo con una cabellera de color marrón frondoso y unas mejillas rosadas que nunca olvidaré, luego 3 años más tarde nace mi segunda hija un nueve de febrerollenando nuevamente de alegría nuestro hogar, menudita y con mucho cabello también, estos son amores inigualables y que permanecen en el tiempo como llama inexorable para el resto de nuestra existencia.

He hablado de la llegada de mis dos amores pero así como llegaron inundándonos de felicidad, vino el momento de su partida a nuevos horizontes con muchas metas  por lograr, había que validar una carrera de medicina para poder ejercer en los Estados Unidos, cuanto esfuerzo y que motivación al logro tan grande y cuando aún no me recuperaba de la partida de la primera se me va la segunda hija, en paralelo de estas idas , comienzo a sufrir del síndrome del nido vació  fue muy fuerte esta experiencia, a Dios gracias estaba trabajando y no tenía que pensar en ello sino cuando llegaba a la casa , me hice amiga de mi amiga inseparable la soledad: en estos momentos pienso en ella y la verdad los seres humanos tenemos la oportunidad de adaptarnos a muchas situaciones, tanto es así, que la ame y aprendí a disfrutarla por demás. Nunca se me podrá olvidar un día cuando a las diez de la noche me meto a la ducha y me doy cuenta que ese día no había salido de mi boca ni una palabra, wao allí concientice aún más mi soledad.

Pero esa soledad mi amiga inseparable, me enseño a escuchar la música y a descomponer sus elementos instrumentales para deleitarme con cada uno de ellos, pude escuchar los colibríes en mi balcón con su danza mágica chupando el néctar de las flores, contemplar mi Ávila y ver cómo cambia de color según la temporada para vestirse de fiesta en el último trimestre del año, con ese color rosado guayaba característico (capimelao). Mi percepción se agudizo para poder disfrutar al máximo  todo lo que me regala la naturaleza y me llevo a los brazos del bienestar, agradecida por ello.

En fin después de estos periplos de mis amores idos, se abre la opción que me plantean mis hijas de que me tenía que ir despegando del trabajo ya que debía ir pensando en venirme con ellas, por cuanto su preocupación por yo estar sola en Venezuela era muy desgastante, caramba para mí se me mueve el piso totalmente, ¡oh cielos! cómo me despego de mí trabajo algo para mí impensable, mis cosas, mis apegos, todo; luego vino nuestro huésped sin invitación la pandemia, que cambio nuestra forma de ver la vida y retrasó el encuentro con mis amores idos por un año. Después de salir de mi país me reencuentro con mis amores y mis adorables nietos no podía estar más agradecida y comienzo a disfrutar de las mayores recompensas que me ha dado la vida. Por supuesto he tenido que aprender a manejar todos estos cambios significativos en mi vida y hoy día doy gracias por el desapego que he cultivado en estos últimos tiempos.

La moraleja de esta historia, es que no sabemos las vueltas que te da la vida, nunca imagine levantarme y no contemplar el Ávila, a veces lo busco en estos parajes pero mi vista se pierde entre tanta llanura y me retrotrae a mi realidad, con ciertas añoranzas, pienso forma parte de todos los que dejamos nuestra patria, pero esto no impide que me sienta agradecida y feliz de reencontrarme con mis afectos.

Un amor ido y presente/Tibaire García

 Un amor ido y presente

Jueves 17 de octubre de 2019, en la Urbanización El Cigarral, Caracas, en horas de la madrugada. Dos maletas, un morral y una cartera. Su mente y la mía repletas de una extraña incertidumbre que convivía muy bien con certezas y posibilidades. Una despedida muy breve; rápida. Un solo abrazo, sin besos, y una expresión que no podía faltar y debía quedarse por siempre estampada en el corazón y en todo su ser: "Dios te bendiga y la Virgen te proteja y acompañe". No hubo respuesta.  Fue muy buena y oportuna la excusa de que se estaba haciendo tarde para llegar al aeropuerto. Eso no le dió permiso al dolor, al sufrimiento y a las lágrimas para que hicieran acto de presencia, en un momento tan amargo, aciago y cruento como ese. 

Sin esperar a que el taxi se alejara, subí al apartamento y me acosté. Dormí como un par de horas más hasta el amanecer. 

Ella había dejado la puerta de su cuarto cerrada, y así permaneció por dos días y medio más. El sábado en horas de la tarde, ante la necesidad de buscar algo, finalmente me atreví a abrir esa puerta que contenía detrás de ella una vida entera. Sacudí las sábanas, busqué en el clóset y me asomé por debajo de su cama. Fue cuando descubrí que ella no estaba. ¡Se había ido! Ahora no logro recordar por cuánto tiempo estuve llorando.
Ya son 28 meses sin olerla, abrazarla, besarla. Nos separan las millas que hay entre Caracas y Grapevine, en Texas, Estados Unidos. También nos separan una solicitud de asilo, un pasaporte muy recién vencido y un engorroso trámite de solicitud de renovación de una visa americana.

Nos une el amor, la esperanza, la tecnología y una confianza infinita en que Dios está preparando nuestro reencuentro para la ocasión perfecta. La que nos corresponde a las dos.
Hija de mi vida, te amo infinito y con mi ser. Y te abrazo con mi alma dolida y esperanzada.

Tibaire García Pérez

Sol y Amor

Amor

Confieso que he estado dos veces de Nueva York. La primera, con mis padres que llevaban a mi hermano a que le colocaran audífonos para palear la sordera, producto del uso de medicinas en mi madre embarazada, de las cuales no se conocían los efectos secundarios. La segunda, estaba por graduarme de arquitecto y aproveché un plan cuyo fin era despedir a la obra de Picasso llamada Guernica, que regresaba a España. Era como 1981 y la venezolana  Maritza Sayalero se coronaba de Miss Universo. La vi en la TV esa noche, caminando  por la 42.

Era como la independencia de viajar tan lejos y solo. Éramos un grupo pero cada quién hizo lo que quiso estando allá. Por lo menos, el organizador consiguió unas entradas para ir al Museo de Arte Contemporáneo, MOMA para ver la retrospectiva del pintor.(Y ya no lo volvimos a ver mas es las dos semanas).  NY, NY, decían las tazas de cerámica para indicar a la gran manzana.(Big Apple).  Nosotros, preferimos llamarla Manhattan. Según mis compañeros y compañeras de viaje y al caminar ese verano por Manhattan, mis ojos se convirtieron de marrón en azul. Cosas del clima. Creo que tuvo que ver el aroma del café, la salsa de maple, el olor del Metro y de la emoción de subir las torres gemelas en el ascensor expreso a alta velocidad.

Soy un amante de Manhattan. Ayer justo descubrí en un artículo de portal de noticias, que el edificio viejo donde trabajaba mi padre en el centro de Caracas, llevaba ese mismo nombre. El artículo reconocía los valores arquitectónicos de los primeros edificios Art Noveau de la ciudad. En el año 1979, dos años antes de mi viaje, Woody  Allen, el cineasta, dirigió y produjo una película sobre NY, NY. Su nombre por supuesto es “Manhattan”. La debí haber visto unos años después, en el  Centro Comercial Ciudad Tamanaco, CCCT, de Caracas. El tema musical de la película es “Rapsodia in blue” de George Gherswin.  Para los amantes de la ciudad, entendemos que esa música, es la ciudad viva, escrita en forma descriptiva perfecta, que algunos pensamos que la reconocemos al escucharla. La música se vuelve emoción  y recuerdos tejidos en la piel.

Así, con mi rapsodia, salí del cine y vi a Sol. Una amiga preciosa del bachillerato con quién  no me cruzaba desde 1982. Gran sorpresa y abrazos que nacieron de la emoción y la nostalgia. Con ella, la delgada figura de Amor, su mama. Amor fue famosa entre nosotros terminando bachillerato. Yo era el Presidente del Comité Pro graduación del 5C. Ellas vivían en un Ph en El Paraíso y era como el centro de control de las labores de recolección del dinero para viajar todos, probablemente, a México. (La verdad es que lo recolectado se lo dimos a una compañera que necesitaba una operación de columna,). Amor era un amor. Sus afectos eran auténticos y le gustaba que nos reuniéramos con Sol.

Cuando nos reuníamos en su casa, nos preparaba “Pollo a la King” una suerte de cubitos de pollo en una salsa espesa con base de leche. Pícaramente le agregaba queso Cheddar para que tomara un color ligéramente amarillento. “La comida entra por los ojos” solía decir mi mamá con respecto a la presentación de la comida. (¿O era el amor que decía?). Yo creo hoy que en cierta forma, me gusta cocinar e inventar en la cocina, por esa forma de presentar ese plato.

Hoy, frente al tema del mes del club de escribidores, recordando los tipos de amor, el philos, el eros o el ágape, me acordé de Sol y de Amor, su mamá. Y fue así, que escuchando los 17 minutos de la rapsodia de Gherswin y recordando a las Manhattan; la película y la ciudad, es que fui a la cocina y me consentí preparandome el “Pollo a la King”

La gran riqueza de la gente grande o mayor, es la capacidad de traer a tiempos presentes, los mejores recuerdos, que de alguna forma, nos forjan a ser lo que en parte, somos. ¡ Qué bello es recordar !

 

Alberto

viernes, 25 de febrero de 2022

AMORES DESPEDIDOS

 

AMORES DESPEDIDOS

 

Alas y buenos tiempos,

para los que se esfuman de mi vida

Unos se fueron dejando su fragancia viva

Otros se fueron oliendo a yerba seca

 

Amores despedidos en cada recuerdo

Sublimados en el corazón,

hasta el próximo encuentro

Amores con adioses de días largos

 

Arpegios entre arpa y bolero

Para los pañuelos blancos del cielo

Los que se fueron dibujando una estrella

Los que tal vez viven dentro de una herida

 

Cruces de infinitos adioses

Para los que vaciaron su veneno

Que jamás regresen

Ni siquiera en las alas del pensamiento.

 

Gudelia Cavero Hurtado

 

 

jueves, 10 de febrero de 2022

ESPERARÉ

Autor: Martín A. Fernández Ch.

Fecha: 17/02/2022

 

En ese período preliminar del noviazgo, cuando uno está buscando la manera de entrarle a la persona de la cual a uno le gusta, se presentan emociones detractores, sobre todo de miedo. El hombre es el que, según las pautas de la sociedad, debe tomar la iniciativa, lo cual no fue mi caso porque Mariale, mi actual prometida, es quien ha sido la más atrevida y apasionada. Tanto ha sido así que fue la valiente en ser la que tomó la iniciativa de pedirme el empate, un día que cenamos juntos, y que Yo rechacé bajo la excusa que en ese momento no tenía cabeza para pensar en eso (había dejado a mis hijos llorando en Barquisimeto). Ella quedó contrariada. A los días, en un viaje por carretera, me cantó una canción que se llama “Esperaré”, cantada por el grupo Presuntos Implicados, cuyo compositor fue el maestro Armando Manzanero.

Mariale tiene una voz fabulosa y canta como las sirenas de ese libro de la mitología Griega llamado La Odisea, que hace abstraerme de la realidad y seduciéndome con su melodía.   

Por eso, en esta oportunidad escribo sobre dicha canción, respondiendo a cada estrofa como sigue:

 

Esperaré
A que sientas lo mismo que yo
A que a la luna la mires del mismo color
Esperaré
Que adivines mis versos de amor
A que en mis brazos encuentres calor

Es que mi amor era inocente y poco valiente

Me faltaba alzar la cabeza y mirar al cielo nocturno

Si me cantas los versos de amor, no tengo que adivinar

Mi mayor deseo era sentir tu calor

Esperaré
A que vayas por donde yo voy
A que tu alma me des como yo te la doy
Esperaré
A que aprendas de noche a soñar
A que de pronto me quieras besar

Mi mayor deseo es andar tu camino

¡Cuánto deseaba darte mi alma enamorada!

Es que todas estas noches sueño contigo

Y lo más grande que quería era un beso tuyo

Esperaré
Que las manos me quieras tomar
Que en tu recuerdo me quieras por siempre llevar
Que mi presencia sea el mundo que quieras sentir
Que un día no puedas sin mi amor vivir

Mi timidez no me lleva a tomar tus manos

¡Pues sí! En mis recuerdos siempre te llevo

He tenido que aprender a sentir el mundo con tu presencia

Por eso es que me atreví a ti, para seguir viviendo y feliz

Esperaré
A que sientas nostalgia por mí
A que me pidas que no me separe de ti
Tal vez jamás seas tú de mí
Más yo, mi amor, esperaré

Desde hace tiempo te soñaba

Y es ahora que no me puedo separarme de ti

Porque soy tuyo por siempre

Tu espera será por poco tiempo

Que mi presencia sea el mundo que quieras sentir
Que un día no puedas sin mi amor vivir

Esperaré
A que sientas nostalgia por mí
A que me pidas que no me separe de ti
Tal vez jamás seas tú de mí
Más yo, mi amor, esperaré

Es que mis manos desean tocar las tuyas

Y siempre estás en mis recuerdos

Solo quiero estar siempre contigo

Porque siento morir si no estás conmigo

Esperaré
A que sientas nostalgia por mí
A que me pidas que no me separe de ti
Tal vez jamás seas tú de mí
Más yo, mi amor, esperaré

La nostalgia por ti me persigue

Eres la mujer a la que deseo estar amarrado

Y seré siempre para ti

Mi amor, no esperes porque ya me tienes contigo

 

Mas yo mi amor
Esperaré

 

Gracias por esperarme, espero que valga la pena

No hay mejor casa que tu corazón

También adoro la noche, aquella noche

La del primer beso que te di, cuando me atreví

Mas yo mi amor
Esperaré

Y espero acompañarte en muchos aguaceros

Con solo tu corazón como cobija

Siempre te llevaré a donde quieras

Ya no esperes, porque ya estoy contigo

  

Nuestro amor ha venido creciendo, hemos construido como compañeros un camino frondoso y colorido, riendo y buscando siempre la felicidad de ambos, en pareja. Tanto es así, que nuevamente ella se atrevió y fue más valiente, pidiéndose en el día de su cumpleaños, acompañada de 8 madrinas (amigas cómplices) que contaron su versión de nuestra relación, cantándome un popurrí de canciones que contaban la evolución de nuestra historia y terminando con la frase “cásate conmigo”, a lo cual respondí, luego de entender lo que estaba pasando con un “Sí, me caso contigo”.

 

FIN

jueves, 3 de febrero de 2022

AMORES MARCHADOS

Por: Martín A. Fernández Ch.

FEBRERO  2022

Era un día hermoso, con una mar tranquila, sin oleaje porque el viento aún no había despertado, a pesar de que el Sol había hecho presencia desde hace rato. Pelícano estaba a la orilla de su bote, en el lado de estribor, con las alas extendidas, soleándose y observando a sus dos muy apreciados amigos de aventuras: Delfina Guacamaya y Mantarraya Azulejo. Él pensaba que no podrían estar juntos toda la vida y que era momento de que cada quien tomara su camino, así que se lanzó al agua para hablar con ellos.

-¡Amigos! Quiero conversar con ustedes- dice Pelícano, con un semblante lleno de tristeza, porque por más que estaba consciente de que era necesario decirlo, sabía que el momento iba a ser desagradable para todos.

Delfina y Mantarraya pararon sus juegos y atendieron a Pelícano, extrañándose del tono de voz y de la expresión que mostraba la cara de su amigo de plumas, la cual nunca habían visto.

-Como es evidente, no tengo edad para llevar el ritmo de las aventuras que estamos viviendo. Además, es momento para que sigamos nuestros caminos y hagamos vida aparte, ya ustedes saben cuidarse y son muy ingeniosos para enfrentar las dificultades– dice Pelícano, dejando escapar algunas lágrimas, demostrando su descontento.

-¿Qué quieres decir Pelícano? ¡Qué nos tenemos que separar!– dice Delfina Guacamaya de manera muy emotiva y mostrando una terrorífica preocupación.

-¡Deja el drama Delfina! No es para tanto, antes de conocer a Pelícano, andábamos los dos por todas partes y sin angustia– dice Mantarraya Azulejo, quien siempre se mostraba insensible o aparentaba que esa decisión no le afectaría, más bien se sentía confiado porque pensaba que estando con Delfina se sentiría a gusto y protegido. Lo que no se imaginaba era que en algún momento ellos dos también tendrían que separarse.

-¡No lo digo por nosotros! ¿No entiendes que Pelícano va a estar solo?– le responde Delfina a Mantarraya, con tono brusco y mostrando malestar.

-Él es bastante mayor y tiene la suficiente sabiduría para sobrellevar  la soledad, así que bájale dos a tu sentido protector de mamá– dice Mantarraya.

-No discutan chicos, por mi no deben angustiarse. Lo que les digo es que en algún momento tenemos que separarnos. Esto es algo natural, los miembros de una familia, sobre todo los hijos, en algún momento se van de la casa a prepararse para formar sus propias familias– dice Pelícano, buscando la manera de hacerles entender que la vida continúa.

-Pero, ¿y cuando nos volveremos a ver? Quiero que estés conmigo en mi cumpleaños– dice Delfina, quien ya su voz se estaba quebrando de tristeza, dejando evidencia que no estaba conforme con esa decisión.

-No sé si podré visitarte. Pero, una vez leí en un cuento titulado “Ningún lugar está lejos”, cuyo autor es Richard Bach, la siguiente frase que me cautivó “Viaja libre y feliz más allá de los cumpleaños, por encima de la palabra «siempre», y nos encontraremos alguna que otra vez, cuando así lo deseemos, en medio de la única celebración que no puede terminar”, refiriéndose al disfrute de la vida. Así que, a pesar de que no nos veamos, siempre estaremos juntos, porque el amor nos hace sentir que estamos presentes celebrando, Yo sé que siempre estaré con ustedes, porque mi amor está sembrado en sus corazones y siempre me sienten, al igual que ustedes en mi corazón– dice Pelícano, viendo que sus amigos tienen sus ojos llorosos.

Los tres amigos se acercan y se dan un fuerte abrazo de despedidas, que si bien entienden que estarán unidos por el amor, sienten que existe la posibilidad de que no se verán jamás o que tardarán mucho tiempo para reencontrarse. Las lágrimas de los tres no dejaban de bajar por sus mejillas, cayendo y diluyéndose en el agua. Entendieron que debían tomar sus caminos, disfrutar de la vida sin perder la esperanza de que algún día se volvieran a ver.


FIN