sábado, 25 de febrero de 2023
viernes, 24 de febrero de 2023
Jesucita Peters/AMOR
Autor:
Jesucita Peters S.
Fecha:
28 de Febrero 2023
“El
amor a las plantas, mi refugio y su cosecha de paz”.
Hablar de la creación
de amor más maravillosa de nuestro Dios,
después del hombre, las plantas. Ellas despiertan todo un prisma de
percepciones infinitas en mí, que hacen
que valga la pena vivir y disfrutarlas en todo su esplendor.
Las plantas con sus
flores, olores, colores y tamaños hacen
que me transporte a muchos momentos vívidos y me retrotraen a su significado
que de una u otra manera han dejado huellas en mí.
Las plantas en sus
distintas formas, constituyen la mejor terapia para los momentos difíciles de
nuestro transitar, son incondicionales siempre y cuando les brindes un poco de
amor y dedicación.
Viene a mí memoria
cuando tenía 5 años de edad y vivíamos en la urbanización San Bernardino, mamá
tenía por costumbre llevarnos a mi hermano y a mí a la Iglesia La Candelaria
por las tardes y uno de mis mayores disfrutes era ir arrancando flores azules,
que se cultivaban en los jardines de ese entonces por la zona, lo recuerdo cómo
si fuera hoy y lo feliz que me sentía en
esa conexión tan especial que me brindaban mis ramilletes de flores, que
arrancaba con mucho cuidado para que
llegaran intactas hasta la iglesia y dejar mi ofrenda de amor hacia ese ser supremo
, que para mi edad no sabía lo que eso significaba.
Quizás esta mirada
que tengo hacia las plantas, venga porque a mi mamá le gustaba cultivar rosas y
dalias en su jardín y a mi hermano y a mí nos gustaba cortarlas y con las
cobijas hacíamos un cuadriculado sobre la cama y en el centro de los cuadrados
le íbamos colocando intercaladas dalias y rosas , esa era nuestra mejor obra
artística para mi mamá, bueno en ese imaginario propio de los niños, mi mamá se
revestía de ternura e infinita paciencia para hacernos entender a las edades de
8 y 6 años, que el uso de flores se ponían en el ataúd cuando las personas se iban al cielo, no sé si
lo entendimos, pero lo que sí era cierto, es que estábamos orgullosos de
nuestra creación.
Otras reminiscencias
que conservo en mi transitar, es el olor de
las flores de las plantas, entre ellas una llamada “Uña de Danta” es una planta
de hojas grandes y hermosas que florea
dos o tres veces al año, cuando lo hacíanuestra casa olía y se impregnaba de
ese olor que recuerdo hasta el día de hoy, son recuerdos agradables de esa etapa
mágica de la vida y de ese convivir familiar, pienso que los olores son uno de
los estímulos más significativos para activar los recuerdos.
A medida que voy
creciendo y formo mi propio hogar las plantas siempre están presentes en mi
vida y las disfruto por demás. En esos momentos de soledad y a veces de
tristeza, han sido mi mejorterapia yrefugio, son el bálsamo capaz de apaciguarlaspara
transformarlas en disfrute, ante la hoja nueva de color verde tierno que me
regala o su floración exquisita para mi deleite, mi agradecimiento hacia ellas
es infinito, pues llenan mi espíritu de alegría y despiertan en mí el amor
maternal, pues las considero como otras hijas que Dios me ha regalado.
En esos momentos en que comenzaba hacerme amiga
de ese silencio impertérrito que me acompaño por varios años, pude encontrar en
las plantas,a esa amiga bondadosa que me ofrecían con sus movimientos de tallos
y hojas en donde parecían darme la bienvenida, para mostrarme lo que habían
crecido, sus flores y frutos, Dios como no estar agradecida de su existencia y celebrarlas ante su magnificencia.
Recuerdo que un buen
día descubrí en la jardinera una plantita como de 10 cm de alto, con unas hojas
muy bellas y cómo la propia loca entablamos una conversación, en donde yo le
decía:
¿Quién eres?
¡Yo no te sembré¡
No sé si eres una
parasita……. pero estás tan hermosa que no te voy a cortar y ella meneaba su
tallo al vaivén del viento, como si estuviera diciéndome, no me cortes que te
voy a sorprender y así fue estableciéndose esa relación con mi nueva planta.
Un buen día descubrí
unas protuberancias en el tallo de sus hojas y yo cada vez más intrigada con ella
al no saber que planta sería está, me viene a la memoria que estábamos
comenzando el mes de Diciembre y yo me iba de vacaciones a los Estados Unidos a
visitar a mis hijas, en tal sentido debía preservar mis plantas amadas para
poder irme, así que me puse manos a la obra y me dediqué a dejarles el sistema
de riego por goteo , para cuando yo regresara de viaje, aún conseguirlas vivas.
Estuve 21 días fuera
de casa y cuando llegue del aeropuerto fui directamente abrir los ventanales
para regarlas y no pueden imaginar lo que conseguí, una maravillosa y frondosa
planta como de 40 cm de altura, con una carga de ajíes dulces de color rojo, no
podía estar más extasiada ante este hallazgo, tenía exactamente 38 ajíes yo no
conocía está planta y de echo no la había sembrado, fue tanta mi alegría de no
haberla cortado en nuestro primer encuentro y agradecida por su hermoso regalo.
Tuve muchas cosechas
más de mi amiga la planta de ajíes dulces, agradecida con la naturaleza y su
magnificencia.
Otro regalo que me
hice, rosas de color amarillas, rojas y naranja para sembrarlas en mis jardineras,
las amé tanto que sentía como si fueran otras hijas que la naturaleza me había
regalado y sigo pensando que ellas se sentían igual que yo, ya que me
permitieron llenar mis floreros con sus rosas en infinidad de ocasiones.
Ellas formaron parte
de esa terapia que yo llame “Jardinear” podía pasar todo el día cambiando y abonando
la tierra, quitándole los bichos, cuidando de las otras plantas que compartían
con ellas las jardineras y con cada una conversaba sobre mis expectativas en
cuanto a su crecimiento, su floración y lo frondosas que esperaba que
estuvieran en función de mis cuidados.Además en estas jardineras cultive
Geranios, Aves del Paraíso, Novios, Sábila, Violetas, Romero, Menta, Lirios,
Capachos y hasta Orquídeas.
La vivencia con las
orquídeas es otra cosa, ya que son las plantas más exuberantes a míparecer,
recuerdo que cuide por 8 años una planta de orquídeas, la lleve al vivero del Sr. Agustín quién era
mi asesor en el cultivo de la misma, no hubo cosa que yo no le hiciera para que
ella floreciera, sin lograrlo, yo le comento esto a una amiga y me dice pero tú
no sabes que hay matas machos que no florecen, yo con mi cara de extrañeza le
dije pues no lo sabía, después de esto seguí cuidándola sin esperanzas de que
floreara, hasta que me vine y la regale.
Para venirme a estos
nuevos horizontes tuve que regalar mis plantas, siempre pensando en su bienestar
y entendiendo que las cuidarían como yo lo hacía, los helechos son otras de mis
debilidades y en función de eso cruzo la ciudad para llevarle a una comadre en
Alto Prado un helecho que tenía 7 años conmigo y estaba hermoso y frondoso,
hasta hoy me manda fotos de mi hijo, como ella me dice.
Las plantas de
Hortensia me han gustado siempre, ahora en estos nuevos horizontes las cultivo,
resurgen en primavera y florecen en verano, en otoño aún viven, hasta que llega
el invierno para desaparecer bajo la nieve.
Nunca podré borrar de
mi memoria un viaje que hicimos a San Juan de Los Morros en época de Semana
Santa,cuando se despliega una calle con muchos árboles de Araguaney, fue algo
tan magnánimo el amarillo que desplegaban los árboles, que es una experiencia
majestuosa de mis recuerdos.
Podría estar hablando
de las plantas por mucho tiempo, porque siento que hay un encuentro
significativo de amor entre ellas y yo, quizás inexplicable, pero es un hilo
conductor de agradecimiento, alegría, de bienestar por todo lo que son capaz de
darme.
Agradecida siempre.
Jesu
Tema de febrero 2023/AMOR
Club de Escribidores de Caracas, CEC
Tema del mes de febrero 2023
Host: Doña Arcángela Arnone
Lugar: un lugar verde (con empanadas)
Tema: el mes del AMOR
25 de febrero 2023
10:30 am
lunes, 30 de enero de 2023
!Adiós César!/Maria Elena Garassini
¡Adiós César! ¡ Qué alegría haberte disfrutado y acompañado en las buenas y en las malas!
Con César desarrollé una
bonita amistad, amistad adulta, nacida en el marco del trabajo como profesora
de la UNIMET por allá alrededor de los años 2008-2009, y afianzada con el apoyo
al proyecto de la fundación de la Sociedad venezolana de Psicología Positiva,
donde Pura y él fueron los primeros, e incondicionales entusiastas, para ver
esa idea concretarse: reuniones, viajes, congresos, promoción, diligencias.. en
fin muchos momentos compartidos juntos.
La vida quiso que
viviéramos juntos la experiencia de la migración en el mismo lugar, y durante
un tiempo común, sin haberlo planificado. En enero de 2018 me voy a vivir a
Bogotá porque a Juan, mi esposo, le ofrecen un trabajo con sede inicial en esa
ciudad. Entonces me tocó recoger una vida entera en Caracas y aventurarme a
iniciar, junto con Juan y Santi, mi hijo menor, un capítulo en Bogotá. En junio
de ese mismo año César me cuenta que Liliana, su esposa, consiguió traslado
para Bogotá en la misma empresa que trabajaba en Caracas y él se va con ella a
acompañarla, y al igual que yo, abrir un capítulo de vida en Bogotá.
En esos años desde el 2018
hasta el 2020 compartidos en Bogotá nos acompañamos mucho, con el reto y la
incertidumbre de ser dos profesionales de la psicología y profesores
universitarios, migrantes venezolanos en Bogotá, que se dice fácil, pero fue
todo un reto. Las primeras salidas en Bogotá, junto con Liliana y Juan,
nuestros esposos fueron a caminar por la ciudad, a visitarnos a nuestra casa y
a visitarlos a conocer su apartamento, y cocinarnos una rica pasta con
camarones. Posteriormente muchos cafecitos, asistencia a charlas, participación
en eventos para promover la psicología positiva, almuerzos los domingos en mi
casa, como uno más de la familia, y hasta hacer hallacas su último diciembre en
mi casa con el equipo de internacionales donde hasta un amigo ruso participó.
¡Ese día disfrutamos un montón!
Cuando César decide
regresar a Caracas, allí estuvimos con él durante todo su periplo para pasar
por la frontera para ir de Bogotá a Caracas. Una vez instalado en Caracas, tuvimos
contacto permanente para ver ¿Cómo va la cosa?. Lo vi formarse como terapeuta
con mucho estudio y entusiasmo, al tiempo que yo también lo hacía, con programas
de estudio virtuales en diferentes instituciones colombianas. Todavía hace dos
semanas me mandó un mensaje de voz para contarme de un caso referido a dos
mujeres cuidadora con un familiar con un enfermedad crónica pidiéndome apoyo,
lo cual felizmente atendí con mucho gusto. La verdad nos manteníamos en
contacto frecuente vía WhatsApp o video llamada y tuvimos la dicha de vernos
varias veces durante los meses de noviembre y diciembre que estuve en Caracas.
En nuestra parranda de navidad, donde estuvieron mis hijos, lo recuerdan con
gran cariño. Especialmente mi hijo Ernesto, que tenía una relación muy chévere
con él, me escribió cuando se enteró de la noticia: ¨Estoy en shock heavy,
lo vi tan bien en la parranda, echamos vaina y nos reímos. Lo vi super bien y
contento¨. En fin, así nos
despedimos de él sin saberlo.
Lo último que voy a decir de César es que ¨era una vaina¨, y lo bueno es que yo se lo podía decir, porque era su amiga, y él ¨lo podía reconocer¨, porque de gafo, no tenía ni un pelo. Pero así son las amistades pa´ lo bueno y pa ´lo malo, para honrar la vida del otro con sus aciertos y desaciertos .
Por aquí te extrañaremos querido César. Busca la manera de mandarnos saludos . Seguro se te ocurrirá una forma original de hacerlo.
Tu amiga
Lele
Soltar el limite de esta vida/Santiago Porras
SOLTAR EL LÍMITE DE ESTA VIDA
Santiago Porras Rojas
Hay maestros quienes con sus acciones nos ofrecen experiencias de aprendizajes significativos.
Ayer al despertar y entrar en el WhatsApp quedé mudo al leer una conversación del chat “Escribidores”…
-Mis queridos amigos…les tengo una mala noticia…
Responde otra amiga
-Dios mío
Y continuó la conversación informativa
-César murió
Escuchar la noticia fue como recibir un baño helado que congela la percepción de la realidad. Una sensación que rasgó el hilo inadvertido de nuestras vidas, transformada por un desprendimiento.
La muerte es la frontera de un límite físico para una vida regida por tiempos o etapas. “Cuando era niño hablaba como niño, pensaba como niño y razonaba como niño, pero ya de adulto, dejé de comportarme como niño…” (1Corintios 13:11-13) entonces, así como me desasí de mi niñez para ser adulto, César dejó sorprendentemente la vida en esta dimensión humana y como lo creo y percibo, su alma se elevó a un todo que no puede ser limitado por la muerte.
César ahora ha superado sus límites, ahora no le teme a la muerte y gozará de ser tal y como fue pensado desde el principio, amado sin condicionamiento alguno.
Vista así la sorpresiva noticia de la transformación de la vida de nuestro amigo César Yacsirk, recuerdo una actividad a la que fui invitado hace unos cuatro años, por una familia catalana, dedicados al arte a través de un singular parque de atracciones mecánicas (movidas por la fuerza mecánica de los brazos o piernas de sus operadores) con motivo de la muerte del padre del anfitrión.
En la sala de la casa que, en otra época fue el “lavadero” del puerto de Barcelona, destacaba una mesa redonda con una fotografía del difunto, en la que ofrecía una sonrisa. El mobiliario de sillas o sofás ordenados en forma de ronda, por lo cual el centro de la sala estaba vacía y en unos de sus costados, un bar con servicio de bebidas, copas, hielo, servilletas y una variación de canapés.
La viuda, una señora de 80 años y su hijo alrededor de los cuarenta, se acercaron al centro de la Sala, de cuyo techo colgaba un impresionante columpio. cada persona con una copa de Cava fuimos invitados a tomar una copa para brindar por la nueva vida del difunto.
Se formó una ronda y una vez completada el hijo del difunto dijo…
- Vamos a Brindar por la vida para siempre de Jordá, quien ahora disfruta de una mejor vida en la eternidad.
Al alzar sus copas, la ronda elevó también las suyas y todos bebimos una Cava exquisita contagiados por la energía en la que la muerte es el límite de nuestras vidas.
A continuación, se escuchó la música con la que madre e hijo bailaron al son de una canción alegre y al paso nos invitaron a acompañar el significado de la nueva vida sin final, porque con la muerte nos desasimos de la vida con limites
Cuando traspasemos ese límite, no morimos al vacio, para gozar un nuevo comienzo, en donde el miedo a perder vida, no tiene sentido alguno.
En hora buena amigo, hoy has superado todos los límites al amor incondicional que nos ofrece la vida para siempre.
Barcelona 20 de enero 2023
domingo, 29 de enero de 2023
Estimado César/ Jesucita Peters
Estimado César Yacsirk
Un hasta luego……
César amigo, compañero y hermano profesional, cuantas vivencias juntos para formar nuestra amada cátedra de la psicología organizacional, desde el 2006 cuando nos conocimos y te entrevisté para trabajar en las materias de esta área, siempre compartimos anécdotas de vida , experiencias , aprendizajes que nos nutrieron cómo personas.
Tuve la dicha de viajar contigo a varios
congresos del área de la psicología y de la psicología positiva percibiéndote
siempre diáfano, de humor ácido y mordaz , tranquilo, honesto, amigable.
Caminando por Buenos Aires, por Caminito, por sus
Restaurantes de ricas carnes , La Recoleta, el Cementerio , Puerto Madero
,Clases de tango y muchas otras, cuantos recuerdos César, nos tocó celebrar tu
cumpleaños los primeros días de Agosto en Argentina cantándote solo yo, tú
cumpleaños, nos reímos mucho, Guao cuánto compartimos
amigo.
Haciendo este recuento me doy cuenta que fueron
momentos entrañables y que siempre te conservaré en mi memoria amigo César , es
dura tu partida para los que te podíamos llamar amigo, es una despedida nada
fácil, pero llegó y tendremos que asumirla.
Paz a tus restos y que brille para ti la luz
perpetua.
Tú amiga
Las hormigas de Jesucita Peters
Fecha 28 de Enero 2023
Autor: Jesucita Peters
Título: Las hormigas
Mathilda y Martina dos hormigas de la especié Camponotus de la subfamilia
Formicinae hermanas que nacieron en un hormiguero en el campo de trigo, cerca
del río más grande de la ciudad.
Vivían con sus hermanos, padres y abuelos en un hogar en el cual se incentiva
el trabajo, la responsabilidad, la hermandad, la empatía y muchos valores que
hacían que los lazos entre ellos nunca podrían romperse.
Sin embargo, a pesar de todos los valores de la familia, Mathilda tiene un
carácter un poco retador y que va en contra de los cánones establecidos, siendo
Martina la hermana menor de las dos, con una mirada distinta y más adaptada a
su ambiente, con pensamientos bohemios sobre la vida en donde todo es bello,bueno,
paz y amor que moldeará su transito.
Un buen día ya hormigas adolescentes Mathilda le plantea a Martina que ya ellas
pueden irse y formar su propia hormiguero ya conocen todas las técnicas para
traer la comida y mantenerse en época de invierno. Según Mathilda ya no había
nada más que aprender y en tal sentido Martina con su ingenuidad y su forma de
pensar de paz y amor atendió al pedido de su hermana.
Mathilda y Martina deciden empezar su viaje en un día de verano, el cual amanece con un sol resplandeciente que se refleja en el río con sus corrientes sinuosas y un ruido que invita al placer, así como la brisa tibia que se resbala por sus cuerpos frágiles y fuertes a la vez, que las impulsan a caminar a través del campo de trigo en busca de ese sueño, donde harán su hormiguero con sus propias reglas.
En esta travesía se van alejando raudas y veloces en busca de ese lugar ideal dónde construirán su hogar, no obstante, en su trayecto van topando con todo tipo de hormigas machos y hembras, que de una u otra forma las ven cómo extrañas y comentan “ cómo es eso de construir una madriguera con sus propias reglas” , las hormigas han tenido sus reglas en muchos millones de años, cómo creen ustedes que dos adolescentes hormigas podrán construir su propia hormiguero, se ríen y burlan de ellas y le entorpecen el camino, pero tal era su determinación que continúan caminando.
Ya va anocheciéndose y aún no han llegado al lugar imaginado, deben guarecerse
y se encuentran a Tomas en el trayecto, el cual les ofrece su hormiguero para
pasar la noche.
Aceptan la conversa apacible y tranquila de este caballero hormiga, con su
mirada escrutadora y experimentada que al conocer sus planes, les comienza a
formular preguntas:
¿Ustedes saben en qué terreno deben hacer el hormiguero?
¿De qué tamaño debe ser el mismo?
¿Debe ser construido de forma recta o sinuosa?
¿Debe estar cerca de un río?
¿Debe estar en lo alto o en el terreno plano?
¿Cuántas horas tardarán haciéndolo? Y continúan las preguntas...
Cada vez que formulaba una pregunta se van dando cuenta que les falta mucho por
aprender, sobre cómo construir su propio hormiguero.
Mathilda y Martina le responden un poco preocupadas al no saber qué decir, ante
todas estas interrogantes.
La hormiga Tomas con mucha paciencia, amor
y con todo el conocimiento y lo erudito que
era en construcción de hormigueros, les brinda las respuestas a esas y
otras interrogantes que iban surgiendo durante la conversa, en tanto que Mathilda
va tomando notas de todo lo descrito por Tomas, agradeciéndole por toda la
información brindada,
Al día siguiente despertando el alba, las hormigas retoman su travesía, con un poco de susto sobre todos los aspectos a considerar para tener su hormiguero ideal, pero nada las detiene, su motivación al logro está al máximo.
Siguen caminando y tropiezan, con un grupo de hormigas que están huyendo de unos bachacos culones que ya se han comido a varias hormigas y deciden bordear el lugar para no tropezar con ellos aunque les tome más tiempo.
Al caminar consiguen muchos obstáculos y además se topan con otra hormiga de
nombre Lorena, de más edad que ellas y esta se presenta como una hormiga
amigable y les plantea que si quieren comer pueden venir con ella a su
hormiguero y hasta se pueden quedar a dormir para continuar mañana, al llegar
observan una madriguera llena de lujos y confort a lo que ellas no estaban
acostumbradas, sin embargo, quedan deleitadas ante tanta belleza .Ellas
llevaban a cuestas sus morrales con lo que consideraban era lo que podrían
intercambiar, para hacer su hormiguero al llegar al lugar deseado.
Lorena les dio de comer y beber cosas que nunca habían comido ni bebido y así
despertaron en un lugar desconocido sin sus morrales donde llevaban lo que les
permitiría construir su hormiguero. Mathilda despertó sobresaltada y llamó a Martina,
que al darse cuenta de lo sucedido entendió que en el mundo no sólo hay paz y
amor, también existe la maldad, la envidia, el odio, entre muchos otros, a
pesar de que venga presentado en hermosas envolturas.
Mathilda y Martina se encuentran en la disyuntiva de si seguir o no en búsqueda
de sus sueños, el trayecto les ha traído aprendizajes significativos y que de
una u otra forma enriquecen su experiencia cómo hormigas.
Lo piensan pero sus ansias de independencia y autonomía no les deja desfallecer
ante las dificultades y continúan su caminata, llegada la tarde se cruzan con
otra hormiga llamada Sofía, la cual les saluda y continúa caminando con ellas,
está nueva amiga es muy habladora y les pregunta sobre sus planes y ellas le
comentan que iban en busca de un lugar ideal para construir su propio
hormiguero. Sofía abre los ojos y les dice ¿ustedes saben hacerlo solas? Mathilda
y Martina le contestan al unísono, no lo hemos hecho nunca, pero el Sr. hormiga
Tomas nos instruyó cómo hacerlo y lo haremos.
Sofía: les pregunta yo puedo acompañarlas en esa tarea, yo no tengo familia, soy huérfana mi papá y mamá se ahogaron cuando creció el río y nuestro hormiguero se inundó. Yo pienso que una ayuda no estaría mal. Mathilda lo piensa y le responde tú acatarías nuestras reglas, si es así, puedes acompañarnos y ayudarnos hacerlo.
Sofía: Llena de alegría va saltando y les dice que irá con ellas y acatará sus reglas,
y comenta que les podría ser útil, porqué ella había ayudado a sus padres a
construir su hormiguero.
Siguen caminando por dos días más y a lo lejos se consiguen con Simón, un joven
mayor que ellas de buen parecido y de sonrisa franca y amable que cautiva a
primera vista a Martina. En lo sucesivo se vuelven inseparables y decide
continuar con ellas. Simón viene de tierras lejanas y está dispuesto a formar
parte de la familia, pero Mathilda le hace saber, que si seguía con ellas
debería acatar sus normas al tener su propio hormiguero.
Caminan un día más, dejando de lado los obstáculos que se les presentan y comienzan a ver un hermoso valle, lleno de muchos árboles frondosos, entre los que se encuentran los cipreses, naranjos, limoneros, entre muchos otros, dónde se despliega un colorido de flores silvestres rojos, rosas, morados, naranjas, blancos, es decir un arcoíris de colores y olores para disfrutar, Mathilda, Martina, Sofía y Simón pensaban que habían llegado al lugar donde construirán su hormiguero.
Pasan lo noche bajo un cielo estrellado, con suave y cálida brisa que les
permite contemplar el paisaje nocturno y a los otros insectos y
animales que formarán parte del ambiente que tendrán que compartir.
Al día siguiente al despuntar el alba Simón sale de primero a explorar el área
y comienza a constatar que existen varios hormigueros en la zona y no sabe si
esto sea un obstáculo para construir el hormiguero allí, de regreso habla con
ellas y les comenta lo observado, discuten entre ellos y deciden que no podrán
construir su hormiguero en esté lugar, porque puede haber rencillas entre los
que ya están establecidos en ese lugar.
Continúan su camino recorriendo día y medio y llegan a un lugar no tan bello como el anterior, pero si cumplía con algunos requisitos, también habían árboles frondosos, con flores silvestres que impregnaban el aire de un olor maravilloso, haciendo que la brisa cálida acariciara sus cuerpos, cómo dándoles la bienvenida para construir su hormiguero.
Contentos deciden que allí harán su hormiguero y con los conocimientos
brindados por Tomas, comienzan a analizar la tierra y ven que es arcillosa y es
propicia para hacer el hormiguero, deberán extraer la tierra para hacer los
túneles, entradas y montículos sobre la colonia subterránea que forman parte de
la misma y son construidos con la misma tierra que sacan del suelo.
Así los cuatro empiezan su labor sin descanso, para poder tener la madriguera
antes del invierno que se aproxima, por eso deben trabajar lo más rápido que
puedan ya que son sólo cuatro hormigas dónde las labores no tienen género y
encontramos que sus cuerpos pueden ser frágiles y fuertes a la vez, propia de
la especie Camponotus de la subfamilia Formicinae, por cuanto pueden acarrear 5
veces su peso. Y así pasan tres semanas
construyendo el hormiguero, dónde permanecerán por siempre, ya que en promedio
pueden vivir hasta 15 años dependiendo de la especie.
Y por fin termina la construcción del hormiguero en el cual vivirán Mathilda,
Martina, Sofía y Simón, todos habían trabajado con una organización envidiable,
comprometidas con el objetivo, compañerismo, empatía ante las dificultades que
se le presentaban a cada uno y con un alto sentido de responsabilidad, lo que
hizo que se sintieran cómo familia para construir su propio cuerpo de normas y
convivir en su hogar.
Una vez establecidos, en una tarde con brisa cálida y suave de verano y
acompañada de cielos de colores rosados, naranjas, amarillos y azules que
invitaban al descanso y la contemplación del entorno, teniendo la satisfacción
de la labor concluida, hacen un recuento de lo aprendido durante su viaje y cómo
habían madurado.
Ríen un poco por cuanto Mathilda consideraba que ya lo sabía todo para formar su propio hormiguero, siendo Tomas el que le hizo darse cuenta que no sabía nada y que cuando somos jóvenes creemos saberlo todo.
Martina habla y dice que su visión sobre el mundo cambió radicalmente, de ser una ingenua y crédula de todas las personas, pudo saborear que el bien y el mal existen en el mundo y que lo importante es tener esa brújula que nos enseñe a distinguirlos.
Martina aprendió en este trayecto sobre el amor, considerando que es el sentimiento más puro que puede existir en la tierra y es capaz de desvanecer cualquier barrera.
Mathilda aprendió también, que realmente ellas dos no hubiesen podido terminar el hormiguero sin la ayuda de Sofía y Simón.
Sofía por su parte se siente identificada con ellos y los quiere cómo su familia ya que ella había perdido la suya y le encantaba la camaradería, la confianza y la empatía que existía entre ellos, es lo mejor que sucede cuando tú escoges la familia. Quizás para mí esté sea mi mayor aprendizaje.
Simón al ser el mayor y estar enamorado de Martina, le da gracias al universo
por haberse topado con ellas en su trayecto, el cual hasta ese momento no había
sido fácil, a pesar de ser una hormiga con valores y principios encomiables.
Había perdido a sus padres a temprana edad quedando bajo la tutela de su tía
abuela Rosa, quien era una hormiga solterona con valores y convicciones muy
arraigados y que de alguna manera habían dejado huellas en él, para ser la
hormiga adulta que soy ahora.
Bueno las hormigas convivieron juntas por mucho tiempo y a pesar de tener sus
propias normas en el hormiguero no podían escapar de las costumbres que les
permitía seguir viviendo cómo especié y que estaban marcadas por las estaciones
y las labores a cumplir, entre las cuales se destacan cortar y acarrear hojas
hacia la parte subterránea de los túneles, donde hay cámaras con jardines dónde
se depositan las hojas, por cuanto las hormigas no se alimentan de ellas ,sino
de un hongo que crece en la cama de hojas descompuestas que le sirven de
alimento.
El nido tiene una parte arriba del suelo y otra parte debajo y las hormigas
pueden llegar a excavar hasta tres metros. Es como si hicieran agricultura, crían
un hongo de la misma manera que nosotros sembramos trigo y tienen jardines
enormes, con cientos de cámaras de hongos.
En la parte de arriba del nido, los túneles que conectan las cámaras
subterráneas salen hacia la superficie y se conectan con torres de ventilación.
"Para que entre aire hay una ventana, es decir, la torre tiene un agujero
con una chimenea y por ahí entra aire ventilando el nido abajo, porque las cámaras
de hongo emanan mucho dióxido de carbono y mucho calor y eso hay que
ventilarlo"
Ahora se hace necesario ver cuál fue mi aprendizaje a lo largo de esta
escritura, el mundo de las hormigas es impresionante su organización,
motivación al logro, empatía , responsabilidad, son dignas de imitar y aunque
quisieron poner sus propias reglas , a veces nuestro transitar no nos permite
alejarnos mucho de ellas para poder insertarnos en el sistema, aunque eso me
hace recordar a un amigo y compañero de clases en la universidad llamado
Reinaldo, parecido a Mathilda quería inventar sus propias reglas y estaba en
contra de todo lo establecido, su vestimenta de hippies descuidado y su pelo
largo característico. Una vez graduados de la universidad dejo de verlo por 3
años y al verle estaba irreconocible se lo había tragado el sistema
literalmente, hombre de flux, corbata, pelo corto y maletín en mano, no podía
creerlo
Pensar que los seres humanos pasamos por un largo
proceso de socialización para internalizar los principios y valores y las hormigas ya lo tienen en su ADN,
la naturaleza es sabia.
Moraleja:
Mathilda tuvo que amoldarse a lo establecido desde tiempos milenarios para su especie, para poder subsistir y así muchas veces nos pasa a los humanos.
Colorín, Colorado este cuento se ha acabado.
J.P.
Escrito de Irma Wefer
Mi amiga la muerte
Desde hace algunos años mi
amiga la muerte se ha dedicado a llevarse a mis amores. Unos, por tiempo
caducado; otros, con muchos frutos pendientes. Han sido peleas desventajosas e
inútiles porque el poder de la muerte es inexorable, nunca infinito. El poder
del amor lo supera. Amor que trasciende al tiempo y al espacio. Amor eterno y
ubicuo.
La muerte se ensaña conmigo
porque sabe que no está entre mis miedos. Es ella la que tiembla frente a la
fuerza imparable del amor que me acompaña. Marcadora de inexpugnables
fronteras, lucha contra los lazos, imposibles de deshacer, del cariño.
Duerme conmigo, pero nunca es
la dueña de mis sueños. Es sombra incapaz de vencer a la luz perpendicular del
sol. Los seres que se ha llevado de mi lado son eso: rayos de luz sin sombra,
en los que la arrogancia de su poder es inútil.
La muerte es envidiosa por lo
que muchas veces siente dilección temprana por los mejores. Hace solo unos días
fuimos testigos de ello, se llevó sin avisar a nuestro querido César. Tuvo
envidia de su ternura disfrazada de su particular humor, de su manera de
llevarnos la contraria para hacernos compañía, de su risa traviesa ante el
desconcierto de nuestros rostros, de la valentía de su tristeza sin lágrimas, de
su inagotable pasión de hacer y enseñar ese prisma enriquecedor que es la
psicología positiva, de su búsqueda personal orientada en ayudar a
otros... No es casualidad que su
película preferida fuera Love actually: un corolario de amores posibles. Todos
diferentes, pero todos reales y verdaderos. Porque de eso se trata la vida: de
crecer en la fuerza pertinaz del amor, cada uno a su estilo y manera, desde la
autenticidad de quiénes somos.
Hoy me toca decirle a la
muerte: nada más tonto que tratar de acabar lo que es inacabable.
¡A tu salud Cesar Yacsirk!
Irma Wefer
Las hormigas y la ausencia de César
Un grupo de personas se reúnen para escribir. Hicieron unos talleres de escritura creativa luego de haber estudiado diplomados en psicología positiva. Se escribe para el bienestar ya que uno de sus principios es que “escribir te hace bien” y que la “escritura es buena para el alma”.
Tienen más de 8 años escribiendo juntos, leyendo juntos, compartiendo juntos. Ya no es solo lo que escriben, sino como lo comparten entre ellos. Pasó la prueba de la pandemia, también la prueba del éxodo masivo y recientemente hasta de las despedidas definitivas.
Cada mes, una persona, un tema, un lugar. Este mes se escogió como tema “las hormigas”. Quizá no sea casual porque las hormigas son una suerte de colonia solidaria, que trabajan juntas, se cuidan y se respetan. Y pareciera ser que el llamado Club de los Escribidores de Caracas, sea un suerte de colonia de hormigas cuyo origen sea, ni más ni menos, que la formación en bienestar, los pilares del bienestar y las fortalezas de carácter junto a la comprensión de las emociones.
Desde el 2014, casi este grupo de almas han convivido a través de la escritura, creando lazos invisibles que van quizá, más allá de la comprensión racional. ¿Qué une a este grupo de seres que comulgan con el bienestar? Pues quizá los lazos que a través del tiempo hayan tejido lo que se pudiera entender, como la auténtica amistad. Los pensadores del conocimiento han planteado que quizá haya una inteligencia colectiva en ciertos grupos específicos. En el caso de los escribidores quizá sea como la emocionalidad colectiva, aquello que siendo ajena, les es propia también. Una paradoja, sin duda.
En el mes de las hormigas, se despide de este mundo, nuestro amigo Cesar. Un pilar del bienestar, que siendo integrante, fue al principio, nuestro maestro, y luego condujo la sociedad que agrupa a los promotores de bienestar. Siempre estaba en nuestras reuniones, aunque durante un tiempo haya decidido irse vivir a Colombia. Igual,siempre estuvo. Pero, ahora, en su ausencia plena, los escribidores en colectivo, lloraron su ausencia, hablaron de ello y como hormigas, decidieron honrar su nombre y su memoria. (Muchos aprendimos de él, por lo que tenemos un poco de él también.)
El dolor colectivo de las hormigas que siguen, sirve de muestra de la importancia que tiene para el grupo, cada parte que lo constituye. Emoción colectiva, pero quizá más, amistad colectiva. Una nueva forma de ver la relación entre humanos, no solo entre pares, sino entre las partes de un colectivo que han comprendido el significado de la fuerza de estar juntos y avanzar.
Esa es la magia del tiempo que teje y teje milagros indelebles, que se ondean al viento. Su movimiento es único, pero es de todos.
¿Por qué he narrado en tercera persona?
Quizá para estar del lado de los que lloran juntos, y hacen su mejor esfuerzo para transitar el duelo. La ausencia de uno, es la ausencia de todos. Algo maravilloso nos ha mostrado Cesar en su viaje intergaláctico. Pues, que somos como un caso de estudio. (Dijo Lele). Y más allá, que todo es posible de lograr. La amistad infinita existe. Habita en la suma de las almas que compartimos el club.
Amén
Tema de enero 2023 CEC
El sábado 28 de enero tuvimos nuestra reunión del mes de enero 2023. Tuvo dos miradas; la primera el tema original, denominado "hormigas". En el transcurso del mes, nos sacudió la partida repentina de nuestro compañero Cesar Yacsirk, por lo que tuvimos libertad de escribir sobre él, continuar con las hormigas, o mezclar ambos temas. Algunos lo hicimos
CEC, Club de Escribidores de Caracas
Enero 2023
Tema: las hormigas
Host: Don Martín
Anfitriona de sede: Doña Gudelia en su casa
28 de enero 2023
Hora: 10:30 am
viernes, 27 de enero de 2023
ÁBRELE LA PUERTA DE TU CASA SEÑOR
ÁBRELE LA PUERTA DE TU CASA SEÑOR
Ábrele la puerta de tu
casa Señor
César, mi amigo, se
fue de prisa
Talvez, sin darte
tiempo de llamarlo
Equivocando su nombre
en tu lista
se hizo estela en tu
casa Señor
Se fue sin previo
aviso
Dejó todo su orden y desorden
Colgados en su ventana
Dejó sus citas y
cuitas,
en el negro del papel
carbón
Esperando a ser copias
del ayer
Se fue sin decir adiós
Sin colgarnos un
mensaje
de un hasta luego
Sin decirnos,
no voy al juego de las
hormigas
No me esperen,
ellas me llevan en
vilo,
a mi última morada
Se fue sin pedirnos
permiso
Sin dejar su tema
hormiguero,
en la tinta de nuestra
mesa
Sin fue sin hacernos
el pan
del que tanto
alardeaba
Ya su masa es divina
Ya la comparte en la
ostia del cielo
Ya su mundo es un consuelo
Se le olvidó dejarnos
el pañuelo,
para secar nuestra
pena
Se le olvidó la sopa
para el alma
La cobija para el frío
del llanto
Se le olvidó llenar
nuestra copa,
con el vino del adiós,
del hasta pronto
Hasta cuando la muerte
nos vuelva a juntar…
Gudelia Cavero Hurtado
MI MAESTRO DEL PERDÓN
MI MAESTRO DEL PERDÓN
Hace años, en un momento
inesperado, sin tocar la campana, de repente el PERDÓN, invadió mi caja negra,
se metió en el cementerio de mis muertos vivos y me trajo en vilo, el cadáver
lacerante de mi padre. Él… para mí ya era polvo, óxido desgañitado en el reloj
del tiempo
No sé cómo hiciste, ni que
dijiste en aquella clase magistral del PERDÓN
No recuerdo si tus
argumentos, eran versos o látigos
No sé, si lanzaste a mi
inconsciente, una flecha fulminante de fuego
No sé, si socavaste mis
grutas muertas, las que celosamente acumulan dolores ancestrales y guardan las
tumbas de quienes, no me viven
No sé cómo adivinaste, que
yo tenía una herida muerta con cara de cicatriz, supurando desde hacía más de
30 años
Entonces, lanzaste dardos
envenenados del perdón químicamente puros, sin ninguna traza de impureza a la
que pudiera asirme y negarme… a zambullir mi alma en su brebaje, negarme al
conjuro de acabar con mi herida cumbre
Ésa misma noche, hice mi
primera Carta del Perdón, la tarea que mandaste. Porque y para que, apuré ésa
carta, acaso muy en el fondo, estaba esperando por un catalizador humano del
perdón…
Pasaron los meses,
terminamos el Diplomado I de Psicología Positiva y me fui de viaje a Lima, con
una libreta llena de notas, como arma del perdón. Había vaciado en ellas, mi
dolor congelado, mis vivencias de orfandad e indiferencia paterna, mis frases y
oraciones perdonando y pidiendo perdón…
Dios escribe sus libretos y
nos hace actores de la magia del perdón, al día siguiente de mi llegada, encontré
a mi padre en la primera fila de la iglesia; allí también estaba Cristo, como
juez y testigo de nuestro perdón. Las palabras mudas, gritaron el lenguaje del
amor, selladas por un inmenso abrazo, de esos que se conjuran, cuando son
crudos los años de ausencia.
Nunca sabrás, querido amigo
maestro, de lo que fuiste capaz; lograste lo que mi familia no pudo: mi
reconciliación con el ser que me dio la vida, cuánta carga me aliviaste,
cuántos pecados quedaron condonados en mi deuda divina.
Te has ido sin darme tiempo
de darte GRACIAS. Tus pasos sigilosamente apuraron tu partida, no te percataste
que era la muerte, quien te abrazaba, viste a un ángel en forma de mujer bella
y te lanzaste en vuelo…que sean mis ángeles custodios, quienes te hagan llegar,
mi abrazo de la gratitud y el adiós…
Gudelia Cavero Hurtado
sábado, 7 de enero de 2023
HORMIGUERO EN MI CONCIENCIA
Autor: Martín A. Fernández Ch.
Fecha: 06/01/2023
1. La Hormiga Atómica.
Cuando pienso en hormigas, de manera
inmediata recuerdo éste comics de mi generación. Investigué en Youtube y en
Google para acordarme de los detalles de este ficticio personaje heroico. Fue
creado en el año 1965, cuando Yo tenía solo un año de nacido (aún no veía
televisión), y su producción finalizó en el año 1968, aunque sus episodios
fueron transmitido por televisión muchos años más, creo que hasta los 80. Su
presentación venía acompañada de la frase: ¡Contra el mal, la Hormiga Atómica!
Su origen fue que la afectó haberse expuesto a una radiación atómica, lo cual
le produjo un desarrollo extraordinario de su fuerza y, pienso Yo, que también
de su inteligencia.
Algunas cosas curiosas de éste
superhéroe eran: que tenía dos piernas y dos brazos, cuando las hormigas tienen
seis patas (cuando niño, no le paré a esto); usaba un extraño casco blanco,
supongo que era para protegerse, y una franela con la letra “A” pintada en su
pecho, quizás porque era ególatra, y no usaba pantalón; para hacer ejercicio,
levantaba pesas con su dedo índice, lo cual hacía con mucha facilidad (nunca lo
vi parir); tenía un par de antenas, que le salían de su casco, las cuales le
permitían escuchar las noticias por las señales de radio; vivía y trabajaba
desde su laboratorio, el cual se ubicaba en el subsuelo; y volaba sin necesitar
de alas ni capa.
Me pregunto: ¿Los malos no suelen tener
escondites subterráneos? ¿Por qué la Hormiga Atómica no tenía su
laboratorio en lo alto de una montaña, si allí la señal de radio es
mejor? Ahora que lo pienso, Batman tenía su escondite en una cueva
subterránea, con razón su maldad para matar a Superman. ¿Qué función tenía
el casco? ¿Cómo se protegían las antenas, si sobresalían del casco?
De Lunes a Viernes, camino alrededor de una hora en el Parque La Fila y hago algunos ejercicios de barras fijas, en la urbanización San Luis. En dichas caminatas, por el sendero de concreto, donde a un lado está la montaña y al otro un terreno plano con árboles, que es una franja de dicho parque que lo separa de la avenida principal, veo cruzar a las hormigas en dos filas indias, una de ida y otra de regreso con cargamento. Me pregunto: ¿Por qué atravesar dicha senda, si pueden buscar su alimento en la montaña? ¿Será que del otro lado hay mejores provisiones, a pesar del riesgo que toman de que las pisen? ¿Por qué van en fila india, una tras la otra y van de dos en dos o como tipo batallón? ¿Por qué las hojas que trasladan son de distintos tamaños, será porque algunas son más fuertes que otras?
- ¿A dónde vas?
- Voy a verme con el Chamán César.
- ¿Y eso?
- Es que tuve un desamor con la Reina
- ¿Y vas a gastar tiempo con el Chamán?
¿Tú no sabes que somos hormigas obreras? Nosotros estamos para trabajar para
ella y solo hay pocos machos que la pueden montar. Además, Yo no desearía ser
macho, porque después de aparear a la Reina, ella misma te corta por la mitad y
mueres. ¿Aún quieres ir a donde el Chaman?
- Sí, porque tus palabras no alivian
este guayabo que tengo.
- Entonces, anda, consulta con el Gran
César. Seguro te dirá lo mismo que Yo. Si quieres gastar un pago sin necesidad,
hazlo. Y quiero decirte que ese guayabo se te quitará en una semana.
Luego de la consulta con el Chamán
César...
- Epa chamo ¿Cómo te fue?
- Excelente, me dijo que me atreviera a
montar a la Reina. Eso sí, que le dejara clavado el edeago y que saliera
corriendo antes de que se volteara para picarme.
- Es decir, que eches un polvo rapidito
y sales como demonio que lleva el alma ¿Y cuanto de cobró?
- Un par de hojas verdes.
- ¡Qué barato! Como que también voy a
ir a consultarme con él.
- ¿Sobre qué vas a hablarle?
- ¿Por qué dicen que los cangrejos son
inmortales y nosotros no?
9. El Hormiguero, programa de TV.
Quisieras saber por qué Pablo Motos o los productores, decidieron llamar a su programa de televisión “El Hormiguero”. ¿Será que pensaban organizar algún concurso de belleza con desfiles de hormigas reinas?
Es posible que este personaje cómico, del cual muchos disfrutamos de sus torpezas, pero que aún así salvaba a su víctima, estuviese inspirado en la Hormiga Atómica, pero con un traje especial de color rojo, y que, en vez de tener una “A” en su pecho, tenía un corazón con la inscripción de las letras “CH” en su pecho, que supuestamente eran sus iniciales ó quizás sería una premonición sobre una nueva ideología política en Latinoamérica. 








