martes, 7 de marzo de 2017

GRATITUD: No nos damos cuenta de TODO lo maravilloso que hay en nuestras vidas

Si nos ponemos a pensar un poco, nos damos cuenta que en nuestra vida, tenemos muchos aspectos positivos los cuales nos favorecen, así como otros negativos que nos causan inconvenientes y desagradan. Ambos lados son muy reales, incluso podremos comprobarlos haciendo una pequeña pausa, con papel  y lápiz en mano. En pocos minutos, podremos completar una lista inicial de situaciones, personas, habilidades y cosas, que nos benefician y apoyan. Por supuesto, seguirán presentes  los problemas, preocupaciones y situaciones complejas, los cuales también nos toca manejar cada día.
Recordando el slogan de una vieja publicidad de Coca Cola: “la vida es como te la tomas”, vale la pena detenerse a reflexionar en donde estamos centrando más nuestra atención: ¿en los aspectos positivos que tenemos? ¿O en los negativos? Sin duda en las épocas más complejas, hay una tendencia humana a que esos aspectos negativos llamen nuestra atención. Sin embargo, revisando un poquito, estoy segura que también habrá en esas etapas,  personas, situaciones y cosas, las cuales nos están favoreciendo. Reconociendo también  que aun en las épocas más sencillas o tranquilas, podríamos estarnos centrando principalmente en lo negativo.
Cada vez que me doy cuenta, que estoy dando mayor visibilidad,  importancia y atención a los aspectos negativos de mis días, me hago la siguiente pregunta: ¿Cómo sería mi vida sin “X”?... ¿Y qué o quién es “X”?. Para empezar, representa la bendición de haber nacido y ESTAR VIVA. Lo he pensado más de una vez, porque mi suerte pudo haber sido muy distinta: mama tuvo seis  embarazos, la mayoría muy difíciles, donde solo logramos nacer mi hermana y yo. ¡¡¡Qué maravilla, yo nací!!! La verdad, a cualquiera de nosotros le pudo haber pasado lo mismo: si otro espermatozoide de tu papá hubiera fecundado el óvulo de tu mamá, habría nacido tu hermano; tú no estarías respirando. Además,  ¡sigo viva a los casi 57 años! ¡Qué bendición!  Ya sabemos, han existido millones de personas quienes no han llegado a esa edad.
Sigamos reflexionando acerca de “X”: ¿Cómo sería nuestra vida sin nuestra familia? Sea una familia grande o pequeña; esté cerca o lejos; pelees mucho o poco con ellos. Cerremos los ojos por un minuto con esta pregunta en mente: ¿Cómo sería sin mi familia?  Las respuestas son muy duras ¿verdad?  ¿Cómo nos sentiríamos sin nuestros amigos? … ¿Y sin salud? Aunque nuestro cuerpo requiera algún tipo de apoyo con tratamientos médicos, la mayoría de nosotros dispone de suficiente salud para hacer, vivir y disfrutar de muchas cosas. Estoy segura que hasta Maickel Melamed, con sus fuertes limitaciones físicas, valora las muchas cosas que sí puede hacer y disfrutar.
Al continuar analizando a “X”, nos damos cuenta que también tiene varios valores materiales. Aun cuando nací y he vivido siempre en la clase media venezolana, cada vez que cae un fuerte aguacero me siento MUY agradecida, porque sé que las paredes y el techo de mi casa se mantendrán firmes para protegerme y proporcionarme confort: ¡Que bendición!. Ahondando en más detalles: ¿Cómo sería mi vida sin micro-hondas, sin teléfono celular, sin tinte de pelo, sin crema de cuerpo,  o sin maquillaje? Tan banales y tan importantes estas herramientas, las cuales nos permiten arreglarnos y cuidarnos. Sin embargo, cabe destacar, estos son solo algunos ejemplos, porque la lista de situaciones, personas, habilidades y cosas representadas por “X” es infinitamente larga, además de muy personal; cada quien puede construir  la suya.
Entonces, reflexionando con la pregunta “¿Cómo  sería mi vida sin “X”?”, podemos  RE-CONOCER y VALORAR lo positivo y maravilloso que tenemos en todo momento. Cabe destacar que es necesario “RE”-conocerlo: sabemos que contamos con cada uno de esos aspectos positivos, pero hace falta ”darse cuenta” que están ahí para favorecernos mucho, razón por la cual son realmente muy VALIOSOS para cada uno de nosotros.
Entonces, esto se trata de VALORAR todo aquello que nos beneficia en cada momento y AGRADECERLO de corazón. De esta manera nos sentiremos BENDECIDOS por lo mucho que tenemos, en especial cuando comparamos nuestra lista de “favores”, con la de otras personas. Empezando por lo económico, ¿Cuál es el porcentaje de pobreza extrema en el planeta? Es casi el 10% de la población mundial: son más de 700 millones de individuos que “viven” de esta manera. ¿Cuántos no tienen una casa para protegerlos cálidamente, o suficiente comida para alimentarlos? ¿Cuántos están solos, sin familia o sin amigos?.... Con esto, solo estamos enunciando las preguntas más básicas. Para cualquiera de ellas, existe una respuesta importante: uno de nosotros podría ser el ser humano con tan fuertes carencias. Si tú no estás en estas listas, empieza a agradecerlo YA.
De otra manera, muchas personas piensan: “lo que yo tengo en mi vida me lo he ganado, me lo merezco, además de haber hecho gran esfuerzo por ir logrando mis cosas”. En efecto,  ¡tienes razón! Si te lo mereces: ¡Felicítate! Sin embargo, esto no se trata de merecimiento, porque son muchas las personas que también se han esforzado sin obtener los  mismos resultados. Quizás no supieron manejarlo, o enfocarlo, o simplemente tuvieron peor suerte que nosotros.  Además, ocurren cosas inesperadas que pueden cambiarle los resultados a cualquiera: un accidente en carro, una enfermedad incapacitante, entre muchos otros, pueden llevarse por delante, buena parte de nuestros esfuerzos. En conclusión, somos afortunados de haber logrado lo que tenemos: es importante agradecer por ello.
En consecuencia, la invitación es a fortalecer cada día el “musculo de la gratitud”. Hay muchos caminos para lograrlo, por ejemplo, escribir en un cuaderno o libreta, tres cosas por las cuales te sientes muy agradecido en ese momento, puede ser un gran comienzo. Es importante que lo hagas todos los días, en tu horario preferido. Incluso si te agrada hacerlo antes de acostarse, podrían comenzar a dormir mejor en pocas semanas.
También es clave hacerlo por escrito. Al escribir, pensamos más lento, organizamos mejor nuestras ideas, nos damos cuenta de más cosas y esto nos ayudará a valorar más fácilmente.  Luego, cuando hayamos ganado mayores habilidades, podremos ponerlo en práctica de otras maneras: reflexionado cada día por unos minutos en las bendiciones que tenemos; rezando oraciones de gratitud, entre otros caminos.
Aun en los momentos difíciles de vida, siempre podemos identificar personas, situaciones, habilidades y bendiciones, que nos está acompañando y nos apoyarán a salir a adelante.  Sin embargo, en estos momentos complejos, solo si nos proponemos a re-conocer, podremos valorar y utilizar lo positivo para superar el problema. Quizás al principio nos cueste identificar esas fuentes de positividad, más cuando nos concentremos un poquito nos daremos cuenta; cada vez será más fácil visualizar esos favores.
Demás está decir, si nos acostumbramos a agradecer  y a poner la atención en lo positivo de nuestras vidas, seremos personas mucho más felices disfrutando de  todas las bendiciones que nos tocaron.
Muchas Gracias,
Maigualida Boedo Paz


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