viernes, 2 de agosto de 2019
domingo, 7 de julio de 2019
ELECCIONES
Mi vida emerge en esa máscara que he escogido tener. Ella es
rastro de mis elecciones, construcción de mi horizonte y mi verdad.
Dibujo los mapas de mi rostro al
elegir el encuentro; al amar lo distinto, lo desigual, lo imperfecto, como
consigna para creer en el otro.
El mundo te confronta, te prueba, te
desgasta. Elijo la resistencia de un magnánimo destino: dar más allá de la
adversidad.
Si el rostro de lo cotidiano amenaza
las ganancias, elijo ser retazos de vela
sin nudos ni cuerdas, solo boquetes donde se cuele la ilusión de vivir.
Elijo la vida, con todas sus
aristas, como refugio ante la incompetencia de tantos desacuerdos. Celebro la
alegría, talismán que guía mis pasos.
Elijo los trazos de mi historia, travesía armoniosa de rostros que
suman lo que soy. Rescato las puertas y ventanas que anuncian el resplandor de
lo bueno y generoso.
Me dejaré seducir por la esperanza, amante de los días que todavía
no vivo. Si esos próximos días vaticinan soledad, elegiré ser mi mejor
compañía.
La mitad de mi alma probó la
tristeza, razón por la cual la otra mitad escogió disfrutar el entusiasmo, el
compromiso y el hacer.
Cuando llegue el tiempo en que los
recuerdos sean memoria, detrás del brillo de mis ojos escribiré un epitafio que descubra mi
máscara: “aquí yace el cuerpo de una mujer que eligió vivir y amar con pasión,
profundidad y alegría. Solo el cuerpo, porque su espíritu sigue viviendo y
amando de la misma manera”.
Elijo las máscaras que construyen la
vida.
Irma Wefer
miércoles, 26 de junio de 2019
LAS MÁSCARAS
Tuvimos el privilegio y la satisfacción de asistir a la última presentación del famoso mimo francés Marcel Marceau en el Teatro Municipal de Valencia. En uno de los "sketchs", el personaje entra en una tienda de máscaras y comienza a probarse decenas de ellas. Su rostro cambiaba totalmente cada vez que se colocaba una, hasta que se puso una máscara de una carcajada y esta se le quedó atascada y no lograba zafársela. Es allí en donde pudimos apreciar la genialidad de este artista, cuando, manteniendo la máscara de la carcajada, lograba al mismo tiempo transmitir al público la angustia y el desespero por quitársela.
Las emociones que experimentamos se reflejan en nuestro rostro, y aunque no contamos con la genialidad de Marcel Marceau, a menudo desarrollamos una maestría para colocarnos máscaras que buscan ocultar lo que realmente sentimos. Los niños son sinceros y exteriorizan lo que sienten, cuando están arrechos forman su berrinche y cuando están alegres no hay quien les quite sus sonrisas. Pero luego, a medida que vamos creciendo, muchas veces se van desarrollando creencias de que no debemos manifestar ciertas emociones en público. Vivimos entonces más pendientes del que dirán, maquillamos lo que creemos que puede ser mal visto y evitamos que otros sepan cómo nos sentimos realmente.
El profesor Tal Ben Shahar, conocido por dictar uno de los cursos más concurridos de la Universidad de Harvard, fundamentado en la Psicología Positiva, explicaba en una de sus conferencias, que si bien es cierto que es importante mantener un estado alegre y vivir con optimismo, lo que contribuye a nuestra felicidad, ello no significa que neguemos la existencia de las emociones negativas y mucho menos que tratemos de ocultarlas o reprimirlas. Estas existen y son hasta cierto punto útiles y necesarias. Debemos darnos el permiso de ser humanos, expresarlas es aceptar la realidad, es estar en este mundo ¡es vivir!
En nuestras máscaras emocionales, la sonrisa es el componente más importante, porque es el elemento más versátil de nuestra arquitectura facial y es lo que mejor esconde a las emociones negativas. Famosa es la que muestra el boxeador luego de asimilar un golpe del contrincante, solo para hacer creer que no le hizo daño. También existe la del que actúa con hipocresía, de hecho, el término se aplicaba en la antigua Grecia a los actores de teatro, que a menudo utilizaban máscaras. En oportunidades, por razones de trabajo, se exige al empleado que trata con público, mantenerse sonreído. Es el caso de las aeromozas, lo que dio lugar a la conocida "Sonrisa Panamericam" que la ya desaparecida aerolínea exigía a sus azafatas.
Algunos, con su sonrisa, logran engañar a mucha gente, pero no a todo el mundo. Así ocurrió con mi amiga Marcolina, que cansada de tanto antidepresivos se presentó a la consulta de su médico con una máscara que desplegaba una amplia sonrisa, tratando de hacerle creer que ya se encontraba bien y no los necesitaba. Su sonrisa se convirtió en mueca cuando la doctora ¡le incrementó la dosis!
La ciencia ha estudiado la sonrisa ampliamente y ha identificado diversos tipos. Podrán esbozar en sus máscaras cualesquiera de ellas, pero les será difícil falsear la sonrisa Duchenne, llamada así en honor al médico francés Gullielme Duchenne que la investigó y describió a mediados del siglo XIX. Se trata de una sonrisa genuina, que no puede generarse voluntariamente, controlada por el sistema límbico y ligada a la parte más emocional del cerebro. Su característica principal -aparte de la contracción de los músculos alrededor de la boca, que provoca el levantamiento de la comisura de los labios- es la contracción del músculo orbicular que alza las mejillas y produce arrugas alrededor de los ojos, rasgo que devela una emoción espontánea, ya que la mayor parte de las personas no pueden contraer a voluntad el músculo orbicular.
Lo sensato es abandonar esa "tienda de máscaras" y salir a enfrentar la realidad. Pero no es fácil, seguiremos tropezándonos diariamente con amigos y familiares con máscaras risueñas pero con aflicciones que sus miradas no logran ocultar. Desconocemos la magnitud de sus angustias y desafíos, así que debemos tratarlos con paciencia y gentileza.
Las mascaras pueden mostrar diferentes sonrisas, porque tenemos dominio sobre los músculos que la controlan, pero la emoción escondida busca salir a la luz a través de los ojos, sobre los cuales no tenemos el mismo dominio. Ellos nos delatan, por algo dicen los sabios que "los ojos son las ventanas del alma".
Lionel Álvarez Ibarra.
Junio 2019
martes, 25 de junio de 2019
las máscaras; las sombras y sus luces
Desde muy niño me han llamado la atención las máscaras. Son una suerte de telón que nos colocamos para ser otras personas distintas, actuando roles y personalidades que nos son ajenos. Hay algo que nos mueve y nos conecta con emociones, que en el caso de disfraces, pueden ser positivas y de bienestar. Sin embargo, he podido observar, conocer y sentir, que podemos desarrollar máscaras en nuestra infancia, que cubren dolores, pérdidas o sufrimientos. En el coaching y con los aprendizajes de los símbolos de Jung, las hemos llamado también, las máscaras, nuestras máscaras.
Dice el poeta sueco Hjalmar Soderberg, que todos los seres humanos “deseamos ser amados, en su defecto admirados, en su defecto temidos, en su defecto odiados y en su defecto, despreciados. Deseamos despertar una emoción en quien quiera que sea el otro. El alma se estremece ante la vida y busca el contacto sin importar a qué precio”.Puede ser que eso y las grandes heridas de la infancia, nos hagan mostrar rostros que no somos. Un tanto lo que Jung ha llamado las luces y las sombras. Y a tal sombra, tal máscara.
Mi coach español, Ángel Lopez las ha llamado las 5 heridas, que se comienzan a curar en la medida que las reconocemos en nosotros mismos. Se basa en un libro de Lise Bourdeau, “Las 5 heridas que nos impiden ser uno mismo”. Desde el coaching ontológico decimos que hay que abrazar a las sombras como parte constitutiva de nuestro ser. Sin embargo desde la psicología positiva, el poder generativo de la ontología del lenguaje y desde la creencia cierta que el lenguaje genera ser, podemos abrazar a las sombras e iluminarlas con emociones expansivas.
Las cinco heridas que mencionan los autores y que se crean o generan en la etapa de la infancia temprana son, el rechazo, el abandono, la humillación, la traición y la injusticia. Tales heridas pueden acompañarnos por siempre si no hacemos, al menos, un intento de ver en el interior y buscar los orígenes de lo que sentimos. Por eso, lo llamamos "el regreso a casa", donde hacemos un viaje a lo interno, como un viaje en el tiempo, donde tenemos que entrar en nuestros propios laberintos para enfrentar al Minotauro, el cual, ya cansado por habitar en las sombras, no opone resistencia para que puedas avanzar. Habiendo vencido al monstruo, el camino a casa es mas fácil y en el, dejamos las máscaras del tiempo.
Dice Ángel Lopez que de las cinco podemos llegar a tener multi máscaras dependiendo de los que nos tocó vivir. El rechazado se coloca la máscara del huidizo, el que no se compromete, el que no desea vivir en el rechazo nuevamente. El rechazado en su laberinto realiza un diario de su vida y de todos sus rechazos, sus causas y emociones. Con el acto de revivirlos, quizá se desvanezcan.
El abandonado se coloca la máscara del dependiente. Cuando hace pareja se vuelve sumiso y no toma decisiones propias. Le aterra quedarse solo y tener que afrontar el mundo. El miedo es la emoción interna y la puede contraponer con la confianza, que por ser un juicio-emoción, se puede desarrollar. Pequeñas acciones de competencia, terminan por doblegar al miedo del ego que nos protege.
El humillado se coloca la máscara del masoquista en cualquiera de sus dos significados. El humillado se auto descalifica y busca sentirse mal con lo que hace, pues asocia que es malo, por eso le salen mal las cosas. El bulling en el colegio y en el trabajo nacen de estas heridas parentales. La inteligencia emocional en su práctica le pudiera dar luces al humillado quién encontrará valores que generen emociones fuertes que lo induzcan a las acciones positivas. Al final, el humillado abraza su origen y avanza.
El traicionado se coloca la máscara del controlador y a veces busca a personas con máscaras de humillados. Son celosos e inseguros; generalmente sienten miedo que los engañen, siendo así muy celosos con sus parejas. No acepta las equivocaciones de otros y en su máscara, los retira de su vida con el juicio de traidores; pocas veces dan segundas oportunidades. Valora su reputación construida con un ego sobre protector que no se equivoca. Con esta máscara nunca verá que también puede cometer actos que se asemejen a traiciones, ya que los que traicionan "son los otros". El laberinto para esta máscara sin duda es el perdón. La psicología positiva nos habla del diario del perdón y su proceso. También sirve el diario del listado de los traicioneros, sus actos, su significado y trascendencia. Es posible que con el perdón y con resignificar lo vivido , todo se disuelva y se conecten con la expansión del ser.
Por último está la injusticia, un juicio que se crea cuando no nos valoran, nos quitan lo que merecemos, nos ignoran, o nos dan libertad aparente. La máscara que se observa es la del rígido, aquel que se da pocos permisos, y que es rudo en el trato. Pasa en las familias cuando los padres tienen preferencias entre sus hijos, y un niño crece en el desmerecimiento. La máscara del rígido cae en su laberinto cuando abraza a sus padres tal y como fueron, cuando puede perdonar, cuando se da libertades para dejarse amar, que es lo más complejo.
Desde la inteligencia emocional, la psicología positiva y la ontología del lenguaje como generadora del nuevo ser, a través de las acciones, podemos reprogramarnos para alcanzar una vida plena. Se trata de abrazar sombras y quitar las máscaras para ver lo que se es. Lo primero es detectar la creencia, luego reforzar acciones con positividad, luz y emociones positivas, romper entonces los patrones adquiridos y abrazar a ese nuevo ser en expansión y en auto control.
Suena fácil, pero no lo es. Lo peor es quedarse sentado y cruzar los brazos como los rígidos. La acción genera ser.
Etiquetas:
5to aniversario del CEC,
Alberto Lindner,
CEC,
coaching,
Host de junio 2019,
Jung,
las máscaras,
luces y sombras,
ontología del lenguaje,
PP,
ser
las máscaras
Autor:
Jesucita Peters
"Las máscaras"
Que difícil hablar de las máscaras será que hablar del hombre es un símil de
las múltiples facetas que en la vida tenemos que adoptar ante la sociedad.
Quién no ha usado una máscara en alguna etapa de su vida, será que son
necesarias para seguir transitando en este plano.
Podríamos juzgarlas, serán buenas o malas, no lo sé, pero siento que son
necesarias ya que alivianan situaciones de la vida.
Para mí ha sido una pérdida de identidad o perdida de mi primera mascara y todo
comienza cuando paso a primer año de bachillerato y le dicen a mi mamá
que debe llevar la partida de nacimiento, rauda y veloz la negrita se dirige a
la Jefatura del Recreo que fue donde me presentaron y solicita mi partida de
nacimiento, allí el funcionario le dice a mamá, miré señora aquí está una
partida de nacimiento con la misma fecha , los mismos padres, pero su hija no
se llama Magda de Jesús aquí aparece como Jesucita, pues a partir de allí a los
12 años comienzo con otra identidad y me toca ponerme y reconocerme con otra
máscara a la que no estaba acostumbrada.
Mi familia cercana me llama Magda y los de la Universidad y trabajo Jesucita.
La despersonalización representada.
Pues en el transcurrir del tiempo nos acostumbramos al uso de múltiples
máscaras que nos permiten pasar de la alegría a la tristeza, del
desasosiego al bienestar, de la desesperanza a la esperanza y nos
vamos amoldando a ellas según las exigencias.
Las máscaras me permiten enamorarme de un día hermoso con un resplandeciente
amanecer y un atardecer pleno de todo lo vivido en ese día.
Me pongo otra máscara y disfruto la escucha de la melodía que al compás de
todos los instrumentos me llevan al éxtasis de lo escuchado.
La máscara de la ternura me permite contemplar la risa de un niño jugando
con la magia de la inocencia.
Como no usar las máscaras de la vida que permiten el fluir de nuestra propia
existencia.
Si hubiese que ponerle colores a mis máscaras serían todas de colores
resplandecientes independientemente de las circunstancias, porque pienso que
eso me ayudaría a salir airosa de todas las pruebas que me pone la vida.
A pesar de las múltiples máscaras que usamos lo importante es saber cuándo y
cómo usarlas para contribuir con nuestro bienestar.
En estos momentos de mi vida me estoy probando la máscara de la abuela que me
llena de infinita ternura y amor por dar y pensándolo bien me hace sentir
con todas las emociones positivas a flor de piel, guao no pensé que me
sentiría así,es un maravilloso sentimiento al saber que ha de venir
una extensión de ti y crecerá lo más hermoso de la sociedad la
familia, tu familia mejor expresión de amor imposible.
En éstos momentos de mi vida siento la necesidad de usar las máscaras que me
permitan transitar en consonancia con mis principios y valores y me permitan ir
en busca de lo que me haga feliz, para mi ese es el camino a seguir. Pues
no queda otra que seguir usando las máscaras que contribuyan al logro de
la felicidad.
AGRAMA
Autor: Martín A. Fernández Ch.
Fecha: 22/06/2019
Agrama se había organizado desde temprano para poder ir a la
fiesta de reencuentro con sus amigos de bachillerato, a quienes no veía desde
hace 30 años. Ella no estaba muy
convencida de asistir, no tenía ganas de verse nuevamente con esa gente,
pensaba que, si en aquella época eran desagradables, ahora serían peores. Fue
su mamá quien la convenció que fuera, insistió con tantas llamadas que prácticamente
se vio obligada a complacerla y hasta tuvo que prometerle que iría.
Le fue complicado escoger la ropa que se iba a poner. Se probó
varias combinaciones de pantalones con blusas y vestidos, pero cada vez que
lograba una vestimenta que le gustaba, pensaba en la mirada de alguno de sus
compañeros. Cuando se puso el vestido de flores, pensó en aquel desgraciado que
la enamoró y que la abandonó luego de haberse aprovechado de ella, cuando
estaba tan ilusionada que fue débil a las peticiones pasionales de ese hombre.
Al probarse los pantalones de jean ajustados, que resaltaban sus esbeltas
caderas, con una blusa de seda que transparentaba y dejaba ver su brazier
mostrando la firmeza de sus pechos, como producto de su rutina en el gimnasio,
se le vino a la mente una guerra de críticas de sus compañeras, quienes solo se
dedicaron a tener familia y a engordar. En fin, se decidió ir vestida como lo
que es: una ejecutiva exitosa, se vistió de manera elegante, resaltando su
altura con unos zapatos de tacones altos, con un pantalón negro y una blusa
roja manga larga con cuello de solapa ancha, desabotonada por delante hasta la
altura del corazón para que resaltara su collar de perlas, combinando con sus
zarcillos también de perlas, en su muñeca izquierda se puso su rolex, en el
índice de su mano derecha se colocó el anillo que se compró en su último viaje
a Paris, y también se puso un cinturón de cuero blanco con una hebilla que tenía
un brillante en el centro. Para terminar, se maquilló y se aplicó su mejor
perfume. Estaba realmente hermosa, como siempre acostumbraba enfrentar su día
de trabajo como directora ejecutiva de finanzas de una empresa trasnacional
reconocida.
Al momento de salir, le repica su celular. Era su mamá que llamaba
para asegurarse de que no fuera a retractarse de su promesa. Mientras Agrama le
respondía de manera impertinente, se dirigía al ascensor privado que llegaba a
su pent – house. Cuando abrió sus puertas, consiguió la excusa perfecta para
despedirse de ella. Mientras bajaba al sótano, iba recordando a los amigos más
icónicos de aquella época.
Pensó en Luz y su optimismo exagerado e irritante, la que siempre
andaba con una sonrisa, como si todo fuese color de rosa, le encantaba
organizar fiestas. Aseguraba que ella estuvo involucrada de lleno en esta
reunión. Imaginó que ya tendría el repertorio musical, esperaba que no se
pusiese insoportable obligando a todos a bailar, como sucedió en la fiesta de
graduación, que la puso a bailar con Babo, que con solo recordarlo le
repugnaba, ya que solo quería bailar pegado.
Babo le despertaba recuerdos de situaciones muy incómodas y
pervertidas, se la pasaba espiando en el baño de las mujeres, buscaba la manera
de tocar disimuladamente las partes traseras o rozar los senos de las chicas, y
lo más repulsivo eran sus piropos, porque eran muy ordinarios. Por eso, bien
tenía ganado su apodo de “El Baboso”. Ella pensaba que no sabría qué hacer si Babo
le sale con una de las suyas en la reunión, quizás lo demandaría, pero
seguramente los demás compañeros intervendrían para que no lo hiciese, pero por
lo menos una buena cachetada le daría. Aunque también sentía lástima por él,
porque solo trataba de imitar a su amigo Giácomo, quien era un seductor.
Giácomo, le hacía traer al presente los momentos de cómo fue
seducida hacia al amor, a la pasión desenfrenada, para luego sentirse decepcionada
consigo misma por dejarse engañar de esa manera, que la hizo sentir como la
mujer más estúpida al enterarse que fue su tercer trofeo en ese año y que sus
amigas Dulce y Victoria trataron de advertirle, porque ya habían pasado por lo
mismo. Agrama dudaba que sus días de Casanova se hubieran acabado, porque no
era agraciado y la manera de tener una mujer era gracias a su habilidad verbal
y gestos románticos, por eso, sus conquistas eran grandes trofeos que
alimentaban su ego.
Al recordar a Dulce, entendía por qué fue presa fácil de Giácomo.
Su tristeza y pesimismo no la dejaba evolucionar. Pensaba que la falta de
visión de sí misma, de su belleza y de su inteligencia, le producía ese vacío
que cuando cualquier muchacho se le acercaba, se dejaba seducir. Se le vino a la cabeza aquellos días que la
veía llorar, como: antes de los exámenes porque decía que no había estudiado lo
suficiente y resulta que sacaba las mejores notas de la clase, también cuando
se sentía apartada o excluida por los amigos, o cuando en una oportunidad la
causa era porque algún día moriría ella o alguno de sus amigos. Estas
situaciones de pesimismo vividas con Dulce le hacían exacerbar a Agrama, porque
no entendía como pudo ser su amiga si ella no era así.
En cambio, sentía admiración por Victoria, porque era una de las
chicas más inteligentes, no necesitaba estudiar para obtener buenas
calificaciones. Pensaba que más bien su relación con Giácomo fue porque así lo quiso
y se dejó seducir apropósito. La recuerda también como una chica callada, muy
observadora y centrada en sus opiniones, las cuales eran puntuales y en el
momento justo, siempre imponía sus ideas lo que generaba malestar en los
compañeros y más aún cuando se daban cuenta que ella tenía razón. Con ella se
podría entender bien, aunque piensa que podría tener momentos de disgusto al
tratar imponer sus ideas. Su alejamiento con ella se debió a su empate con
Valentín, quien era un fanfarrón y no se la merecía.
La aversión que Agrama sentía hacia Valentín era porque,
aprovechándose de su corpulencia, se metía con todo del mundo, era presumido,
se creía un dios. Recordó que en una oportunidad se la quiso echar de más
fuerte ante un muchacho que le decían “Guerrero”, quien estudiaba en el liceo
vecino, pero el tiro le salió por la culata cuando éste solo le propinó un
derechazo en la cara que lo hizo caer, primero sentado, luego de espalda, sobre
el concreto de la acera, teniendo los compañeros que atenderlo porque estaba
noqueado.
En el momento que Agrama pensaba en los comentarios y las burlas
en secreto que surgieron en el colegio al día siguiente, sobre el nocaut de
Valentín, es cuando el ascensor llegó al Sótano 1, donde el chofer la esperaba
con el carro ya encendido, un BMW de último modelo. Luego de saludarse respetuosamente,
él le pregunta por el destino, a lo que le respondió: “al lugar de siempre,
donde estoy segura que la pasaré bien, sin que nadie me moleste”.
FIN
viernes, 10 de mayo de 2019
Platón y Gastón
Cuento de: Antonio Montecalvo
A: Estando aquí, en medio de este lugar, y conociéndonos tanto, ¿de qué podemos hablar?
B: Podríamos hablar de lo que quisiéramos.
A: No deberiamos de cualquier tontería..
B: ¿Quieres hablar de algo importante?
A: Importante, sí.
B: ¿Importante como qué, cómo algo cultural?
A: Podríamos hablar de algo cultural.
B: ¿Algo cultural como, agricultura, o, vinicultura, o más bien algo más intrínsecamente humano, como puericultura?
A: De puericultura me vendría bien, tengo un nieto adolescente.
B: Estamos en medio de este espacio público tan hermoso, estamos rodeados de tantos objetos históricos y de tantas personas, ¿te parece que hablemos de puericultura?, mejor hablemos de estas personas, ¿qué crees que hacen acá?
A: Turismo, como todos, caminan rápidamente para conocerlo todo, tomarse selfies y postearlas en Instagram para atestiguar que estuvieron acá.
B: Parece ser así, parece que se mueven rápidamente para poder estar en todos los sitios, o al menos en la mayor cantidad de sitios, pero lo que realmente pareciera, es que no se mueven para estar sino por el contrario para no estar. Aquí estamos nosotros, sentados acá, como todos los sábados en la tarde, y no necesitamos movernos para estar, estamos, y estando nos movemos.
A: Nosotros no necesitamos movernos porque pertenecemos a este lugar, como no somos turistas lo conocemos bien, esta es nuestra casa, pero de resto, poco o nada te estoy entendiendo.
B: En realidad es muy sencillo, recuerdo un ejercicio a resolver en la universidad, basado en un escrito del filósofo francés Gastón Bachelard, en el cual debíamos plasmar en una obra artística el momento de la quieta espera luego de que habiendo tomado un ladrillo en nuestras manos lo hubiésemos lanzado al aire en perfecta línea recta sobre nuestras cabezas. En el ejercicio la persona no tenía un movimiento aparente, es decir, como nosotros que estamos aquí sentados sin ir a ningún lado, pero era indudable que la imagen estaba plena de movimiento, el ladrillo estaba en movimiento, eso lo sabíamos, sin embargo, la angustia que causa esa imagen, acaso no es una viva expresión de movimiento; acaso nuestras neuronas haciendo sinapsis tratando de resolver el dilema de un ladrillo que está subiendo en forma vertical y que irremediablemente bajará y caerá sobre nuestra cabeza no es otra viva expresión de movimiento; acaso el aumento de nuestras pulsaciones sanguíneas al punto de sentir como nuestro corazón bombea más cantidad y a mayor velocidad, sangre por nuestras arterias no es una sublime expresión de que tenemos movimiento dentro de nuestros cuerpos y estamos vivos; acaso pensar que estamos en un lugar físico llamado Planeta Tierra que rota a una velocidad de 25 Km/h no nos hace guardar la esperanza de que habiendo lanzado aquel ladrillo lo suficientemente alto, esa fuerza horizontal tuviese el poder de desviar ese ladrillo en su movimiento vertical y lográsemos, por pura fortuna física, que ese ladrillo cayera en un lugar distinto a nuestra cabeza, acaso rezar para que, sabiendo que nuestro Planeta Tierra viaja alrededor del Sol a 1800 Km/h, esta enorme velocidad le diera un empujoncito a aquella otra fuerza horizontal para que se diera el milagrito; es decir a pesar de que el que lanzó el ladrillo no se ha movido, su existencia misma esta plena de movimiento, ahora comprendes el punto.
A: Que ejercicio tan bonito y que explicación tan complicada, acaso no te has dado cuenta tú, si tú, tú mismo, que el ladrillo eras tú, que te han lanzado a este mundo, y que has tenido la fortuna de caer en la cuna de tu casa, que cuando el ladrillo llega a su máxima altura y comienza a caer es tu segundo lanzamiento, donde tú mismo te lanzas a la madurez de la vida adulta, y que en realidad no importa si el ladrillo cae sobre tu cabeza o al lado de tu cuerpo, porque el movimiento de ese ladrillo es tú vida, con un inicio y un fin, así que no interesa si la Tierra viaja a mayor o menor velocidad, la Tierra es la tierra que acogió tu cuna y tu vida, y por personas como nosotros este lugar es lo que es, y vienen turistas a moverse de un lugar a otro con sus camaritas de pantallas planas, porque a fuerza de trabajo humano, que es otro movimiento de ese ladrillo los artificiosos arquitectos han hecho de este lugar una morada natural y fotografiable.
miércoles, 8 de mayo de 2019
El movimiento/Jesucita Peters
El
Movimiento
Autora:
Jesucita Peters S.
Hoy más que nunca he pensado en el significado del movimiento y es una asociación difícil de desligar de la vida, este viene dado desde nuestro nacimiento en este momento se espera el movimiento natural de nuestros pulmones que nos permiten respirar y comenzar a llorar dándole la bienvenida a la vida, que maravilloso este comenzar no podría ser de otra forma.
Pensar en este planeta que nos inunda con su movimiento de esta rutina que nos da vida, con su movimiento de rotación que nos da el esplendoroso sol del amanecer, que nos reconforta el alma para decirnos que es otro día de retos, esperanzas y movimientos que permiten el transitar por nuestros caminos. Ese movimiento también nos brinda la llegada de la noche con su luna y estrellas brillantes que nos hacen hacer un recuento de todo lo logrado en el día y que nos impulsa a ponernos nuevas metas por alcanzar a lo largo de nuestras vidas y que ineludiblemente está asociado al movimiento.
Pero que excitante cuando nuestro movimiento está impregnado de amor, dulzura, esperanza, fuerza, resiliencia para aceptar las cosas más simples de la vida y saber que puedo ser el motor para cambiarlas en pro de nosotros mismos y de la humanidad.
Veo el
movimiento asociado al abrir de los pétalos de una rosa que llenan el ambiente
con el néctar de su aroma y la belleza de su existencia, no podría ser más
bello.
El movimiento al ver nacer a un potrillo de las entrañas de su madre y pararse de inmediato para la danza de la vida que le ofrece como reto la naturaleza.
Las mariposas, las abejas, los pájaros encargados de la polinización de las plantas asignado su movimiento genéticamente para permitir el alimento de la humanidad.
Nada más placentero sentarme a ver el atardecer de un día de verano en la playa y observar el movimiento de esas nubes anaranjadas, amarillas y blancas pinceladas por el brillo del sol que pintor alguno pudiera expresar y que anuncian la llegada del atardecer que quiero guardar en mi memoria como el recuerdo más preciado de ese disfrute que me llena el espíritu.
Hablar del
movimiento y sentir las emociones que pueden aflorar en mí ante las
situaciones de la vida como: el nacer, el morir, el enamorarme, el
dolor, el placer, todas ellas me permiten sentir que estoy viva, como dejar de lado el movimiento,
¡Que viva el movimiento!
Etiquetas:
CEC,
club de escribidores,
Club de Escritura Creativa y Psicología Positiva,
hacia los 5 años,
Jesucita Peters,
mayo 2019,
movimiento
RELATORÍA DE MAYO
Tema de mayo: el movimiento
Lugar: Cachapas El Conuco, en San Antonio
Dia: domingo 5 de mayo
Asistentes: como en las fotos + yo
Reseña: Comimos cachapas, leimos y por último le celebramos el cumple a Maigua; una sorpresa de las anfitrionas, Doña Irma y Doña Elinor.
Por primera vez nos acompañan Aura Marina, su esposo y Antonio, el esposo de la anfitriona Elinor. Bienvenidos.
Antonio se lució, me parece... Hened trajo la luz, apareció una ardilla en el grupo, yo tomé café como para tres días, comieron cochino frito, no conocimos a Pedro el amigo de Maigualida, la torta estaba fina.
!La pasamos fino...!
Lugar: Cachapas El Conuco, en San Antonio
Dia: domingo 5 de mayo
Asistentes: como en las fotos + yo
Reseña: Comimos cachapas, leimos y por último le celebramos el cumple a Maigua; una sorpresa de las anfitrionas, Doña Irma y Doña Elinor.
Por primera vez nos acompañan Aura Marina, su esposo y Antonio, el esposo de la anfitriona Elinor. Bienvenidos.
Antonio se lució, me parece... Hened trajo la luz, apareció una ardilla en el grupo, yo tomé café como para tres días, comieron cochino frito, no conocimos a Pedro el amigo de Maigualida, la torta estaba fina.
!La pasamos fino...!
domingo, 5 de mayo de 2019
MOVIMIENTO EMOCIONAL
Desde hace mucho tiempo, los psicólogos y estudiosos del comportamiento humano han identificado los semblantes, posturas y movimientos característicos del hombre de acuerdo a las emociones que esté viviendo.
Gracias a esos conocimientos, un profesional de dibujos animados, para mostrar que un personaje se encuentra -por ejemplo- triste y acongojado, sabe como debe presentarlo: con los hombros encorvados, con un caminar lento, suspirando, sin sonreír y con la mirada hacia el suelo. Todo lo contrario si quiere proyectar un personaje feliz, los movimientos del cuerpo son diferentes: sus desplazamientos son más rápidos, en una postura más erguida, va sonreído, habla con mayor energía y respirando más profundamente.
El entendimiento de que las posturas y movimientos que mostramos vienen determinadas por las emociones que sintamos en el momento, ha sido de una importancia extraordinaria. Pero más fascinante fue descubrir que se trata de una vía de doble sentido, en otras palabras, así como las emociones se reflejan en nuestra postura, la postura también afecta nuestras emociones. Hay que saberle sacar provecho a ese poder transformador que tenemos en nuestras manos. Si usted pasa mucho tiempo inclinado, cabizbajo y mirando hacia el piso, muy probablemente terminará por sentirse deprimido. Pero si se mueve derecho y esbozando una sonrisa, se sentirá mejor, y esto se debe a que nuestro cuerpo le envía un mensaje de felicidad al cerebro, y el inconsciente, que está a nuestro servicio y acata cualesquiera de las órdenes que le demos, lo acepta como una verdad e inmediatamente activa todos los mecanismos para hacernos sentir bien, como corresponde a la postura y movimiento de felicidad que hemos adoptado.
Esta técnica es tan efectiva que, en los países en donde existen servicios telefónicos para asistir a personas deprimidas en emergencia, tan pronto reciben la llamada, lo primero que le piden es que se levante y mire hacia arriba, lo que genera un cambio inmediato en su estado de ánimo. Es imposible llorar si se hace lo anterior.
Por supuesto que no queremos decir que todos sus problemas se arreglaran con tan solo pararse, respirar profundamente y sonreír, pero es un buen comienzo para que una persona, sana en términos generales, mejore su disposición emocional. Para otras, ya padeciendo de trastornos mentales mayores, no es suficiente, y deben buscar asistencia profesional especializada para que las ayuden a superar su situación.
Pero está más que comprobado que el movimiento corporal afecta nuestras emociones. Así que, algo que todavía podemos hacer para inducirnos optimismo y felicidad dentro de estas circunstancias tan difíciles que nos ha tocado vivir es ¡movernos!
Levántese y aproveche ese sol brillante y esa suave brisa de las mañanas. Muévase, suba escaleras, de un paseo en el parque o alrededor de su casa, y al hacerlo, sonría y manténgase erguido. Claro, no es para que marche como un guardia del Palacio de Buckingham, con ello solo lograría acumular tensión innecesaria en la espalda, y lo que se busca es mantenerla derecha y relajada, de una manera natural. Hay especialistas que recomiendan que se imagine, cuando va caminando, que hay como una cuerda atada a la cúspide de su cabeza y que suavemente lo hala por los cabellos hacia arriba. El ejercicio nos libera del estrés y genera ciertas reacciones químicas que hacen que nos sintamos bien.
Son muchas las situaciones que actualmente nos conducen a la desesperanza y la tristeza, pero también son variadas las vías que podemos tomar para recuperarnos. Acá nos estamos enfocando solo en el movimiento corporal, y el caminar es solo uno de los ejercicios aeróbicos que se recomiendan para mantenernos en ese movimiento, pero hay otros. La palabra "aeróbico" significa literalmente "con oxígeno" y abarca a todas aquellas actividades donde se requiere respirar, tomar oxígeno, como: nadar, andar en bicicleta, subir montañas, correr e inclusive bailar.
Practique la que más le guste y le convenga, lo importante es ¡mantenerse en movimiento!
Lionel Álvarez Ibarra.
Mayo 2019
Club de Escribidores de Caracas: Nosotros somos MOVIMIENTO y AMOR
Participar y pertenecer al CEC es una experiencia maravillosa que recomiendo a todos. Hoy no quiero refirme a la práctica de la escritura, sino a las vivencias como grupo.
Solo el compartir cotidiano en el
chat ya es bastante MOVIMIENTO. Empezando por Alberto, quien cuidadosa y
persistentemente busca siempre mantenernos por el camino de la positividad y la
escritura. Más que un coordinador, es
como un amoroso orientador. Siguiendo con los saludos mañaneros de Luis y
Martin, quienes siempre tienen una frase positiva y nutritiva que aportar. Pocas
veces falta el rey del humor, Lio, quien desde Valencia se hace sentir con sus chistes,
anécdotas y también con sus bellos y reflexivos escritos. Cuando él se ausenta,
Martin lo suplanta y hasta supera en eso del humor: ¡si lo sabré yo! Nuestra Gudelia,
solo sabe expresarse a través de la poesía; no deja de impresionarnos con sus
lindas frases cotidianas, llenas de belleza y sabiduría. Nunca falta el fresco
compartir de nuestra querida Elinor, con su vivencias como madre, esposa y
orientadora de adolescentes. Siempre presentes las frases maternales,
protectoras y amorosas de nuestra Irma. Ivette
y Hened, nos recuerdan de muchas maneras su amor por el grupo. Tibaire se pierde, pero luego nos contesta
cada frase con su dulzura inigualable. Pily y Nancy, siempre ocupadas pero
ahora más presentes. Carmen y Lele, aun desde el exterior nos saludan con mucho
cariño. El nuevo miembro, Omar, empieza aportarnos poesía, ecuanimidad y
sabiduría. Recordando también la alegría, las risas y el entusiasmo, de aquella
chica que le encanta recordar los cumpleaños. Me comentó que a ella le gustaba
que el chat se rebose de mucho amor y positividad para el feliz
homenajeado.
Demás está decir que ante
cualquier participación, surgen de inmediato muchas respuestas, opiniones y creativos puntos de vista, a veces
más serios y reflexivos, a veces llenos de alegría por los logros personales, de
algún familiar o cualquier otro evento positivo. También está de moda este año la espera feliz
por el nacimiento de nietos ¿saben a quienes me refiero? Sin embargo, en momentos también se escriben líneas llenas
de melancolía, por eventos difíciles, como la migración de los hijos, repetida
y dura para muchos integrantes del grupo. También los fuertes “sube y baja” por
nuestra querida Venezuela, donde nos hemos escuchado, informado y acompañado en
vivencias tan complejas. Cuando algún miembro así lo necesita, es bella y
abundante la empatía, el apoyo, la humanidad y la sabiduría de este equipo. Creo
que va quedando claro que aquí compartimos la vida, tanto alegrías como
tristezas. Tenemos una relación cercana
y cálida; somos una familia bonita.
Pero si todo esto les perece poco
amor y movimiento, ahora les cuento de nuestras protagonistas: las reuniones
mensuales. Sabemos que cada uno de nosotros espera esas reuniones con ilusión y
alegría. Cuando por alguna razón mayor, alguno de nosotros no puede asistir, de
verdad que sentimos el lamento de tener que estar ausentes. Técnicamente nos
reunimos para compartir nuestros escritos del tema del mes, pero hace bastante
que esas reuniones son mucho más que eso, porque siempre es un hecho que la
alegría de vernos, la positividad que nos aportamos, la diversión y la risa (que
a veces llega hasta el llanto), el compartir culinario, la calidez y el cariño
que nos tenemos, hacen que cada reunión
sea una JOYA UNICA. El mes siguiente vuelve a ser única y maravillosa, y así
cada mes.
Los anfitriones de cada mes se
esmeran en atender al grupo de la manera más creativa y amorosa. Siempre logran
que las reuniones sean un verdadero deleite. Como olvidarse de las cremitas de
Hened, del desayuno criollo de Jesucita,
de la fiesta infantil de Irma y Eli, de las “bolas criollas” de Ivette “la
reina del selfie”, de los chocolates y el amor del Arcángela, del extraordinario
anfitrión de la Casa Club, donde tanto amor no tan “secreto” hemos recibido. Los “toques” musicales también han estado presentes:
la reunión de baile de Hened y el karaoke de Eli. En fin, imposible mencionar
casi 5 años de reuniones, pero cada una ha sido especial.
Y en esta ola de movimiento y
amor en la que nos conectamos cada día,
cada uno de nosotros pone lo mejor de sí mismo aportándolo al grupo a su
manera, con una linda autenticidad. De la misma manera, la esencia de cada uno
es recibida, valorada y respetada. Es así como cada uno de nosotros hemos sido
receptores de toneladas de amor, humor, optimismo, alegría, entusiasmo, ecuanimidad, empatía, humanidad, creatividad, apoyo y mucha, pero
mucha risa.
Así somos NOSOTROS: VARIEDAD,
DIVERSIDAD, MOVIMIENTO Y AMOR. Así es la “magia” de estar juntos.
Mis queridos escribidores, tienen
un espacio importante en mi corazón
Los quiero mucho
Maigua
Mayo, 2019
Moverse en círculos
Tal como somos, actuamos, y tal como actuamos, somos. Ese es
un postulado de la ontología del lenguaje. Eso implica movimiento, que se logra
a través del actuar. Ahora bien, puede ser cualquier actuar o puede ser un
actuar deliberado, constante y
consciente que nos hace obtener los resultados esperados y así, el ser del que
queremos llegar a ser. Es así como es el ser, se puede cambiar a través de los movimientos
voluntarios del “estar”. Ambos, ser y estar, han sido las parejas de la mirada
ontológica desde el comienzo de la historia. Los antiguos lo planteaban como
una realidad o una verdad metafísica, pero la verdad es que con esos elementos,
es que podemos construir nuevas
entidades, formadas con tesón, interés,
esmero, estudio y aprendizaje. Se trata quizá de revolucionar, aunque parezca
que llegar nuevamente al punto de partida asemeje que perdimos el tiempo. No es
así, regresamos diferentes, regresamos reconocidos y mayormente, aceptados.
Para movernos y revolucionar, necesitamos herramientas.
Desde la psicología positiva y sus nuevos postulados para alcanzar el bienestar duradero, es que
necesitemos las virtudes que han derivado en 24 fortalezas. En los test de búsqueda
de nuestras fortalezas, las encontramos ordenadas de la de mayor uso a la de
menor uso. Nos fijamos en las 24, y con ellas decimos como vamos a alcanzar la
mejor versión de nosotros mismos, sin parar en observar mucho, en las virtudes
capitales que nos constituyen, o en aquellas fortalezas que con menos frecuencia
usamos. Pero, ¿qué tal si esas fortalezas, las alejadas de las más usadas, no
las reconozcamos ni tengamos distinciones para nombrarlas o reconocerlas como personas?.
Siendo así, ¿son objeto de poder ubicarse distinto en algún momento?
El interés del presente ensayo es solamente el evidenciar la
falta de conocimientos que tenemos de nuestras 24 fortalezas de carácter, cuando
mayormente distinguimos quizá solo aquellas que tienen que ver más con la
resiliencia, el trascender en el perdón auténtico, o el desarrollo de la
gratitud, que nos acerca a la auténtica felicidad. Mi propuesta se orienta a que
ese movimiento que vamos a emprender, a esa revolución interna, a ese viaje, se
consolide el aprendizaje de todas y cada una de nuestras fortalezas de carácter,
ahora vistas como super poderes que nos permiten acometer algún trabajo, labor
o proyecto específico.
Conocer el mundo de posibilidades de poderes de cambio, nos
va a permitir al terminar la revolución, a tomar decisiones que serán acciones
que van a modificar al ser, porque tal como actuamos, somos. Se trata de ser diseñadores
de nosotros mismos, en forma deliberada y permanente. A veces, no se trata de
resultados inmediatos; se trata de generar el hábito que nos conduce a la
maestría en el uso del super poder. De allí, ya no seremos los mismos, aunque
dejemos de usar un poder determinado, cuando las circunstancias, los anhelos,
las añoranzas o las necesidades ya hayan cambiando y sintamos el deseo de ser
distintos, al demandar cambios. Distintos, a veces no significa ser mejores,
sino contar con nuevas herramientas que nos permitan atender las nuevas
condiciones de vida.
El manejo de las emociones positivas también requiere del
uso de ciertas fortalezas que quizá no se encuentren en nuestro repertorio. Eso
es la maravilla de esto que nos pasa; no somos estáticos aunque nuestra
personalidad original prevalezca, la cual en el entendido de la creación del
habito, podamos trascenderla y ser personas distintas. Con el tiempo, con el
amor y el uso, quizá podamos ser las
personas que anhelamos ser, aquellas que siendo parecidas, hayan crecido en el
conocimiento de la potencialidad que nos da el uso de todas las fortalezas de carácter.
Una forma de empezar, es conocer cada una de ellas y dedicarle un tiempo
generoso a su uso y desarrollo. Somos súper héroes, la vida nos ha dado súper
poderes, ahora depende en invocar a la que nos haga falta en el maravilloso proceso del bienestar y al
final, de ser feliz, auténticamente feliz.
Alberto
sábado, 4 de mayo de 2019
Una otra mirada
Alejada del tiempo comencé a divagar
sobre lo que es el movimiento.
Entenderlo es más sencillo para una
mente práctica. En mi caso, como los
poetas y los locos, me otorgo licencia para inventar y entender de forma
diferente. La razón humana define el
movimiento como “fenómeno físico que se traduce en cambios de posición en el tiempo”. ¿Fenómeno físico? Es decir que las emociones, inspiraciones y
anhelos no se mueven. ¿Qué sería de nosotros
sin sueños que se hacen realidad, sin anhelos cumplidos, sin
inspiraciones que se concretan? Si
queremos que el movimiento tenga
sentido para la complejidad que somos,
sólo podemos entenderlo como un mundo
sin frontera donde todo movimiento tiene cabida.
Si hablamos de propiedades inherentes al
movimiento, en mi divagación oigo a la física decir” la trayectoria del
movimiento es línea imaginaria”. Y la imaginación es libre y altanera. Como la
vida, sabemos dónde comienza, pero nadie sabe dónde termina. La distancia y la aceleración dependen de la
pasión que queramos imprimirles. La ilusión es
la energía que marca la posición.
Apareció un sabio, Issac Newton.
Enunció y explicó leyes que rigen el
movimiento. Imposible refutarlo.
Cuenta hechos que afirman
realidades.
La Primera Ley de Newton (La inercia)
dice: “cuando un objeto se desplaza a una cierta velocidad, seguirá
trasladándose a esa misma velocidad en tanto y cuando no exista una fuerza
externa”. ¿Cuál es esa fuerza que quita el aburrimiento, la rutina de la vida? A riesgo de lugar común, solo
conozco dos fuerzas: el amor y la muerte. Como hoy es día de fiesta hablaremos
del amor.
En la continuidad de los días el amor nos
desnuda, nos expone. Es la fuerza a la que nadie escapa por presencia o por
ausencia. Nos despoja de ese ser que se niega a abandonar su trinchera. Fuerza
arrolladora que nos transforma.
En La Segunda Ley de Newton (Fuerza, masa
y aceleración), se establece que” al ejercer fuerza externa sobre un cuerpo,
éste se desplazará en el mismo sentido de la fuerza en forma proporcional a la
magnitud de la fuerza y la masa aplicada”.
Hablar de magnitud de la fuerza es enunciar la pasión, sufrir arrebato,
delirio, entusiasmo. Ser capaz de amar sin duda y no vivir la vida como
extranjeros de nosotros mismos. La pasión es el placer de amar sin límites lo
que somos y no podemos dejar de ser.
La tercera
Ley de Newton (Acción y reacción)
explica: “al ejercer una fuerza sobre un objeto, siempre se presentará una
fuerza en sentido contrario de la misma fuerza”.
Dualidad de contrarios en los que se mueve
el amor, su doble cara. Recuerdo aquel verso de Miguel Hernández: “Cada día me
siento más libre y más cautivo”
El amor es pasión, emoción, éxtasis, pero también
es paz, sosiego y refugio. Es olvido y recuerdo, pregunta y respuesta.
Isla anclada a la roca pero también continente. Anhelo de eternidad o vivencia del instante entre la brevedad de la
piel y el final del infinito. Es vientre
y es desamparo. Posesión y parto. A
veces llaga, a veces cura. Es aliento prolongado en un suspiro. Es el regalo de
un milagro o herejía que reta a Dios. Es besos, también martirio. Es universo y
detalle. Puede ser que, al mismo tiempo, sea axioma y confusión; fidelidad
constante del cariño honesto que se da y,
así mismo, se recibe.
Sea en física o poesía, el amor es privilegio,
el amor es movimiento que si no se mueve
muere.
Irma Wefer
La ley de las galletas
Recuerdo que hace algunos meses Martín propuso en el club de los Escribidores el tema de "La Guayaba" (estarán pensando ¿Qué relación tiene eso con el movimiento? y es que en aquella oportunidad escuché "Guayaba" e inmediatamente lo asocié con las famosas galletas Newtons, con el tema del "Movimiento" me sucedió similar, súbitamente pensé en las Leyes físicas del movimiento según Newton; no me extraña que me haya sucedido así siendo hija de una licenciada en física y profesora de la materia, y habiendo crecido escuchando sus enunciados.
La primera ley de Newton postula que un cuerpo no puede cambiar por sí solo su estado inicial, ya sea este reposo o movimiento rectilíneo uniforme, a menos que se le aplique una fuerza o una serie de fuerzas. Newton retoma así la ley de la inercia de Galileo (la tendencia de un objeto en movimiento a continuar moviéndose en una línea recta a menos que sufra la influencia de algo que le desvíe de su camino). Lo novedad histórica del postulado de Newton era el agregado de que él toma en consideración que los cuerpos en movimiento están sometidos constantemente a fuerzas de roce o fricción que los frena de forma progresiva y no exclusivamente al ejercicio de una fuerza adicional. En consecuencia, un cuerpo se desplaza en "movimiento rectilíneo uniforme" solo si no existe ninguna fuerza externa, o escrito de otro modo, un objeto en movimiento no se detiene si no se le aplica una fuerza, incluyendo el roce o la fricción.
Observando un ejemplo cotidiano: imaginemos a una pareja de enamorados que se mueven de modo rectilíneo uniforme, en el lenguaje común a eso lo denominamos "relación estable"; antes de que Newton postulara su primera ley en 1687 todos pensaríamos que si este par de enamorados no se ven sometidos a una fuerza externa que anule o modifique su movimiento inerte y los haga detener o modificar el curso que llevaba su relación, continuarían constantemente moviéndose de forma natural en lo que ya dijimos que conocemos como relación estable. Tendiendo así al error; por ignorar la fuerza del roce o fricción a la que todos los cuerpos en movimiento están sometidos constantemente y que no por pequeñas y prácticamente despreciables pasan como un peligro inadvertido, éstas frenan de forma progresiva el movimiento uniforme de la pareja des-estabilizando la relación..
En las relaciones hay que cuidar esos pequeños detalles, para pulirnos y reducir el roce o fricción, y así matemática y físicamente el riesgo de terminar "enguayabado" o con un "guayabo". ¿Será así que se conectan las galletas con las leyes de la física?
Elinor Ribas.
La primera ley de Newton postula que un cuerpo no puede cambiar por sí solo su estado inicial, ya sea este reposo o movimiento rectilíneo uniforme, a menos que se le aplique una fuerza o una serie de fuerzas. Newton retoma así la ley de la inercia de Galileo (la tendencia de un objeto en movimiento a continuar moviéndose en una línea recta a menos que sufra la influencia de algo que le desvíe de su camino). Lo novedad histórica del postulado de Newton era el agregado de que él toma en consideración que los cuerpos en movimiento están sometidos constantemente a fuerzas de roce o fricción que los frena de forma progresiva y no exclusivamente al ejercicio de una fuerza adicional. En consecuencia, un cuerpo se desplaza en "movimiento rectilíneo uniforme" solo si no existe ninguna fuerza externa, o escrito de otro modo, un objeto en movimiento no se detiene si no se le aplica una fuerza, incluyendo el roce o la fricción.
Observando un ejemplo cotidiano: imaginemos a una pareja de enamorados que se mueven de modo rectilíneo uniforme, en el lenguaje común a eso lo denominamos "relación estable"; antes de que Newton postulara su primera ley en 1687 todos pensaríamos que si este par de enamorados no se ven sometidos a una fuerza externa que anule o modifique su movimiento inerte y los haga detener o modificar el curso que llevaba su relación, continuarían constantemente moviéndose de forma natural en lo que ya dijimos que conocemos como relación estable. Tendiendo así al error; por ignorar la fuerza del roce o fricción a la que todos los cuerpos en movimiento están sometidos constantemente y que no por pequeñas y prácticamente despreciables pasan como un peligro inadvertido, éstas frenan de forma progresiva el movimiento uniforme de la pareja des-estabilizando la relación..
En las relaciones hay que cuidar esos pequeños detalles, para pulirnos y reducir el roce o fricción, y así matemática y físicamente el riesgo de terminar "enguayabado" o con un "guayabo". ¿Será así que se conectan las galletas con las leyes de la física?
Elinor Ribas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)








